9 de noviembre de 2009

Sobre la empatía (o "sympátheia")

"Mosterín considera [en su libro ¡Vivan los animales!] que nuestra capacidad congénita para la compasión, reforzada por el contacto, el conocimiento y la empatía, constituyen una base más sólida para el respeto moral de los animales no-humanos que la mera y abstracta apelación a derechos intrínsecos inverificables."

Los que ya me conocéis (y me sufrís) sabéis que opino igual. Y parece ser que Citoyen también:
Binmore apunta por ejemplo que la idea de Peter Singer de expandir el círculo para incluir a grandes simios, etc,… es de hecho una innovación evolutiva. Si pensáis en ello, es algo instintivo; los monos encerrados en jaulas nos dan pena, hablamos con los perros y les aplicamos estándares de justicia- los castigamos o no en función de “reglas”, etc… La razón por esto es que -evolution is cleverer than you!- la evolución nos ha diseñado para mantener el equilibrio ecológico- y eso implica desarrollar “sentimientos” morales hacia todos los que se ven afectados por nuestras acciones.
Ahora bien. ¿Es esto una falacia moralista? La falacia moralista es lo opuesto a la falacia naturalista:
La falacia naturalista consiste en inferir "debe" de "es"; la falacia moralista consiste en inferir "es" de "debe". Como es obvio, ambas son falaces e insostenibles lógicamente. Pinker ha llamado la atención sobre la frecuencia con que diversos intelectuales bienintencionados y "políticamente correctos" caen en la falacia moralista. (1)
Caigan o no alguna vez en ella, sigo opinando, Radagast, que los veganos apuntan en la dirección correcta (entiendo "correcto", en este caso, como sinónimo de "bueno", y entiendo "bueno" como aquello que no puede ser "malo", que no perjudica, sino que beneficia).

Otra cosa, desde luego, es afirmar que los humanos no tenemos derecho a matar a otros animales. Yo creo que sí lo tenemos, en según qué casos. En eso discrepo con el veganismo "fuerte". Utilizar a los animales en nuestro beneficio no me parece intrínsecamente malo (2).

Pero el tema central no es ese, sino cómo los utilizamos y cómo los matamos. Si los veganos y los vegetarianos han dejado de comer carne y de llevar abrigos de piel, es menos por el hecho de matar a otros animales que por el sufrimiento y la crueldad que ello conlleva.

Si estáis de acuerdo en que hay que "tratar con respeto al resto de seres vivos" (Radagast), "maximizando siempre la dignidad en el trato" (Héctor), entonces no entiendo qué os impide rechazar la actual ganadería intensiva (3).

No obstante, soy consciente de que un rechazo moral no basta. Ni bastó en tiempos de Henry S. Salt ni bastará ahora con Peter Singer. Hace falta, además, que se den las condiciones socioeconómicas necesarias (estoy de acuerdo con lo que dijiste sobre la eficiencia, Rad).
(1) Jesús Mosterín, La naturaleza humana, Espasa Calpe, Madrid, 2008, p. 365.
(2) Aun así, no descarto que en un futuro incluso estas ideas se queden anticuadas.
(3) Para saber más, véase el capítulo 3 de
Liberación Animal del filósofo Peter Singer, así como la segunda parte (min. 17:55) del documental Earthlings.

20 comentarios:

Tay dijo...

Tratar de hacer racionales las cosas que no lo son siempre nos traerá problemas. En cuanto se trata de poner límites o barreras racionales que definan las reglas morales nos encontramos que las mismas reglas no son nada racionales, y que, o bien cortamos por lo sano, o bien ampliamos más de lo que algunos querrían.

Saludos viricos

Hugo dijo...

Humm... claro, esa podría ser la clave: la irracionalidad. Esta vez no lo había visto por ahí :D

Héctor Meda dijo...

Falla Citoyen en su apreciación porque en este caso el problema no es que la evolución sea más lista que nosotros sino que hemos desarrollado un sistema moral cuya percepción genera exaptación.

Me explico. No tratamos respetuosamente a los perros porque así generamos un equilibrio ecológico (valiente afirmación, ¿equilibrio ecológico los humanos?, ¡toma ya!) sino porque nosotros estamos programados para sentir cierta empatía por los seres que se parecen a los humanos y eso tiene como exaptación que nos guste también la gente mona, nuestro chucho y Mickey Mouse pero no, fíjate, los cocodrilos o los insectos porque ellos no se parecen a nosotros y no sentimos empatía a pesar de que participan del mismo equilibrio ecológico.

