4 de octubre de 2008

Index Librorum Prohibitorum

El Índice de libros prohibidos fue una lista de aquellas publicaciones que la Iglesia Católica catalogó como libros perniciosos para la fe. Gracias a Dios :D, tuvo su fin el 14 de junio de 1966, bajo el papado de Pablo VI. Un claro ejemplo de su influencia fue el caso de Cervantes, quien tuvo que suprimir del Quijote (2ª parte, capítulo 36) la frase "las obras de caridad que se hacen tibia y flojamente no tienen mérito ni valen nada." De esta manera, la lista fomentaba la autocensura por los propios autores. Y eso que a la frase no le veo nada de perjudicial para la fe, quizá sea porque soy ateo, no lo sé :D

También hay que destacar lo siguiente:

"Los autores notables por su ateísmo, como Schopenhauer, Marx o Nietzsche, o por su hostilidad a la Iglesia Católica, no suelen figurar en el Índice, puesto que tales lecturas están prohibidas ipso facto. Se incluye, más bien, a aquellos autores y obras de los que los fieles pueden no ser inmediatamente conscientes de que sus posiciones son gravemente contrarias a la doctrina de la Iglesia"

Como por ejemplo: Barón de Holbach, Erasmo de Rotterdam, Michel de Montaigne, Jean-Jacques Rousseau, Victor Hugo, Gustave Flaubert, Stendhal, John Stuart Mill, Blaise Pascal, Auguste Comte ("padre" de la sociología), Inmanuel Kant, Edward Gibbon, David Hume, Descartes, Zola, Diderot, Rabelais, Balzac, y paro porque nos quedamos sin filosofía, leches! :D

Todo esto y mucho más, en Wikipedia.

3 comentarios:

lamberto palmart dijo...

Te he descubierto a través de nuestra visita común al blog ¡Hay de leer más!. Muy interesante tu blog multidisciplinar. Seguiré visitandolo. Yo te invito al mio que seguramente te pueda resultar interesante, si te gusta el mundo de la bibliofília. Hasta pronto.
http://mislibrosantiguos.blogspot.com

Anónimo dijo...

Me divierte pensar cómo una institución como la Iglesia Apostólica Católica y Romana no tuvo entre sus libros prohibidos a su "Biblia", porque hay que ver la cantidad de odio, masacres, violaciones, inspiradas por Dios que se reflejan en ese libro. Un disparate que eso pueda ser considerado "palabra de Dios".
Pero, claro, la ventaja con la que juega esta gentuza es que yo no conozco a ningún católico (no profesional) que se haya leido la Biblia.
Bueno, el tema da para mucho más, pero ahora me limito a cumplir con la Ley: no te vayas sin comentar, jejeje. Un e-brazo. CSPR

Hugo C. dijo...

Otro abrazo para ti, CSPR. Sí, es casi impensable que dicho Índice contuviera tantas obras clave para el conocimiento y que tampoco consideraran la idea que tú propones: incluir La Biblia en el top ten de los libros más prohibidos :D

Y en cuanto a ti, Lamberto Palmart, tu visita es todo un placer. Me pasaré sin duda a echarte un ojo de vez en cuando. Porque no abundan (creo) los blogs que traten sobre libros antiguos.

Un saludo general a los dos. Ciao.