6 de diciembre de 2009

En qué creen los de izquierdas

Nos pregunta Tay en su blog:
¿Qué hace que las personas de izquierdas "crean" en el cambio climático y las de derechas no?
Os animo a participar. ¡Si es allí, mejor, claro! Yo ya lo he hecho, pero también lo voy a hacer aquí para matar dos pájaros de un tiro. Para entender mejor lo que viene a continuación, os recomiendo seguirlo allí, así leéis todos los comentarios y os ponéis en situación.

Aquí va mi respuesta. Con que ayude un poquito a esclarecer las cosas me doy por satisfecho, aunque me temo que no voy a ser muy original. Eso sí, en extensión no me va a ganar nadie. De eso ya me he asegurado :o)
Siesp defiende la importancia de la razón, de la evidencia empírica, de lo racional, de lo que aprendemos acerca del cambio climático mediante el estudio. En fin, de lo adquirido. Yo voy a defender la importancia de las emociones, de lo “visceral”, de lo inconsciente, de lo heredado.

En cierto modo, nuestro cerebro está dividido en dos sistemas que nos resultan igualmente útiles: el sistema deliberativo y el sistema reflejo (o lo que
Punset llama “conflicto razón-corazón”, “planificación vs reflejos”, etc.; minuto 11).

En ese sentido, es probable que un “conservador” dedique horas de estudio al asunto y llegue a la conclusión de que los problemas medioambientales evidentemente existen y son una amenaza. Sin embargo, y esto es lo que más me intriga, parece que el “progresista” no necesita tener los datos delante, no necesita saber gran cosa de ciencias ambientales para saber que nuestro medio ambiente no es moco de pavo y merece más atención de la que hoy día recibe.

¿Por qué sucede esto? ¿Por qué, también, hay conservadores novatos (sin formación en climatología) que, por el contrario, saben de inmediato que el cambio climático es una milonga de la "izquierda"? ¿No deberían ambos reconocer su ignorancia y no opinar hasta formarse una opinión sólida? Tal vez, pero no lo van a hacer. ¡Nadie lo hace!

No digo que la razón, la lógica y las pruebas no tengan una poderosa influencia en nosotros, pero quizá solamente a posteriori. ¿Por qué, con los mismos datos y evidencias a nuestra disposición, hay quien rechaza profundamente las
desigualdades sociales y quien no siente apenas nada? ¿Porque no quieren abrir los ojos, como dice Siesp? No lo creo. ¡Es porque no pueden hacerlo! Obviamente esto es verdad hasta cierto punto. No todo está en los genes, por así decirlo. Los párpados pesan, pero se pueden abrir.

También podemos verlo como dice Rick. A este respecto hay mucho material, y alguna que otra teoría.

Dejarse seducir por el status quo bias es más fácil de lo que creemos. Por naturaleza, pocos son los que le ven el aliciente al cambio. Tendemos al conformismo. Como consecuencia, tenemos líderes en los que delegamos y a los que obedecemos. Es normal, entonces, que la mayor parte del tiempo apelemos a nuestras creencias (a lo irracional) para explicarles a los demás cómo es el mundo según creemos que es, en lugar de analizarlo objetivamente y explicarles cómo es en realidad. Es por eso que los científicos, para mí, tenéis el cielo ganado. Separáis en la medida de lo posible el grano de la paja, y luego nos lo dais maticadito :P

Como
Jonathan Haidt (minuto 08:30). Si os fijáis en el gráfico que allí aparece (cuidado con los subtítulos; tapan quizá lo más importante), los conservadores le dan prácticamente la misma importancia a lo que Haidt llama los cinco pilares de la moralidad. Por el contrario, parece como si los liberales (los "progresistas") sólo tuvieran en cuenta 2 de los 5 pilares: cuidar a nuestros semejantes y tratarlos de un modo justo. ¡A los otros tres (lealtad al grupo, respeto a la autoridad y pureza) no les dan tanta importancia como a esos dos!

