24 de octubre de 2008

El mundo exterior y el mundo del espíritu

"Dice un antiguo proverbio, procedente del mundo externo y visi­ble: «Quien no quiera trabajar, no coma». Pero resulta tan evidente como curioso que dicho proverbio se adecúa muy poco al ambiente que lo inspiró: el mundo exterior está sujeto a la ley de la imperfec­ción, y por ello podemos ver una y otra vez darse la circunstancia de que también come quien no trabaja, recibiendo además el dormilón más abundante y sustanciosa comida que el trabajador. En este mun­do de las apariencias visibles las cosas pertenecen a quienes las po­seen, y están sometidas constantemente a la ley de la indiferencia; basta poseer el anillo para que el genio que en él mora obedezca a su pro­pietario, tanto si es Nuredin como si es Aladino [1]; quien posee las ri­quezas de este mundo es dueño de ellas, sin que importe la forma en que las consiguió.

Pero en el mundo del espíritu no ocurren las cosas del mismo modo. Impera en él un orden eterno y divino; no llueve allí del mismo modo sobre justos e injustos, ni brilla allí el mismo sol sobre buenos y malos. En el mundo del espíritu es válido el pro­verbio de que sólo quien trabaja come; sólo quien conoció angustias reposa; sólo quien desciende a los infiernos salva a la persona amada, y sólo quien empuña el cuchillo conserva a Isaac. A quien se niega a trabajar se le niega a su vez la comida, y se le engaña del mismo modo que los dioses engañaron a Orfeo con una silueta etérea en lu­gar de su amada [2]; le engañaron porque era blando y nada valeroso, le engañaron porque era un tañedor de cítara pero no un hombre."

[1] En Aladino, de Oehlenschläger, el protagonista, símbolo de la luz, aparece en contraposición a Nuredin, que representa las tinieblas.

[2] Se refiere a la interpretación humorística que da Platón del mito de Orfeo (Ban­quete, 179 D): Los dioses le engañan porque en vez de tener el valor de morir antes para ir en busca de Eurídice, se las había ingeniado para entrar vivo en los infiernos.

Temor y Temblor, de Soren Kierkegaard.
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8 comentarios:

Manu dijo...

Entiendo que hay quien vive del cuento mejor que el verdadero currela, pero si no te estrujas el cerebro vives en la ignorancia ¿Y eso es malo?. No estoy tan seguro.

Hugo C. dijo...

Cuanto mayor es nuestra ignorancia, menor nuestro sufrimiento :D

A mi hijo le prohibiré los libros :D No, es broma. Le daré a elegir entre las dos pastillas. Pero le engañaré un poquito, como hizo Morfeo :D

Hay quien cree que no se puede cambiar el orden de las cosas, ni los grandes escritores y filósofos lo consiguieron. Eso es demasiado desasosiego para mí. Iba a decir algo más pero se me ha ido de la cabeza, era una especie de conclusión. Ya me acordaré cuando esté en la cama :D

Ciao, nos e-vemos.

Tay dijo...

El conocimiento es poder, man.

No hay nada mas peligroso que la ignorancia.

Anónimo dijo...

Joder Tay, yo siempre mantuve esa afirmación hasta el año 2000, fecha en que un ignorante supino accedió al cargo de "jefe del mundo". Por eso decidí dejar los asuntos de "poder" a los poderosos y ahora me dedico a echar mis "pastillas" efervescentes en el caldo de la ignorancia.
¡Viva el conocimiento, porque éste nos hará libres! (la mentira, creyentes).
Xao Ceesepeerre

Hugo C. dijo...

¡Viva! :D

Estoy también contigo, Tay. Sin embargo, tu primera afirmación, totalmente cierta por un lado, también es peligrosa, por otro. El poder es una espada de doble filo. ¿Qué es el hombre, sino un animal deseoso de poder? :D

El conocimiento es conocer que no podemos conocer, o al menos eso dicen en mi barrio :D

Saludines

Manu dijo...

Bueno..., lo del "Sólo sé que no sé nada. Entonces lo sabes todo", creo que ya se decía en algún barrio de la Grecia Clásica.

Y "ojos que no ven, corazón que no siente" ya lo decían mis abuleos/as, que yo recuerde.

Personalmente creo que hay que saber lo suficiente como para que no te den gato por liebre, aunque si todo el mundo intenta darte gato..., ¿cómo saber cuando efectivamente te están ofreciendo liebre?.

Esta es la verdadera cuestión (a mi modesto entender, claro).

Tay dijo...

Hola a todos

"Anónimo"

En mi opinión debes mantener esa afirmación, pues el que un idiota sea capaz de alcanzar el poder, no quiere decir que el poder no se alcance con el conocimiento.

Si veo la luna es de noche (o la noche esta cerca), pero si es de noche... no tengo por qué ver la luna.

Hugo

Muy chula la frase de tu barrio :D

Manu

Los gatos y las liebres las distinguirás con la experiencia, si acabas llamando gato a la liebre no importará demasiado, pues lo importante no es el nombre.

Saludines a todos

Hugo C. dijo...

Cuánta razón tenéis los dos :D

No tengo mucho más que añadir. Bueno sí, que no tengo nada más que añadir :D

Un multiabrazo.