16 de septiembre de 2009

La galaxia de mi bañera

Este post comparte con aquel otro -El tenis y la economía- el interés por encontrarle la parte teórica a las situaciones cotidianas de la vida. Son cosas de perogrullo, quizá algo ingenuas, pero al menos me sirven de excusa para traer, como en este caso, la física a casa.

La foto cutre de aquí arriba es una galaxia en pequeñito.

Si os fijáis, siempre que nos duchamos aparece lo que a partir de ahora voy a llamar una galaxia de jabón. Después de hacer la foto, mi madre me dijo:
- Pero eso no es una galaxia.
- No juegues con mis sentimientos. Claro que es una galaxia. ¿En qué se diferencia de una galaxia "de verdad" o de un huracán?
- Pues en que...
- ¡En casi nada, y sanseacabó!
Digo "en casi nada" en lugar de "en nada" por un motivo: el efecto Coriolis (del que suele decirse, en cierto modo erróneamente, que está detrás de las galaxias de jabón) no tiene la misma relevancia en un fenómeno que en otro. Alfonso, en MalaCiencia, explica esto último.

Así que me quiero quedar con la analogía de antes. A veces resulta increíble descubrir hasta qué punto pueden estar relacionados niveles de organización tan distintos y alejados entre sí como es el caso del nivel de las moléculas de agua de nuestro lavabo por un lado, y el nivel de las galaxias de nuestro universo por otro.

Post relacionado:
- Hacia los confines del Universo, en La Máquina de Von Neumann.

5 comentarios:

Siesp... dijo...

Gran reflexión. Sigamos pensando...
¿Te has preguntado alguna vez el porqué de no poder atravesar una pared como lo hacía el fallecido Patrick Swayze en Ghost? Todos hemos estudiado que estamos hechos de átomos y que la mayoría de la materia es espacio vacío. De hecho nos atraviesan continuamente rayos sin darnos cuenta. Entonces ¿por qué una partícula atómica no puede pasar por el emplísimo espacio aue hay entre un electrón y su núcleo?

Ah, claro. El problema es de velocidad, jejeje. Si los electrones estuviesen quietos, los muy cabritos, podríamos atravesar con la mano nuestra propia barriga, jeje.

Pero... (siempre hay un pero) todos sabemos (o debemos saber) que no podemos alcanzar el llamado cero absoluto (de temperatura, es decir, -273 ºC) porque para ello tendrían que detener totalmente su movimiento los electrones. Ahora biene lo bonito para pensar (y por qué no para un futuro post), ¿si alcanzásemos el cero absoluto la materia podría atravesarse mutuamente? Uno asocia temperaturas tan bajas con la congelación, pero es cuestión de energía. El oxígeno líquido tiene una temperatura bajísima, no digo ya congelado, jeje, así que, hagamos la abstracción... ¿qué pasaría si, hipotéticamente, alcanzásemos el cero absoluto?

Me has dado qué pensar... Ahora me vengo. Jeje.

Saludos.

Siesp... dijo...

Fe de RATAS:
Debe decir "amplísimo" y "viene" (pensaba decir... "ahora bien..."), de ahí la RATA jeje

Hugo dijo...

Lo de la imposibilidad de atravesar paredes lo aprendí con Punset y su "nube" de electrones jeje.

"¿qué pasaría si, hipotéticamente, alcanzásemos el cero absoluto?"

Siesp, que soy de "letras", no me hagas esas preguntas, ¡ten piedad! jaja.

Dejo un enlace por si algún novatillo quiere seguir tu endiablada abstracción y se ha perdido :P

Aunque me quedo con este:

"[...] cuando enfriamos un objeto, lo que estamos haciendo es extraerle energía; el cero absoluto lo alcanzamos en el momento en que le hemos extraído la totalidad de su energía; es decir, el momento en que la energía de ese objeto se hace cero. Si pensamos en la equivalencia materia/energía, esto debería suponer que, en el momento en que un objeto alcanza el cero absoluto debería desaparecer, ya que al quedarse sin energía también se queda sin materia.

En la práctica, lo que ocurre cuando enfriamos un paquete de átomos a una temperatura muy cercana al cero absoluto se puede formar un condensado de Einstein-Bose o un condensado de Fermi, unos extraños estados en los que la materia se comporta como si fuera una partícula subatómica gigante."

Ahora te pregunto yo (sí, me he hecho el loco y he rehuido tu pregunta): ¿Qué respondería Asimov? jaja.

Un placer leerte en estado puro, en estado condensado y en estado "superfluido" :D

Siesp... dijo...

No sé cómo respondería Asimov, pero no diferiría mucho de lo siguiente:

Al igual que los agujeros negros "rompen" nuestro continuo espacio-tiempo para convertirse en un sumidero por el que se cuela la materia y energía, en el caso del cero absoluto, razono que abriríamos otra especie de "agujero frio" por el que se perdería la materia/energía correspondiente.

En la práctica ya podemos ponernos a este lado de un agujero negro pero es imposible hacerlo desde el otro puesto que "cambiamos de universo" (desconocido para nosotros porque no podemos sintetizar un universo distintos con los parámetros del nuestro). Así que, de momento, en teoría, podemos ponernos de este lado del cero absoluto y no del otro por la misma razón.

Se me está ocurriendo ahora mismo que nuestro universo (como con los países) tiene 3 fronteras: por un lado limita con "c", la velocidad de la luz, por otro limita con los agujeros negros, y por otro con el -273 ºC. Cuando los científicos hablan de "continuo espacio-temporal" se refieren a todo nuestro universo finito pero ilimitado. Ahora bien, como se puede observar, podríamos convenir estos nuevos límites de universo. ¿no?

Vale ya lo dejo, jeje.

Saludos.

Hugo dijo...

Tu tercer párrafo me recuerda mucho a Los propios dioses jeje.

Sugerentes los tres límites que propones.

Dan que pensar. Gracias :D