Por lo demás, me pareces que puedes estar con veganos y con anti-veganos porque, a mi humilde juicio, no defines con rigor los conceptos. O al menos yo no siento que apunten a cosas concretas tus afirmaciones. Veamos: ¿qué significa que los veganos apuntan en la dirección correcta?

Si es que no se trata de direcciones sino de limitaciones claras. A mi el problema que precisamente veo en estos temas es que una vez que se descorcha el círculo moral, éste se extiende de tal modo que no es racionalmente posible parar la expansión de la burbuja.

El día que me digas cómo detener racionalmente la expasión moral estaré de acuerdo en inflacionar nuestros valores morales. Mientras tanto, a un lado los humanos, al otro los animales que, no obstante, serán tratados con la máxima dignidad, esto es, su sufrimiento será el mínimo necesario para darnos alimento.

Una máxima dignidad, por cierto, que no veo por qué implica el estar en contra de la actual ganadería intensiva per se, a lo más, se podrá estar en contra de su actual configuración pero no veo por qué hay que estar de cualquier modo en contra de ella.

Hugo dijo...

"El día que me digas cómo detener racionalmente la expasión moral estaré de acuerdo en inflacionar nuestros valores morales."

Pues yo de ti esperaría sentado :P

"valiente afirmación, ¿equilibrio ecológico los humanos?, ¡toma ya!"

Estoy de acuerdo, jeje. Demasiado atrevido. No obstante, con exaptación o sin ella, viene a decir lo mismo, si bien es cierto que tu apreciación es importante.

"no defines con rigor los conceptos"

Lo admito. Pero lo he dado todo :D

Ahora, tu concepto de dignidad también se las trae.

"¿qué significa que los veganos apuntan en la dirección correcta?"

Pues eso. Que señalan con el dedo el país de Nunca Jamás :P

"Una máxima dignidad, por cierto, que no veo por qué implica el estar en contra de la actual ganadería intensiva per se, a lo más, se podrá estar en contra de su actual configuración..."

A eso me refiero. Por eso me ha parecido buena idea añadir lo de "actual". De todos modos, a este ritmo de consumo va a seguir siendo siempre intensiva.

Me ha gustado el comentario. Voy a releerlo detenidamente a ver si añado algo más. Un saludo.

Siesp... dijo...

La Empatía debe ser (y es) una situación personal de un superior hacia un inferior (el camino inverso es admiración, envidia, etc...)

Veamos. Básicamente los seres vivos son un conjunto de moléculas que forman unas combinaciones tales que son capaces de replicarse. En ese apartado de la definición el hombre no se diferencia del virus del SIDA.

Ahora bien, la evolución dota a "alguien" de la consciencia suficiente para conocer estos detalles. Entonces ¿por qué no ser coherente y apoyarnos en esta faceta del conocimiento para desenvolvernos en nuestra vida?

La Empatía que el hombre pueda sentir por el resto de seres vivos (incluídos los de su misma especie) es una emoción producto de la evolución (al menos sólo en los grandes estadios se produce. Ej. Delfines, macacos, y hasta algunos perros y, por supuesto el hombre). Pero como posibles máximos depredadores, no sólo del resto de especies sino incluso del medio ambiente, estamos obligados a obrar consecuentemente a nuestra propia Empatía por el resto de seres vivos.

La crueldad queda descartada. La comprensión de una necesidad que utilice, por ejemplo, la ganadería intensiva, puede verse mitigada, si no justificada, por el hecho de que el propio "ser superior" cuida de los inferiores, aunque sea para beneficio propio, pero nunca para capricho. Por eso odio la caza.

Por eso odio la caza.

Por eso odio la caza.

Saludos a todos.

Radagast dijo...

Bueeeenas!

Anda, desde luego que condeno la ganadería intensiva. Pero eso lo he hecho desde siempre. Este tipo de ganadería produce gran cantidad de desechos tóxicos y contaminantes.

Yo abogo por la extensiva que, si bien produce menos alimento, los que produce generan mucho menos impacto.

Otro tema es que, teniendo en cuenta cómo están repartidos los alimentos entre la población mundial, la extensiva no baste. Si en el primer mundo comiéramos menos carne (que no es que necesitemos tanta, creo yo, sobre todo con la cantidad de personas aquejadas de obesidad) y los del segundo y tercero tuviesen acceso a mejor tecnología, la ganadería extensiva sería suficiente para satisfacer las demandas de carne.

Por parecidas razones condeno la caza. El "control" ejercido por los cazadores no sería necesario si no se eliminaran a los controladores naturales, por lo que su práctica quedaría descartada (si quieren pegar tiros, que jueguen al airsoft con munición biodegradable).

