30 de diciembre de 2008

El mito de Guillermo Tell

Cuando escuchaba la entrevista a Salvador Dalí, tomé nota de un par de cosillas que dijo. Una de ellas fue la mención al mito de Guillermo Tell:
Tell era un habitante de Bürglen (pueblo del cantón suizo de Uri), ballestero, famoso por su puntería, de finales del siglo XIII y principios del XIV.

Cierto día en el que Guillermo Tell [...] pasaba por la plaza mayor de Altdorf acompañado por su hijo, rehusó inclinarse en señal de respeto ante el sombrero instalado en la plaza simbolizando al soberano de la Casa de Austria. Ante tal muestra de rebeldía ante su legítimo señor, el gobernador de Altdorf, Hermann Gessler, presentado como un individuo colérico y sanguinario, detuvo a Tell. Habiendo llegado a sus oídos noticia de su fama como ballestero, le obligó a disparar su ballesta contra una manzana colocada sobre la cabeza de su propio hijo, el cual fue situado a 50 pasos de distancia. Si Tell acertaba, sería librado de cualquier cargo. Si no lo hacía, sería condenado a muerte.

Tell intentó en vano que Gessler cambiara su castigo, de modo que introdujo dos flechas en su ballesta, apuntó y gracias a su habilidad como ballestero consiguió acertar en la manzana sin herir a su hijo. Al preguntarle el gobernador por la razón de su segunda flecha, Guillermo Tell le contestó que estaba dirigida al corazón del malvado gobernador en el caso de que la primera flecha hubiera herido a su hijo.
Sigue en Wikipedia.
En este otro artículo nos dejan claro que sólo es un mito, conocido principalmente en la actualidad gracias a la pluma de Schiller, en Guillermo Tell.

2 comentarios:

Siesp... dijo...

Jejejeje. Un tiempo después volvemos a tirar al gordo desde el puente para descarrilar el tren jajajaja
Saludos de cordiales de coco jejeje

Hugo C. dijo...

Sí, siempre hay que elegir :D