1 de octubre de 2009

Neuropolítica: conservadores y progresistas

Decía el filósofo Bertrand Russell:
Los tradicionalistas mantienen sus opiniones de modo más fanático que sus oponentes de ideas liberales, y por lo tanto tienen un poder que supera a la proporción de su número. Un hombre que abogue públicamente por cualquier relajación del código tradicional puede sufrir el descrédito, pero a los fanáticos ignorantes no les puede suceder nada parecido. [1]
Si lo que dice Russell fuera un acertado retrato de la realidad, ¿explicaría esa superioridad por parte de los tradicionalistas el lento progreso de la sociedad? En ese caso, ¿cuál sería la velocidad ideal?

Pero... ¿realmente existe una lucha entre dos bandos irreconciliables, esto es, el bando de los que tienden al conformismo y el bando de los que tienden al inconformismo? ¿Y si fuera ficticia? Es decir, si nos visitaran animales "inteligentes" de otra galaxia y nos observaran con cierta atención, ¿sabrían distinguir al humano conservador del humano liberal? ¿Acaso sabríamos nosotros cuál es el chimpancé más progresista de un grupo de cuatro?

Sea como sea, creo que deberíamos cuidarnos de asociar a los tradicionalistas con la derecha y a los liberales con la izquierda, si bien, opino, suele ser una asociación interesante. Digo esto porque un conservador siempre es de derechas, pero un derechista no siempre es un conservador, al menos no uno completo, digamos. Como escribía en un post anterior:
Obviamente no somos ni conservadores completamente ni progresistas completamente: ¡somos híbridos!
Tanto las ideas de una derecha progresista como las de una izquierda progresista merecen la misma atención. La empresa no es contra la derecha o la izquierda, sino contra los obtusos, los extremistas; contra todos aquellos (incluido nosotros) que solamente "ven la parte que quieren ver".

No obstante, cabría preguntarse de qué derecha liberal estamos hablando. Siempre habrán blogs (1, 2, 3,...) supuestamente liberales que nos recordarán a los "conservadores" del texto de Russell. Yo los llamo blogs metralla, pueden llegar a ser tan superficiales y dañinos como la metralla de las bombas. En fin, dime qué lees (o qué no lees) y te diré quién eres.

No nombro blogs de izquierdas de ese tipo porque no conozco, pero doy por sentado que también los hay.

Por otro lado, hace poco James Fowler dijo algo muy interesante; algo así como que todo conservador necesita un progresista al lado para hacer de contrapeso y viceversa:
Los progresistas tal vez nos ayuden más cuando necesitamos innovar, pero los conservadores tal vez nos ayuden más cuando estamos en peligro. Los “unionistas” (joiners) tal vez nos ayuden más cuando necesitemos cooperar para lograr algo, pero los “solitarios” (loners) tal vez nos ayuden más cuando la cooperación nos hace empeorar.
En otro lugar y a otro científico, Marc Hauser, le preguntaron:
Entrevistador: Algunos estudios neurocientíficos apuntan a diferencias sistemáticas entre conservadores y liberales en la toma de decisiones. ¿Qué le parecen?

Marc Hauser: No estoy seguro de que esto nos diga mucho. ¿Qué añaden los datos del cerebro? Quiero decir, ya sabemos que los conservadores y los liberales tienen diferentes pensamientos sobre ciertas situaciones morales. No veo qué pueden añadir datos neurobiológicos como estos, excepto decirnos ¡que las diferencias están en el cerebro! ¡¿Pero quién lo hubiera dudado?!
Creo que esas diferencias sí nos dicen mucho. En primer lugar nos dicen que ambos, el conservador y el liberal (sepamos diferenciarlos o no), cumplen una función que, de algún modo, le resulta útil al grupo. De no ser así, las diferencias neurológicas no existirían.

Esto nos recuerda que la tolerancia es una virtud necesaria, si bien estaremos de acuerdo que a los extremistas ni agua. Sin esa flexibilidad que llamamos tolerancia, odiar a los que no piensan como nosotros sería aún más común que ahora.

