9 de julio de 2009

Sobre la ciencia y el diálogo babélico

Viendo Malditos por la ciencia (08:05), de Redes:
Eduard Punset.- ¿Sería injusto decir que la religión ha sido un obstáculo para el progreso científico o para el cambio de mentalidad necesario [...]?

Peter Atkins.- Creo que lo único bueno que ha hecho la religión en la esfera intelectual fue al principio, en sus inicios, cuando animaba a tener un espíritu inquieto. Las respuestas que se ofrecieron, que todo era debido a un acto de un dios aquí y de otro dios allá [...], eran un signo de que la humanidad se estaba agrupando para poder entender el mundo que la rodeaba. Pero entonces, por supuesto, en sus manifestaciones posteriores y en la actualidad, las religiones son completamente ajenas a todo el progreso de la ciencia, porque los científicos estamos buscando explicaciones que tú y yo podamos comprender, que sean accesibles a todo el mundo, mientras que las explicaciones religiosas son algo relacionado con lo que sucederá cuando se esté muerto [*]. Nosotros [...] buscamos explicaciones que sean claras antes de estar muertos.
En ese sentido, Gonzalo Puente Ojea dijo hace mucho en un debate de televisión (03:50) lo siguiente:
Definamos a cada cosa por su nombre y, sobre todo, utilicemos un diccionario común, porque si no es el diálogo babélico, y yo al diálogo babélico me niego, porque moralmente creo que es un diálogo sucio.
A grandes rasgos, el "diccionario común" haría referencia a la ciencia o la razón y el "diálogo babélico" a las religiones o la metafísica.
[*] Como ya me veo a Héctor acusando de simple o de inexacta esa afirmación (y con razón), os recomiendo un post que le da mayor profundidad al asunto de las religiones, cosa que se agradece. Cuatro, seis u ocho ojos ven infinitamente mejor que dos.
Post que me animó a darme una vuelta por YouTube:
- Cinco libros sobre ateísmo y escepticismo, en El Blog de Evolutionibus.

6 comentarios:

Hector1564 dijo...

Como ya me veo a Héctor acusando de simple(...)

XDDD

No te quejes si por algo me gusta poner en alto, esto es, colgar en el blog, mis pensamientos es porque al pensar en hacerlo se me aparecen voces que aunque no siempre cambian mis ideas al menos las profundizan, las matizan. El beneficio es incalculable.

Hago apuntes pues, indirectamente al menos, se me ha pedido que se haga.

Personalmente no me siento a gusto con las religiones porque solidifican preceptos sobre un ámbito de conocimiento, que por su propia naturaleza protoverbal, no se deja aprehender en forma de palabras sino en mitos.

Ahora bien, como dije en el post que enlazas de El Perpetrador -que por cierto, es ultrarecomendable- no toda religión es la católica y no toda religión ha tenido el mismo contenido por lo tanto ha generado las mismas incidencias sociales.

Dicho esto, creo que gran parte del núcleo de la ciencia viene de la asunción de ciertos dogmas/principios metafísicos provinientes de la religión católica siendo el principal el creer en la existencia de una ley natural, por tanto en creer que el mundo tiene un orden cognoscible al contrario de, por ejemplo, las religiones orientales como el Tao que al incidir que el mundo no era aprehensible disuadían el hacer toda teorización científica sobre la realidad.

Ha habido otros aspectos que al recoger la ciencia del catolicismo como ciertos han provocado que el desarrollo de la ciencia hasta bien entrado el s.¿XX? ha sido principalmente occidental y estoy hablando del creer que el observador no importa en la percepción de un fénomeno, etcétera y que curiosamente la mecánica cuántica ha barrido en cierto modo como se puede ver en este post que recomiendo encarecidamente y que no, no es mío.

En línea a este pensamiento está el libro El tao de la física que tiene aciertos y errores pero que correctamente incide en el hecho de que nuestra interpretación de la cuántica o mejor dicho, nuestra incapacidad de interpretarla, se debe a nuestras asunciones metafísicas heredadas del -él dice- pensamiento griego, yo corrijo, filosofía escolástica.

