8 de septiembre de 2009

Ética, veganismo y snuff movies (II)

Continuación del post Ética, veganismo y snuff movies.

Estoy de acuerdo con John Stuart Mill y E.O. Wilson cuando sugieren que no siempre existe una línea clara entre lo que es y lo que debe ser (pronto hablaré de ello).

Justo por eso creo, en este caso, que el debe de Héctor (debemos seguir comiendo animales) no tiene por qué seguirse del es (comer animales es “ley de vida”) si no queremos, es decir, si lo creemos inoportuno.

Los conceptos es y debe son y deben ser tan maleables, a mi juicio, que incluso podríamos decir (siguiendo la filosofía de Wilson y Mill: el debe está contenido en el es) que la actitud de Da Vinci, Tolstói, Einstein y demás no es producto del debe, sino en realidad del es: es natural sentir empatía por otros “seres sintientes”, por tanto, debemos actuar según esos dictados.

Sea como sea (y esto es lo que quiero subrayar; lo otro puede ser discutible, esto no), tanto los sensocentristas que no consideran inmoral comer animales (Peter Singer) como los sensocentristas que sí lo consideran inmoral (veganismo), coinciden y apuntan en la misma dirección: dar un trato ético a los animales no humanos.

Singer y compañía han subido el primer escalón: rechazar la actual ganadería intensiva, entre otras cosas. Exagerando: sólo un psicópata puede aceptarla. De ahí que lo más sensato y realista ahora mismo sea adaptar progresivamente nuestra dieta al vegetarianismo o, si acaso, al flexitarianismo.

El segundo escalón (el veganismo), en cambio, parece requerir un mayor trabajo teórico. O algo así.

9 comentarios:

Pascual González dijo...

Hugo, el problema que veo a posiciones como la de Singer respecto a la abolición de la ganadería intensiva es el de las consecuencias de erradicarla. Sobre todo los efectos que tendría en un mundo poblado por 6.500 millones de personas con necesidad de acceder a proteínas asequibles. De manera que salvo que se presente una alternativa viable (o sea, capaz de alimentar a las mismas personas o más) creo que abolir la ganadería intensiva ni siquiera es una opción.

Si se presenta tal alternativa, entonces al menos podrá discutirse.

Otro problema que veo con ciertas posturas "animalistas" y sobre lo que se ha hablado en la entrada anterior es el de la empatía. El problema de la empatía es que es un mecanismo útil (sirve como base a ciertos instintos morales de alto valor adaptativo) pero al mismo tiempo es rudimentario, en el sentido en que no está en absoluto libre de sesgos cognitivos (y si me peprmites la maldad, después de Walt Disney aún está mucho más expuesta a tales sesgos).

Por ejemplo, la psicología cognitiva ha encontrado que reaccionamos de forma más empática ante el sufrimiento de una persona que ante el sufrimiento de una multitud. De tal manera que en situaciones donde debamos elegir entre males mayores o menores (socorrer a una multitud o a una persona) la empatía sería una fuente de irracionalidad, al menos si no está "disciplinada" por la lógica.

Otro botón de muestra: supongo que recodaréis el experimento de http://www.tweenbots.com/ en el que paseantes desconocedores del experimento ayudaban espontaneamente al pequeño robot de la sonrisa simpática a llegar a su destino. Estoy seguro que si se filmara un vídeo con alguien maltratando a un robot así no faltarían espectadores indignados, al menos de forma instintiva. En fin, las películas de robots -pensad en Wall-E- parecen confirmarlo.

Bien, y por no hablar de que a menudo sufrimos más con la empatía que nos producen animales e incluso personajes de ficción que con el sufrimiento de personas reales, sobre todo si no las vemos, ya que la empatía parece estar ligada a la observación de lo concreto. Por ejemplo, la imagen de la niña del abrigo rojo en La lista de Schindler nos conmueve más que las frías cifras de víctimas. LA empatía necesita rostros concretos e imágenes, y deja de funcionar con la misma intensidad cuando se enfrenta a abstracciones numéricas o verbales.

De manera que cuando se trata de animales sería interesante poner la empatía entre paréntesis y poder recurrir al conocimiento sobre el modo en que experimentan el dolor, y el grado de consciencia que acompaña a tal estado: ¿sufre un ave del mismo modo en que lo hace un mamífero? ¿Sufren los rumiantes del mismo modo en que sufren los primates? ¿Qué tipo de conciencia tienen de su propio sufrimiento? etc.

José Luis Ferreira dijo...

Pascual:

Estoy de acuerdo con las cuestiones sobre la empatía que dices. Pero en lo de las proteínas, la respuesta es fácil. Los vegetarianos no suelen tener problemas para conseguir las proteínas necesarias, sobre todo si no son estrictos. Un dieta rica en cereales y legumbres, acompañada de algunos productos animales (lácteos, huevos, carne o pescado) ocasionales es perfectamente rica en proteínas y es más barata que la dieta donde la carne es la base de la proteína.

El problema de los mil millones de personas que pasan hambre suele ser pura y llanamente de no tener las calorías necesarias. El problema del resto de la humanidad es tener demasiadas (proteínas y grasas incluidas).

Hugo dijo...

Obviamente ni se va a abolir (al menos no de la noche a la mañana) ni lo pretendo. Hablaríamos en todo caso de un cambio progresivo.

Justamente porque no hay ninguna alternativa rápida escribo estos posts jeje. Hay que empezar a crearla.

Bien, pongamos entre paréntesis la empatía y dejemos paso a la lógica (aviso que mi lógica acaba de salir del taller).

"¿sufre un ave del mismo modo en que lo hace un mamífero? ¿Sufren los rumiantes del mismo modo en que sufren los primates?"

