28 de abril de 2009

La memoria genética y el paraíso

Leyendo la revista Muy Interesante (nº 335) me ha llamado la atención el artículo de Antonio Muñoz Molina:
Cuando imaginamos el paisaje fértil que identificamos con el paraíso, estamos rememorando el hábitat que nuestros ancestros homínidos tuvieron que recorrer para evolucionar.

[...] Cuando imaginamos el lugar del paraíso en realidad estamos recordando, pero nuestro recuerdo va más allá de las pinturas holandesas de paisajes y de los almanaques en colores de nuestra infancia. Lo que reconocemos instantáneamente es el hábitat de las sabanas del este de África en el que evolucionó nuestra especie [...] En lo más profundo de nuestra
memoria genética se fueron imprimiendo los rasgos del paisaje más favorable para nuestra posición en él: en mi imaginación, lo mismo que en mi recuerdo, estoy situado a una cierta altura sobre el valle, en un lugar en el que me siento protegido...
A ver quién es el valiente que se lo dice a estos.

12 comentarios:

Francisco Chávez dijo...

Interesante idea que también podría ser explicada con el concepto del inconsciente colectivo del neopsicoanalista Carl Jung. El inconsciente colectivo es el lugar más profundo de la psique humana donde se encuentra la acumulación de experiencias heredadas de las especies humana y aquellas que la precedieron.

Es así como cada experiencia universal pasa a formar parte de la personalidad de cada una de nosotros, junto con nuestras vivencias individuales. Jung decía que nuestro pasado primitivo también influye en nuestro comportamiento. En otras palabras, no sólo las vivencias de nuestra niñez determinan nuestra personalidad como decía Sigmund Freud sino toda la historia de la humanidad.

No heredamos de forma directa esas experiencias, sino una tendencia o predisposición a comportarnos como el ser humano siempre lo ha hecho.
Por ejemplo, no heredamos el temor a la oscuridad, sino el potencial a temerle. El hecho de que le temamos dependerá de nuestras experiencias individuales.

Todos los símbolos y experiencias compartidas, como el temor a la muerte o la influencia de la figura materna, a lo largo de diferentes épocas, culturas y en diversas regiones geográficas a han sido transmitidas en el inconsciente colectivo de cada ser humano que puebla el planeta.

¿O tú qué opinas? Saludos!

Hugo dijo...

Creo que lo has expresado perfectamente: primero heredamos la predisposición, después toca jugar :P

El concepto de "inconsciente colectivo" lo tengo pendiente, lo reconozco jaja. Sólo lo he tratado muy por encima; me llamó mucho la atención lo de los arquetipos. Por eso me gustaría centrarme este verano en algunos libros que tengo pendientes sobre psicología. Uno de los primeros será este que tengo aquí a mi lado: Introducción a la psicología, de George A. Miller. He oído hablar bien de él y me parece un buen comienzo :D

Gracias por un comentario tan lustroso, mi psique y yo te lo agradecemos :P

Un saludo.

Francisco Chávez dijo...

Que gusto que te hayas interesado en este tema que para mí es tan apasionante, sobre todo por el misticismo que envuelve la psicología jungniana (aunque reconozco que soy freudiano de hueso colorado jeje)

Te sugiero también "Teorías de la personalidad" de Schultz & Schultz. El capítulo sobre Jung es bastante ameno y fácil de digerir.

Un saludo

Hugo dijo...

Libro anotado, muchas gracias. Con este ya hacen 673 los libros que me he de leer antes de los treinta años, ¿podré? jaja, es broma.

Reconozco que me gusta criticar el psicoanálisis por su distanciamineto del método científico, pero como dice Popper, al menos "constituye una interesante metafísica psicológica (y no cabe duda de que hay alguna verdad en él, como sucede tan a menudo en las ideas metafísicas)"Un saludo.

Anónimo dijo...

