11 de diciembre de 2008

Leyendo en WonkaPistas

"Las explicaciones basadas en la herencia genética de los individuos se abren paso en una ciencia tan poco "naturalista" como la Sociología." WonkaPistas.

Vía La revolución naturalista.

Lamento no poder dedicarle más tiempo a tan interesante artículo, Historia de dos ciudades me llama desde la otra habitación; está de una pesada...

5 comentarios:

Siesp... dijo...

En los gene es físicamente imposible introducir información por la experimentación, por lo que no se puede heredar condicionamiento social. Éste nos vendrá dado por el entorno familiar... de notarios salen abogados, de registradores salen notarios... de empresarios salen hijos empresarios... ¡Todo siempre relativo al entorno! Un asesino puede procrear una mente lúcida en un hijo que luego desconociera el pasado de su padre para no ser condicionado.

En los genes la única información transmitida es física, no sociológica. Lo cual no implica que no pueda efectuarse un estudio sociológico de la relación genética de los condicionamientos sociales. Pero todo ello desde un punto de vista filosófico, nunca científico.

La teoría de la evolución se basa en la mutación genética para adaptarse a la supervivencia. Esa mutación se procude por accidentes genéticos que te llevan en unos casos a la muerte y en otros te dotan de alguna cualidad extra para mejor adaptación. Así ha sido siempre en el caso de la desaparición de especies y aparición de otras mejor adaptadas.

Si consideramos válida una teoría que admitiera la transmisión genética de datos adquiridos por la experiencia, entonces ¿por qué nunca recordamos nada de esa experiencia paterna?.

No sé de lo que estoy hablando, he perdido el hilo, así que sigue estudiando. :D
Yeh bueno

Hugo C. dijo...

No te sabría responder :D Pero tomo buena nota de lo que dices.

Para tratar de comprender la condición humana en su totalidad (si esto fuera posible) la sociología se quedaría corta. Por eso he publicado este post, las ciencias sociales sin las naturales no pueden ser capaces por sí solas de conocer la esencia del ser humano. Ojalá pudiera rebatirte aunque fuera tu comentario jaja, pero me temo que todavía tengo mucho que aprender :D

Tu penúltimo párrafo es muy sugerente. Lo tendré en mente.

Un saludo.

PON! dijo...

Siesp. dixit: "Si consideramos válida una teoría que admitiera la transmisión genética de datos adquiridos por la experiencia, entonces ¿por qué nunca recordamos nada de esa experiencia paterna?."

Los animales sí parecen tener algo más de memoria genética que nosotros, lo que se suele llamar instinto...los pájaros saben hacia donde tienen que volar en invierno, los salmones saben donde volver, los lemmings se suicidan (?).

Es que acabo de leer una novela llamada La Radio de Darwin, si os interesa la intriga científica esta bien el libro, y su secuela, que leí primero...xD

Saludos

Siesp... dijo...

Bienvenido amigo Pon!. De verdad que te echaba de menos, y con tu comentario me has puesto a pensar y a rebuscar en mis archivos neuronales sobre lo que has dicho.

Evidentemente no te falta razón, pero debo apuntar algo.
Los pollitos llevan en sus genes una información que les dice... "para salir del huevo debes dar golpes con tu pico y romper la cáscara". Los pájaros, cuando emigran lo hacen siempre hacia el arco donde está el sol en busca de calor, en el hemisferio norte hacia el sur y en el hemisferio sur hacia el norte; no es cuestión de genética, sino de orientación. El salmón vuelve a su rio original deshaciendo un camino que ya había hecho antes en esta su vida. Y así es como buscamos esa explicación de hechos, con la navaja de Ockam, aparte de múltiples estudios científicos.

En mi opinión, lo emocional no puede transmitirse genéticamente, máxime conociendo cómo funciona el mecanismo de la evolución genética. Así que, de momento, me sigo manteniendo donde estoy. Pero debo reconocer que tu exposición me ha puesto a pensar... ¡y mucho!, por lo que debo estarte agradecido por ello.

Por cierto, a ver cuándo amplias tu blog, que de uvas a peras lo visito y no has hecho nada nuevo, jejeje.
Un fuerte abrazo.

PON! dijo...

Estoy de acuerdo con tu explicación ampliada de mi comentario, pero algo de genético ha de tener. Apunto una cosa más, los bichejos saben nadar sin haberlo hecho nunca.

Ahora que dices lo de lo emocional...en la biografía de Greg Bear, el autor de las novelas que mencioné antes, escribió una sobre un mundo donde funciona la evolución por caracteres adquiridos, el llamado Lamarckismo (si alguien amplia mejor esto...y no miro a nadie...bueno a Tay jaja).
Y además (esto va por tí Siesp.) ha escrito una continuación, junto a otros 3, autores de Fundación.

Saludos.

P.S.: Humm lo de escribir algo...me dió un ramalazo de inspiración sobre la del tipo ese de la guerra, una especie de guión para extenderla pero en estos momento estoy con la Topografía de los cojo... como diría aquel, y otro de Murakami.