Posiblemente no sea el mismo sufrimiento, pero sigue siendo su sufrimiento. Un sufrimiento que quizá a nosotros, si pudiéramos meternos por un instante en su cuerpo con nuestra propia consciencia, nos parecería poca cosa. Pero lo que importa es qué le parece a él. Y él parece sufrir. Así pues:

"¿Qué tipo de conciencia tienen de su propio sufrimiento?"

Nadie lo sabe, tienes razón. Pero el sufrimiento de una vaca tiene que ser lo suficientemente intenso como para que ésta desee con todas sus fuerzas no sentirlo. Para ella, por muy tonta que sea en comparación con nosotros, es el único sufrimiento que existe. Si nosotros, por nuestra naturaleza, no estamos hechos para estar enjaulados, ella tampoco. Bueno, los rumiantes parecen llevarlo mejor que otros animales, pero...

Pero, en realidad, ¿qué más da que su sufrimiento sea, supongamos, una tercera parte que el nuestro y su inteligencia también sea una tercera parte que la nuestra? Al fin y al cabo sería un sufrimiento proporcionado, y un sufrimiento completo para ella. En su “mundo” no sería un tercio lo que padeciese, sino tres tercios; es decir, todo lo que pudiera llegar a padecer según su grado de consciencia.

Reconozco que todo lo que acabo de decir es pura especulación y no me he parado seriamente a... Es lo que pasa cuando uno quiere seguir amamantando su creencia :P

Estoy de acuerdo con José Luis.

Un saludo a los dos. Gracias por pasaros.

El Perpetrador dijo...

Se me ocurre una objeción al veganismo, y es el posible papel regulador ecológico del hombre como depredador. La contaminación, la industrialización y demás causan una invasión de la ecología totalmente inaceptable porque causa la extinción diaria de muchas especies, pero tal vez el consumo de carne esté permitiendo un cierto equilibrio entre especies que, de no existir el hombre, se anularían una a la otra. O tal vez esté produciendo un desesquilibrio mayor por otra parte, no lo sé. No tengo datos sobre el tema, únicamente se me ocurría plantear la posibilidad.

Hugo dijo...

A saber jeje. Para no mojarme diré que se están dando las dos cosas: equilibrios y desequilibrios :P

No obstante, he de admitir que no llego a imaginarme ese posible equilibrio que sugieres. Pero yo también ignoro mucho sobre este tema (¿y sobre cuál no?) :D

Un saludo.

Radagast dijo...

¿¿Regulación ecológica??
La introducción de especies foráneas (por ejemplo, placentarios en Oceanía, conejos en las islas, enormes rebaños de vacas en las llanuras norteamericanas, etc, etc) no creo yo que sea un mecanismo de equilibrio entre especies. Y favorecer la dispersión y multiplicación de unas determinadas especies (no aptas para la supervivencia en condiciones "sin hombres") tampoco. Un ejemplo de esto, ya que ha salido antes, es la ganadería intensiva y los monocultivos latifundistas.
Desde mi punto de vista, ahí el hombre es un factor de desequilibrio.

Por ir al tema del post (y disculpad la "introducción", pero es que se me han saltado los ojos de sorpresa), la ganadería intensiva desaparecerá por la simple eficiencia: una vaca requiere más (mucho más) espacio, energía, alimento y cuidados que la misma cantidad de vegetales comestibles. La población aumenta y pronto no habrá sitio suficiente para tanta "carne" (o bueno, sí, sobre todo si lo dicen los de Intereconomía...). A mí las creencias veganas me parecen sumamente ridículas y equivocadas (biológicamente hablando), pero estoy de acuerdo en que tendremos que plantearnos un futuro sin millones de rumiantes. Por la sencilla razón de que no nos darán todo el alimento que necesitamos.
¡Bienvenidos a las granjas de levadura de Trantor!

Hugo dijo...

Es un futuro bastante probable, sí. Estoy de acuerdo.

"A mí las creencias veganas me parecen sumamente ridículas y equivocadas (biológicamente hablando)"

Espero que al menos las creencias de Singer (el trato ético y demás) no te parezcan tan sumamente ridículas :P

Un saludo. Faltabas tú jeje.

Respuestas Veganas dijo...

Hugo dice: "Para ella (la vaca), por muy tonta que sea en comparación con nosotros, es el único sufrimiento que existe."

Los bebes homo sapiens también son "tontos".

Pascual Gonzalez dice: "¿Qué tipo de conciencia tienen de su propio sufrimiento?"

Nadie puede sentir lo que está sintiendo otro individuo pero podemos empatizar con él. Aunque las barreras para entender a otras especies son insuperables, en principio no son mucho más grandes que las barreras para entender a nuestros amigos o vecinos (Quine, 1960). La única experiencia de la que uno puede estar seguro es la experiencia que uno mismo tiene (Nagel, 1987). Nadie tiene un acceso directo a las experiencias, pensamientos y sentimientos de otra mente pero podermos hacernos una idea de ello mediante la observación de las respuestas físicas, tanto a nivel externo como interno, de dicho individuo.

Argumento: "No podemos empatizar con lo que siente un animal"
http://respuestasveganas.blogspot.com/2006/11/argumento-podemos-empatizar-con-lo-que_4183.html

Saludos.

Hugo dijo...

Dices en ese post:

"Si sabemos que los animales también padecen y que podemos vivir sin dañarlos, ¿por qué no evitar su padecimiento?... la respuesta a esta pregunta depende del grado de empatía de quien la contesta, de su adicción a los productos animales y de la presión social a la que se ve sometido."

Yo no lo habría expresado mejor. A mí sólo me queda desprenderme del segundo factor. Ya queda menos :D

Un saludo.