¿Eso puede explicar por qué los "progresistas" tienden, en mayor medida que los "conservadores", a ser ecologistas? En parte sí, ya lo creo. Por eso la izquierda suele centrar su discurso en el bien común, la desigualdad e ideas similares.
La verdad es que este tema es apasionante. He disfrutado mucho respondiendo a la pregunta. Lo he hecho lo mejor que he podido.

Lo malo: que licenciaturas como Sociología o Ciencias Políticas no presten más atención a la psicología. ¡No saben lo que se pierden!

Relacionado:
- Los psicólogos y el cambio climático.
- ¿Por qué los de derechas son más negacionistas?, en A bordo del Otto Neurath.

14 comentarios:

bLuEs dijo...

La pregunta es muy interesante y amplia. A duras penas se encontraría sitio suficiente en una entrada y sus comentarios.

Quizás no habría que perder de vista que ser de izquierdas o de derechas no es más que una ideología. Por eso decía Ortega aquello de que " Ser de la izquierda es, como ser de la derecha, una de las infinitas maneras que el hombre puede elegir para ser un imbécil." En realidad habría que cuestionarse qué son las cosas antes de actuar. Desde esta perspectiva la acción no es más que un chantaje.

Sin embargo ser históricamente de derechas es esencialmente resumible como una negación de la identidad humana (soy consciente de lo polémico de mis palabras para algunas personas). Me refiero a que los gustos y el sistema de valores proceden esencialmente de eso, de negarse. Negarse, por ejemplo, en beneficio de una causa mayor. El perfil psicológico de las personas de ideología política de derechas está repetido en multitud de ocasiones. En cierto modo hay bastantes ocasiones en el que resulta predecible.

Tampoco me gustaría dejar de criticar a la izquierda.Como bien dices una persona de esta tendencia frecuentemente tiende a pensar que hay una crisis ecológica supina sin ni siquiera conocer el mínimo dato. Esto revela que su posición es ideológica y no realista. Lo que difiero es que alguien de derechas vaya a reflexionar mucho más que uno de izquierdas para llegar a la posición contraria. Aunque lo pueda aparentar tampoco lo pensará gran cosa. Su posición ya está también prejuzgada y, si se molesta en informarse (informarse no es sólo conocer, puede ser acumular, retener analmente datos) terminará concluyendo lo mismo que ya pensaba al principio.

Una de las claves fundamentales está en la formación del carácter de la persona. El carácter no deja de ser otra cosa que el mecanismo de adaptación del individuo a su entorno según las circunstancias en las que se ha encontrado. Con mucho humor mi profesor de sociología decía "¿Quienes son los de derechas?, los que tienen el dinero y no quieren perder su posición. ¿Quienes son los de izquierdas?, los que quieren quitar el dinero a los ricos". Aunque esto lo digo en clave de humor es cierto que la posición económica es un factor importante a la hora del posicionamiento ideológico. Alguien podrido de dinero tenderá a situarse en la derecha política (aunque no siempre sea así). Esta vez la forma de negarse es en beneficio del dinero.

"¿Por qué, con los mismos datos y evidencias a nuestra disposición, hay quien rechaza profundamente las desigualdades sociales y quien no siente apenas nada?"

Esto es en muchas ocasiones una cuestión de sensibilidades. Si has sufrido en la vida sientes más empatía hacia los que sufren. Si te preocupan los que sufren te preocupa el prójimo.

En fin, sólo quería apuntar algún detalle. Como decía al comienzo, el tema es amplio e interesante.

Saludos

Hugo dijo...

"En fin, sólo quería apuntar algún detalle. Como decía al comienzo, el tema es amplio e interesante."

¡Interesantísimo! Un placer conocer tu opinión :D

"Aunque esto lo digo en clave de humor es cierto que la posición económica es un factor importante a la hora del posicionamiento ideológico."

Lo es, sin duda. La gente con más pasta tiende a ser de derechas, pero lo extraño es que... ¡no siempre es así! Así que debe haber más factores, como tú bien sugieres. Ya que, según la SJT, también hay "pobres" de derechas:

"System Justification Theory can be used to explain the seemingly paradoxical conservatism of the lower classes and oppressed minorities."