Sigo insistiendo en que mantener estas posturas, que mantengo yo mismo, no acerca para nada el modo de pensar de uno a lo que piensan los veganos. Su postura me parece infantil y antinatural (valga la bobada) porque el mundo no funciona como ellos creen que lo hace. ¿Que el modo de tratar al medio ambiente que tiene la sociedad actual está equivocado? Por supuesto. Pero eso no me parece que quiera decir que los veganos acierten (medioambientalmente hablando). Ni de lejos.

Hugo dijo...

En general estamos de acuerdo (por cierto, un placer leeros a los dos).

"Su postura me parece infantil y antinatural (valga la bobada) porque el mundo no funciona como ellos creen que lo hace."

Infantil o no, sigo viendo en el veganismo un meme interesante :P

¡Saludos!

Manu dijo...

Empatía es ponerse en el lugar del otro.
Es un juego muy divertido que a mí me encanta.
No soy vegano ni vegetariano, sino omnívoro, pero me considero muy empático (y simpático, je, je ;-D).
Condeno todo tipo de crueldad innecesaria, pero he matado varias moscas por el simple hecho de molestarme con su presencia y lo seguiré haciendo, sin duda ni remordimiento, aunque empatice con ellas.
Lo que no haría sería cazarlas vivas e irlas arrancando las patas y las alas para que sufrieran, lo prometo. Las aplasto de un manotazo o si les echo insecticida (en última instancia), las aplasto de un pisotón en cuanto caen al suelo, para que no sufran.
Considero que para vivir hay que matar, pero no regocijarse en el sufrimiento ajeno.

Por cierto, ¿Los/as veganos/as toman antibióticos y otras formas de extinción masiva o sacrifican su propio organismo para alimentar a sus huéspedes?. Pregunto.

Hugo dijo...

"Por cierto, ¿Los/as veganos/as toman antibióticos y otras formas de extinción masiva o sacrifican su propio organismo para alimentar a sus huéspedes?. Pregunto."

Por supuesto que los toman. Ellos lo llaman El Holocausto :P

Un saludo, Manu.

José Luis Ferreira dijo...

Héctor:

¿A qué llamas parar racionalmente la burbuja? ¿Por qué solo un burbuja? Podemos tener una alrededor de los seres humanos, otra con menos consideraciones para los grandes simios, perros y gatos de compañía, otra para el resto de mamíferos superiores,... No tienen por qué estar delimitadas racionalmente en el sentido que haya una razón absoluta para ello que deba ser aceptada por todo el mundo. Como en todo tema de moral, esto es imposible e innecesario.

Manu:

¿Empatizas con las moscas? Espero que solo sea una manera de hablar.

Héctor Meda dijo...

Hugo,


"no defines con rigor los conceptos"

Lo admito. Pero lo he dado todo :D

Ahora, tu concepto de dignidad también se las trae.
.

Claro, y eso lo pensé nada más decirlo. El que lo firmaras al instante fue lo que me levanto mi sospecha.

El quid es que no es fácil postular apriorísticamente qué trato tener y lo mejor es soltar ideales hacia los que converger y corregir en la práctica diaria y en cada caso concreto, pero dicho ideal en absoluto debemos instituirlo como axioma moral porque no está conceptualizado de forma rigurosa.

Ferreira,

Lo de racional lo pensé porque no era la palabra adecuada. Tengo más manga ancha y me basta un fundamento intersubjetivamente verificable, no caprichoso.

Yo puedo sostener, tirando de nuestra biología, el por qué hemos de preservar (en rigor: por qué vamos a preservar) la vida humana.

La elección de gorilas y no delfines, pulpos o mi perro me parece caprichosa además de casi diría surrealista pues según ese razonamiento de preocuparnos por la inteligencia para nuestras evaluaciones morales habría que preferir a un mono que a un retrasado mental. Absurdo

Hugo dijo...

Héctor, el factor inteligencia es importante, pero estoy contigo: por sí mismo, puede ser caprichoso y no nos saca de este aprieto.

Tay dijo...

Perdonad que interfiera, pero creo que si pensáis en la inteligencia como forma de valorar los derechos animales volveréis irremediablemente al primer comentario que hice en la entrada, no solo acabaría en el absurdo, sería imposible empezarlo.

No podéis establecer una línea de inteligencia que sea aceptada por evidencia, solo podría hacerse por consenso, es más, incluso veo difícil que se pueda establecer una forma efectiva de medir la inteligencia.

Hace unos días asistí a la conferencia de un psicobiólogo de Sevilla que fue incapaz de definir la inteligencia tras una pregunta del público... difícil difícil.

