29 de octubre de 2009

¿Prohibirías las corridas de toros?

Pero ellos sí, ¿y tú?

23 comentarios:

Markos dijo...

Yo incluso prohibiría soltar cristianos en el circo para que se los coman los leones.
Ejem...lo decía por la contemporaneidad de los hechos y los protagonistas... :-D
Salu2

Jimmy dijo...

Correcto. A mí siempre me ha parecido que una corrida de toros es la evolución del circo romano. Por el morbo.
En Roma se ponía hasta los topes cuando había buena ración de sangre asegurada, o sea, cuando estaba mega-gladiator.
En España se pone hasta los topes cuando hay más posibilidades que haya una buena cogida, revolcones y sangre, o sea, cuando actúa "el niño que más se arriesga"

Pues eso.

Siesp... dijo...

Se podrá prohibir puntualmente en algún sitio, pero va a ser imposible eliminarlas por ley en toda España. Todavía no se han prohibido los sanfermines (ni pinta tienen) ni los maltratos a ciertos toros por algunos pueblos de nuestro estado, torurándolos en las fiestas.

Todo esto se eliminará con la educación y la sensibilidad.

Si alguien intenta prohibir estos anacronismos (por no llamarlos crueldades), el 80 radaguiano se rebelaría ruidosamente (por supuesto, acompañados por la curia eclesiástica, faltaría más)

Aunque también hay que decir que si alguien es capaz de prohibirlo es ZP. Pero sólo le falta al pobre meterse en este berengenal también.

Oléeeeeeee.

PD.- Yo sabía que Fernando Sánchez Dragón (he dicho dragón) era un perro, pero nunca me atrevía a tanto. Jajajaja

Hugo dijo...

"Todo esto se eliminará con la educación y la sensibilidad."

Pero cuando la educación falla (¿cuándo no ha fallado?), ahí debe estar la ley. Y en Cataluña parecen habérselo tomado en serio :D

El argumento protaurino más peligroso, en mi opinión, no es el de "¡entonces el toro de lidia se extinguirá!", ni siquiera el de "es tradición" (todo eso son paparruchas), sino el que considera la prohibición como un "atentado más a la libertad" típico de los progresistas, como piensa Melchor Miralles.

Un saludo a los tres, que no os he dicho nada, jeje.

asimov dijo...

En cifras, los 17.000 festejos que se celebran cada año en España (más allá de las mil corridas de toros, las casi mil novilladas picadas y los otros casi mil espectáculos de rejones) mueven 1.350 millones de euros de manera directa, a los que hay que sumar otros 1.100 millones indirectos.
Un negocio que mueve en la economía nacional casi 2.500 millones de euros al año (415.965.000.000 millones ptas).

salu2.

Siesp... dijo...

Eh, el del comentario anterior no soy yo, jeje. Aunque, por su nombre, ya me gustaría serlo (y por sus contenidos)

Pascual González dijo...

Hugo: el argumento protaurino más peligroso, en mi opinión, es por qué prohibir las corridas de toros y no las granjas industriales, el paté o el transporte de ganado tal como se realiza. Y ello porque a pesar de que el toro recibe una muerte cruenta en la plaza, antes ha podido vivir seis años en una dehesa, a diferencia del ganado industrial que nace en cautividad y es procesado en vida para optimizar su rendimiento económico (el caso del paté, por ejemplo, es bastante más terrible que el de la lidia).

De manera que ¿por qué prohibir los toros y no las otras prácticas? ¿Porque el paté o el pollo se come? el toro de lidia también, y sin embargo tiene objetivamente una vida mejor, por más que agonice en la última media hora de la misma.

¿Es entonces por el espectáculo? Pero entonces es muy complicado en una sociedad abierta decirle a los ciudadanos qué espectáculos pueden presenciar y cuáles no. Y además, ¿el problema son las corridas de toros en sí mismas o que haya quien las disfrute?

