27 de julio de 2014

Breve historia del blog


Mis primeras entradas (poco que ver con las últimas) salieron a la luz en abril de 2008, hace ya más de seis años. Sin embargo, según la gráfica mis mejores años fueron el 2006 y el 2007, ¡años en los que el blog ni siquiera existía! Intuía que mi blog era bueno, ¡pero no tanto!, je... En resumen, considero que estos seis años en la Red han sido enormemente fructíferos, gracias en gran medida a vosotros/as y a vuestros siempre bienvenidos comentarios (más de 8500 en total, de los cuales al menos un tercio serán míos). Quienes siguen este blog prácticamente desde el principio habrán podido comprobar mi evolución desde los 20 hasta los 26 años (¡a peor, sin duda!). Como El show de Truman pero con menos gracia. Si algún post ha marcado un antes y un después en la historia del blog y no solo del blog, ese ha sido probablemente aquel que publiqué a finales de 2011. Me sedujo tanto la idea de progreso que tuve que dedicarme por entero a ella, hasta el punto de aparcar el blog, empezar un ensayo interminable y daros la tabarra con él semana sí, semana también :P

Suponiendo que el resto de los datos estén bien (en principio sí, porque cuadran con la historia del blog), el cénit del blog se alcanzó en octubre de 2009, con más de 8000 visitas solo ese mes (estas fueron algunas de las entradas de aquel año, con las que sin embargo ya no estoy de acuerdo en varios puntos importantes). Qué tiempos aquellos. Desde entonces el número se ha mantenido generalmente por debajo de las 4000 visitas mensuales, exceptuando mediados de 2013, momento en que retomé el blog después de un año fuera de la blogosfera y di a conocer el borrador del libro. No obstante, de continuar la misma tendencia ascendente de estos últimos tres meses, no sería descartable que se superaran de nuevo las 5000 visitas mensuales, sobre todo si trato temas de actualidad más a menudo. 

Con diferencia, el post más visitado ha sido y sigue siendo "100 libros sobre el ateísmo y todo lo demás" (2011), con unas 7000 visitas en total. Por el contrario, los posts de este último año sobre la fe en el Progreso, que encuentro bastante más criticable que la fe en Dios, no superan ni las 300, je..., como por ejemplo el post de hace unos meses "Cambio climático: lo llaman alarmismo y no lo es", con menos de 100 visitas. Una posible excepción a la regla es aquel blog de una única entrada que titulé Contra el relativismo moral (2010), con más de 3000 visitas hasta la fecha, y que considero también muy importante especialmente en esta época dominada por el cientificismo y el nihilismo del Capital. Como podéis comprobar, en general son números notablemente bajos si los comparamos con otros blogs de temática más o menos similar, en total poco más de 234.000 visitas en seis años, unas 45.000 en los últimos doce meses. Algunas de las causas más probables son la divulgación de temas poco "actuales" y demandados socialmente, la publicación de textos por lo común extensos, la relativa juventud del blog (si contamos a partir de mi vuelta en 2013), la falta de especialización académica y mi baja notoriedad pública. Como dirían en marketing, en mi mano está tratar de reducir esas "debilidades", especialmente las tres primeras.

Julio 2014

Finalmente, la mayoría de lectores y lectoras de los últimos meses proceden de España y Estados Unidos (casi fifty-fifty), seguido de México, Argentina (de donde son, por cierto, dos grandes amigos de este blog), Colombia, Perú y Chile, en ese orden. Y últimamente también de China y Alemania. ¡Gracias y saludos a todos/as! Con este post doy por terminado el blog.

Je, je... es broma.

16 de julio de 2014

¿Ha progresado la sexualidad?

Prostitución, pornografía y homosexualidad

Tema controvertido donde los haya, ¡tanto que en su día me costó lo que podría haber sido una gran amistad! Acertemos entre iguales, equivoquémonos también entre iguales. Sin miedo, con humildad.

