16 de febrero de 2009

Tesla y su vasta sombra

Leyendo el artículo de Marcelo Dos Santos, El futuro es mío: El inventor del mundo actual.
Es posible que el hombre estuviera loco. No cabe duda alguna de que estaba lleno de traumas, fijaciones, obsesiones, compulsiones... Si viviese hoy, seguramente estaría medicado con Prozac o Zoloft.

Era joven, pero ya sus excentricidades rebasaban la barrera de la patología. Vivió en hoteles durante décadas, y jamás aceptó que se lo alojara en una habitación cuyo número no fuese divisible por 3. De hecho, hacía todo de a tres: subía de tres en tres los escalones, ponía tres cerraduras en las puertas, se sentaba a comer solamente si había tres personas a la mesa y exigía que se le entregaran las toallas de a 3, de a 9 o de a 27. El catálogo de sus manías era interminable, y solo su obvia inteligencia, su cultura y su amabilidad lo convertían en medianamente tolerable para sus congéneres. No podía soportar tocar el cabello de otra persona, y se jactaba de jamás haber tenido contacto con el de nadie más en toda su vida. Las formas redondas lo aterraban: ceniceros, engranajes, ruedas y ojos de buey estaban completamente fuera de su catálogo de objetos a tocar y casi evitaba totalmente su vista. [...] Su obsesión contra la redondez y la esfericidad se proyectaba incluso hasta los cuerpos humanos: ante el menor aumento de peso en las personas que lo rodeaban, se dirigía a ellos de inmediato exigiéndoles que adelgazaran. De hecho, cuando se le hizo evidente que su secretaria tenía graves problemas para controlar su gordura, la despidió sin dar explicaciones y nunca más quiso verla.
Gracias Rubén por pasarme el enlace. Ahora ya conozco el Índice de divulgación de Axxón.

More en Wikipedia.

3 comentarios:

Siesp... dijo...

De Tesla se dice... se comenta... se rumorea... Demasiados cabos sueltos. Evidentemente fue un genio, pero sin método. La época que le tocó vivir fue básica para el salto cualitativo de la humanidad. No pude recibir "avisos del futuro" porque no descubrió nada que no hubiera podido descubrirse por cualquiera de sus contemporáneos.

Gracias a sus excentricidades, agrandándolas, se pudo crear "un mito", pero es sólo eso. Un gran ingeniero, medio loco y ya está.

Pero... suena muy bien atribuirle cualquier poder "extraordinario" porque su persona era dada a ello. No se le pudo atribuir lo mismo a Edison o a Marconi, ¿por qué? porque eran más metódicos.

Sin quitarle gloria a Tesla, tampoco se le debe dar más importancia de la que históricamente tuvo.

Zulú

Hugo C. dijo...

He de reconocer que partes del artículo como estas resultan algo ingenuas y exageradas:

"Una tarde, en que caminaba con un amigo por un bosque, sufrió uno de sus habituales éxtasis mentales, del que salió con la solución ya clara en su mente. Había descubierto los campos magnéticos rotatorios, los principios teóricos que los regían y su aplicación práctica, todo en un instante."

Muchas gracias por tu crítica, la comparto. Además, me has obligado a leérmelo entero; confieso que no lo había hecho jaja. Pero no me negarás que tiene su encanto el artículo :D

Mañana me pongo con tu otro comentario, ciao.

Tay dijo...

Que pena que esas excentricidades no lo conviertan a uno en genio... :P

Sí que ese fragmento parece ingenuo sí, como dice Siespierrer, hay mucha mitología en torno a Tesla.