12 de mayo de 2009

Conservadurismo lingüístico

Sobre la importancia relativa de los idiomas:
¿Qué es exactamente lo que pretenden estos políticuchos conservadores (sí, conservadores) de los idiomas? ¿Qué es lo que quieren preservar? ¿unas tradiciones mejores, más nobles, un estilo de vida original? ¿la identidad de un pueblo? No. Lo que quieren conservar y perpetuar es el poder.

Editado (febrero 2011): Ya no estoy de acuerdo con este post. El nacionalismo español es tan perjudicial como cualquier otro. Y este post es nacionalista, aunque antes, evidentemente, no lo sabía.

Posts relacionados:
- Los españoles y la filosofía según Cioran.
- Basura sentimental, en critika memética.

11 comentarios:

RDC dijo...

La cultura como herramienta de combate para el poder. POr eso la cultura contemporánea es tan mediocre.

Hugo dijo...

Siempre será mediocre, parece ser ley de vida :P

Debe haber un patrón que la impide mejorar. Si siempre, salvo quizá algunas excepciones, ha sido mediocre, ¿por qué habríamos de esperar que algún día dejase de serlo?

Y aun así lo esperamos jaja. Un saludo.

Hector1564 dijo...

¡Jo¡ Me vas a echar de este blog por hacerme siempre autobombo pero es que ¡no lo puedo evitar!

En su momento traté este tema.

Aquí.

La idea consiste básicamente en afirmar que no existe tal cosa como una cultura en el sentido objetual del término sino que ésta es tan dinámica y por tanto ha mutado tanto que considerar español al idioma que nosotros usamos así como al que usaba Cervantes es como llamar humano a nosotros y al austrolopitecus (sí, lo he escrito mal pero paso de buscar en google cómo se escribe)

En ese sentido proteger lo que ya se perdió de algún modon es un acto inútil e ilusorio.

p.d: Me confundí de enlace por eso rehice el comentario

Saludos

RDC dijo...

no es cierto que la cultura siempre será mediocre ¡Leonardo da vinci rompe la regla! Y de qué manera...

José Luis Ferreira dijo...

Los políticos siempre quieren el poder. Para esto proponen bajadas o subidas de impuestos, hacer hospitales o centros deportivos, permitir o restringir el tráfico en el centro de la ciudad, potenciar o no una lengua,... todo según crean que les viene bien. Con este criterio no podemos saber si una u otra opción es más acertada que la otra. La democracia tiene la virtud de que, con más frecuencia que en otros regímenes, las acciones de los políticos coinciden con las preferencias de (una mayoría de) la ciudadanía. Tener que pelearse por los votos es lo que permite esto.

Max dijo...

Esto es simplemente el resultado del darwinismo lingüistico. El catalan simplemente quedará relegado como reliquia cultural.

En mi opinión, es inutil intentar imponer algo de lo que se puede prescindir facilmente. Sería mucho más práctico que el ministerio de educación dejara de perder el tiempo implantando dialectos como materia obligatoria y lo empleara en dar más horas de ingles. Porque si algo está claro, es que el nivel de ingles que ostenta la media española es lamentable.

Yo me limito a tratar el tema lingüístico desde un punto de vista utilitarista, no desde la indignación de un espiritu nacionalista, el cual cree estar asfixiandose bajo el yugo del habla castellana, que es desde el que lo trata el autor de este artículo. Y como decía Nietzsche " el hombre indignado [...] es el caso más habitual, más indiferente, menos instructivo. Y nadie miente tanto como el indignado."

Hugo dijo...

Héctor, ¡si es que has tratado todos los temas, normal! jaja. Cuando hay confianza y los posts que enlazas merecen la pena, jamás podría considerarlos autobombo, aunque lo fuera jaja. Es más, son ampliaciones excelentes, y te lo agradezco.

Ya lo decía Heráclito, el Oscuro: "Nadie puede cruzar dos veces el mismo río" :P

RDC, la excepción confirma la regla, tienes razón :D

José Luis, me parece clave esta idea: "Con este criterio no podemos saber si una u otra opción es más acertada que la otra".

Debemos poder regular el "poder" de los políticos. Cortarle las alas o encauzar un impulso tan importante es clave.

Max, bienvenido, ¡vaya lujo de comentaristas! Si es que no os merezco jaja.

¿Cómo es posible que alguien esté totalmente a favor de la democracia y de la libertad, y sin embargo pierda el norte cuando se le toca algo más personal, como lo es su "identidad"?

Esto tiene mucho que ver con el post anterior. Bueno, y con muchísimos otros posts, claro :D

Un saludo a todos. Vuelvan pronto jeje.

Siesp... dijo...

Heráclito viajó poco.

Todo el mundo tiene razón, y debo exponer un hecho real que sucede en mi ciudad, Sevilla: Yo puedo ir a la escuela de idiomas a matricularme en cualquiera de los idiomas más inverosímiles, ¡excepto catalán!.

Por otra parte, me encanta el inglés, y qué pocos angloparlantes dominan otra lengua mientras el resto del mundo dominan varias. Efectivamente, el inglés es la lengua universal, pero no por eso quiero rendirme a su exclusividad.

Repito, Heráclito viajó poco, jejeje.

Felicidades a todos los comentaristas.

Saludos.

Hugo dijo...

Pues en esa escuela de idiomas de Sevilla están chalaos :P

La verdad es que los "Heráclitos" hemos viajado poco jaja. Una buena comunicación entre lenguas es fundamental, por supuesto.

Lo verdaderamente importante, la premisa fundamental es la libertad, la libertad de elegir (sin coacción alguna) el idioma que se desee. En ese sentido los "conservadores de la lengua" jeje hacen trampa. Les comprendo, me pongo en su lugar, pero no está bien hacer eso :D

Lo mismo pasa con los independentistas. Tienen un actuar similar al de los comunistas, esto es, creen a toda costa que el fin justifica los medios: ¡todo por nuestra lengua, todo por nuestra nación! y así hasta el infinito. Les importa poco ser minoría, pues tienen una creencia, y no la van a dejar escapar así como así. Bueno, eso nos pasa a todos.

Un saludo :D

José Luis Ferreira dijo...

Con las lenguas sucede que hay una componente de bien público y de economía de redes (siempre y cuando que sus hablantes tengan preferencias por la lengua que usan, cosa que parece ser el caso). En esta situación, la elección libre de cada uno puede fácilmente llevar a una situación de equilibrio que los individuos encuentran poco deseable. En estas circunstancias el conflicto está servido y habrá que contemporizar bastante.

Por ejemplo: se juntan cuatro que hablan A y B y uno que habla solo B. Por educación o por conveniencia los cuatro primeros acaban hablando B, cuando prefieren hablar A. Esta situación incomoda a 4/5 de esa población. A estas alturas no sorprenderá que diga que no hay una solución única a ese problema. La razón moral se calla (como siempre) y la democracia, la tolerancia, los compromisos, las cesiones mutuas, ... tomarán su lugar. Unos verán los aciertos y otros verán los fallos de cada propuesta. Así es la vida.

Hugo dijo...

Una puntualización muy importante la tuya, gracias.

Me quedo con la idea de "razón moral" (que por cierto trataste en tu blog recientemente jeje).

Un saludo.