6 de enero de 2009

El príncipe Hominidae

La ciencia política y la biología, como ya se mencionó en el post Genopolítica, están más unidas de lo que pudiera parecernos en un principio (al menos a mí). Como ya adelantó Aristóteles, “el hombre es por naturaleza un animal político o social”.

A partir de aquí, no es de extrañar que Pablo R. Palenzuela relacione en su blog La lógica del titiritero, salvando las distancias, El príncipe de Maquiavelo con La Política de los Chimpancés de Frans de Waal; la obra del filósofo renacentista con la del primatólogo. La primera considerada como el primer “manual de ciencia política” [1], y la segunda como uno de los mayores estudios científicos sobre primates:
Curiosamente, hasta que lo leí [La Política de los Chimpancés] pensaba que el libro que más me había influido era “El Príncipe” de Macchiavello. Y, de alguna manera, ambos están relacionados. Cuando lees el de Frans de Waal entiendes el otro en toda su dimensión. No pretendo con esto quitar mérito al genial escritor italiano. Pero las bases de “El Príncipe” llevan millones de años desarrollándose en nuestro linaje.
[1] A pesar de considerarse a Maquiavelo como uno de los teóricos políticos más notables del Renacimiento, también cabría remontarse un par de siglos atrás hasta la figura de Marsilio de Padua para conocer los orígenes de su pensamiento:
El pensamiento político de Marsilio de Padua representa un esfuerzo sin precedentes por dar un fundamento racional al poder. Dos siglos antes que Maquiavelo, Marsilio había formulado ya una teoría política distinta de la tradicional en el pensamiento medieval y había dado por vez primera una explicación autónoma del poder, sin recurrir a un orden o a una ley superior para justificar su existencia. (Bernardo Bayona Aznar en Foro Interno).

4 comentarios:

Ioannes Xabier dijo...

También habría que considerar los 'Discursos de la Primera Decada de Tito Livio', aunque quizás no esté escrito tan en clave 'Manual'.Maquiavelo, interrumpió esta obra para hacer como un relámpago 'El Principe'.Como se ve, para Maquivelo lo importante no es que un Medicis o una República sean fin, sino medio para la unidad de una Italia en plena década. Anabs obras sinembargo tienen grandes similitudes, el separar la ética de la política...etc.

ps. He visto 'La Corporación' y le he dedicado un post.

Saludos

Tay dijo...

Somos monos con zapatos.

Pon! dijo...

Ayer vi un documental desde mi "sofá de enfermo" xD sobre las hormiguitas, esos bichitos de los que por cada uno de nosotros hay una BRUTALIDAD (Mil billones, según wiki); el caso es que esas en concreto que aparecían además de hacer la guerra, tomar prisioneros como casi todas, éstas criaban a unos gusanitos para obtener determinada sustancia, lo que vendría a ser ganadería.

Esto viene a completar el "somos monos con zapatos" de Tay jajaja

Hugo dijo...

Tienes razón Ioannes, además también no debemos olvidarnos de El arte de la guerra de Sun Tzu: "libro sobre tácticas y estrategias militares", Wikipedia. Aunque es otro tema el que trata, la verdad.

Hace poco leí esto en Wikipedia:

"Tradicionalmente, se ha encontrado una aporía en el pensamiento maquiaveliano como consecuencia de la difícil conciliación de sus dos obras principales, los Discursos sobre la primera década de Tito Livio y El príncipe."

Lo de separar la ética de la política es clave, un buen apunte, sí, además me viene bien, porque se supone que lo estoy estudiando jaja. Un día le dedicaré un post muy breve al adjetivo "maquiavélico" que tanto usamos para esclarecerlo con un fragmento de su obra El príncipe; tiene auténticas perlas maquiavélicas.

¿Has visto La Corporacíon? qué grande, me voy volando hacia tu blog.

Tay y Pon!, discrepo totalmente, yo soy un mono con zapatillas :D