Hola Hugo, soy Marga..
Me alegra que te resulte interesante nuestro blog, intentamos fomentar entre nuestros alumnos la investigación , el conocimiento científico y sobre todo la capacidad de leer algo más que el MARCA, sin meterme con nadie...
Me da miedo hacer comentarios en tu blog porque creo que no estoy a la altura de poder definir estos conceptos con un vocabulario tan ilustrado en el campo de la filosofía. Pero cuando yo veo un paisaje más que atender al recorrido del hombre para alcanzar el desarrollo. Veo el deteriro. La destrucción de la belleza que un día nos envolvió. La búsqueda del equilibrio con la naturaleza que el hombre jamás entendió como necesaria. La experiencia de nuestros ancestros no nos ha servido demasiado para cuidar y proteger aquello que nos da de comer.
Bueno creo que hace mucho tiempo que no filosofaba, será mi falta de tiempo.
Me alegro mucho de poder compartir contigo este comentario.

Hugo dijo...

Filosofar siempre es sano jaja, gracias por pasarte y por dar tu opinión tan certeramente, Marga. Todo un honor para mí.

El conocimiento científico es primordial en la sociedad actual, estoy totalmente de acuerdo. Y para eso necesitamos un ejército de divulgadores armados hasta los dientes jaja.

No hay día que pase que no me pregunte qué diantres se podría hacer para educar (en el sentido más profundo) al mayor número de personas.

Estoy pensando en crear algún tipo de máquina expendedora de profesores. El eslogan sería "Un profesor en cada esquina" o "profesores-clon 24 horas al día" jaja.

Al menos nos queda la certeza de saber que hacemos todo lo que podemos -o casi-. Nunca ha habido una sociedad en su mayoría sabia, y eso es descorazonador. Habrá que poner nuestro intelecto a toda máquina para conocer el porqué de esto y actuar en consecuencia.

Un saludo.

Tay dijo...

Una entrada muy acertada

El cerebro es una máquina antigua en tiempos modernos... ya lo hemos comentado alguna vez, el mayor aporte que ha hecho la biología al ser humano es mostrarle que es un bicho, con todo lo que ello supone.

Un saludo

Siesp... dijo...

No sé, no sé, hummm... Casi que lo dicho por Tay sería al revés: El cerebro es una máquina nueva con soporte en una memoria genética ancestral.

Lo de explicarle a "esos" el enganche que supone el pensamiento, los genes y el paisaje (entendiendo como tal nuestro hábitat terrestre) sería como charlar con un aodoquín... ¡y que te respondiera! jajaja.

Buen post.
Un alborozado abrazo (por lo del lio de mi blog, jejeje)

Manu dijo...

Pues mi paraiso estaría en una playa del Caribe (o una isla del pacífico, que me da igual) rodeado de Hawaianas (o Caribeñas).

Joder, que rarito soy.

Hugo dijo...

Sí que estáis liados tú y Tay últimamente jaja, me alegro, eso significa que va bien la "cosa blogosférica" :P

Yo también estoy ocupaillo últimamente, pero más mentalmente que otra cosa :D

Manu, me quedo con tu paraíso jaja.

Una cosa relacionada con este post. Ayer mi hermano y yo fuimos a revisarnos la vista y el de la óptica nos contó que el ojo humano "está hecho" para ver de lejos, más que de cerca. Y rápidamente me vino a la mente el concepto de memoria genética, pues el post ya lo tenía preparado. Pensé: "claro, si nuestros ancestros no tenían por qué ver muy bien de cerca, ya que lo importante, supongo, era estar alerta ante posibles ataques o bien para cazar, ¿por qué íbamos a ser nosotros distintos en ese aspecto?" Quizá en los últimos millones de años esto se haya ido invirtiendo, pero nuestra historia se remonta tanto hacia atrás que los últimos cientos de miles de años parecen poca cosa jaja.

Si he dicho alguna burrada o me ha faltado algo, dadme el toque por favor :P

Un saludo a todos.

Markos dijo...

Vaya...creo que Antonio Muño Molina no venimos del mismo mono, o del mismo lugar de África.
Salu2

Hugo dijo...

Ups, me dejé tu comentario sin contestar jaja.

Será que hay muchos tipos de mono :P