23 de mayo de 2009

Si esto es la izquierda

Si esto es la izquierda yo no quiero tener nada -o poco- que ver con ella. Si bien hago mías muchas de sus ideas -que no son suyas, sino de todas las mentes verdaderamente inquietas-, el tratamiento que se les da a veces -o siempre- puede llegar a ser obsceno.

Al menos avisan de la demagogia empleada:
Según explican fuentes socialistas, persiguen llamar la atención de los ciudadanos para que acudan a las urnas, teniendo en cuenta los bajos índices de participación que se registraron en las anteriores elecciones europeas.
Parece ser que todo vale cuando el fin que se persigue es bueno (yo al menos creo que lo es, a pesar de estar en desacuerdo con las formas).

Si el vídeo que aparece en el primer enlace os sabe a poco, estos cartelillos que ha colgado mi primo en su "a veces bastante conservadorcillo e impulsivo" blog (perdona Pon!, es que no puedo callármelo, leñe) son todo un ejemplo de lucidez política.

Reconocer que la inteligencia humana ha sucumbido una y otra vez ante la política visceral es necesario si realmente se quiere avanzar, y no simular el avance, como cuando uno se sube a una cinta de correr y se cree el más veloz de todos.

Ortega y Gasset creía que:
Ser de la izquierda es como ser de la derecha, una de las infinitas maneras que el hombre puede elegir para ser un imbécil: ambas, en efecto, son formas de la hemiplejía moral.
Los filósofos siempre han intentado quedarse fuera. Como mucho han aceptado ser jueces de línea.

Sheldon Wolin opina que la política actual es un deporte de sangre donde, entre otras cosas, las medidas progresistas -por no hablar de las conservadoras- no son más que borlas con las que entretenernos y entretenerse:
No deberíamos tener la expectativa de que el imperio impulse la libertad, la participación o la igualdad más que como versiones de oportunidades económicas. El objetivo de la democracia dirigida [una democracia basada en "una ciudadanía apática y apolítica"] del imperio no es persuadir a los ciudadanos, sino -según el objetivo- neutralizarlos o incitarlos. La democracia dirigida no es una criatura de una mayoría tiránica, como temían los Fundadores. Por el contrario. La democracia dirigida no se nutre de una supresión activa sino de un electorado dividido en fuerzas tan parejas que impide la formación de una voluntad mayoritariamente fuerte.* Ahora bien, un electorado dividido de manera pareja obstaculiza la formación de mayorías efectivas, fortalece el poder de los lobbies corporativos, es decir, de voluntades minoritariamente decididas, resueltas y financiadas generosamente, que operan independientemente de los resultados electorales.
Sheldon S. Wolin, Democracia S.A. La democracia dirigida y el fantasma del totalitarismo invertido, Katz Editores, Madrid, 2008, pp. 335-336.

[*] La negrita es mía.

9 comentarios:

Siesp... dijo...

Las campañas electorales van dirigidas para mentes simples que sólo funcionan a base de emociones. Cuando se razona, las ideas se tienen claras. Pero has de recordar que, en democracia, el voto de un tonto vale lo mismo que el de un listo.

El listo lo puede tener claro por una u otra opción, pero el tonto se deja guiar por las tripas en vez de la razón.

Así que las campañas, de unos y otros, van dirigidas a movilizar las tripas de la gente.

El caso que tratas no tiene nada que ver con la izquierda, lo mismo que si hubieses tratado lo contrario (que, anda que anda) jejeje.

Lo importante es no perder la memoria: curas que salen a la calle con el PP contra el aborto, no saldrán cuando gobiernen ellos; pastidos y curas que salienron contra el matrimonio gay, no saldrán ni lo suprimirán cuando gobiernen ellos; beneficios sociales conseguidos ahora, no serán suprimidos en otro gobierno, etc.

El listo lo tiene claro, el tonto necesita las tripas. Para éste van las campañas, para el listo queda LA MEMORIA de dónde estaba cada uno en su momento.

Oportuno post, jejejeje.

