25 de enero de 2009

El filósofo y el político

La siguiente reflexión me parece muy interesante, a pesar de exponerla como un niño de cuatro años -o tal vez cinco-. La he plasmado de esta manera en BioTay:
Siguiendo con el tema de ese post, creo que los políticos son un tipo especial de persona, normalmente gente "buena" y que tiene un gran afán "físico" (no intelectual, como es nuestro caso) de cambiar las cosas; quién sabe por qué. Sin embargo, queremos que hagan lo que ese tipo de personas (si es que hay algún tipo), por su naturaleza, no pueden; no han "nacido" para eso. No pueden ser filósofos, ya que el filósofo jamás querrá gobernar, aun cuando sienta al ser político que lleva dentro. Como dijo Ortega y su perro Gasset:

"Para que la filosofía impere, no es menester que los filósofos imperen –como Platón quiso primero-, ni siquiera que los emperadores filosofen –como quiso, más modestamente, después. Ambas cosas son, en rigor, funestísimas. Para que la filosofía impere, basta con que la haya; es decir, con que los filósofos sean filósofos. Desde hace casi una centuria los filósofos son todo menos eso –son políticos, son pedagogos, son literatos o son hombres de ciencia." *

Esto es una conjeturilla nada más; mañana tal vez piense todo lo contrario.
Dejo el apartado de los comentarios para matizar y darle cuerpo, si nos es posible.

[*] Ortega y Gasset, La rebelión de las masas, Alianza Editorial, Madrid, 2006, p. 134.

Post relacionado: El triunfo de la filosofía.

9 comentarios:

Siesp... dijo...

Casi siempre coincidimos en lo mismo. La base principal radica en la Educación. Y la Educación tiene dos ríos nutrientes: tu entorno familiar y la escuela (o universidad).
La política de partidos, tal como decía Tay, puede ser respaldada por la fe y se convierte en una religión más, pero también puede ser respaldada por el razonamiento o, simplemente puede no ser respaldada por nada.

El caso es que una sociedad implica algún tipo de organización, y tenemos la que tenemos porque somos personas. Y siempre serán personas quienes manden sobre otras personas. Pero en nuestra mano está en infundir unos principios éticos y morales que deriven en el acceso al poder a personas capaces de llevarlos a la práctica sin miedo.

Por desgracia, los principios morales no se llevan a la práctica desde el poder, tal vez porque se teme la pérdida del mismo, ¡y ese es otro principio que debemos implantar, no temer ser uno mismo cuando se está arriba!

Lo malo es que en demasiadas ocasiones, ser uno mismo en lo alto significa dar rienda suelta a las pasiones, al pelotazo, al "yo me lleno los bolsillos", etc. ¿Y de dónde han salido esos individuos?, de entre nosotros.

Los políticos no vienen de Marte, son de aquí. Y aquí hay mucho ser irreflexivo, pasional y "poco filósofo", predomina la ley de "yo, yo, y como mucho mi familia", y a los demás que les den por donde la espalda pierde su casto nombre.

¿Por qué educar a quien no se deja? ¡Hay que seguir intentándolo!. El día que la inmensa mayoría de la sociedad tenga unos principios éticos y morales dignos de ser asumidos sin dogmas, la inmensa mayoría de los políticos será así también. Y así podremos acabar no sólo con las minas anti-personas, sino también con los males que azotan a una humanidad con unos desequilibrios indignos de un ser que se llama a sí mismo homo sapiens sapiens.

Salut o como se diga en valenciano. Jejeje.

Hugo C. dijo...

Estic amb tu i amb la teua reflexió :D

Había pensado desarrolar más esta... idea o reflexión pero creo que se me queda grande o quizá sea que estoy "off" en estos momentos jaja. Así que me quedo con esto que has dicho:

"Por desgracia, los principios morales no se llevan a la práctica desde el poder, tal vez porque se teme la pérdida del mismo."

Por cierto, acabo de ver Bienvenidos al norte, del estilo de La cena de los idiotas. Te/os la recomiendo :D

Nos e-vemos.

Siesp... dijo...

En el post de Biotay "Afro-Carl Sagan" hay un par de comentarios que avalan mis recomendaciones (aparte del propio post de Tay). Así que ya estás tardando en ver la serie Cosmos, jejejeje
Joder, ¡cuánta presión y qué plasta soy! jajaja jajaja jajajaja

PD.- Habrás comprobado que ya no te menciono Fundación, jeje.

Hugo C. dijo...

Hoy mismo empiezo con Fundación, no se hable más :D

Ya que hablamos de novelas de ciencia-ficción, échale un ojo a la de Carlos Suchowolski: Una nueva conciencia. Y su último post tampoco tiene desperdicio: La continuación irresistible.

Carlos Suchowolski dijo...

Vaya, muchas gracias. Contesté tu comentario y te lo envié por las dudas por email (y ahora, más por las dudas aún, te lo digo). En fin, redundancia o reredundancia. Pero ahora voy a volver a recomendar en un blog (algo así como rerecomendar, je...) un libro decisivo para comprender el problema de la "educación". Estña en Debolsillo y es "El mito de la educación" de Judith Rich Harris. No digo más (aunque dediqué muchos posts al tema) hasta que lo leais.

Con afecto creciente.
Carlos.

Carlos Suchowolski dijo...

Y en cuanto a Ortega: creo que no tenía ni idea... No puedo decir otra cosa a la vista del extracto reproducido.

Hugo C. dijo...

Libro anotado, gracias Carlos. Cuando lo leamos, hablaremos :D

La afirmación de Ortega y Gasset "ambas cosas son, en rigor, funestísimas" es muy discutible, tienes razón -si es que te refieres a eso jaja-.

Un saludo.

Siesp... dijo...

Me encantan las disquisiciones de los filósofos Ortega y Gasset (que diría la de Sara Mago).

Bernardo Gui reconvertido ha tenido su respuesta dentro de su propio comentario... ¡Y tú siempre tienes la cita oportuna!

El día que hayas sintetizado todas las citas podrás enlazar todos los argumentos... ¡al menos tú podrás hacerlo porque te dedicas a ell!.

Acuérdate de mi cuando estés en el Paraíso... jejeje

Hugo C. dijo...

A la nota del blogmaster he de añadir "nada es más desfavorable para quien quiera agradar que crear demasiadas expectativas sobre uno mismo." Cicerón, Académicas, II, 4.

Aunque yo lo simplificaba y lo dejaba de este modo: "nada es más desfavorable que crear demasiadas expectativas sobre uno mismo."

Pero gracias, mi vanidad ahora sonríe :D