23 de noviembre de 2009

Inteligencia extraterrestre (I)

Si piensas que los extraterrestres de Distrito 9 y de La guerra de los mundos no son creíbles porque en un principio parecen muy inteligentes (¡tienen naves!) pero luego resulta que la mayoría de ellos son unos estúpidos salvajes, en el caso de Distrito 9, que no preven que nuestras bacterias acabarán con ellos antes que nuestros misiles, en el caso de La guerra de los mundos, quizá te dé que pensar lo siguiente:
El conglomerado concreto de aptitudes cognitivas que se encuentra en nosotros no tiene por qué caracterizar a otras especies. Por ejemplo, es posible ser muy inteligente y sin embargo carecer de toda capacidad para manejar números, incluso la capacidad de contar hasta cinco. También es posible ser muy inteligente y sin embargo carecer de toda capacidad para entender o manejar el lenguaje. [...] Por lo tanto, no debemos esperar que una especie diferente muy inteligente deba saber inevitablemente las leyes aritméticas o que pueda aprender un sistema como el lenguaje, o que tenga siquiera una sospecha de que estas cosas existen. Estas reflexiones indican también que puede haber capacidades cognitivas fundamentales cuya existencia ¡nosotros desconocemos por completo!

Finalmente, no debemos esperar que las metas o los intereses de una especie inteligente diferente se parezcan a los nuestros, o ni siquiera que nos resulten inteligibles. La meta final de toda una especie puede ser terminar de componer la indefinidamente larga sinfonía magnética iniciada por sus ancestros prehistóricos, una sinfonía en la que los jóvenes se socializan aprendiendo a cantar los primeros movimientos. Otra especie podría tener una singular devoción por el estudio de las matemáticas superiores, y sus actividades significarían tanto para nosotros como las actividades del departamento de matemáticas de una universidad para un Neanderthal. [...] Todo esto significa que no podemos esperar que una especie inteligente diferente comparta los entusiasmos e intereses que caracterizan a nuestra propia efímera cultura.
[1]
No obstante, hay que reconocer que la caracterización que solemos hacer de los extraterrestres puede resultarnos incoherente, no porque los mostremos inteligentes para unas cosas y bobos para otras (porque, al fin y al cabo, ¿quién sabe cómo será su inteligencia?), sino porque nos imaginamos sus naves y sus armas tan parecidas a las nuestras, tan antropomorfas, que es normal que el espectador/lector espere también que su inteligencia (su manera de razonar, sus intereses, su grado de consciencia, etc.) se parezca a la nuestra.

Por eso, de todos los tipos de extraterrestres que nos hemos inventado, y que yo conozco, me quedo con los de Starship Troopers y con aquellos que Isaac Asimov dio vida en su novela Los propios dioses. ¿Y tú?

[1] Paul M. Churchland, Materia y conciencia, Editorial Gedisa, Barcelona, 1992, pp. 250-251.

13 comentarios:

Siesp... dijo...

Fíjate, Hugo, estoy de acuerdo con todo tu comentario, pero no con la cita de Churchland.

En esa cita se habla de la no necesaria semejanza de inteligencias y conceptos, pero creo que el autor lo hace por un amplio conocimiento psicológico de la especie humana y un amplio desconocimiento científico.

Veamos. En todos los lugares del universo observable se encuentran los mismos elementos que aquí. Se cumplan las mismas leyes de la naturaleza que aquí. ¿Por qué, pues, ha de ser tan distinta una inteligencia extraterrestre de nosotros? Podrían ser seres gaseosos, o pétreos, pero estarían formados por hidrógeno, litio, Carbono, sodio, potasio,... Lo mismo que nosotros. Ya tenemos algo en común, porque no hay más remedio que tenerlo. Ellos y nosotros somos la misma materia.

Cualquier otra opción entraría dentro del campo de los universos paralelos. ¡Y ahí entra Asimov con Los propios dioses!

Nosotros somos un trocito de universo hecho consciencia, y medimos la longitud de onda del hidrógeno en centímetros. Unos extraterrestres inteligentes medirían esa longitud de onda en "krgtss", pero hablaríamos de la misma cualidad.

De existir vida extraterrestre inteligente dentro de nuestro universo habríamos de tener, forzosamente, demasiados elementos en común. Incluso, algún día lo trataré en un post, el diseño antropomorfo es el más adecuado para la vida inteligente desarrollada. Ya lo hablaremos a su debido tiempo.

Buen post. Un abrazo.

Manu dijo...