"Lo que difiero es que alguien de derechas vaya a reflexionar mucho más que uno de izquierdas para llegar a la posición contraria."

Por supuesto. Estoy contigo.

Por cierto, Ortega y Gasset es un crack. Todavía tengo pendiente La rebelión de las masas :P

No obstante, todos somos más de una que de otra. Ser apolítico (persona ajena a la política) me parece humanamente imposible.

bLuEs dijo...

Cada persona es un mundo pero no me resulta demasiado sorprendente que gente de un nivel socioeconómico bajo opte por la derecha. Me mantengo en que lo fundamental para optar por la derecha es querer negarse a sí mismo, y para negarse hay muchos caminos.

En muchas zonas rurales la gente suele estar más vinculada a las tradiciones. Entonces cualquier cambio fácilmente supone un temor, una ruptura con lo cotidiano. Lo cotidiano se garantiza optando por la opción conservadora. En este sentido decidirse por la opción conservadora evita avanzar hacia lo desconocido proporcionando de alguna manera algo (sea esto bueno o malo a lo que aferrarse).

Sin embargo es evidente que esto tiene fácil crítica. Dentro de España hay zonas rurales tradicionalmente de derechas (en Galicia, por ejemplo) y otras que tradicionalmente son de izquierdas (en Andalucía, por decir alguna). No es que pretenda invalidarme a mí mismo con esto. Simplemente resaltar que aunque lo anterior puede ser un factor en otras ocasiones hay otros elementos que ejercen más influencia. Sería cosa de ir analizando caso por caso.

Saludos

Tay dijo...

Hugo!

Me ha encantado tu respuesta, has dado en el clavo en lo que quería transmitir (por medio de la pregunta ranúncula) y esperaba que alguien lo dijese claramente.

Ah! y gracias por el enlace!

Un saludo

Anónimo dijo...

No os lieis: la derecha es capitalista y la izquierda anti. En una situación de ignorancia, cada una tira por lo que más se corresponde con sus ideas.

Hugo dijo...

Blues: "Sería cosa de ir analizando caso por caso."

Cierto. ¡Pero tenemos que encontrar una ley universal que los incluya a todos! :D

Tay: me encanta que te encante. A mí me encanta cada vez más la psicología, jeje.

Anónimo: Humm... entonces soy de derechas.

¡Saludos para llevar!

Siesp... dijo...

Aclaración:

Yo defiendo la razón, lo empírico, no cntra las emociones, sino como herramienta más fácil de manejar que las emociones, a la hora de analizar el cambio climático.

El "sentimiento" que evoca ver unas chimeneas industriales no sirve para ser esgrimido contra el cambio climático (que podría), sin embargo, para este tema, siempre viene bien la estadística de los glaciares que desaparecen. Con los datos podemos volcar todas nuestras más bajas pasiones para combatir el cambio climático, incluso comernos vivos a los reunidos en Copenhague.

La emoción es el motor de la razón. Las emociones nos hacen humanos y la razón sirve como protectora de aquellas.

Mañana seguiré con el cuerpo principal de post.

Hasta mañana.

Hugo dijo...

Sí, sí, por supuesto. Yo también aclaro, por si acaso, que en ningún momento he querido decir que estuvieran enfrentadas o algo parecido. Al contrario. Están tan relacionadas que... :D

Estoy completamente de acuerdo con tu comentario. Evidencias, eso es lo único que necesitamos para demostrar y convencer a los demás que con el clima no se juega.

Sin embargo, como muy bien aclaras, "la emoción es el motor de la razón". Coincido contigo en que saber eso no nos sirve, en la práctica, de gran cosa para combatir el cambio climático, pero sí, claro está, para comprender por qué existen los negacionistas.

"Mañana seguiré con el cuerpo principal de post."

¡Aquí te espero! :P

Jimmy dijo...

