30 de julio de 2009

Descubriendo a Wittgenstein

Dice Störig en su Historia Universal de la Filosofía:
Wittgenstein está planteando una tarea que, al principio, puede resultar modesta (comparada con las pretensiones planteadas por filósofos anteriores), pero que llega a convertirse en un trabajo de Sísifo: liberar nuestro pensamiento de la constante tentación, extravío y embrujamiento del lenguaje, una tarea infinita, ya que siempre estamos atrapados en el medium del lenguaje, y jamás podremos salir de él.*
O dicho aforísticamente, "los límites de mi lenguaje son los límites de mi mundo".

Los que no conozcáis la obra de este filósofo... ¿neopositivista?, el vídeo de aquí abajo es una excelente manera de empezar a conocerlo, así como una explicación clara y accesible de lo que acaba de decirnos Störig:



El vídeo es parte de la película Wittgenstein, y lo vi hace unas semanas en La máquina de Von Neumann, un blog pa' mear y no echar gota.
[*] Hans Joachim Störig, Historia universal de la Filosofía, Editorial Tecnos, Madrid, 2004, p. 717.

5 comentarios:

Arturo Goicoechea dijo...

Hay un gran mercado de la palabra. El significado ha perdido valor. Es la palabra en sí misma, su interacción con otras dirigidas al mismo objetivo, a lo políticamente correcto. El lenguaje ya no expresa la interacción libre de uno y sus otros con la realidad sino la inclusión en un credo que nos refiere a un mundo diseñado culturalmente.

Esto es evidente en el mundo que me ocupa y preocupa, el de los padecientes sanos. Las etiquetas diagnósticas y terapéuticas están desprovistas de contenido biológico y no contienen mas que historia de la distorsión profesional del organismo.

Muy bueno el resumen de Wittgenstein. Enhorabuena por el blog

Siesp... dijo...

No sé por qué, este post me ha llevado a pensar en idiomas, o mejor dicho, lenguajes antiguos. Hablar en sánscrito o, incluso, en indoeuropeo hoy en dia debería ser "pa mear y mear 15 litros" jejeje.

¡Qué razón más ingeniosa aporta la frase "los límites de mi lenguaje son los límites de mi mundo". Será por eso que mucha gente no sabe que el mundo se extiende más allá del pueblo de al lado, y ni tan siquiera sabrían expresarlo.

Por cierto, ni Chomsky podría asegurar de cuántos vocablos se compondrían los lenguajes antedichos. Evidentemente, los hombres antiguos no tendrían que definir "zapear", "política", "rascacielos", "ecuación",... ¡Vaya!, ahora que lo pienso, hablar en indoeuropeo no tendría que ser nada difícil. Con saber decir "si", "no", "tigre", "comida" y "mio" sería más que suficiente para aquellos tiempos, jeje.

Sí, lo sé, me he desviado del tema central. Pero es que me gusta divagar. :-)

Ya me queda menos para ir a ver a Lin Chung por el Liang Shan Po, jeje.

Hugo C. dijo...

Veo que habéis logrado comentar en este post a pesar de la pestaña de comentarios que va y viene jaja.

Gracias Arturo, lo mismo te digo. Llegué hasta tu blog hace muy poco desde "La nueva Ilustración Evolucionista" y... ahora estás aquí jaja. Me siento honrado :P

Vaya, mientras escribo esto he abierto otra ventana para buscar "padecientes sanos" en Google y me he topado con tu blog jaja. Esto me ha recordado al mítico ouroboros :D

Siesp, divaga, divaga. No sé qué responderte a eso jaja, me has descolocado :P

Yo quiero aprender indoeuropeo, ¿nos apuntamos a la escuela de idiomas?

Eso último me suena a chino jaja (hugochiste). A ver si publico un post sobre ecologismo antes de que te vayas. Quiero conocer tu opinión :D

¡Un saludo a los dos!

Karmazinov dijo...

"¡La filosofía es una consecuencia de entender mal el lenguaje!"

Hugo C. dijo...

Jaja, menudo crack estaba hecho Wittgenstein :P