15 de enero de 2009

Sobre la ironía

Leyendo en La ciudad y el hombre*, de Leo Strauss:

La ironía es un tipo de simulación o falsedad. Aristóteles, en consecuencia, interpreta el hábito de la ironía ante todo como un vicio. Sin embargo, la ironía no es el ocultamiento de acciones malignas o vicios, sino más bien de ocultamiento de acciones buenas o virtudes; el hombre irónico, a diferencia del presumido, resta importancia a su valor. Si la ironía es un vicio, se trata de un vicio digno.

Si se la utiliza de un modo adecuado, no es un vicio en lo absoluto: el hombre magnánimo -el hombre que se considera a sí mismo digno de grandes cosas, cuando de hecho lo es- es sincero y franco porque está acostumbrado a ubicarse en un plano superior y, sin embargo, es irónico en sus intercambios con el común de la gente.[1] La ironía es entonces el ocultamiento noble del propio valor, de la propia superioridad. Podríamos decir que se trata de la humanidad propia del hombre superior: para no herir los sentimientos de sus inferiores, evita mostrar su superioridad. La forma máxima de superiroridad es la superioridad en sabiduría.

[...] Esto puede tomar dos formas: o bien expresar acerca de un tema "sabio" aquellas ideas (por ejemplo, ideas generalmente aceptadas) que son menos sabias que las propias ideas, o bien abstenerse de expresar idea alguna acerca de un tema "sabio" basándose en que uno no posee un conocimiento acerca del tema y, por lo tanto, sólo puede plantear interrogantes pero no ofrecer respuestas. Si la ironía en lo esencial está vinculada con la existencia de un orden jerárquico natural entre los hombres, se deduce que la ironía consiste en dirigirse de distinto modo a distintos tipos de persona. [2]

(*) Leo Strauss, La ciudad y el hombre, Katz, Buenos Aires, 2006, p. 80.
[1] Aristóteles, Ética nicomaquea.
[2] Platón, Los rivales.


Enlaces relacionados:
- Introducción a la filosofía política.
- La ironía socrática, en Wikipedia.
- Sobre la sabiduría.

6 comentarios:

Pon! dijo...

Estos griegos le sacan mucha miga a la ironía jajaja

Hugo C. dijo...

Pues sí, lo bueno de la filosofía política (concretamente el estudio de los clásicos) es justo eso, su originalidad (en el sentido de "origen"): según Strauss, lo que dijeron aquellos griegos es como una "filosofía virgen", al no venir precedida y estar influenciada por anteriores. Por eso es tan importante su estudio.

Siesp... dijo...

No llevas razón, Hugo. Los griegos no fueron los primeros pensadores, no estaban en el origen. Los primeros pensadores fueron los grandes escritores más antiguos: Jeremías, Isaías, Moisés, incluso el propio Abraham, todos ellos inspirados nada menos que por el mismísimo Espíritu Santo. ¿Van a ser los griegos, unos paganos, los grandes pensadores, teniendo a los mencionados como ejemplo de un tipo de conducta que hoy lo impregna todo?

Joder, me acabo de dar cuenta que todo mi comentario podría sustituir a la propia definición de ironía, jajajajaja

Shalom, o como se diga. Jeje.

Pon! dijo...

Para ser exactos que yo sepa no era tan virgen esa filosofía...venía de Asia ¿no? (This is not an irony)...

Siesp... dijo...

Cierto. Lástima que los creyentes no tengan ni puñetera idea de esto. Jejeje. Saludos
PD.- Ve pensando otra frase, porque la que tengo puesta tuya caducará, como todas, jeje.

Hugo C. dijo...

Tienes razón, es imposible que fuera totalmente virgen. Pero sí dieron el salto hacia la ciencia y el conocimiento. En ese sentido... jaja, y yo qué sé :D Lo que he dicho en el primer comentario está sacado un poco de contexto, por eso no cuadra del todo. No recuerdo dónde lo leí. Además, estaba tomando notas y las he perdido. Una faena.

Un saludo a los dos, vuelvan pronto :D