Hector1564 dijo...

Otro item más a comentar. Hoy estoy pesado, lo sé.

En mi opinión el avance increíble de la ciencia recien acabada la edad media se debe más que a haber desarrollado una excelente e intersubjetiva metodología científica, eso vendrá a posteriori, a haber inventado un reloj más precisio qu el de arena. No, la idea tan original no es mía. Es de Penrose.

Penrose consideraba que el avance de la ciencia en el Renacimiento se debió no a romper con la metafísica de la religión sino a que dados los avances en la tecnología de medición del tiempo se pudo verificar observacionalmente ciertas teorizaciones físicas sobre la velocidad que permitieron la corrección de las mismas. Sería a posteriori cuando vendría la asunción de menor contenido metafísico inobservable en las teorizaciones científicas o el pulir una metodología científica para hacerla menos personalista y menos autoritaria. Pero todo eso vendría a razón de haber podido, instrumentos mediante, verificar ciertas proposiciones científicas.

De hecho, hay epistemólogos (Hugo, ya que eres experto en encontrar información: ¿me podrías por favor encontrarlos? Sé que salen en la wikipedia) que creen que los cambios de paradigma científicos se deben a sobre todo a avances tecnológicos que permiten que las observaciones teóricas no crezcan en exceso sin haber sido podados por observaciones experimentales.

Precisamente el problema de los físicos actuales es que tienen en mano una teoría, la de la supercuerdas, para la que no hay tecnología disponible que permita su verificación así que el cuerpo teórico de la misma se acerca bastante a lo que algunos han llamado incluso pseudociencia y a sus proponentes no han faltado científicos como Smolin que ha llegado a tacharlos de sectarios por lo que se ve que la sectarización o babelización, por repetir la terminología de Puente Ojea, más que por la asunción de proposiciones metafísicas, por lo demás inevitables en toda teorización científica (Lakatos dixit), se debe a la incapacidad -bien sea por razones metodológicas, bien sea por razones tecnológicas- de establecer proposiciones falsables pero históricamente fue la tecnología, no el rechazo a la religión, lo que provocó el nacimiento de la ciencia moderna.

Siento la chapa. Sí, esto es un improvisado borrador de un post. Otra vez has hecho de sparring ;-)

Hugo C. dijo...

Yo acabo también de utilizar a Siesp de sparring jaja, pero no soy tan buen boxeador (¡de momento!), me temo :P

¿Experto en encontrar información? Te han debido de dar mal la dirección, aquí no es jaja :P

Voy a tener que hacerte la pelota, no quería pero... La visión que planteas me encanta. Es seguramente la que siga los próximos años, ¡será mi paradigma!

Esta idea es magnífica:

"[...] creo que gran parte del núcleo de la ciencia viene de la asunción de ciertos dogmas/principios metafísicos provinientes de la religión católica siendo el principal el creer en la existencia de una ley natural"

Quizá alguien rebata algo de tus comentarios, no lo sé. Lo que sí sé es que yo de momento voy a ir pinchando en cada una de las "palabritas azules" a ver dónde me llevan esta vez :D

Gracias (y me quedo corto) por pasarte. Lo valioso se escribe en comentarios como esos. Un saludo.

Siesp... dijo...

¿Sparring? Jajaja. Ya me vengaré. xD
Veamos: Héctor ha convertido un comentario en un post. En mi humilde opinión podría estar de acuerdo en la mayoría de ideas, pero voy a ser pragmático y responder a la "acusación" contra la ciencia de creer en una ley natural como consecuencia de la "herencia" religiosa.

Ahí niego la mayor. No voy a debatir ahora la influencia de la religión en las sociedades, ni tampoco negaré que esa idea de "creer en una ley natural" puede ser similar al concepto religioso de Dios. Pero la Ciencia es nueva. Sea por el reloj de Penrose, sea por el luteranismo, sea por el Renacimiento, sea por los descubrimientos geográficos, hubo una época (relativamente reciente) en la que la Ciencia "nace" (o, al menos, "renace") con fuerza, con vigor, con relojes, con reglas y, sobre todo, con experimentos.

