27 de febrero de 2009

La Sociología de Punset

Leyendo el otro día la entrevista de Eduard Punset en Cultura 3.0 pudimos ver claramente al Punset sociólogo*:
Los cambios culturales son muy lentos. Hay gente que sigue creyendo que su perro le pertenece, o que su mujer es suya o que lo es su territorio. Sorprende cómo pueden plantearse en política visiones como la del nacionalismo exacerbado, que es una visión dimisionaria, absurda. ¡Pero si somos un pequeño planeta, de uno de los billones de estrellas, que viaja a 250 km. por segundo! Nos movemos por el universo SIN UN DOMICILIO FIJO EN EL CIELO. ¿De dónde viene este amor por lo que se cree un domicilio fijo y estable?

A eso le llama Dawkins “el código de los muertos”, una de sus aportaciones que más me ha interesado, ese pensar en base a estructuras ancestrales, de gente del pasado. Por desgracia muchas de las conductas del hombre moderno están condicionadas por códigos antiguos que ahora resultan nefastos.
[*] Lo sé, aparte de ver al Punset sociólogo también podemos ver, es verdad, al Punset biólogo (aunque no lo sea, académicamente hablando), al Punset... Reconozco que he barrido para casa, por eso de que estudio Sociología y tal.

No obstante, mi intención inicial no ha sido exactamente esa, sino poder enmarcar este post -torpemente- en mi nueva y predilecta categoría del blog Biología + Sociología.

3 comentarios:

Tay dijo...

Me encanta el título que le da Dawkins a las adaptaciones pasadas...

"el codigo de los muertos" :D

Siesp... dijo...

Creo que esta entrada enlaza con la anterior sobre la clave para interpretar a los "genes egoistas". El código de los muertos mencionado y, efectivamente, ya desfasado, lo es en tanto en cuanto el hombre ha salido de su fase exclusivamente animal para introducirse en el campo racional.

Lo que sucede es que todavía (y me temo que por siempre) la herencia genética marca nuestra situación. Ahora bien, cada vez somos más conscientes de las facultades que pueden hacernos comprender el mundo desde otro punto de vista, desde fuera del código de los muertos y desde fuera de nuestros genes.

Gente grande. Un abra...cadabra. Jeje.

Hugo C. dijo...

¡Qué maravilla sería poder ver "desde fuera" de nuestros genes!

Gracias por vuestros comentarios, como siempre. Perdnonadme la brevedad, hoy más que nunca, porque os escribo de pie. ¡Maldigo el día que mis genes me condenaron sin compasión (normal, son genes) a vagar errante por los pasillos de mi casa con el cráter que dejó al marchar un sinus pilonidal! ¡Cómo desearía habitar en estos días en una habitación ingrávida!

Un saludo febril.