23 de diciembre de 2009

Caos y orden

Este post se lo dedico a los irichcs del mundo. Con cariño.

Escribe E.O. Wilson en Consilience:
Siempre ha habido dos tipos de pensadores originales: aquellos que al ver el desorden intentan crear orden [los positivistas], y aquellos que al encontrar orden intentan protestar creando desorden [los posmodernos]. La tensión entre los dos es lo que hace que el conocimiento avance. Nos eleva a través de una trayectoria zigzagueante de progreso. Y en la contienda darwiniana de ideas, el orden siempre gana, porque (simplemente) ésta es la manera en que funciona el mundo real.
Edward Osborne Wilson, Consilience: La unidad del conocimiento, Galaxia Gutenberg/Círculo de Lectores, Barcelona, 1999, p. 66.

Los corchetes son míos, pero respetando el sentido del texto.

11 comentarios:

Tay dijo...

Muy interesante! y muy discutible! :D

En mi particular visión el orden y el desorden son propiedades que el observador adjudica a los sistemas, no creo que la realidad sea ordenada, como tampoco creo que la realidad sea bonita o fea.

Por llevarle la contraria a mi querido Wilson...
El cerebro se encarga de ordenar y categorizar para poder entender la realidad, creo que si esta fuese de por sí ordenada, quizá no sería necesario tal esfuerzo.

Saludos navideños

Hugo dijo...

Entonces Wilson, para ser más exacto, podría haber dicho:

"Siempre ha habido dos tipos de pensadores originales: aquellos que al ver el desorden en su cerebro intentan crear orden en su cerebro..." Jeje :P

¡Saludos!

Manu dijo...

Sólo una duda:

¿Qué tienen en común Irich y "La media Ostia"?

Es que no lo entiendo, de verdad.

Tay dijo...

Jejeje con eso no se salvaría, el "problema" y la enjundia del asunto está en la última frase...

"el orden siempre gana, porque (simplemente) ésta es la manera en que funciona el mundo real"

:D Claro que si añade un "en mi cerebro" al final, queda todo en paz, o al menos queda sin discusión alguna.

Siesp... dijo...

La eterna dicotomía de las cosas puede ser representada por una sucesión de pares de gafas (sin cristales) en las que el primer par podría ser "creyentes y ateos", el segundo "creacionistas y evolucionistas", "izquierda y derecha"... así sucesivamente para llegar al último par: "el bien y el mal".

Si el pensamiento de cada uno de nosotros lo representamos por un largo hilo que vamos haciendo pasar por cada uno de los pares de gafas con arreglo a nuestras afinidades, podremos observar que la mayoría de las personas que coinciden en un mismo agujero también coincidirán en los siguientes, diferenciándose claramente de otras personas que piensen lo contrario.

Esto es, podríamos comprobar, por ejemplo, que un negacionista suele ser creyente y suele ser conservador. Y así sucesivamente.

Veríamos dos grandes conjuntos de hilos coincidentes por los mismos agujeros de las gafas, y siempre mayoritariamente diferenciados...
¡salvo en el último par! ¡Todos pasarían el hijo de su pensamiento por el mismo agujero: el bien.

Entonces, ¿por qué no buscar la fórmula que unifique los pares de gafas para convertirlas en monóculos? Muy sencillo. Porque el pensamiento no tiene límites, sólo limitaciones, y en los límites del pensamiento está el bien, independientemente del camino recorrido.
Ah... pero si el mundo es como es, si la sociedad y los individuos son como son... ¡el bien es subjetivo!, no hay manera de objetivizarlo, ya que todo intento ha fracasado. Ejemplo, la religión.

Saludos.

Hugo dijo...

Manu, creo que el comentario de Siesp te puede valer como respuesta. Y si no, tengo por aquí el libro de reclamaciones :D

Un placer leeros. Perdonadme la brevedad pero es que... es que... ¡hoy es Nochebuena y mañana Navidad! :P

irichc dijo...

Gracias por la dedicatoria. Pero, por desgracia para vosotros, Darwin o sus ahijados no han sido capaces de explicar el mal moral en el hombre, que ni es una ventaja evolutiva ni puede identificarse con ningún remoto instinto que conservásemos residualmente. Ésta es la gran crux de la psicología positivista, la del pecado original, la cruz de Cristo, en la que os romperéis los dientes.

Hugo dijo...

Felices fiestas para ti también, irichc.

Juan Carlos Alonso dijo...

Cual seria un ejemplo de "mal moral" en el hombre??

Ojo que tambien hay que recordar irichcs que en la evolucion no todo son ventajas...la evolucion es ciega..y tambien hay que tener en cuenta que los humanos en la naturaleza somos "novedad", pero aun somos muy pero muy jovencitos (perejiles decimos en argentina no se si usan el temino alli tambien)como para decir tan prematuramente
que hayamos resultado ser una especie exitosa...Todavia y por unos cuantos anios mas podemos ser un fracaso total...el relojero ciego no nos da la hora!!!!

por eso resulta importantisimo aprovechar nuestra "novedad" para organizar las cosas, cuanto mas detallistas seamos mas equilibrio vamos a poder conseguir.

Bueno aprovecho este momento para saludarlos a todos en "estas fiestas" y que mejor que un saludito darwiniano que confeccionamos con mucho carinio

http://elreplicadordesuenos.blogspot.com/2009/12/un-saludo-muy-especial-para-estas.html

saludos y salud!!!

Radagast dijo...

>>Ésta es la gran crux de la psicología positivista, la del pecado original, la cruz de Cristo, en la que os romperéis los dientes.

El día que me dé por masticar madera pasaré a ser lo que el Consigliere: un rumiante de pezuña hendida.

Hugo dijo...

No quiero ni imaginarme qué había en ese enlace. Gracias a la diosa Fortuna que no funciona :P