Pues a mí me gustan los de La Guerra de las Galaxias o los de "Men in Black", pero creo que de existir y ser inteligentes, seguramente no los conoceremos, así que si nuestra especie verdaderamente fuera inteligente, debería volcarse muchísimo más en los seres terrestres, que son tan desconocidos que los exterminamos sin darnos cuenta.

Es una lástima que mirando siempre hacia arriba no veamos lo que aplastamos aquí abajo. ¿Y nosotros somos inteligentes?, ja, ja, ja.

Iwan Manjak dijo...

Me quedo con los de "La Voz de su Amo", una novela de Stanislaw Lem que trata este mismo tema, nuestra incapacidad para poder entender una inteligencia no humana.

De los extraterrerestres de este libro no se sabe nada. Se recibe una señal suya con un radiotelescopio, y se junta un equipo internacional de científicos para intentar descifrarla, que fracasa absolutamente (no estoy destripando el libro, que lo del fracaso lo mencionan en la primera página).

Markos dijo...

Yo no tengo ningún extraterrestre favorito, creo que todos son repeticiones más o menos imaginativas de los modelos que ya tenemos en la Tierra. No sólo por las formas humanoides, insectoides, etc.

El mero hecho de suponer que tienen un ojo ya es una contaminación de la evolución animal de este planeta. Lo mismo los primeros que encontremos (o que nos encuentran) con inteligencia no son ni animales...e incluso puede que en lugar de estar basados en la química del carbono, lo estén en la del silicio o del azufre...

Y a nivel intelectual, vete a saber, lo mismo se divierten empujando planetas a agujeros negros para ver las radiaciones que emiten...

Eso sí la reflexión da qué pensar :-)

Salu2

Hugo dijo...

"¿Por qué, pues, ha de ser tan distinta una inteligencia extraterrestre de nosotros?"

Bueno, Siesp, tal vez no sea tan diferente, pero quizá sí lo suficiente como para no poder establecer comunicación con ellos, o ellos con nosotros, según se mire. De todos modos, espero tu post. ¿Me lo regalarás en Navidad? :P

Cuánta razón, Manu. Me ha venido a la mente la nueva peli de James Cameron, Avatar. No recuerdo la sinopsis pero... me da que en ella entramos en guerra con otra especie. Empezamos bien :D

Me quedo con el título, Iwan. Promete. Yo tengo a medias Diarios de las estrellas. Como son diarios sueltos... la pereza se apodera lentamente de mí.

"El mero hecho de suponer que tienen un ojo ya es una contaminación de la evolución animal de este planeta."

Es verdad. ¡Pero permitámonos al menos esa licencia! :P

Un saludo a todos. Y un placer, como siempre.

Jesús Zamora Bonilla dijo...

Olvidáis que, no sólo es que pueda haber "formas de vida inteligentes", e incluso "inteligencias", diferentes de la nuestra. Es que puede haber INFINITAS cosas a las que no tengamos claro si llamar inteligencia o no.
.
En este tipo de discusiones, lo peor es la falta IRREMEDIABLE de imaginación que tenemos.
.
Por cierto, para un ejemplo literario de "forma de vida inteligente" distinta de la nuestra, leed la novela "El quinto día".

Hugo dijo...

IRREMEDIABLE. Esa es la palabra :P

¿El quinto día? Me lo apunto. Con este ya son sesenta mil los libros de ciencia ficción que tengo pendientes :D

El último que añadí a la lista fue Génesis. Ahora me espera Asimov.

Tay dijo...

Caramba que entrada más original...

Pero tengo una crítica... los bichos de Distrito 9 no eran los pilotos ni los constructores de la nave, eran las "hormigas obreras" de la colonia.

Es como si pides a los encuestados en "Que Asimov nos pille confesados" que arreglen el LHC... pues van listos :D

Saludillos

Hugo dijo...

Humm... ¡claro!, eso explicaría su comportamiento. Qué visión de conjunto tienes, leñe :P

Tay dijo...

Jejeje no, si la idea no es mia, es de un entomólogo que entrevistaban al incio de la "pilícula". A mi me sirvió como explicación, porque ya estaba preguntandomelo mientras la veía.

Hugo dijo...

Pues seguramente escuché al entomólogo, pero ni me acuerdo :D

Radagast dijo...

Yo tb pensaba en los de "El Quinto Día". La novela está chula (me la leí en cuatro días... y el quinto descansé :P) y la inteligencia que presenta es realmente extraña.

Me ha gustado el post, aunque opino como Siesp. Al final todos somos iguales.

Hugo dijo...

"... opino como Siesp. Al final todos somos iguales."

Humm... eso ya lo veremos :P