22 de junio de 2009

Francisco J. Rubia sobre el libre albedrío

En esta fantática entrevista -y me quedo corto- que le hacen en Desde el exilio al neurocientífico Francisco J. Rubia, éste nos cuenta:
Por lo que respecta al libre albedrío, experimentos relativamente recientes [...] muestran que el cerebro se activa, cuando vamos a tomar una decisión, mucho antes de que tengamos la impresión subjetiva de libertad, o sea de decidir algo. Esta activación es inconsciente y puede llegar hasta los 10 segundos antes de la decisión. Por tanto, la impresión subjetiva de voluntad no es la causa de la activación cerebral, sino una consecuencia, al igual que la propia decisión.

Por lo que respecta a las consecuencias de estos hechos habría que decir que ya se está discutiendo, al menos en Alemania, la modificación del código penal. Si no somos libres, tampoco somos responsables, ni existe la culpabilidad, ni la imputabilidad, ni el pecado. Cualquier sociedad que se precie tendrá siempre que apartar de sí a los que no cumplan con las reglas que la misma sociedad ha establecido. Esto es lógico y también observable en animales que viven en sociedad y que están muy cerca de nosotros por su desarrollo cerebral. Pero lo que cambiaría es la imagen que tenemos de esos que trasgreden las reglas sociales. No seguiríamos considerándolos culpables.
O como dice en esta otra entevista en Cultura 3.0:
TC. ¿Entonces seguirían habiendo penas y castigos pero perderíamos la valoración moral que las acompaña?

FR. Perderíamos la imagen que tenemos de nosotros mismos, que es falsa. Que somos libres, que somos magníficos. Bueno, no sería nada nuevo, históricamente teníamos la firme impresión de que la Tierra era el centro del universo. Y tardaron veinte siglos para revisar una creencia basada en la impresión subjetiva y las sagradas escrituras.

8 comentarios:

Tay dijo...

Me encantan esas palabras, por fin un neurocientífico en una entrevista se atreve a decir lo que piensa sin caer en la demagogia...

Es científicamente hablando necesario cambiar la idea que tenemos del código penal... no puede seguir siendo una forma de venganza sino de "remodelación", aunque eso nos dé miedo a muchos por el peligro de esa palabra... pero hay que saber admitir que la venganza en la que se basa el código, aunque nos parezca más normal por estar acostumbrados, es muchísimo peor.

Pensaba dedicar a esto un post hace mucho tiempo... voy a ver que tengo escrito por ahí...

Un saludo

Hugo C. dijo...

Nunca la ciencia tuvo tanto que decir en derecho penal :D

"voy a ver que tengo escrito por ahí..."

Jaja, a mí se me amontonan los posts que tengo entre bambalinas. Debo hacer una criba, una "selección artificial" :P

Un saludo.

Germánico dijo...

Rubia hasta ha escrito un libro sobre el particular.

Hector1564 dijo...

Pues no sé en qué se debe concretar tal modificación del código penal si entendemos que la función de la justicia es la de ser disuasoria porque entonces el concepto de irresponsabilidad es irrelevante y el concepto de ser o no ser libres otro tanto.

Creo que lo que le falla al neurocientífico ese cuando sobrevalora tanto su trabajo es una correcta concepción de la justicia.

En su momento hice un post en el que no digo más de lo que he dicho aquí en cualquier caso.

Hector1564 dijo...

No me he suscrito a las respuestas.

Siento el bis.

Germánico dijo...

Estoy de acuerdo con lo que dice Héctor. Yo lo argumenté también de otra forma, aquí y acá.

Germánico dijo...

No sé si se puede enlazar el AQUI...

Hugo C. dijo...

¡It's raining links! jeje.

Muchas gracias por los enlaces. Cuantos más mejor :D

Si la principal "función de la justicia es la de ser disuasoria", entonces sí, en ese caso podría ser irrelevante la cuestión del libre albedrío. Pero la justicia no es sólo prevención; luego viene la reinserción, la opinión que nos merece un delincuente, etc.

Un saludo a los dos.