30 de abril de 2009

Max Weber y las ciencias naturales

Ahora estamos leyendo en la asignatura de Sociología general un libro muy majo de Max Weber, ¡el Einstein de los sociólogos!, dicen los que saben. Si queréis pasar un buen rato leyendo sociología no os lo pilléis, es un verdadero tostón. Ahora bien, el bueno de Max tiene el detalle de avisar:

La necesidad de hacerla enteramente divulgativa [la obra] no siempre es compatible con la necesidad de la máxima nitidez conceptual posible, y en ese caso aquélla debe ceder ante esta última.
Sin embargo, como su propio nombre indica (Conceptos sociológicos fundamentales), es un libro clave en sociología, hay que admitirlo. La metodología de una ciencia se construye gracias a libros como este.

Bueno, a lo que voy. Dice Weber (pronunciado "Béber"):

Es muy posible que futuras investigaciones descubran regularidades en un comportamiento provisto de significado no susceptibles de comprensión-interpretación*, aunque esto no haya ocurrido hasta ahora. La sociología tendrá que tomar como un dato, por ejemplo, las diferencias biológicas […] en la medida en que se demostrara estadísticamente de manera concluyente su influencia sobre el comportamiento sociológicamente relevante, concretamente sobre el significado de la acción social. Asimismo tendría que tomar como un dato hechos fisiológicos como la alimentación o los efectos de la senectud sobre la acción.

Max Weber, Conceptos sociológicos fundamentales, Alianza Editorial, Madrid, 2006, p. 75.

[*] Es decir, que haya un orden que guíe nuestro comportamiento y que la sociología no fuera, como sería lógico, capaz de ver.

Siempre digo que la sociología debería hacer más caso a las ciencias naturales, pero ¿quién dice que no lo haga? Hay muchos sociólogos, empezando por mi profesor Benjamín Oltra, que lo hacen. Teníais que haberlo visto hoy, entusiasmado que estaba con la Física y el Homo sapiens y...

Después de leer este fragmento de Weber he estado a punto de cogerme de la biblioteca el libro Sociobiología, de Michael Ruse. Pero he preferido esperarme y comprarlo. Este autor, por si no lo conocéis, cree que es posible reconciliar la religión cristiana con la teoría evolutiva.

Según él, "resulta burdo y llanamente inmoral aseverar que el cristianismo es tan sólo una fuerza del mal", como muchos ateos opinan. Yo estoy de acuerdo con él: las religiones también tienen cosas buenas, pero esa no es la cuestión. El asunto es que si lo que realmente deseamos es conocer lo mejor posible la realidad que nos rodea, desde un punto de vista utilitarista e incluso moral, el dogma científico es más beneficioso que el religioso.

Cuando digo "dogma científico" me refiero a las verdades que se han de dar por sentado para poder progresar, como los axiomas en matemáticas. Cuando digo "moral" me refiero, sobre todo, a lo que tanto critica Siesp en su blog. Es decir, parafraseando a Michel Onfray, "no tengo nada contra los hombres que apelan a recursos metafísicos para sobrevivir", pero sí contra "los que organizan su tráfico": la Iglesia.

2 comentarios:

Siesp... dijo...

Pues estoy en desacuerdo con Weber en lo del primer párrafo que reproduces. Cualquier esencia, cualquier concepto, cualquier idea, cualquier teoría, ha de ser forzosamente divulgativa con preferencia. Y lo explicaré:

Puede que la idea, teoría, etc..., abrigue un argumento conceptual dificilmente explicable a la generalidad de los mortales, con lo que profundizar en ella sacrificando su divulgación cercena la posibilidad de que "otras mentes nuevas" puedan ayudar a su desarrollo y superar la meta alcanzada por la mente original que la pergeñó.

De nada sirven un concepto que no se pueda explicar. De esa manera siempre ganarán los esotéricos frente a los científicos (sociales o naturales).

Por eso, el Maestro a imitar es Sagan.

Es posible que esté yo equivocado, pero ante una Teoría de Cuerdas icomprensible por su complejidad, prefiero una Teoría de Cuerdas superficial que despierte la "chispa" en muchas mentes pensantes que puedan dar con la solución a la definición del Cosmos. (Todo lo anterior es un ejemplo, también válido para cualquier teoría sociológica). De ahí mi descrepancia con Weber.

Saluts.

Hugo dijo...

Pues opinas -y yo- como El Tamiz: antes simplista que incomprensible :D

Aunque claro, los dos tipos de obras son muy necesarios: una muy técnica para que pueda servirle de guía a obras más divulgativas y una muy divulgativa que pueda servirnos como fácil introducción a obras más complejas. O algo así jaja. Son los escalones de la ciencia :P

Pero tienes toda la razón, necesitamos más divulgadores comparado con la cantidad de científicos que hay. Al menos aquí en España.

Un saludo.