7 de agosto de 2009

Por qué en Francia y no en otro lugar

¿Por qué la Revolución estalló en Francia y no en Inglaterra, en Alemania o en cualquier otro lugar de Europa?

Porque en Francia "el campesino [...] había llegado a ser propietario territorial" y "se había sustraído por completo al gobierno de su señor", nos cuenta Tocqueville (1856):
Una cosa sorprende a primera vista: la Revolución, cuyo objeto propio consistía [...] en abolir por todas partes el resto de las instituciones medievales, no estalló en los países en que estas instituciones, mejor conservadas, hacían sentir al pueblo con más fuerza su rigor, sino por el contrario, en aquellos en que éste se percibía menos; de suerte que su yugo pareció más insoportable donde en realidad era menos pesado...

¿Por qué, pues, los mismos derechos feudales
[los mismos que en el resto de Europa, se refiere] excitaron en el corazón del pueblo francés un odio tan profundo que ha sobrevivido a su mismo objeto y parece inextinguible? La causa de este fenómeno consiste, por una parte, en que el campesino francés había llegado a ser propietario territorial, y por otra, en que se había sustraído por completo al gobierno de su señor...

Si el campesino no hubiera poseído el suelo, habría permanecido insensible a muchas de las cargas que el sistema feudal hacía pesar sobre la propiedad territorial...

Imaginad al campesino francés del siglo XVIII [...]. Consideradle tal como lo pintan los documentos anteriormente citados, tan apasionadamente enamorado de la tierra que consagra todos sus ahorros a comprarla y la compra a cualquier precio. [...] Aquel pequeño rincón de tierra que le pertenece en propiedad en medio del vasto universo le llena de orgullo y de independencia. Sin embargo, vienen [...] los vecinos a arrancarle de su campo y a obligarle a trabajar en otra parte y sin salario. Quiere defender sus cultivos contra los estragos de la caza reservada a sus señores, y se lo impiden. Esos mismos señores le esperan al otro lado del río para exigirle un derecho de peaje. Los encuentra nuevamente en el mercado donde le venden el derecho a vender sus propios productos, y cuando de vuelta al hogar quiere emplear para su uso el resto de su trigo [...] no puede hacerlo sino después de haberlo mandado a moler en el molino y a cocer en el horno de esos mismos hombres...

Haga lo que haga, por todas partes encuentra a esos vecinos incómodos que perturban su alegría, dificultan su trabajo, comen sus productos [...]. Imaginaos la condición, las necesidades, el carácter, las pasiones de este hombre, y calculad, si es posible,
todo el odio y toda la envidia que se habrán acumulado en su corazón.
Alexis de Tocqueville, El Antiguo Régimen y la Revolución, Alianza Editorial, Madrid, 1982, pp. 54-64.

10 comentarios:

Siesp... dijo...

No sé si es casualidad, pero en cierta ocasión me dedicaron el mismo cuadro que has puesto en tu post aquí http://paraisosdesiertos.wordpress.com/2009/05/23/mis-bloggerscomentaristas-favoritos-en-cuadro-i/
Respecto a la Revolución Francesa habría mucho que hablar. De momento, a Tocqueville no hay que quitarle valor en su análisis. Ahora bien, el proceso que desemboca en la toma de la Bastilla es creo que es más complejo.

Añadamos a los razonamientos correctos de Tocqueville el aumento de comercio de muchos nuevos productos de ultramar. En las sociedades más rígidas (Inglaterra, Alemania, ...) los señores feudales eran dueños de la tierra y del comercio. Así, sin rechistar. En Francia (oh, Francia, siempre nos quedará París) la nueva clase propietaria de tierras quiere ahora tener acceso a la posibilidad de hacerse rico, ya que no puede acceder al título de noble. Para ello habría necesitado hacerse con las riendas del comercio, cosa exclusiva de los exseñores feudales, tal como afirma Tocqueville. Y eso no lo permitió la nobleza.

Bien estaba que trabajasen la tierra, pero la revaluación del dinero iba aparejada a la devaluación de los productos agrícolas, y eso lo controlaban muy bien quienes no permitian perder el control del comercio y/o del poder en definitiva. Hasta ahí podríamos llegar.

Si observamos las consecuencias que la Revolución Francesa produjo en los paises vecinos, respecto a la cesión de ciertos "derechos a la plebe" por parte de los nobles, entenderemos mejor que fue ese mismo bloqueo económico al que sometieron a los nuevos propietarios franceses (Tocqueville dixit) la espoleta de la explosión.

¡Pero da igual que fuera esa o no la causa! La Revolución Francesa se habría producido de todas formas. Hay algo que se nos escapa en este análisis, y es la propia actitud de la nobleza en general. El tráfico creciente de productos cuasi manufacturados pero sobre todo agrícolas ponía en circulación una gran cantidad de riqueza que siempre había pertenecido por completo a los mismos. Y aquí interviene la clave sociológica de la cuestión: La plebe comienza a vislumbrar un mundo nuevo, más amplio, trabaja en puertos donde se descargan mercancías procedentes de la India, de Brasil, etc... La población crece pero la alimentación sigue controlada a lo Tocqueville mientras los nobles se siguen enriqueciendo al viejo estilo.

