18 de febrero de 2009

Zorros centrífugos y erizos centrípetos

Leyendo sobre Isaiah Berlin, me he topado con la siguiente fábula. Leo en El Mundo:
[...] Especialmente fascinante es el planteamiento de Isaiah Berlin en su ensayo El Erizo y el Zorro publicado en 1953. Parte de un fragmento del poeta griego Arquíloco: «El zorro sabe muchas cosas, pero el erizo sabe una cosa grande». E inmediatamente clasifica a los más eximios escritores y pensadores en zorros centrífugos que exploran los más diversos horizontes de la condición humana, persiguiendo objetivos sin aparente relación entre sí e incluso contradictorios (Shakespeare, Montaigne, Aristóteles, Balzac, Joyce) y en erizos centrípetos que se aferran a un gran concepto, a una visión central -en cierto modo defensiva, como las púas del erizo- o a una única forma de mirar el mundo (Dante, Dostoievsky, Nietszche, Proust, Hegel). El caso de Tolstoi le parece lo suficientemente singular a Berlin como para no incluirlo en principio en ninguna de las dos categorías, pero enseguida nos invita a merodear zorrunamente con él -cual si de una indagación periodística se tratase-, en pos de su sentido de la Historia.
Aunque como he podido ver en Wikipedia y en La casa del libro el título es más bien El erizo y la zorra: un ensayo sobre el enfoque de la historia de Tolstoy. O The Hedgehog and the Fox: An Essay on Tolstoy’s View of History.

También, buscando en otro lugar, me encuentro con este post, donde la historieta es contada de una manera muy gráfica. Rescato aquí tan solo el comienzo:
[...] Isaiah Berlin dividió el mundo en dos grupos, basándose en un proverbio griego antiguo, que enfrentaba a los dos grandes enemigos cara a cara. La fábula cuenta que los zorros siguen muchos objetivos al mismo tiempo, ven el mundo en toda su complejidad, están siempre difusos, moviéndose en diferentes planos, y sin integrar sus ideas en una visión unificada. Los erizos, por el contrario, simplifican la complejidad del mundo en una sola idea que unifica y guía todo lo demás. Reducen los retos y los dilemas en ideas simples, y desechan todo aquello que no tiene que ver con estas ideas. Cuando los zorros y los erizos se enfrentan, siempre gana el erizo.
Esa clasificación nos recuerda, al menos en apariencia, a la de Pareto con sus dos clases de hombres: zorros y leones.

5 comentarios:

Siesp... dijo...

Fíjate, Pareto es una muy buena ampliación al tema.
Particularmente me definiría como un "zorro ignorante" (aunque con muchas ganas de aprender). En lo que no puedo profundizar aplico mi visión zorruna (casi vieja, jejeje).
La idea de visión del mundo como un conjunto de posibilidades o como una idea central de la que derivan los acontecimientos podríamos a la Evolución y el diseño inteligente. Podría alargarme, pero considero que las similitudes son tan evidentes que no hace falta enuncias quén es el zorro y quién el erizo.

No obstante, que lo sepas, jejeje, el "erizo es muy elegante" (va por la novela, jejeje).

Zulú 60 Bueno

Siesp... dijo...

Fe de erratas:
Donde dice "...podríamos a la evolución...", debe decir:
podríamos APLICARLA a la evolución

Hugo C. dijo...

Es verdad, me suena la novela, no sé si te oí a ti hablar de ella, pero no eres el único que la menciona; tiene que ser buena :D

Yo también creo ser un zorro berliniano o arquiloquiano jaja, ya sea porque no soy capaz de verle el sentido a las cosas o porque me gusta saltar de tema en tema :D

Ya que recomiendas sutilmente la novela, yo os recomiendo la última peli de Danny Boyle: Slumdog Millionaire. Las críticas le hacen justicia jaja. Quizá lo conozcáis por aquella otra, Trainspotting, pero no sé, a pesar de que esta última peli presenta algunos tópicos, creo que es de lo mejor que van a estrenar este año. Corred a verla, insensatos :D

Markos dijo...

A mi no me gustan todas las clasificaciones dicotómicas y opuestas.
Yo lo veo como una simplificación excesiva de la pluraridad humana. Un intento de adaptar todo a la propia persona.
He tenido erizo en casa y zorros. Los dos huelen muy mal. Los dos son unos .... egoístas.
En cualquier caso creo que todos encajamos en algún animal en algún momento.
Yo ahora mismo me veo como un camaleón con el sistema de camuflaje estropeado. (lengua larga, inmóvil, oculto entre las ramas, echando barriga, me tengo que cortar las uñas, sí)
Salu2

Hugo C. dijo...

Jaja muy cierto, ante todo somos camaleones con uñas largas :D

Tendemos a clasificar para que nos sea más fácil entender la realidad, para que no acabe todo siendo tan desconcertante como parece a priori. Pero tienes toda la razón, pensándolo bien también soy un erizo; un erizo pequeñito y con pocas púas pero un erizo al fin y al cabo. Y un mono, y un camaleón, y una mosca cojonera y... ¡ah, y un humano! :D

Gracias por pasarte e impregnarnos con tu opinión, hasta la próxima.