Hugo dijo...

Asimov, las cifras son bienvenidas, gracias. Doy yo otra, que no se diga: unos 564 millones de euros es lo que reciben de subvención este tipo de fiestas. Si lo comparamos con las cifras que aportas: sale rentable, estoy de acuerdo, jeje.

Siesp, Asimov somos todos :P

Pascual, me encanta tu comentario. La puntilla (amistosa, claro) que esperaba, jeje.

Yo ya me mostré también en contra de la ganadería intensiva, pese a seguir siendo un consumidor más (aquí no vale utilizar en mi contra un "tu quoque" de esos, jeje).

"¿por qué prohibir los toros y no las otras prácticas?"

Ya, pero ¿desde cuándo es o todo o nada?

La inmensa mayoría de la población consume carne. Sin embargo, solamente una pequeña parte de ésta es aficionada a los toros. Sólo un loco propondría prohibir la ganadería intensiva. Lo otro, en cambio, es una acción más modesta en comparación. Más cercana, por tanto.

"sin embargo tiene objetivamente una vida mejor, por más que agonice en la última media hora de la misma."

Yo también digo, del modo más objetivo que me es posible, que media hora de agonía es motivo suficiente para prohibirlo.

"¿el problema son las corridas de toros en sí mismas o que haya quien las disfrute?"

Para mí, en sí mismas.

En mi opinión, este debate se divide entre los que ven el cambio (entendiendo por cambio lo que se avecina con la creciente "ética animal" capitaneada por Singer, Mosterín y otros) y los que no. Dentro de unas cuantas décadas, quizá algún siglo que otro, no habrá ya quien defienda las corridas de toros, igual que ya no hay nadie que defienda la esclavitud o el maltrato a la mujer en el mundo occidental.

Un saludo a todos. Un placer. Lo continuamos cuando queráis :D

José Luis Ferreira dijo...

Ya manifesté mi opinión justo en el blog que enlaza Hugo en su último comentario.

No las prohibiría, dada la afición que hay a las corridas y dado que en nuestra sociedad los animales son propiedad y su vida es dispensable (cosa que no me parece necesariamente mala en general y para cierto tipo de animales y en determinadas circunstancias).

El problema es lo que dice esta afición, como la de la caza, acerca de la naturaleza del ser humano. Hay un instinto cazador que encuentra la caza placentera. Si el león no encontrara placer en cazar difícilmente lo haría.

Como con otros muchos aspectos de nosotros, podemos aceptar esa parte o podemos rechazarla. Esto último no siempre se puede o se quiere hacer. Yo no quiero ir contra mi gusto por el chocolate, por ejemplo. Tampoco puedo ir fácilmente contra el instinto de comer so pena de morirme de hambre.

El instinto cazador y el regocijo con el ritual de la caza, el enfrentamiento y la muerte del animal se me hace que está entre los fácilmente superables (como el instinto a usar la fuerza en las relaciones sociales o de pareja) a la vista de la gran cantidad de gente (machos incluidos) que no lo tienen.

Será, pues, cuestión de cómo evoluciona la sensibilidad social en torno al tema. A mí no me cabe duda que la tendencia es a ver mal el deleitarse con la caza, ritual y muerte del animal. Eso eliminará la caza deportiva y las corridas de toros en el futuro.

Luego vendrá, acaso, la sensibilidad por no deleitarse con los placeres que proporciona el animal muerto y seremos todos vegetarianos. Pero para eso deberán pasar muchas generaciones.

Hugo dijo...

Estoy de acuerdo. Es más, por un momento me he puesto en el lugar de esa afición (cosa que no suelo hacer) y, sinceramente, me entraría un cabreo de los buenos si las prohibiesen. Qué digo cabreo, indignación e impotencia.

¿Pero entonces qué? ¿Qué nos queda a los más "sensibilizados" o sensibleros? ¿Esperar y limitarnos a "predicar" una ética más amplia? Humm... sigue sabiéndome a poco.

