15 de marzo de 2009

La lucha contra el demonio

Voy a recuperar la idea que Corfu ha expresado en el post de antes porque me parece importante en Filosofía:
Corfu: [...] una vez que se decide uno adentrar en la filosofía tiene que tener claro hasta dónde llegar.

Hugo: Creo que lo has expresado perfectamente, la filosofía actúa de una manera extraña en nosotros. Si uno es pesimista, y tiene un gran corazón (en el sentido de tener una gran sensibilidad por las cosas que pasan en el mundo), en la filosofía puede encontrar la perdición, como muchos filósofos la encontraron. Creo que se ha de ser frío con ella, si no se quiere acabar como Nietzsche, Hölderlin o Kleist.
Este último enlace os lleva a un libro de Stefan Zweig llamado La lucha contra el demonio, donde describe a tres "endemoniados":
"Goethe, al igual que ellos, se había enfrentado con el demonio, pero a diferencia de ellos había logrado dominarlo, deshacerse de él, y tener así una vida metódica, regular, ordenada, y cerrada. Pues los tres endemoniados se dejaban arrastrar por las ultramundanas fuerzas demoníacas hacia el caos, hacia la búsqueda eterna del más allá, hacia lo desconocido y hasta perjudicial."

7 comentarios:

Corfu dijo...

como creo que está muy relacionado, te lanzo Hugo la pregunta y claro está que también a todo el que quiera de si la religión tiene que ser siempre un impedimento al estudiar la filosofía, es decir, si una persona profundamente religiosa y que reflexiona mucho desde el campo de la filosofía es incompatible.

Mi opinión la daré más adelante porque de momento estoy reflexionado...

Buen comienzo de semana!

Hugo dijo...

Creo que no, filosofía y fe pueden ir tan unidas como los huevos y las patatas fritas jaja. Supongo que deben haber miles de ejemplos, pero ahora sólo me viene a la cabeza Tomás de Aquino: teólogo y filósofo.

Sin embargo, en mi opinión -con seguridad la más torpe de las opiniones-, preferiría a un filósofo ateo que a un filósofo creyente. Y si entre creyentes andara la cosa, a un filósofo creyente antes que a un creyente a secas jaja.

Ya me dirás que opinas tú. De momento me voy a poner con el siguiente post :D

Un saludo.

Corfu dijo...

Hugo de acuerdo contigo en algunas pero en otras no. No estoy de acuerdo cuando citas el caso de Santo Tomás de Aquino porque evidentemente que se introdujo, y cómo, en el mundo de la filosofía pero hay que recordar como aunque creo que el no lo llega a decir hay fuentes que señalan los problemas con los que se topó y aunque ahora vemos a Tomás de Aquino de la manera que le vemos en su día la iglesia lo pasó mal con él...

Hugo dijo...

No sabía de sus problemillas con la Iglesia. Tomo nota, gracias por el dato y que Dios te bendiga, hijo mío :D

Un saludo.

Corfu dijo...

jeje, problemillas con la iglesia? jeje.. pero vamos lo que tengo entendido es que por poner un caso aunque hay más a Tomás de Aquinó se le estuvo incluso a punto de excomulgar..

MARLENE dijo...

El demonio no existìa en el judaismo.
Creo que es un concepto incorporado al cristianismo como espitu de la disociaciòn ,
Viene a ser lo que disloca ,lo que separa en todo sentido.

Hugo dijo...

No sé dónde leí que "diablo" venía a significar etimológicamente "adversario". En ese sentido es interesante, porque no tendría por qué ser la antítesis de Dios (algo aterradoramente maligno), sino solamente su adversario, su contrincante.

Gracias por pasarte por aquí y aportar tu granito de arena. Un saludo.