Olympia (1863) de Édouard Manet

Para leer una aproximación parcial y provisional al problema, pincha aquí o aquí. A pesar de las limitaciones del texto, considero que está lo suficientemente trabajado como para provocar la reflexión en más de uno y en más de una. Porque no, la pornografía y la prostitución, a diferencia de la homosexualidad, no son simplemente algo normal o natural. Son creaciones culturales que debemos analizar, no normalizar. Para normalizar ya están otros :P

12 de julio de 2014

7 de julio de 2014

«Última llamada», un manifiesto reformista


Pese a la gran virtud del manifiesto que desde este lunes circula por Internet (el cual nos urge a reconsiderar la fe en el crecimiento, que no es poco), este tiene a mi entender una grave deficiencia teórica. Esa deficiencia es su reformismo o renovacionismo, ejemplificado en afirmaciones contradictorias como: "Hoy, en el Estado español, el despertar de dignidad y democracia que supuso el 15M (...) está gestando un proceso constituyente que abre posibilidades para otras formas de organización social". Estado o proceso constituyente (la concentración del poder) y democracia (la distribución del poder) son dos estructuras sociales antagónicas. Un Estado democrático, real o potencial, es un oxímoron. Por lo tanto, su defensa por parte de políticos profesionales y activistas siempre será demagógica, siempre inducirá a error. La demagogia generalmente tiene lugar cuando se defienden fines nobles y realistas a través de medios innobles y utópicos.

El objetivo de este post es realizar una breve crítica sobre aquello que se dice tácitamente en el manifiesto y que es tan importante o más como lo que se dice explícitamente. Según este, nuestra cultura es "tecnólatra y mercadólatra", pero olvida inconscientemente, en parte porque la mayoría de sus promotores y firmantes iniciales están vinculados al Estado, que también es estatólatra. Se dice vagamente que "la inercia del modo de vida capitalista y los intereses de los grupos privilegiados", no el capitalismo, la civilización, el crecimiento o el progreso per se, son "dos obstáculos titánicos" con los que se topa la "Gran Transformación" (donde «transformar» es entendido en términos estructurales más como cambio o mejora que como ruptura verdaderamente radical, a pesar de que se defiende "una ruptura política profunda con la hegemonía vigente"), continuación al fin y al cabo de aquella primera «gran transformación» descrita por Polanyi. Sin embargo, si estos obstáculos existen es gracias al surgimiento y mantenimiento del Estado, gran generador de jerarquías, voluntades heterónomas y "grupos privilegiados". Históricamente, desde finales del neolítico y principios de la «revolución urbana» hasta nuestros días, el Capital y el Estado en sus diversas formas han consolidado un binomio inseparable. Desde entonces, no existen ni pueden existir banqueros y mercaderes sin militares que les protejan ni políticos que legislen en su favor, de la misma manera que no existen políticos y militares sin banqueros que les financien ni mercaderes que les abastezcan. Dos élites tecnocráticas que han tendido, tienden y tenderán a retroalimentarse positivamente mientras el cuerpo social aguante. Combatir una cara de la moneda sin combatir la otra es la razón por la que ambas son más fuertes cada día que pasa. A menudo incluso nos engañamos pensando que el Estado y el sistema capitalista están enfrentados, y que si lo que queremos es acabar con el segundo, debemos apoyar al primero. Eso es lo que significa para la mayoría de personas «ser de izquierdas». En ese sentido, algunos y algunas pensamos que los problemas generados por la ilimitada división del trabajo, el aumento de la densidad de población y la consiguiente estratificación socioeconómica nunca se resolverán desde las mismas instituciones, como los parlamentos, que han nacido al amparo de dicha estratificación, ya que toda institución, al igual que todo organismo, tiende a conservar aquello que ha hecho posible su existencia. La ruptura será desde abajo hacia los lados o no será.

Otros y otras, aún más pesimistas y deterministas, vamos un poco más lejos y pensamos que los grandes problemas de la civilización no se van a resolver nunca, ni siquiera desde abajo. Es más, prevemos que se incrementarán e intensificarán hasta que esta desaparezca temporal o definitivamente. Sin duda lo intentaremos, y se lograrán cortafuegos parciales más o menos valiosos (ecoaldeas, movimientos de transición, éxodo urbano, repoblación de pueblos abandonados, cooperativas integrales, permacultura, etc.), pero si algún día desaparecen esos problemas, que lo harán, no será gracias a la acción deliberativa de los humanos y a su capacidad de resolución global, sino al ciclo aparentemente inevitable de expansión y desintegración de los imperios. «El todo es más que la suma de las partes».

