5 de octubre de 2008

Crimen y castigo. Parte I

¿Habéis leído Crimen y castigo?
Bueno, es igual. Quien lo haya leído coincidirá conmigo con casi absoluta precisión en que es una novela…a ver que calificativo le ponemos… ¿superior? No, muy típico, a ver… ¿de lo mejorcito? No, peor aún. A ver ahora, ¿un gustazo para el intelecto, una obra exquisita tanto para el corazón como para la razón? No, no nos pongamos profundos que nos perdemos.

Nuestro amigo Dostoyevski, un prócer contemporáneo (toma palabreja), ha dejado en forma de libro lo que todo ser humano pudiera aspirar, borracho o no: a la autorrealización, a dejar una semilla imperecedera a la espera de su descubrimiento por parte del lector; lector inquieto ha de ser, por otra parte. Lo sé, palabras tópicas estas que carecen de importancia. Así pues, basta de desbarradas: procedo a inmovilizar mis dedos para que dejen de teclear vanas palabras y a mostraros un fragmento concreto de esta obra tan sublime que le pareció sustancioso a esta humilde (y arrogante) persona que os escribe desde su silla, cual emisario del conocimiento (ahí creo que me he pasado :D). Ante todo, no será un resumen como tal.

Al lector indeciso añadiré que a mí también se me ocurrió la necia idea de pensar que Преступление и наказание (¿no sabes ruso? ¡Qué raro...!) pudiera ser una novela cansina; pero nada más lejos de la realidad. Queda avisado, lector fluctuante :D

Por una parte, está una vieja estúpida, insensata, mísera, malvada y enferma que no le hace falta a nadie, sino que, por el contrario, le hace daño a todo el mundo, que no sabe para qué vive y que puede morirse mañana de muerte natural. […] Por otra parte, hay vidas jóvenes y sanas cuyas fuerzas se pierden por falta de apoyo. Y eso, ¡a millares y por todas partes! Con el dinero de la vieja destinado a un convento se podrían emprender o realizar cien o quizá mil acciones e iniciativas. Cientos, acaso miles, de existencias podrían ser encauzadas […] ¡Y todo con ese dinero! Si uno la mata y se adueña de su dinero para consagrarse luego a servir con él a toda la humanidad, al bien de todos, ¿no crees tú que millares de buenas acciones pueden borrar un crimen insignificante? Una muerte a cambio de cien vidas, ¿qué me dices de esa aritmética? – Pág. 138; Ediciones Cátedra.

¿Qué decís vosotros de esa aritmética?

3 comentarios:

Raskolnikov dijo...

Hola Hugo, soy Miguel¡ El del equipo de fútbol ese malo nuestro. Pues verás resulta que leí Crimen y Castigo, hará ya hace unos meses y simplemente quería apoyar tu moción y recomendar la lectura de esta magnífica obra. Y bueno, ya que hablamos de literatura rusa cualquiera otra obra de Tolstoi es muy recomendabl. Es mi primer post por aquí y no sé si en toda la red¡
No te acosumbres¡

Hugo C. dijo...

jaja, de acuerdo, no me acostumbraré. Gracias por pasarte, y comentar. Ya tenemos dos cosas en común (que se sepa): el equipo y Crimen y castigo :D

Sí, a ver si algún día me cojo Guerra y Paz de Tolstoi. Algún día...:D

Ciao, un placer leerte.

Hugo C. dijo...

Ahora me he fijado en el alias que has utilizado, muy bueno.

Ciao, Rodion Raskólnikov :D