Bueno, yo creo que este tema, como otros muchos es únicamente producto del azar. Me explico:
Por azar, la izquierda dió con la idea de la protección medioambiental y la hizo suya. Y la derecha no cree tanto en el peligro del cambio climático únicamente por estar en contra de la izquierda. Punto.
Este fenómeno sucede con muchos otros temas, con muchos, y lo peor de todo es que sacrifica al individuo en favor de un grupo. Me vuelvo a explicar. Seguramente no todos los de izquierdas crean a pies juntillas en el desastre climatológico y por ende, no todos los de derechas lo rechazan, pero al pertenecer a un grupo, este los fagocita en favor de la idea que les "ha tocado" defender.

Siesp... dijo...

Cuando uno trata los temas sobre "derecha" e "izquierda" no puede evitar abstrarse de la concepción "partidopolítica" de los términos. (Graso, sí "graso" error, jeje).

Una persona ha de forjarse unos principios, éticos, morales, inteletuales y hasta altruístas, y ser fiel a ellos mientras considere que tiende al bien común y, por ende, al propio. Si con arreglo a esos principios coindide o se aproxima a alguna de las instituciones (partidos) políticas, podrá enmarcarse en ellas para defender sus tesis.

Por las emociones uno quiere a su madre o a su esposa o a su novio, y eso es "inquebrantable". Por la razón uno se aproxima a los partidos en la medida de su propia implicación social, ya que nuestra sociedad está basada en un poder partitocrático. Los ciudadanos individuales podemos hacer fuerza en manifestaciones y convocatorias donde nos harán más o menos caso. Pero quien mueve el mango del poder es "el partido" (para bien o para mal). Si consideramos que es para mal, los implicados formarán parte de lo que se suele llamar la "corriente crítica".

Lo que demuestra este post y otros similares es que la discusión ideológica siempre, siempre, se efectúa en el mismo "costado", la izquierda.

De hecho, en la izquierda abundan los diversos partidos, mientras en la derecha son más escasos porque los une la "simplicidad" (no se tome este término como ofensivo, sino como manera de expresar que en la derecha "se complican menos la vida")

Luego vienen las elecciones y los simples votan a un lado y los complejos al otro, al otro o al otro, o... no votan. De manera que el poder es y será, generalmente, de derechas. La izquierda arrivará cuando haya que efectuar grandes transformaciones sociales. Nada más.

Y el cambio climático es algo que implica una gran transformación social. Grandísima. Y para ello es evidente que no serán los partidos ni de izquierdas ni de derechas los que afronten de cara el problema, serán los "individuos" de izquierdas. Por su inquietud, por su conjunción entre emociones y razón, por su mayor capacidad de crítica, por su (permítaseme) "nobleza", lograrán (o no) convencer a sus adversarios. Lo que no debe sorprendernos es que jamás se dará el caso a la inversa. Y, si en esta última frase yo tuviera razón, ¿no es evidente la conclusión?

Gran post, como siempre.

Abrazos a repartir.

Hugo dijo...

Jimmy: ¿Por azar? Humm... no sé, no sé :P

Siesp: "Lo que demuestra este post y otros similares es que la discusión ideológica siempre, siempre, se efectúa en el mismo "costado", la izquierda."

Así es. O, para no mojarme demasiado, así suele ser :D

"Lo que no debe sorprendernos es que jamás se dará el caso a la inversa. Y, si en esta última frase yo tuviera razón, ¿no es evidente la conclusión?"

Lo es. ¡Come on, Conpenhague! ¡Come on! Jeje.

"Pero quien mueve el mango del poder es "el partido"."

Oh, el mango del poder. Qué freudiano :P

Gran comentario, como siempre. Es todo un lujo poder leeros, y aprender.

rA dijo...

la mistica de los oprimidos

bLuEs dijo...

Vuelvo algo tarde pero, pensando en el tema, he puesto una entrada pretendiendo explicar las creencias de la derecha. Lo digo porque si se consigue comprender una de las caras de la moneda también puede servir de ayuda para explicar la otra.

Saludos

Hugo dijo...

¡Lo leeré! Muchas gracias por el enlace, bLuEs.