19 de marzo de 2009

No hay extranjeros, sólo xenófobos

Primo Levi, en la introducción de su obra Si esto es un hombre:
Por ello, este libro mío, por lo que se refiere a detalles atroces, no añade nada a lo ya sabido por los lectores de todo el mundo sobre el inquietante asunto de los campos de destrucción. No lo he escrito con intención de formular nuevos cargos; sino más bien de proporcionar documentación para un estudio sereno de algunos aspectos del alma humana. Habrá muchos, individuos o pueblos, que piensen, más o menos conscientemente, que "todo extranjero es un enemigo". En la mayoría de los casos esta convicción yace en el fondo de las almas como una infección latente; se manifiesta sólo en actos intermitentes e incoordinados, y no está en el origen de un sistema de pensamiento. Pero cuando éste llega, cuando el dogma inexpresado se convierte en la premisa mayor de un silogismo, entonces, al final de la cadena está el Lager. Él es producto de un concepto del mundo llevado a sus últimas consecuencias con una coherencia rigurosa: mientras el concepto subsiste las consecuencias nos amenazan. La historia de los campos de destrucción debería ser entendida por todos como una siniestra señal de peligro.
La teórica política Hannah Arendt, que también escribió acerca del fascismo en Los orígenes del totalitarismo, añade:
En la medida en que realmente pueda llegarse a "superar" el pasado, esa superación consistiría en narrar lo que sucedió.

5 comentarios:

Achmed, the death terrorist dijo...

En la medida en que yo me considero ciudadano del mundo y después europeo, suscribo la mayor: No hay extranjeros, sólo xenófobos.

Y, respecto a lo de escribir la historia, es bueno confrontar las fuentes, no vaya a ser que, por error, te caiga en la manos un ¿libro? de Pío Moa y te creas las barrabasadas con las que ese sujeto mancha el papel.

Salá malicú. O, malicú salás tú. jejeje.

Hugo dijo...

Vengo de leerme el artículo de Pío Moa en Wikipedia y no tiene desperdicio, pasó de ser comunista y antifranquista a apologista del fascismo y adorador de Franco, menudo crack. De estos ya quedan pocos, debemos de dejarnos de tanto lince ibérico y ponernos manos a la obra con estas reliquias :D

No, la verdad es que desgraciadamente también hay jóvenes que "portan" las mismas ideas que Moa.

Me parece extraordinariamente complejo que la mayoría de los conservadores del mundo no sólo coincidan en las mismas cosas, como ver enfermos donde sólo hay personas de distinta orientación sexual, sino que también coincidan en todos y cada uno de los temas sociales que hoy en día se discuten. Una persona muy conservadora no puede rechazar la homosexualidad pero sin embargo mostrarse a favor del aborto. Creo que le sería físicamente imposible si osara intentarlo jaja. En realidad, lo mismo le sucede a una persona de clara tendencia liberal, pero justo al revés :D

¡Cuánto tiene que decir la neurociencia al respecto todavía!

Un saludo. Demos gracias a Baal por no sentir la necesidad de tener que leer Libertad Digital para encontrarnos a nosotros mismos. Me encanta el nombre que le han dado :D

Corfu dijo...

Yo también suscribo esa idea que titula tu entrada. Y en cuanto a la historia, no es que sea bueno contrastar fuentes, sino que es totalmente necesario si queremos tener una "historia científica".

Un saludo

Hugo dijo...

Buscamos una historiografía lo más precisa posible, sí señor :D

Voy a tomarme un respiro con el blog. Necesito pensar; pensar a solas.

Volveré pronto. Aprovechad vuestro tiempo, pues según tengo entendido éste no espera por nadie. Un saludo a todos.

Corfu dijo...

Ok, Hugo ya nos contarás que tal el respiro. Aún así si quieres sigue pasandote por el blog dando tu opinión!!

Un saludo