3 de marzo de 2009

El antropólogo y el sociólogo

Como mi sinus tiene muy mal perder, voy a tirar de lecturas pasadas:
Los antropólogos han tenido suerte en lo que se refiere a su imagen pública. Es notorio que los sociólogos son avinagrados e izquierdistas proveedores de desatinos o perogrulladas. Pero los antropólogos se han situado a los pies de santos hindúes, han visto dioses extraños, presenciado ritos repugnantes y, haciendo gala de una audacia suprema, han ido a donde no había ido ningún hombre.
Nigel Barley, El antropólogo inocente (1983).

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2 comentarios:

Yolinar D dijo...

La gente espera de un antropólogo que descubra algo nuevo, mientras que un sociólogo podrá aportar los análisis que lleven al antropólogo, no ya a descubrir, sino a interpretar el propio descubrimiento.

Ambos tienen que ir de la mano. Como en la inmensa mayoría de las ciencias (naturales y sociales). Ya lo decía Apolinaro de Tartesos y otros, se ienterrelacionan.

Bye.

Hugo C. dijo...

Después de haber tenido hace unas horas una breve discusión al respecto, he llegado a una conclusioncilla: la antropología, al igual que la arqueología, va a sufrir siempre del típico comentario "pero si es que ya está todo descubierto" jaja.

Pero menos mal que tenemos a Apolinaro simpre por ahí, haciéndonos de guía en el firmamento.

Ah, y como se nota que Nigel es antropólogo :D

¡Un abrazo, Yolinar D!