Saludos.

Hugo dijo...

"[...] beneficios sociales conseguidos ahora, no serán suprimidos en otro gobierno."

Me gusta esa idea, no me había parado a pensar en ello.

Este post es quizá demasiado apasionado, demasiado ingenuo, pero es que ya no sé qué hacer Siesp, no quiero que el demonio me gane, ¡compréndeme! jaja. Creo en el progreso -al menos por ahora-, creo en los pequeños pasos que se dan, en los pasos que se han de dar muchas veces a ciegas para conseguir algo, pero me sabe a poco.

Por mucho que critique ambos bandos, acabaré arrodillándome ante uno, lo admito. ¿Qué he de hacer el día que se me pida que vote? Resignarme, eso es lo que haré, resignarme y votar al partido que yo opine que es el más racional, pero... ¿esa es toda mi tarea política, conformarme con el "voto útil" porque es la mejor de las opciones?

¡Yo quiero más, Siesp, quiero más! jaja.

Muchas gracias por pasarte. Valoro mucho tu opinión, ya lo sabes :P

Markos dijo...

Yo creo que voy a estar bastante tiempo sin pasarme cerca de una urna. Y si me acerco será para votar mortadela. No encuentro ningún partido que me convenza y cada vez me convence menos el continuo ambiente electoralista, plagado de políticos de patio de colegio.
El post estupendo me han gustado los dos ejemplos que has puesto, muy didáctico.
Salu2

Pon! dijo...

Pues si eso es ser "progresista" llámenme conservador (que no considero que lo sea).

En todo caso eso de que esto no es la izquierda...será la teórica (ande andará) porque la real deja muuucho que desear.

Saludos.

Hugo dijo...

Me alegro que te haya gustado, Markos. A mi primo no sé yo si le ha... jaja :P

Yo, a pesar de hacerlo totalmente a disgusto, votaré, al menos por aquello de "hacerme oír", "lo importante es participar" jaja y esas cosillas romanticonas :D

Pon!, entre lo que es y lo que debería ser siempre ha habido demasiada distancia.

Un saludo a los dos.

Blog de Paco Piniella dijo...

Creo que confundes la estrategia de los partidos con "la izquierda". Aunque los partidos tienen una labor que realizar (que desgraciadamente se desvirtua con la profesionalización de los políticos). Sinceramente creo que tu blog es un blog de izquierdas, pero siempre es una situación relativa.

Hugo dijo...

Es posible que exista esa confusión jaja, gracias. Siesp también me lo ha dicho, aunque me he hecho un poco el loco jeje: "El caso que tratas no tiene nada que ver con la izquierda".

Yo también creo que este blog es un blog de izquierdas :D

No obstante, de todo lo que he dicho en el post me quiero quedar con el concepto de "hemiplejia moral" de Ortega y su buen amigo Gasset :P

En ese sentido, sí me refería a la izquierda. Aunque sí, tal vez he mezclado churros con pelotas de ping pong :D

Un saludo, gracias por comentar.

Carlos Suchowolski dijo...

Sois pocos, pero sanos. Me da cosa hablar como un abuelo (que soy, claro) pero a fin de cuentas se actúa, se siente y se piensa con la edad que se tiene, para bien o para mal... En fin, no me quería justificar (aunque sí en parte... je...), lo cierto es que la marea o mancha voraz de lo que pasa (por decirlo en síntesis y porque nos entendemos) no puede sino indignar a quienes tengan una sesibilidad y una inteligencia no corrrompida: ¡y hay que protegerla!
Un caluroso apoyo.

Hugo dijo...

"Sois pocos, pero sanos"

Jajaja :D

Completamente de acuerdo, y os doy una vez más las gracias por "protegerla" con vuestros blogs el tiempo suficiente como para que a los demás nos de tiempo a llegar.

Nunca se ha hecho nada en vano, sería imposible. Causa y efecto, pura física jaja.

Gracias por el apoyo, para los que empezamos nos hace falta :D

Un e-abrazo.