La antropología demuestra que la aparición de las civilizaciones no es algo que esté determinado a ocurrir siempre (algunos requisitos previos son la domesticación y la institucionalización de la propiedad privada), pero la filosofía de la historia sugiere que, cuando ocurre, estas siempre tienden a expandirse y desmoronarse tarde o temprano. La peculiaridad de nuestra civilización es su gran extensión relativa y su uso masivo y generalizado de recursos finitos, algunos de los cuales ni siquiera son renovables, como el petróleo y el carbón. Su caída, abrupta o gradual, podría ser la más aparatosa y destructiva de cuantas le han precedido, hasta tal punto que reduciría considerablemente la probabilidad de aparición de nuevas civilizaciones durante los próximos siglos o milenios. Lo cual es bueno y malo al mismo tiempo.

Editado (1): a lo largo de las últimas 48 horas he añadido algunos argumentos al post original. Si algún comentarista después de haber comentado considera que el texto ya no le representa, le pido disculpas. Eso me pasa por improvisar sobre la marcha :P

Editado (2): algunas de las críticas al manifiesto que han ido apareciendo durante los últimos días no solo repiten el mismo error sino que además añaden otros nuevos y son ciegas a sus aciertos fundamentales. Lo llaman alarmismo y no lo es. Sin embargo, también han ido apareciendo críticas constructivas con las que me siento bastante identificado (1 y, en menor medida, 2 y 3).

Editado (3): a pesar de la crítica, y después de saber quiénes son los promotores del manifiesto (el primer día no se sabía, solo se conocía la lista de los 250 firmantes iniciales) y de meditarlo con más detenimiento, he decidido adherirme al manifiesto porque creo que es más lo que nos une que lo que nos separa. Sí, parece que hoy me he levantado algo más optimista y conciliador :P

3 de julio de 2014

José Ortega y Gasset, filósofo de la dominación


La rebelión de las masas (1929) del filósofo español y diputado republicano José Ortega y Gasset, obra que durante años había generado en mí grandes expectativas, ha resultado ser, una vez leída (dejo para otra ocasión lo que considero algunos aciertos parciales), abiertamente etnocéntrica y eurocéntrica, apologista de la civilización y del Progreso, historicista, contrarrevolucionaria, liberal, burguesa, capitalista, elitista, aristócrata, antidemócrata y hasta protofascista, estatalista, nacionalista, imperialista, belicista, militarista e incluso esclavista. A pesar de eso, apenas he encontrado en Google.es alguna crítica negativa sobre ella. (Véanse aquí algunos fragmentos seleccionados). 

Cada vez me resulta más evidente que los filósofos de los que tan bien nos han hablado y nos siguen hablando en las escuelas, en los institutos y en las universidades (casi siempre hombres europeos, como Platón, Maquiavelo, Hobbes, Locke, Kant, Hegel, Nietzsche, Marx, Rawls, etc.) no son sino los filósofos de la docilidad y de la dominación, como lo son también, en esencia, las propias instituciones académicas donde estos son estudiados acríticamente. De tal palo tal astilla, y viceversa. Salvo quizá Bertrand Russell y algún filósofo oficial más, el resto están más con el Poder que con las personas. El grueso del lenguaje y del conocimiento siempre ha estado, al menos en nuestras sociedades fuertemente estratificadas, al servicio de las "minorías dirigentes", al servicio de las "minorías superiores". Como dice Albert A.H. en su blog, "quien controla la información, controla el pensamiento, quien controla el pensamiento controla la voluntad del hombre". Quien ignore esta verdad no hará sino añadir más confusión al mundo. 

25 de junio de 2014

5 libros imprescindibles para entender la sociedad

  1. Nueva visita a un mundo feliz (1958), Aldous Huxley.
  2. Decadencia de lo humano (1983), Konrad Lorenz.
  3. En ausencia de lo sagrado: el fracaso de la tecnología y la supervivencia de las naciones indias (1996), Jerry Mander.
  4. A user's guide to the crisis of civilization: and how to save it (2010), Nafeez Ahmed.
  5. The five stages of collapse: survivor's toolkit (2013), Dmitry Orlov.
El de Konrad Lorenz es fácil de conseguir de segunda mano, pero piden precios bastante elevados (aunque con suerte podéis encontrar alguna excepción). El de Jerry Mander suele ser difícil de conseguir, pero acabo de echar un vistazo por la Red y de momento lo vuelven a tener en Casa del Libro. El resto son fáciles de conseguir y no muy caros (el de Huxley incluso está en PDF). Lo malo de los dos últimos es que no están traducidos al español. Por ahora no conozco ningún libro de temática doomer que lo esté.