En segundo lugar, saber que parte de nuestras diferencias morales son naturales y universales nos ayuda a comprender (y rechazar) por qué todavía se afirman cosas tan partidistas y sesgadas como:
- "La izquierda nos quiere vender la moto" (Juan Ramón).
- "No todos [los progres] son mala gente" (Javier Tellagorri).
Desde la neuropolítica todo se ve, o se debería ver, de un modo más imparcial que nunca. La izquierda no vende, sino que defiende unas ideas, unos sentimientos; igual que la derecha. Y si la defensa de nuestras ideas se basa en la evidencia, aún mejor. Lo que desconocemos (lo que importa) es por qué unos defienden unas y otros otras, hasta qué punto se oponen entre sí y cuál es el grado de utilidad de dichas ideas.

Llegados a este punto, he de confesaros explícitamente mi creencia: creo que la Empatía (*) forma parte del conjunto de causas que originan nuestras más claras diferencias ideológicas. Es muy probable que nuestra conducta política (antes considerada como un conjunto de decisiones plenamente racionales) esté determinada, entre otras cosas, por el grado de empatía que nos confiere el cerebro.
Todo estriba en hacer lo que el filósofo estadounidense Peter Singer define como "ampliar el círculo de nosotros", aumentar la cantidad de personas que consideramos parte de nuestro grupo. [2]
Según mi interpretación, ejemplos de esta ampliación circular los habría por todas partes, desde el ecologismo y las organizaciones contra el maltrato animal hasta la asignatura de Educación para la Ciudadanía, la discriminación positiva y el Salario Mínimo Interprofesional. No hay consenso en esos temas igual que no lo hay entre personas que discuten partiendo de concepciones diametralmente opuestas. Sobre el SMI, por ejemplo, mientras unos defienden su subida y su utilidad, otros apuestan por su eliminación.

Dice Juan Ramón (siguiendo a autores como Friedrich Hayek o Ayn Rand):
Cada socialista deriva una satisfacción inconmensurable de pensar que está ayudando a los demás, de que todo cuanto hace es por los demás. Se trata de un egoísmo que recurre al altruismo para obtener la felicidad. Y mientras esa sensación de intensa descarga prosiga, la coacción sobre los demás no cesará.
Yo opino lo siguiente. Dicha "sensación de intensa descarga" o altruismo debe proseguir y proseguirá de la misma manera que algunas de las ideas de la derecha liberal (el intervencionismo entorpece el libre mercado, por ejemplo) deben proseguir y proseguirán.

No sé qué pasaría si alguna de las dos (la primera buscaría mayor justicia social, o al menos lo que los progresistas entendemos por justicia; la segunda mayor eficiencia) se viera fuertemente debilitada.

Es posible que nuestros genes, sin avisarnos, nos hayan dado dos instrucciones aparentemente antagónicas, "ayuda al grupo" (altruismo) y "ayúdate a ti mismo" (egoísmo). Y en letra pequeñita, "no soslayes ninguna de las dos, chaval".

Digo "aparentemente" porque, de hecho, hay quien cree que no son dos instrucciones distintas, sino una solamente, la misma: lo que Daniel Dennett llama benselfish, algo así como un egoísmo beneficioso o buen egoísmo. El altruismo sería, en ese sentido, una mera apariencia, resultado del egoísmo de los genes (Dawkins).

Pero ¿qué tiene que ver esto con la política? Todo. Como animales sociales que somos (politikon zoon), no hay cosa que le ataña más a la ciencia política que conocer sus orígenes más remotos. Como dijo Chéjov, "el hombre llegará a ser mejor si le muestras cómo es" [3]. Desafortunadamente, hay veces que "el hombre quisiera creer antes que saber" (E.O. Wilson).

¡Continuará!


[1] Bertrand Russell, Sociedad humana: ética y política, Ediciones Cátedra, Madrid, 1984, p. 147.
[2] Richard Rorty, Una ética para laicos, Katz Editores, Madrid, 2009, p. 26.
[3] Esta cita de Chéjov suele utilizarla Steven Pinker.
(*) Aquí en inglés.


Para seguir leyendo:

Y ahora, con vuestro permiso, huyo a Ámsterdam a pasar lo que queda de semana. Si os animáis a comentar, tened por seguro que cuando vuelva os leeré encantado. Valoraré especialmente los tirones de orejas. No tengáis piedad :o)

Tot ziens!

16 comentarios:

José Luis Ferreira dijo...

De ninguna manera voy a tirarte de las orejas. Estoy justamente rumiando una entrada sobre izquierda/derecha con algo de neuropolítica y me encuentro con que te me adelantas. Con todo, creo que mi entrada puede complementar algunas cosas. Es larga como para resumirla. Tal vez mejor espero a que aparezcan comentarios.

