29 de diciembre de 2008

Así sea

La Iglesia permanecía muda, cuando tenía que haber gritado... La Iglesia reconoce haber sido testigo del abuso de la violencia brutal, del sufrimiento físico y psíquico de un sinfín de inocentes, de la opresión, el odio y el homicidio, sin haber alzado su voz por ellos, sin haber encontrado los medios de acudir en su ayuda. Es culpable de las vidas de los hermanos más débiles e indefensos de Jesucristo. Dietrich Bonhoeffer.

Esta cita de Bonhoeffer no sale en la peli, pero si no la habéis visto, no os la perdáis: Amén.

Enlaces relacionados:
- Los papeles de Don Cógito (sobre la necedad).

8 comentarios:

Siesp... dijo...

A la Iglesia siempre le importaron un pijo los nacidos. No hay más que ver la cantidad de cabezas huecas que acudieron ayer a Madrid a ¿defender? a los no nacidos.
Hace 8 años, con las mismas leyes al respecto, estaban escondidos en sus iglesias. Que Dios se apiade de ellos. Amén.

Hugo C. dijo...

Amén.

Tay dijo...

Aun no he visto la película...

Pero no hay que irse "tan lejos" en el tiempo, una mirada a África, que se muere de SIDA y a la postura de la Iglesia, el preservativo y el trato a los enfermos...

La iglesia católica puede ser la organización que mejor actúa en obras benéficas (al margen de sus intereses) pero también es culpable de la muerte de millones de personas... ahora.

Amén

Hugo C. dijo...

Tienes razón, desgraciadamente no hace falta irse "tan lejos", está pasando delante de nuestras narices. Sin embargo, y reconociendo de antemano mi casi total ignorancia en el tema, no creo que la Iglesia sea la única culpable de esas muertes, en el sentido de que las farmacéuticas (o los gobiernos) son las que verdaderamente mandan. Al menos eso es lo que me dice siempre la vecina del 2º.

La verdad es que he dicho una perogrullada, como siempre :D ¡Gracias a Dios que existe la ley de Weber-Fechner!

http://losmonostambiencuran.blogspot.com/2008/12/adaptacin-y-la-ley-de-weber-fechner.html

Saludos.

Siesp... dijo...

Con este comentario doy el tema por zanjado:
No le falta razón a tu vecina, pero el tema está en que las farmacéuticas y los gobiernos están en nuestras manos, a veces reconocen errores, y en el mejor de los casos los cambiamos para mejorar, y si no, los volvemos a cambiar, no suelen arrogarse el derecho a "legislar" moralidad.
Pero una organización que se arroga el derecho a dictar las normas de la moralidad no tiene perdón, porque a los gobiernos los castigamos en las urnas, pero a estos tipos no hay manera de castigarlos, tienen impunidad desde siempre, porque siempre son ellos los "valuartes" de la moralidad. Y yo, a eso, me resisto.
Por eso, las farmacéuticas y los gobiernos (con todos sus defectos) tienen atenuantes... Y esta gentuza sólo tiene AGRAVANTES.
Saludos cordiales (hummmm ¡qué ricos están los cordiales de coco!)

Hugo C. dijo...

Tienes toda la razón, nada que objetar :D

En cuanto a lo de la Iglesia y el hecho de ser los abanderados de la moral, hay un capítulo en "Sistema de la naturaleza" (de Holbach) que se titula "¿Es compatible el ateísmo con la moral?", y pinta muy bien, y el libro en general. Sólo me he leído dos capítulos sueltos, pero me atrevo a decir que es un peazo de libro. Os lo recomiendo, al que no lo conozca, claro. Lo conocí gracias a El Paleofreak, creo. Ya os contaré, si no :D

Un saludo, ¿cordiales de coco? jaja

Tay dijo...

En mi opinión tanto farmacéuticas como Iglesia en su base son lo mismo, son empresas, y las empresas miran por sus intereses exclusivamente, normalmente sus intereses son sus accionistas, y éstos deben tener dinero para poder ser accionistas, ahí se resume todo.

Claro, con la diferencia que nombra Siespierre, la Iglesia es una empresa encargada de vender un producto de mercado algo especial, dogma homogeneizador de morales y conciencias... y ésto, además, trae cualidades extra a la empresa.

Hugo C. dijo...

Sí, un producto muy demandado, aunque cada vez menos, seguramente. Además, como ya se ha dicho, la espiritualidad se debe practicar en soledad y con uno mismo, no en grupo.

Creo que Durkheim da en el clavo al considerarla también (a la Iglesia, me refiero; como institución que es) como un hecho social:

"Si una manera de obrar, que tiene vida fuera de las conciencias individuales se generaliza, sólo puede hacerlo imponiéndose". Es por esto que la sociedad es una gran máquina coercitiva primero, y socializadora después.

Un día de estos pondré aquí la definición de hecho social según Durkheim, y lo que la diferencia de un hecho natural o biológico. O lo que yo he entendido jaja.