Saludos

Héctor Meda dijo...

Es que esa es mi idea, Tay, que no hay forma sensata de explotar una expansión del círculo moral.

Si hinchamos la burbuja, entremos en el reino de lo caprichoso y aceptado esto no se puede estar con los veganos, ni siquiera considerar que su camino es el correcto antes bien, su camino es el principio de lo irracional (en el connotativo sentido del término)

José Luis Ferreira dijo...

No veo cómo se sigue de

"no sabemos definir bien ni cuantificar bien todos los aspectos de la inteligencia"

lo siguiente

"no debemos prestar más atención y protección a unas especies que a otras basándonos en lo que barruntamos acerca de la inteligencia y en otras consideraciones de empatía moral".

Podemos hacer lo segundo, aceptando algún coste en ser algo contradictorios por el beneficio que nos produce (si es que lo produce) el no matar a los chimpancés como a las moscas.

Hugo dijo...

Tay, José Luis, suscribo vuestros comentarios.

Las moscas que ya no están entre nosotros (porque Manu las gaseo sin duda ni remordimiento) estarían orgullosas de vosotros :P

Gracias a todos.

Manu dijo...

Bzzzzz...

Me imagino volando de un lado a otro de esta enorme y cálida guarida humana, donde abunda el azucar y las cosas ricas, indagando a través de mi visión "multióptica" donde meter mi trompa para darme un atracón antes de que me aplasten esas malas bestias que viven aquí.
Me pregunto: ¿Mmm...(o Bzz...) y esas malas bestias serán comestibles?, así que me poso en su brazo y empiezo a libar ese sudor cálido y salado que exudan a través de sus poros, pero..., mi alerta periférica me avisa de que se han dado cuenta de mi presencia y se acerca un manotazo, así que a salir zumbando, je, je, esos lentos mastodontes se creen que pueden cazar a una hábil y rápida mosca cojonera como yo, je, je.
Pues yo no me quedo sin comer..., así que una vueltita rápida y ala, a por el apetitoso montón de comida que estas malas bestias van a deborar, mmm...(o bzz...).
Je, je, lanzan manotazos, pero lo llevan claro...¡Uy...!, ese me ha rozado, mejor me largo...
¡Ay!, otra vez me he vuelto a dar un cabezazo contra este muro tránsparente que no me deja salir a la calle. ¿Qué será?, si no estaba aquí cuando entré.
Pues nada, ahora que se ha levantado de la mesa el animal ese, aprovecho para darme el gran banquete, ummm..., que rico...
¡Vaya!, ya está aquí otra vez, así que contra el muro transparente, a ver si encuentro la salida.
Pero, ¿Qué trae en la mano? ¿Eh...?, puag..., coj, coj..., ¿qué me ha echado ese monstruo energúmeno?, me ahogo..., aggg..., no puedo respi..., coj, coj, pierdo el control..., bzzzzzzzzzzz...
Y con la mente nublada y entre agónicos espasmos y dolores brutales ¡ZAS!. Un último pisotón de la bestia asesina revienta todo mi cuerpo, esparciendo mis viceras por el suelo, terminando con mi corta vida.

Sí, José Luis, aunque no te lo creas, empatizo con las moscas, claro que sí.

Por eso, si puedo, abro la ventana para que escapen antes de aplastarlas o gasearlas.

Pero si a pesar de mis esfuerzos por expulsarles de mi guarida, son tan intrépidas que deciden quedarse y enfrentarse a mí..., hago uso de mi superioridad bélica y las extermino, si puedo, pero sin rencores y evitándoles cualquier sufrimiento en la medida de lo posible.

Así es la vida...¿no?.

Y pido perdón públicamente a todas las moscas cojoneras masacradas y sus ayegadas.

Un fuerte abrazo.

Hugo dijo...

Buenísimo jaja. Me has hecho reír, cosa difícil :D

Yo a los mosquitos no les doy segundas oportunidades (las moscas me caen mejor). Disto mucho de ser un jainista :P

Un abrazo Manu.

Tay dijo...

Jejeje muy bueno eso Manu :D

La verdad es que yo nunca he matado una mosca a proposito, unicamente he matado mosquitos, pero siempre con cargo de conciencia, se que es para el psiquiatra... pero no puedo evitarlo. Pero claro, son ellos o yo, que dormir es muy importante y ellos hacen ruido y transmiten muchas enfermedades cabronas. :S

Salados

Hugo dijo...

Lo peor y lo más traumático es el ruido que hacen, desde luego. No hay día que no rece para que me piquen sin meter tanto escándalo :P