Me gusta que digas "animal social" en lugar del típico "animal político", aunque la traducción que prefiero es "animal ciudadano", pues la polis era la ciudad, y a ella se refiere el adjetivo.

Saludos

Jesús Zamora Bonilla dijo...

el conservador y el liberal (sepamos diferenciarlos o no), cumplen una función que, de algún modo, le resulta útil al grupo
.
Y yo qué pensaba que el darwinismo había conseguido superar el funcionalismo (y sobre todo la idea de que las cualidades de los grupos son las que son porque "benefician a los grupos").

Iwan Manjak dijo...

Digo esto porque un conservador siempre es de derechas, pero un derechista no siempre es un conservador, al menos no uno completo, digamos.

Yo, sin embargo, lo veo justo al revés. Casi todos los derechistas son conservadores (obviamente casi todos serán progresistas en algo, muy poca gente está a favor del absoluto inmovilismo o regresión, pero, en general, veo en ellos mucha menos voluntad de cualquier tipo de verdadero progreso social), pero no todos los izquierdistas son progresistas (mucha gente de izquierdas continúa con los esquemas mentales del siglo XX industrial, que ya no sirven para mejorar la sociedad, sino para estancarla en algo que no existe).

KC dijo...

De hecho, no hay mayor liberal que un "derechista", al menos si hablamos desde una perspectiva económica. Entonces les encanta lo liberal.

Saludos.

Carlos Suchowolski dijo...

Me parece muy acertada la observación de Jesús. No obstante creo que se debe englobar en una "dificultad" (¿o se debería decir "pereza"?) para no renunciar a la apropiación de los "conceptos comunes" (por hacer un paralelo de "lugares comunes") o, si se prefiere: circulantes o establecidos... y "meterlos" sin más en los discursos que nacen de la interrogación o de la inquietud por comprender lo que sucede alrededor nuestro.

Podría ejemplificar más en concreto lo que digo (o sea, poner en evidencia lo que creo, y ello creyendo que lo hago) con varios discursos y trozos de discurso. Pero tomaré el final del post que reproduzco primero como un intento de ejercicio:

"Como dijo Chéjov, "el hombre llegará a ser mejor si le muestras cómo es" [3]. Desafortunadamente, hay veces que "el hombre quisiera creer antes que saber" (E.O. Wilson)."

¿Es que Chejov proponía cómo "mostrarle" algo al hombre? ¿A qué hombre? ¿Existe algo así de genérico? ¿A qué se refería, cuál era su certeza de saber lo que él podría mostrarle al "hombre", por qué la sin duda "suya" y poco más que "suya" que de entrada partía de supuestos tales como "hombre genérico", "verdad universal" poseída, etc.? Etc.

Y Wilson... ¿"desafortunadamente"? ¿Puedo pregiuntar por qué, con qué seguridades lo dice, hasta qué punto ha tomado siquiera el hecho de que lo que hay puede ser calificado de positivo o de negativo y no de... real, de resultado, y por tanto, si se llegó a lo que se llegó... de "desafortunado" (ni de "afortunado") habría gran cosa? Y ya puestos: ¿por qué es mejor "saber" que "creer", dando por sentado además como sin duda haría qué sería "saber" y qué habría que "saber"?

En fin... siento haber dejado poco de las "citas" y sus "lugares comunes" a los que apelamos (eso creo y que se me desmienta que yo mismo permanezco "un tanto inseguro" pero necesariamente "seguro hasta cierto punto").

Con la malicia de siempre (¡qué remedio!) y con el afecto inevitable que aún destilo.

Carlos.

Pon! dijo...

Gracias por la parte que me toca! jajaja

Mi blog ni es liberal ni es nada, es simplemente que estoy harto del Gobierno que tenemos (y los nazionalistas, y los "progres" y demás "iluminados moralizantes") y las situaciones que provoca. Llámalo "anti-ZP" si quieres.

Me quedo con el aporte de Iwan.

Pero vendríamos a considerar lo que ya has puesto muchas veces, derecha e izquierda son tontadas del XIX. Deberíamos hablar en clave de indivialismo y estatalismo (o cual otra palabra equivalente).