Los resultados han concluido en un orden natural "descifrado". Incluso estaría dispuesto a admitir que ese resultado apoyase la idea de Dios, pero hemos de coincidir que, separándonos de sus "sagradas palabras" (no fiándonos de ellas ni creyéndolas) hemos podido descubrir los elementos que ahora nos permiten disfrutar del bienestar social que nunca tuvo la especie humana.

Miles de años la humanidad estuvo regida por dioses. Y con trescientos años sin ellos (en occidente), al menos no en el poder, jeje, disfrutamos de derechos que todavía siguen negados en las vigentes escrituras religiosas.

La Ciencia, sin dios, puede vivir. Dios mata a la Ciencia. No es la opinión de un ateo, es la constatación de la Historia.

Hala. ¿Sparring? hum hum. Y hablaremos, jajajaja.

Un abrazo, charlatanes (de charlar)

Hector1564 dijo...

Hugo,

Leí tu comentario. Está bien estructurado. Estoy deseandito ver tu post sobre ética negacionista. Si te sirve de ayuda no olvides que yo tengo una etiqueta de ecología en mi blog en donde básicamente recojo las ideas de EO Wilson en el tema.

Siesp,

Bueno estrictamente la ciencia no invita a creer en nada. O mejor dicho aceptando ciertos conceptos metafísicos como verdaderos, v.gr: fuerza, puede luego desecharlos al venir otra teoría con una conceptuación distinta, v.gr: la teoría de Einstein que desecha el metafísico concepto de fuerza de la gravedad para sustituirlo por una deformación del espacio-tiempo.

Lo que sucede es que, fruto de la herencia metafísica de la religión católica, al principio, cuando menos, de la ciencia hubo una serie de hipótesis siquiera heurísticas como la de que la realidad es cognoscible, es más, está perfectamente reglada por unas leyes trascendentales, ubicuas e indestructibles que son herencia directa del pensar escolástico y que explican por qué tuvieron éxito los científicos occidentales y no los orientales los cuáles vivían en sociedades donde se creía que el Tao que se puede nombrar no es Tao, ergo la realidad es incognoscible, o todo es Maya, ergo ninguna teorización puede ser cierta, o etcétera.

De hecho, aún hoy en día tanto científicos creyentes, pienso en Freeman Dyson, como increyentes, pienso en Dawkins, siguen apostando por la existencia de leyes naturales trascendentales, ubicuas e indestructibles y sighen sin pensar que, por poner un tiepo de filosofía ajeno al orbe occidental, nuestro percibir el mundo no sea en absoluto EL mundo sino UN mundo, Maya, fruto de nuestras limitaciones/creatividades neurobiológicas.

En definitivo, para el escolástico, para el científico occidental, cuando filosofa y su filosofar incide en su investigar, la ley de la gravedad es absolutamente real mientras que para el taoísta, hindú, y otras religiones lo real no se cognoscible.

Otro hecho será, como creo que apuntas Siesp, si los escolásticos acertaron o no en su filosofar y por eso hay coincidencia con la ciencia en ese aspecto pero aquí no estamos hablando de verdades sino de las creencias que subyacían a los primeros científicos a la hora de establecer hipótesis y no olvidemo que habrá que esperar hasta Newton, por lo demás todo un alquimista-teólogo, para encontrar una praxis científica libre de todo prejuicio. Recordemos: Hypotheses non fingo.

Hugo C. dijo...

Siesp, sparring en el buen sentido jaja :P

Héctor, me he prometido a mí mismo pasarme este verano por tu blog, el de Eduardo Robredo y seguramente alguno más, para hacer una lectura intensiva de posts anteriores y ponerme las pilas cuanto antes :D

Me encantaría continuar vuestros comentarios, pero me temo que otra vez será jaja. Las horas y los minutos de hoy parecen correr más deprisa de lo normal. Viernes tenía que ser :D

Gracias por los enlaces, gracias por pasaros, gracias por escribir. Os tendré siempre en lo más hondo de mi blog :P

Saludos.