7 de enero de 2009

El problema de Chomsky

El otro día, cuando leía el post La Corporación en Oikoumene, se me ocurrió buscar el término "chomskiano" en Google a ver que me salía, y me encontré con este interesante artículo: El problema chomskiano.
Cualquiera debe estar dispuesto a hacer suya la frase chomskiana [...] "si no cambiamos las instituciones sólo lograremos posponer el desastre". Desgraciadamente, ésta parece ser una hipótesis muy probable. Pero en lo que Chomsky y todos los chomskianos que hay por ahí no parecen pensar es que si las cambiamos es muy posible que lo único que consigamos respecto al desastre sea adelantarlo. No todo consiste en cambiar algo: primero hay que saber cuándo, cómo, por quién, de qué manera y para qué hay que hacer ese cambio.

[...] Si "la denodada lucha contra el opresivo poder de los privilegiados" tiene éxito, lo único que habremos conseguido habrá sido otro opresivo poder de otros privilegiados.[...] Por eso lo único que cabe hacer es escoger lo menos malo [...]. Y para ello es preciso, primero, que podamos escoger.

Los jóvenes del 68 decían: "Seamos realistas: busquemos lo imposible". Ya estamos viendo lo que han conseguido con ese realismo. Yo creo que hay que decirlo al revés: "Seamos utópicos: intentemos hacer lo posible, si nos dejan". La historia de la humanidad lo avala.
Modesto Espinar, El País, 15-05-1986.
Si nos centramos, por ejemplo, en el concepto "institución" (ej. normas jurídicas, clase social, religión, matrimonio), tan pertinente en sociología y al cual ya me referí en el post La liberación humanista -uno de mis preferidos-, a primera vista, una de sus particularidades es su caracter coactivo:
[...] Las instituciones proporcionan maneras de actuar por medio de las cuales es modelada y obligada a marchar la conducta humana, en canales que la sociedad considera los más convenientes. Y este truco se lleva a cabo haciendo que estos canales le parezcan al individuo los únicos posibles. Peter L. Berger, Introducción a la sociología.
Sin embargo, se debe matizar que esta visión coactiva de las instituciones pertenecería a un enfoque estructuralista de la sociedad, es decir, una perspectiva algo pesimista que vendría a decir algo así como que la sociedad prima sobre el individuo, y lo que eso supondría a la idea de libertad. Obviamente esto no es así, o no solamente. La sociedad también demuestra a diario que los humanos hacemos nuestra historia y hacemos nuestras sociedades (estructuralismo vs paradigma de la acción), unas veces bien y otras...

2 comentarios:

Pon! dijo...

De ahí el "choque" de civilizaciones, sociedades (y la manida "alianza").

Claro que si planteamos el caso de, por poner un ejemplo, la ley (o sociedad) islámica actual y la ley (o sociedad) llamemosla occidental actual, a poco que se mire se adivina cuál es mejor (y digo MEJOR sin miedo a decirlo).

El problema es que los "otros" (y no me refiero sólo a los musulmanes) también lo dirán de la suya (los más siniestros) y además querrán imponerla por la fuerza y la sangre (los más...ya sabeis).

Quizá me vaya por las ramas jajaja
Será por que Chomsky se me pierde en la bruma.

Hugo dijo...

Ese es el problema, tener una creencia y llegar a "morir" por ella es lo que más daño hace a la civilización (Savater decía en aquellas conferencias que sólo hay una civilización, pero diferentes culturas). Así no hay quien pare esto. Más filosofía es lo que se necesita. Ésta es capaz de derribar todas nuestras creencias y dejarnos desnudos, y lo que es mejor, sin "nuestra" verdad.

Iba a citar a Cioran ahora pero creo que ya estoy abusando jaja; y de G.B. Shaw también :D

Yo de Chomsky estoy igual que tú :D