Y aquí vemos que tanto izquierda como derecha se reparten el pastel de dar por el culo a los individuos. Sólo quedan los liberales, ¿cómo los que tanto han subido en las elecciones alemanas? Como el partido que NO existe en España.
Aunque esto último es mentira; ha aparecido recientemente uno, P. de la libertad individual o algo así.

Me parece interesante salvo en temas como el aborto. No así la eutanasia (aunque es algo de peligrosa aplicación).

Puntazo de Jesús. ¿Existimos como "grupo" o existimos como "individuos DENTRO del grupo"?

¿Somos hormigas o somos lobos? Es un punto intersante.

Conque te vas a Amsterdam...vaya. Buen viaje.

Pon! dijo...

Por cierto blogs "dañinos" (las ideas chorras de alguien son dañinas o no?) de "izquierdas" osea asquerosamente por gubernamentales:

Opposición Irrespponsable.

Y mira en Es la libertad de expresión, idiotas sus comentarios. Son unos trolles que da miedo. Imposible razonar con ellos ni siquiera que te hablen con el debido respeto (conservadurismo? xD).

Iñiguez dijo...

Tanto las ideas de una derecha progresista como las de una izquierda progresista merecen la misma atención. La empresa no es contra la derecha o la izquierda, sino contra los obtusos, los extremistas; contra todos aquellos (incluido nosotros) que solamente "ven la parte que quieren ver".
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A mi particularmente lo que me merece atención son las ideas coherentes con respecto a los principios que se supone hay detrás. Obtuso (unas veces, otras caradura) por el contrario me parece quien se empeña en sostener con desparpajo una cosa y su contraria según le sople el viento.
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Por ejemplo:
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Me parece de perlas que un sesudo "pensador" establezca que lo mejor sea que el Estado no intervenga porque las iniciativas privadas se autoregulan en una especie de teoría de la evolución donde sobrevivirá lo mejor.
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Ya no me parece tan de perlas que haya tanto memo que se lo crea, pero ahí poco puedo hacer más que clamar en el desierto. Es la mayoría y tendré que aguantar.
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Pero lo que me parece una tomadura de pelo, es el hecho de que aquellos fervientes creyentes se queden tan anchos cuando su teoría les da en las narices e incluso justifican que hay iniciativas privadas a las que hay que mimar desde el Estado, porque sino todo se va al guano. Curiosamente dichas iniciativas son las de los más poderosos, claro.
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Entonces, ¿donde quedó la autoregulación? ¿donde la selección, el mercado y demás zarandajas? ¿cuales eran realmente las reglas del juego? ¿se podrían reformular sin que se viera el lobo de la tiranía real debajo de la piel de oveja de la falsa democracia?
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Apuesto doble contra sencillo a que no.
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(Conste que no es más que un ejemplo entre mil, y aplicables tanto a lo que se viene llamando "izquierda" y "derecha" dentro de nuestro falso sistema político)

Juan Carlos Bujanda Benitez dijo...

Woaw, que buen blog, agregado desde ya a mi reader. (Gracias a "SER PENSADOR").

Saludos

Iñigo dijo...

Hola, creo que es la primera vez que comento por aqui.

¿quien seria el conservador y quien el progresista si desde un estado liberal se plantea la vuelta a un regimen feudal? es decir no se trata de quien conserva y quien progresa, sino que se quiere progresar o conservar. Y el que suele responder en general a la estructura emotiva del sujeto, el cual esta vinculado a su neurologia tal y como se apunta. De todos modos reivindico el establecimiento de las organizaciones politicas en base a la racionalizacion, y la ley en base a la justicia.

Iñiguez dijo...

"...sino qué se quiere progresar o conservar"
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Muy de acuerdo, amigo Iñigo.
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Lo que ocurre, si te paras a mirar, tanto "conservadores" como "progresistas te dirán que defienden la democracia, la libertad, la justicia y el respeto a los derechos humanos. Entonces el "conservador" dirá que quiere conservar esos valores y el "progresista" que quiere progresar hacia ellos.
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Todo palabras vacias, porque, ni unos ni otros definen lo que defienden. Por ejemplo, tanto a unos como a los otros se les llena la boca con la palabra "demócrata": son todos muy "demócratas" pero, ¿alguien de aquí los ha oido definir con claridad qué significa democracia? ¿alquien de aquí la sabría definir de manera suficiente? Me temo que no y así, es muy facil defender cualquier cosa ... y su contraria, según convenga.
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Pondré ahora un ejemplo de un "progresista" que pretendía "progresar" patrás:
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Uno de los descubrimientos más lúcidos, a mi entender, de la ciencia política fué aquel de Montesquieu:

Montesquieu descubrió, y así lo dijo, que "es una experiencia eterna que todo aquel que alcanza poder tiende a abusar de él hasta donde encuentra freno..." de lo cual concluyó: "... es necesario disponer las cosas de manera que el poder frene al poder" y sentó la base de la separación de poderes, condición necesaria (aunque no suficiente) para que una democracia se pueda llamar democracia.
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Pues bien, en las llamadas "democracias" occidentales, y en particular en España, no se cumple ese requisito esencial y a la vista está como el PP y el PSOE (que yo les llamo PPSOE para simplificar) se pelean con desfachatez para colocar sus propios jueces.
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En estas, y aqui viene el ejemplar ejemplo, sucedió que alguien señaló tal barbaridad (remitiendose a Montesquieu)
a Alfonso Guerra, progresista de pro. Alfonso Guerra contestó algo que paso a la historia: "Montesquieu ha muerto" dijo.
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¿Hacia donde pretendía "progresar" el "progresista" don Alfonso? Evidentemente no hacia la democracia. Quería conservar bien conservado el estado actual de las cosas, es decir, un caudillismo mal disfrazado de democracia.
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En conclusión, que me parece mal planteada la dicotomia conservador-progresista (tal como se entienden hoy en dia PP-PSOE, Democratas-Republicanos, etc). Los dos persiguen banderas vacias hacia ninguna parte, siguiendo a ciegas a sus respectivos líderes.
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Yo mas bien preferiría estudiar sociológicamente la dicotomia subdito-cuidadano y por qué el ser humano tiende a conformarse con lo primero (en feudalismos, tiranias y falsas democracias) en vez de luchar por lo segundo (en democracia,en Derecho y en razón).

Siesp... dijo...

El propio Russell, en el mismo libro que citas (muy interesante), dice a continuación "la opinión pública en general es hoy más liberal de lo que era, y en esto ha tenido algún efecto en la legislación". Todo ello en un contexto donde todavía se persigue el adulterio y la homosexualidad, algo que 50 años después de Russell también ha cambiado, precisamente apoyando sus postulados.

La neuropolítica, tal como yo la definiría, es similar o, más concretamente, intrínseca al propio sistema de planteamientos racionales sobre cualquier tipo de opción humana. Es decir, todos (conservadores y progresistas) pueden confeccionar, buscar, plantear argumentos que apoyen razonadamente sus posiciones.

La evolución social obliga a todos a reconsiderar sus argumentos puesto que nadie puede evitar que acabemos "acostumbrándonos" a ver natural lo que, en principio, se nos presenta como novedoso, siempre y cuando suponga un hecho o costumbre en auge dentro del marco social. El ejemplo lo tenemos en la propia historia: las opciones conservadores que en un principio se opusieron a legislaciones del tipo divorcio, aborto, células madre, etc., acaban adoptando como propias unas opciones sociales introducidas en las leguislaciones por las corrientes progresistas.

Ha de entenderse en mi comentario que no hago alusión a opciones de lo que hoy llamamos izquierda y derecha, porque, como gien dices en el post, es difícil encuadrar al ciento por ciento el conservadurismo y el progresismo con la actual división. Ahora bien, en todos los principios que deberían mover las diversas corrientes sociales hallamos los argumentos que los justifican.

¿Qué nos queda? Evidentemente nos queda el estudio del individuo, pero esto acarrea la dificultad de manejo de variables difícilmente controlables como, por ejemplo, las emociones. El marco emocional se ha forjado en el individuo desde la niñez. Lo normal es ver a niños vestidos con la camiseta del equipo de fútbol del padre, o a jovencitos que repiten en foros las estupideces que han aprendido en su círculo familiar, sin haber investigado, razonado por ellos mismos. De manera que la acción de buscar (a veces obsesivamente) los argumentos que apoyen nuestros postulados nos impiden apreciar el razonamiento de las otras opciones.

Si nos vamos al análisis político, que cada cual se alimente su propio cerebro como estime oportuno (aquí debo echarte una mano nombrándote como ejemplo otro blog metralla de izquierdas, de esos que dice no conocer http://www.losgenoveses.net , así puedes completar el post).