En mi opinión, los sucesos psicohistóricos son inevitables. La Revolución Francesa de 1789 bien podría haber sido la Revolución Inglesa de 1796. Era cuestión de tiempo, y la primera evitó la segunda, pero la semilla y el cambio que significó para la humanidad estaba "marcado por los astros", jejeje.

Diorrrr, creo que me he pasado escribiendo. Ya me voy a dormir.

Adios.

vicar dijo...

La Guerra Civil inglesa fue anterior (1641–1651): "Un Monarca no puede gobernar sin el consentimiento del Parlamento... ", que llevó a la Revolución Gloriosa de 1688... el principio de la democracia parlamentaria...

rA dijo...

Anda, mas difícil todavía: y porque en Estados Unidos ?

(Diferencias no faltan, pero dado que una es que la francesa duro cuatro dias y la americana aun aguanta...)

Hugo C. dijo...

Siesp:

Jaja, "La libertad guiando al pueblo", menudos cracks :P

"el proceso que desemboca en la toma de la Bastilla creo que es más complejo."

Ni que lo digas.

"los sucesos psicohistóricos son inevitables"

Completamente de acuerdo. Es pura inercia.

Gracias por explayarte jaja, le viene pero que muy bien al post :P

Vicar y rA:

Hay un fragmento de "Camino de servidumbre" (Hayek) que en mi opinión expresa la esencia de lo que es la historiografía:

"Los acontecimientos contemporáneos difieren de la Historia en que no conocemos los resultados que producirán. Mirando hacia atrás, podemos apreciar la significación de los sucesos pasados y trazar las consecuencias que quedaron de su tránsito. Pero mientras la Historia fluye, no es Historia para nosotros. Nos lleva hacia un país desconocido, y rara vez podemos lograr un destello de lo que tenemos delante. Diferente sería si se nos permitiera pasar por segunda vez a través de los mismos acontecimientos con todo el saber de lo que vimos antes. ¡Cuán distintas se mostrarían las cosas ante nosotros, cuán importantes y, a menudo, alarmantes nos parecerían ciertos cambios que ahora apenas advertimos! Probablemente es una suerte que el hombre no pueda alcanzar jamás esta experiencia y no conozca ninguna ley que tenga que obedecer la Historia"

Bueno, Asimov, E.O. Wilson y sus seguidores sueñan con que sí haya "algo" jeje.

Un trisaludo!

vicar dijo...

Casi se me olvida: Excelente blog. Mr. H.

Hugo C. dijo...

Si eres el Vicar que creo que eres, lo mismo te digo jaja.

Y si no... muchas gracias igualmente, estamos trabajando en ello :P

Si en un año he aprendido todo lo que he aprendido gracias, entre otras cosas, a vuestros blogs, no quiero ni pensar todo lo que habré aprendido (si no soy víctima de una combustión espontánea o abducido por perros espaciales) dentro de unos años :D

Un saludo.

José Luis Ferreira dijo...

Para que las cosas cambien por causas sociales internas es importante que esa sociedad pueda concebir que las cosas pueden ser distintas. Una sociedad medieval, con su estancamiento y sus injusticias, así todo funciona y tiene a cada uno en su sitio. No es fácil concebir que las cosas puedan ser de otra manera. En cambio, unas libertades aquí, un derecho allá pueden empezar a hacer concebible su generalización.

Sin esto, está difícil cambiar para bien. Si una sociedad medieval se pasa con los impuestos o las exigencias de los "señores", probablemente sea sustituida por una sociedad parecida en la que se hayan cambiado a esos señores, pero no por un régimen distinto.

Creo que, en la mayoría de los cambios sociales que nos enseña la historia, había algún modelo que copiar o alguna generalización de derechos que hacer. En la mayoría de los fracasos no había tal cosa (pequeñas revoluciones campesinas en la Edad Media, revolución rusa,...).

Dicho de otra manera, la estrategia de "cuanto peor, mejor" (para hacer más fácil un cambio) no tiene validación histórica.

Hugo C. dijo...

"la estrategia de "cuanto peor, mejor" (para hacer más fácil un cambio) no tiene validación histórica."

Esa es en esencia la idea de Tocqueville, y hay que reconocer que es interesante.

Cuando lo leí, fui corriendo a mi libro de cabecera de psicología social ("El animal social") para tratar de encontrar experimentos que demostrasen esa hipótesis, esa idea. En ello estoy todavía jaja.

Un saludo, gracias por dejarte caer por aquí :D

Invitado de Honor dijo...

La revolución estalló en el Reino unido 100 años antes. Es un comparación desafortunada la que se hace al principio de la entrada. Podrías haber escogido cualquier otro país en la enumeración que estuviese PEOR que Francia.

Hugo dijo...

Cuatro años después de haber escrito este post, admito que lo formularía de otra manera.

Lo que ahora sacaría en claro de todo ello, más allá de diferencias nacionales, es que aquellas revoluciones fueron en primer lugar burguesas, es decir, lideradas por la ciudad, el Estado, el capital y la propiedad privada. Eso es ahora mismo lo que más me interesa.