Propón tu libro imprescindible ;)

19 de junio de 2014

Un año después

Por estas mismas fechas hace un año subí por primera vez a Internet el borrador del Diccionario crítico del mundo occidental. Todos estos meses de puesta en común y de autoconocimiento me han servido para coger perspectiva y darme cuenta de que el ensayo, aun con sus grandes virtudes, no es realmente tan bueno como llegué a pensar en alguna ocasión, je... Es, nunca mejor dicho, un ensayo. Sin duda me siento orgulloso del esfuerzo realizado, pero justo es reconocer que todavía queda mucho trabajo por delante. Gracias por vuestro apoyo pasado, presente y futuro. Juntos es todo más fácil :o)



Aprovecho la ocasión para recopilar, con 20 enunciados breves, algunas de las ideas principales que se defienden en sus páginas:
  • La democracia es contraria a las sociedades grandes y complejas.
  • La tecnología siempre tendrá más inconvenientes que ventajas.
  • La exaltación de la ciencia reduce nuestra capacidad de reflexión.
  • Los medios de comunicación de masas son incompatibles con la verdad.
  • El periodismo siempre será más un obstáculo que una ayuda.
  • La ciudad, comparada con la aldea, es un nido de problemas.
  • Las escuelas y las universidades modernas son intrínsecamente conservadoras.
  • El Estado y el Capital forman un binomio canceroso. 
  • La fraternidad es contraria al dinero y a la propiedad ilimitada.
  • Las libertades básicas como especie y el amor a la libertad están en retroceso.
  • La carcelización, el individualismo, la ansiedad y el suicidio son patologías propias de nuestra civilización.
  • El aumento de la pornografía y la prostitución empobrece la sexualidad.
  • Las religiones teístas dogmatizan el pensamiento y monopolizan la espiritualidad.
  • El agotamiento de los recursos, la sexta extinción y el cambio climático provocarán, en el mejor de los casos, el colapso de las sociedades complejas, y en el peor, la extinción de nuestra especie.
  • La humanidad ni ha progresado ni puede progresar.
  • Un misántropo es un filántropo informado.
  • El mundo de nuestros sueños siempre será deseable pero nunca será realizable, pues la entropía, el mal y la ignorancia es lo que predomina en la naturaleza y en la cultura.
  • El camino del bien, de la verdad y de la autogestión debe andarse independientemente de los logros.
  • Lo radical, lo difícil, lo duradero es la no violencia.
  • El optimismo social está equivocado y la confianza en la historia es contraproducente.
  • Sin embargo, a pequeña escala siempre hay motivos para el optimismo y la esperanza.

28 de marzo de 2014

Nuevo blog: «Gestión del medio natural»

Os presento mi nuevo blog:


En principio, Gestión del medio natural pasa a ser mi blog principal. He disfrutado y aprendido mucho con Los monos también curan, un blog que siempre he pretendido que fuera lo más generalista posible, y espero que vosotros también, pero creo que ya va siendo hora de que me especialice en algo que, además de ser importante y gustarme, ¡me dé de comer! :P

14 de marzo de 2014

El futuro probablemente será peor

Duelo a garrotazos (1820), Goya

El texto que podéis leer a continuación es la conclusión provisional de mi libro, escrita en su mayor parte en 2012, aunque revisada recientemente. Si volviera a escribirla hoy, seguramente desarrollaría algo más el lado positivo de la situación (después de la tormenta me ha venido la calma, je...), pero el pronóstico seguiría siendo el mismo. Por cierto, un pronóstico que, paradójicamente, deseo que sea cierto y falso al mismo tiempo. Cierto porque a todos nos gusta acertar, ego mediante, pero falso porque no es precisamente un pronóstico agradable. En general y sin dar cifras concretas, preveo que los siglos XXI y XXII probablemente serán aún peores que los anteriores (en base a ciertos criterios empíricos y racionales que explicito a lo largo del libro).

Espero que la lectura os resulte interesante. Con este post doy por terminada temporalmente la serie de entradas relacionadas con el ensayo. Gracias por vuestro interés.

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