Un placer leerte. Voy a seguir dándole vueltas.

Sad Eyes dijo...

Yo sí que las prohibiría.
Esto es lo de siempre: hay un conflicto entre la tradición y la ética, como tirar cabras de lo alto de un campanario o las salvajadas del circo romano que se han puesto como ejemplo.
Si hay gente que disfruta con estos festejos, sinceramente creo que tienen un problema.
Está claro que hay muchos otros tipos de maltrato animal, como en el paté con los hígados de los patos que habeís comentado y que también habrá que erradicar, pero ahora que está a debate uno de ellos, creo que es el momento de actuar. En este sentido también quería decir que, a pesar de todo, el paté se come (aunque no sea de primera necesidad). Yo no disfruto viendo maltratar al pato aunque sí pueda disfrutar comiendo paté.
Y por último también quería decir que detrás (o delante) de todo esto hay un trasfondo político claro, creo yo. Las dos Españas, la de Sánchez Dragó y la mía, que sigo diferenciando día a día (supongo que desgraciadamente).
En fin, un abrazo Hugo y un saludo a los demás.

Hugo dijo...

Esta es la plataforma que está detrás de todo esto, por si os pica la curiosidad :D

¡Un abrazo, Sad Eyes! Muchas gracias por pasarte y dar tu opinión. Lo bueno, si breve, dos veces bueno :P

Manu dijo...

Sí.

Las prohibiría sin duda alguna.
Y si se tiene que extinguir una raza animal que se extinga.
¿Merecería la pena conservar pájaros dodo, por poner un ejemplo, para regocijarse torturándolos hasta matarlos, pese haberles dejado vivir plácidamente durante su corta vida?

¿Por qué se dejó la tradición circense romana, como dice Markos?
¿Protestarían los romanos por quitarles su tradición y entretenimiento?(seguro que sí, pero...).

Personalmente me avergüenzo de que congéneres míos se regocigen del sufrimiento de otros seres (torturas de toros, matanzas de focas, delfines, etc.).

Y soy un animal omnívoro, que conste.

Hugo dijo...

Yo también, Manu.

Una de las preguntas es: ¿tiene el ser humano derecho a maltratar a otro ser? Si lo tiene, no se hable más. Si no lo tiene, no sé a qué esperamos.

Un saludo.

José Luis Ferreira dijo...

Bueno, pues si hay que definirse más. Yo diré que yo considero que deberían estar prohibidas. Esto es, si todos pensaran como yo, no existirían.

Pero no quiero imponer mis preferencias morales, así que aunque una mayoría pensara como yo y una minoría amplia todavía estuviera por la labor de ir a los toros, no impondría la prohibición.

De la misma manera que pienso que si una mayoría considera moralmente cuestionable el aborto antes de los tres meses, no debería imponer estas creencias a toda la sociedad con su prohibición.

Hugo dijo...

Humm... sé a dónde quieres ir a parar y... me haces dudar, la verdad.

La pregunta que ahora me surge es: si los sentimientos morales de una mayoría, después de una meditada reflexión, parecen ser más "nobles" y, en definitiva, más beneficiosos que los sentimientos morales de una minoría (en este caso, una mayor o menor empatía hacia los animales), ¿no es motivo suficiente para que aquéllos prevalezcan sobre éstos?

Bueno, se podría responder que no. La pregunta en realidad es: ¿a partir de qué instante (cuándo) es lícito imponer un determinado criterio moral? ¿cuando haya una mayoría dispuesta? ¿nunca, porque los sentimientos de la minoría también deben ser protegidos?

