8 de julio de 2009

Por qué nos cuesta ser ecologistas

Leo en Cultura 3.0:
Nuestra poca habilidad para reconocer instintivamente las conexiones entre nuestras acciones y los problemas que resultan de ellas nos convierten en los causantes de los males que luego denunciamos. Nuestros cerebros están exquisitamente conformados para detectar y reaccionar ante peligros y amenazas muy precisas, como por ejemplo la que suponen determinados animales. Pero nuestro sistema de percepción no detecta las señales de aviso cuando un peligro o amenaza aparece de una forma gradual, bien sea mediante el aumento de la temperatura en el planeta o cuando en nuestro propio cuerpo determinadas substancias químicas crecen y se propagan a lo largo del tiempo.

Afortunadamente, la pasada década ha sido testigo de la emergencia de la industria ecológica, una disciplina que utiliza la evaluación del ciclo de vida de un producto [...] para analizar también todos los procesos subsidiarios que se dan en la fabricación de dicho producto y precisar sus impactos en el medio ambiente.
Daniel Goleman, conocido por sus libros Inteligencia emocional e Inteligencia ecológica.

Continuación:
- Por qué nos cuesta ser ecologistas (II).

10 comentarios:

Hector1564 dijo...

Interesante texto. Me he acordado de las ranas -eran las ranas, ¿verdad?- a los que nos se les puede echar a una olla con agua hirviendo pues escapan pero si les echas cuando el agua está templada y las vas calentando para cuando se quieren enterar ya están hervidas.

Espero que ningún extraterrestre antropófago lea el comentario de Goleman.

A este respecto tal vez te interese este artículo de un blog que por otro lado resulta siempre interesante.

Hector1564 dijo...

¡Vaya! Me acabo de dar cuenta que has leído el post que te he linkado ¡porque de hecho los has comentado! XDDD

Bueno ya lo siento, veo que te gustó así que ello demuestra que mis predicciones sobre tus gustos eran ciertas XDDD

Saludos

Radagast dijo...

Al ser humano se le enseña, y se le ha enseñado siempre, que los actos y decisiones no tienen consecuencias en el entorno.
A ver si vamos cambiando de modo de pensar.

Hugo C. dijo...

Lo de la rana leí que era un mito (sí se percata del aumento de temperatura y escapa), pero un mito muy interesante jaja, y muy evocador. Sea como sea no desvirtúa la esencia del símil :D

Jaja sí, me pasé anoche para echarle un ojo.

Radagast:

"Al ser humano se le enseña, y se le ha enseñado siempre, que los actos y decisiones no tienen consecuencias en el entorno."

Mejor expresado imposible. A mí la verdad es que todavía me tienen que enseñar mucho sobre este tema jaja. Hablo mucho en este blog de esto, pero en la vida real soy un verdadero inconsciente :P

Un saludo a los dos. A seguir bien.

Siesp... dijo...

Ser ecologista requiere esfuerzo, no dejarse llevar por lo más fácil, sino por un pensamiento más profundo. Respecto a la educación que aludía Radagast, esa es la clave. Unos se dejarán influenciar por la sensibilidad del maestro y otros se rendirán al auto nuevo que papá les compre.

A los pobres siempre nos quedará el intelecto para ser sensibles, a los ricos les corresponde la posibilidad de elegir... y siempre eligen hacia el mismo lado, jejeje
(no es un comentario críptico pero he querido decir todo lo que cualquiera pueda extraer del mismo) xD

Hugo C. dijo...

Mucho esfuerzo, sin duda. Yo ya estoy sudando :P

Luego me paso por tu blog, que estoy deseando comentar y seguir ahí el asunto.

Francisco Chávez dijo...

En verdad que el libro de Goleman está muy bueno. Recomendable en serio. Muchas gracias Héctor por sugerir el artículo que escribí y a tí Hugo por pasarte por ahí.

Saludos a ambos.

Hugo C. dijo...

Con tu recomendación me veo obligado a echarle el guante jaja. Y tampoco descarto pillarme el de "Inteligencia emocional" :D

Un saludo.

Francisco Chávez dijo...

Buena elección. El de "Inteligencia Emocional" resultó un parteaguas para la psicología de la inteligencia y de la emoción. Goleman, aunque no fue el primero en proponer la importancia del CE (Cociente emocional), fue el primero en divulgar con éxito este enfoque de la inteligencia al que estamos obligados todos a conocer. Saludos.

Radagast dijo...

La verdad es que es un libro que te hace pensar muchas cosas. Y alguna incluso te permite un Darte Cuenta y todo.