Retomando la exposición inicial, en mi humilde opinión, la clave de todo el asunto reside en la "Empatía". Ésta es precisamente la que condiciona todas nuestras consideraciones ideológicas, puesto que en las opciones de grupo nunca se puede contar con los sentimientos que tan fuertes ataduras suponen en los individuos.

El sentimiento grupal (ejemplo: indignación con un violador de niñas que deriva en un auge de firmas a favor de la pena de muerte) se ve contrarrestado por la Empatía y la razón. Las emociones son pasajeras, los principios son perdurables (que no inmutables).

Y no sigo escribiendo (ganas no me faltan) porque, como ejercicio intelectual, este pobre progresista ya ha tenido bastante.

Enhorabuena por este trabajadísimo y magnífico post.

Un abrazo.

PD.- ¿Cómo estaban los "escaparates de carne" en Amsterdam? Jejeje.

Jimmy dijo...

Me interesa el tema que has abierto y creo que también tiene que ver con "ser esclavo de un grupo". Los grupos, absorben las ideas que puedan tener los individuos que pertenecen a él y se elimina cualquier síntoma de pensamientos propios. Por eso se sigue asociando la izquierda con lo liberal, progresista, antipatriotismo, antireligión,... y la derecha con todo lo contrario, aunque individuo por individuo no tenga por que ser así.

Hugo dijo...

Ya estoy aquí. Creí que cuando volviese me pondría enseguida con el blog pero voy a necesitar varios días para ponerme al día, valga la... :P

Os estoy leyendo detenidamente y... vaya, he de reconocer que en algunas cosas me he equivocado y en otras... son tan complicadas que agradezco vuestros puntos de vista alternativos.

Voy a ser selectivo:

José Luis, me gusta que te guste jeje. Tomo nota de tu preferencia y... también de tu futuro post. De momento estaré leyendo tus dos últimos.

Jesús, bravo. La primera en la frente.

Iwan, ahí también he patinado. Estoy más de acuerdo contigo que con el fragmento que has escogido del post.

Carlos:

"En fin... siento haber dejado poco de las "citas" y sus "lugares comunes" a los que apelamos"

Ni se te ocurra sentirlo. Si no fuera por tu malicia... :P

Pon!:

"[...] derecha e izquierda son tontadas del XIX. Deberíamos hablar en clave de individualismo y estatalismo"

Interesante. No lo había visto por ahí. Ah, y Ámsterdam... créeme: superior :D

Juan Carlos, bienvenido. Y un puntazo decir desde qué blog vienes. Desde un buen blog, por cierto.

Iñiguez:

"Yo mas bien preferiría estudiar sociológicamente la dicotomia subdito-ciudadano"

También se puede ver por ahí, cierto. Creo que la psicología social (conformismo, etc.) tendría mucho que decir en ese sentido. Gracias por dos comentarios tan nutritivos :D

Siesp, tomo nota del enlace y también del de Pon!

"Enhorabuena por este trabajadísimo y magnífico post."

Pues lo mismo te digo por la parte que te toca. Con comentarios así...

Los "escaparates de carne"... jaja, aunque yo rehuyo -por algún motivo que todavía no me explico- bastante el sexo, he de decir que me quedé gratamente sorprendido :P

KC, Iñigo y Jimmy, un placer leeros a vosotros también. Si es que no os merezco :D

Un saludo a todos. Volveremos a encontrarnos jeje.

Prevost dijo...

Hola,

¿puedes explicar los déficits liberales de esos que citas en

"No obstante, cabría preguntarse de qué derecha liberal estamos hablando. Siempre habrán blogs (1, 2, 3,...) supuestamente liberales que nos recordarán a los "conservadores" del texto de Russell. Yo los llamo blogs metralla, pueden llegar a ser tan superficiales y dañinos como la metralla de las bombas. En fin, dime qué lees (o qué no lees) y te diré quién eres."

?

Gracias, y ¡saludos!

Hugo dijo...

Hola Prevost:

No estoy seguro de entenderte. Por otro lado, aunque eres libre de usar el tono que te plazca, no me gusta el tuyo. Cuando se comenta en un blog debes dar primero tu opinión y luego, si acaso, pedir que te expliquen algo. Así empiezan normalmente los debates. Nunca pedir antes que dar. Hay que ser generoso :P

Un saludo.