Por otra parte, si la ley actual prohibe todo maltrato animal, ¿por qué esta incoherencia? Vale, sé que el proceso debe ser gradual (ahí sigue la ganadería intensiva, y lo que le queda), pero justo por eso: hay que dar ya un paso más. Hacia el precipicio si hace falta, jeje. Con tal de ir más rápidos... porque mira que somos lentos para cambiar las leyes. En ese sentido, comprendo el rechazo instintivo que suscitan las prohibiciones; a veces creemos que éstas nos van a condenar de por vida, y que no podremos volver atrás a derrogarlas. Si eso es así es porque somos demasiado torpes.

En cuanto a la comparación con el aborto, sé que lo utilizas como un ejemplo más o menos tomado al azar, pero, ya puestos, no considero que sean creencias similares. Aun así, admito que el razonamiento que planteas debe ser considerado.

Otro asunto que me preocupa, además, es la parte económica. Supongo que los que están a favor de la prohibición habrán previsto las consecuencias, no como yo :P

Continuará (algún día). Un saludo.

Hugo dijo...

"Derogar", mejor dicho.

José Luis Ferreira dijo...

Las consecuencias económicas de no hacer lo que no queremos hacer solo pueden ser buenas. Esto es una verdad casi de perogrullo en cualquier modelo económico. Debería bastar para defenderse de todos los que acusan a la economía de solo mirar el dinero (no lo hace, de hecho muchos teoremas económicos no lo tienen por ninguna parte).

A la cuestión:

Que tus sentimientos sean más nobles es lo que te parece a ti (y, en este caso, también a mí y a los contertulios). Los que defienden las corridas no paran de hablar de la nobleza y el arte en toda la fiesta. Por ahí no resolvemos nada.

Más interesante es lo que dices acerca de los principios generales ya aceptados. Efectivamente, el maltrato a los animales es algo no tolerado en nuestra sociedad. Hay consenso sobre este punto, y nadie, aunque sea un sádico con los animales, va a defender que se puedan maltratar animales.

Pero hay un pero. Se habla del maltrato gratuito. La experimentación en laboratorio, el sacrificio (para comer o para contener una población) y los espectáculos taurinos son excepciones.

Cuanto menos cuente el beneficio del espectáculo, del alimento o de la experimentación, menos sentido tendrá la excepción y se extenderá la definición de maltrato gratuito a estos ámbitos.

Los cambios en los gustos y el desarrollo de tecnologías que eviten el uso de animales ayudarán, sin duda.

Hugo dijo...

"Cuanto menos cuente el beneficio del espectáculo, del alimento o de la experimentación, menos sentido tendrá la excepción y se extenderá la definición de maltrato gratuito a estos ámbitos."

Pues ale, no se hable más: a trabajar para que el beneficio cada vez sea menor :D

De hecho, las opciones a largo plazo (ej: dedicarle muchos posts a este tema para ir familiarizando la cosa, jeje) siempre han sido las mejores. Cuanto menos se hable de prohibición, mejor para todos, parece ser.

Un saludo, José Luis.

José Luis Ferreira dijo...

Lo que sí podemos hacer es no reír las gracias a los que disfrutan matando. Los cazadores o toreros, según en qué ambientes, ya saben que no van a ser comprendidos.

Hugo dijo...

"Lo que sí podemos hacer es no reír las gracias a los que disfrutan matando."

Hecho. Ni una ligera sonrisilla de cortesía :P

Manu dijo...

Me parecen correctos vuestros últimos comentarios.

Por cierto Hugo, ¿Recuerdas la conversación más o menos similar que tuvimos aquí?:

http://lacomunidad.elpais.com/manurentzat/2008/9/27/seguimos-siendo-animales-

Pues yo sigo pensando lo mismo que el año pasado.

Un abrazo.

Hugo dijo...

¡Claro que me acuerdo! Cuánto ha llovido (bueno, aquí en Alicante no mucho, jeje). Lo que no sabía es que el debate hubiera continuado tanto. Se me pasó volverme a pasar :D

"Pues yo sigo pensando lo mismo que el año pasado."

Yo, en lo principal, también.

Un saludo/abrazo.