24 de septiembre de 2009

El detector de falacias

Hace algún tiempo, en una galaxia muy, muy cercana...
- ¿Por qué sudas?
- ¡No estoy sudando!, estoy algo nervioso pero no sudo.
- ¿Y por qué habrías de estarlo?
- Serás pesada... Escucha: esta mañana, después de que me dejaras, un tipo que suele pasarse por la oficina nos ha dicho que esta noche el GA [*] volverá a medir el nivel de falacias de los discursos, pero esta vez con un nuevo detector. El antiguo ya sabes cómo funcionó, tuvieron que retirarlo por falta de precisión. Llegó a llamar embustero al Presidente, ¿te acuerdas? ¡Y el Presidente es una máquina!
- Eso fue el colmo.
- Sí, pues ahora el nuevo tiene una base de datos enorme, cientos de falacias y errores lógicos son detectados y analizados por él. Una vez hace el cálculo, le muestra a todos los oyentes el grado de error lógico que contenía el discurso del orador, del conferenciante... de quien sea. Después se indica al lado de su perfil un determinado valor para que lo tengamos presente a la hora de... no sé. Eso último no lo he entendido. Puede que también se muestre con todo detalle dónde se ha cometido la falacia, en qué oración. Eso sirve, me imagino, para que los demás partidos puedan "traducir" lo que decimos, y de ese modo demostrar si nuestro discurso es tan incoherente o tan coherente como parecía en un principio.
- Suena bien, algo así como un detector de demagogia.
- Sí, algo así. Pero puede echar al traste mi discurso. De ser cierto lo que te he dicho -y parece serlo-, deberían habernos avisado. Si lo hubiera sabido con más tiempo podría haber...
- Haber sido más honesto al escribir tu texto.
- No digas eso, mujer. Ojalá se tratara sólo de eso. Por muy sincero que trate de ser, ¡no sé cómo no ser falaz!
Su mujer, a la que Phillipe le contaba todo -"porque con ella se puede", pensaba él (las buenas lenguas decían que era la mujer con el porcentaje de sabiduría neta más alto de la Comunidad)-, le volvió a mirar tras una de sus habituales pausas de reflexión y dijo finalmente:
- Aprenderéis.
[*] Grupo Antifalacias.

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5 comentarios:

Facundo dijo...

Hugo: Excelente "ficción"! Te felicito. Te pediría una versión de este dispositivo para ser probado por estas latitudes, por favor reforzado, no quisiéramos explosiones por recalentamiento...
Y si puede ser para aplicar no sólo a los discursos políticos, sino también a los informativos y periódicos.

Gracias y saludos!

Siesp... dijo...

En mi opinión, el detector de falacias es un dispositivo incorporado en el "sofguar" del cerebro. Lo que sucede es que existen demasiados intereses creados para no desarrollarlo, no se "engrasa" ni se le hacen revisiones periódicas. Antes al contrario, se intenta soslayar a base de dogmatismo, puenteándolo.

Así que la única herramienta capaz de actualizarlo a la versión 3.0 es el escepticismo.

Como bien acaba el post, aprenderemos. Pero hay que poner voluntad de aprender, o seguiremos tragando falacias hasta la indigestión.

Buen post. Saluts.

Hugo dijo...

Eso está hecho, Facundo. ¿Qué modelo quieres? Tenemos el modelo discreto (en forma de atril) y el modelo androide, algo más... llamativo, en forma de juez jeje :P

Opino como tú, Siesp. Aunque no le vendría mal una ayudita a nuestro "sofguar" :D

La política, al estar basada en valores, a veces se mete en unos líos... que pa qué.

Un saludo a los dos, gracias por las felicitaciones. Uno no es de hielo :P

Markos dijo...

Un relato corto muy intrigante por las posibles repercusiones que podría tener...que tragedia para muchos el día que se invente ese aparatito.
Salu2

Hugo dijo...

Antes encontramos un pez Babel que inventar el detector de falacias. Es decir, esperemos sentados :P

Un saludo, Markos.