4 de noviembre de 2009

De la literatura a la mecánica cuántica

Leyendo "El jardín de los mundos que se ramifican: Borges y la mecánica cuántica", de Alberto Rojo:
Sin embargo, una notable excepción la constituye "El Jardín de senderos que se bifurcan", donde Borges propone sin saberlo (no podría haberlo sabido) una solución a un problema de la física cuántica todavía no resuelto. "El jardín", publicado en 1941, se anticipa de manera prácticamente literal a la tesis doctoral de Hugh Everett III publicada en 1957 con el título Relative State Formulation of Quantum Mechanics [...], y que Bryce DeWitt habría de popularizar como "La interpretación de los muchos mundos de la mecánica cuántica" (The Many-Worlds interpretation of Quantum Mechanics). La curiosa correspondencia entre un cuento y un trabajo de física es el objeto del presente artículo.
De obligada lectura, huelga decir :o)

Para seguir leyendo:
- Un café, unas dimensiones extras, las fuerzas fundamentales y la vida, en La bella teoría.

6 comentarios:

Albert E. Instein dijo...

Sin haber leído el trabajo completo que mencionas, basándome únicamente en el texto de tu post, debo decir que no tiene tanto mérito la deducción de Borges. Porque éste, sin saber nada de Física Cuántica, no habla de nada nuevo para esa época. El la Teoría Cuántica quien adopta ideas anteriores para intentar hacerse comprender.

Veamos. La especulación sobre el viaje en el tiempo es muy antigua. Pongamos una fecha concreta muy anterior a Borges, por ejemplo, finales del XIX cuando H.G. Wells escribió La Máquina del Tiempo. Los físicos de la época barajaban la paradoja del viaje al pasado, especulando sobre las modificaciones en la historia que dichos viajes pudieran producir. De manera que las conclusiones sobre la "multiplicidad de historias" no era nada desconocido.

Es cuando la Mecáncica Cuántica alcanza su madurez que podemos asumir como posibilidad de existencia de multiuniversos. Es decir, se abona el terreno a la especulación.

Pero queda bonito vender que Borges se adelantó a una tesis doctoral. Más bien el "doctor" se retrasó en considerar estos aspectos. O, quien filtra la noticia, es muy amigo del famoso escritor hispanoamericano, por lo que yo quedo descartado.

Abracillos.

Hugo dijo...

"...no tiene tanto mérito la deducción de Borges."

Aguafiestas :-P

RT dijo...

Estoy de acuerdo con Albert. A Borges lo conocí cuando leí su prólogo a uno de los cinco libros que me llevaría a una isla desierta: Crónicas marcianas, de Ray Bradbury.
Posteriormente, al conocer ciertos aspectos de su vida personal, lo bajé del altar y lo veté.

Pero el post no iba de Borges, ¿o sí? Jejeje.

Siempre dices que estás abierto a tirones de orejas, y en este caso es una aclaración, no una crítica al post. Así que, digamos, lo de aguafiestas se puede traducir a "desvela misterios" jajaja

Saluts.

Jesús Zamora Bonilla dijo...

Sobre la relación de este tema y la literatura, permitidme recomendar "El fin de la Eternidad", de Asimov.

Anónimo dijo...

Esta sí que es obra maestra del genio Asimov. Los eternos y sus viajes por el tiempo manipulando las múltiples realidades. Me le he leído 2 veces.

Hugo dijo...

"Siempre dices que estás abierto a tirones de orejas, y en este caso es una aclaración, no una crítica al post."

Por supuesto. Lo de "aguafiestas" trataba de ser humor, pero conseguirlo es más complicado de lo que creía :D

Gracias Jesús (y anónimo) por la recomendación. Ahora mismo estoy con Diarios de las estrellas de Stanislaw Lem. No es Asimov, desde luego, pero... también tiene cosillas que Asimov no tiene :D

¡Saludos!