4 de abril de 2009

Biología y moralidad gradual

Leyendo en Todo lo que sea verdad, una joya de blog:
El desarrollo de cada individuo parte de la formación de un cigoto que se transforma en embrión, que se implanta y llega a ser feto y, a partir de ahí un bebé, un niño, un adolescente y un adulto. Ni en el cigoto ni en el feto hay consciencia, pero en el adulto sí. No hay un momento mágico en que pasamos de la no consciencia a la consciencia. Hay un proceso gradual.

[...] Elegir un momento y no otro anterior para señalar una divisoria absoluta es una contradicción en términos. En esa contradicción se caerá siempre que se tenga el prejuicio ideológico* de que existe un alma o lo que sea que en un momento no está y en otro sí está. Todo lo que sabemos de la realidad es justo lo contrario: el desarrollo es gradual, y hasta bien entrado el embarazo no hay nada de nada.
Este último fragmento es parte de los comentarios. Desde aquí le doy las gracias a José Luis por continuar tan estupendamente el tema del post en los comentarios. Podría tirarse uno disfutando entre tanto comentario toda la noche.

Por otro lado, pero continuando con esta cuestión, leo en La revolución naturalista, en un post titulado Dos teorías sobre el alma:
[...] podríamos distinguir dos tradiciones teóricas para enfrentarse a la idea de "alma". Una esencialista y fijista (platónica) y otra gradualista o dialéctica (aristotélica-darwiniana). La teoría esencialista, especialmente en su versión fuerte (animación inmediata), es dominante en la teología cristiana. [...] Para los esencialistas cristianos el alma es una esencia exterior a la materia, últimamente debida a Dios, más que un proceso de la materia (hoy diríamos: de la neurobiología del cerebro). Esta idea tiene una importancia especial en nuestra cultura, porque a juicio de muchos creyentes la "dignidad" y la moral humana no pueden salvaguardarse sin un fundamento espiritualista y trascendente al cuerpo.

A pesar del atractivo natural del esencialismo, el pensamiento gradualista es de hecho abrumadoramente favorecido hoy por el naturalismo científico, sobre todo tras la publicación de El origen de las especies.

[...] El "alma" (en el sentido de Ryle) es una hipótesis intratable que ha sido virtualmente eliminada por las ciencias del cerebro y de la vida.
[*] Los enlaces los he añadido yo.

4 comentarios:

Siesp... dijo...

Gracias por el enlace (además a un post al que le tengo mucho aprecio)

Particularmente (y podría estar errado, sin hache) pienso que la propia dificultad en establecer el momento en que la consciencia se incorpora al individuo es una demostración natural para rechazar la existencia del alma. Ésta existe en tanto en cuanto nosotros lo queramos, pero ni la Biología ni la moralidad gradual dejan hueco para imponérnosla.

Ahora bien, cuando aparece un "decreto divino" en el que, poco más o menos, nos adjudican un alma casi antes de que nuestro padre se tire a nuestra madre... pues, santa palabra y amén. Pero esto no es divertido. Las cosas que se consiguen con esfuerzo son más bonitas que las impuestas por decreto.

Repito, gracias por acordarte de ese post.

Y los unos y ceros ya han sido traducidos jejejejeeje.

Aurevoir

Tay dijo...

Interesante tema.

La consciencia es seguramente gradual, del mismo modo que lo es la información que un organismo es capaz de almacenar... eso sí, hay que aclarar que consciencia no es siempre igual a alma, consciencia no es siempre sinónimo de autoconsciencia y consciencia social...

También es cierto que el que exista gradualismo en la evolución no implica que no hayan existido algunos "saltos"... aunque en verdad en este tema existe mucha controversia, en mi opinión por la naturaleza grupal de la gente... como el futbol o la política.

Bueno... la consciencia, en la página donde escribía con Manu y otros frikis hace un tiempo escribimos más de 100 páginas de un foro, nada más que a la consciencia... :S

Un saludo

Hugo dijo...

De nada Siesp, sabes que me salen gratis :P

Muy oportuna tu aclaración, Tay.

Sobre este tema estoy deseando leer algún libro.

20 saludos entre 10.

José Luis Ferreira dijo...

Gracias, Hugo, por el piropo y la publicidad gratuita. Espero estar a la altura.