31 de mayo de 2009

El lenguaje de la razón

Las matemáticas no son más que el esperanto de la razón.

Leído en El oficio de sociólogo, un libro de Pierre Bourdieu y otros autores.

El origen de la Sociología

Horkheimer y Adorno -dos grandes homínidos sociólogos, entre otras cosas- nos describen brevemente el origen y significado de la sociología:
"Sociología", ciencia de la sociedad, es una desagradable mezcla lingüística, mitad latina y mitad griega. El carácter artificioso y arbitrario de la palabra remite al nacimiento tardío del asunto: la sociología no se encuentra como tal en el edificio tradicional del saber. El término "sociología" se remonta a Aguste Comte, a quien se considera, en general, como fundador de la disciplina, y cuya principal obra sociológica, el Cours de philosophie positive, aparece entre 1830 y 1842. La palabra "positiva" fijaba aquí con exactitud el acento que la sociología mantuvo luego siempre, como ciencia en sentido estricto. Hija del positivismo, nace de la voluntad de liberar el saber de la fe religiosa y de la especulación metafísica. Mediante el apego riguroso a los hechos se esperaba llegar, también en este campo, a la objetividad de la cual eran un modelo las ciencias naturales, experimentales por un lado, matemáticas por el otro.
Max Horkheimer y Theodor Adorno, La sociedad. Lecciones de sociología.

30 de mayo de 2009

¿Son las contraculturas mitos engañosos?

Leyendo la reseña del libro Rebelarse vende: el negocio de la contracultura.
«La contracultura ha sustituido casi por completo al socialismo como base del pensamiento político progresista. Pero si aceptamos que la contracultura es un mito, entonces muchísimas personas viven engañadas por el espejismo que produce, cosa que puede provocar consecuencias políticas impredecibles.»

Asegurada la polémica tanto con los partidarios de No Logo de Naomi Klein como con sus opositores, Joseph Heath y Andrew Potter destrozan el mito que sigue dominando el pensamiento político, económico y cultural en el que se basan tanto el movimiento antiglobalización como el feminismo y el ecologismo. Estos jóvenes profesores canadienses defienden que las décadas de rebelión contracultural no sólo no han servido para nada, sino que han resultado contraproducentes para los fines que pretendían alcanzar.
Leyendo en Taringa!:
En este ensayo ágil e irreverente, los filósofos demuestran que, lejos de constituir un movimiento contra los problemas reales del sistema, la contracultura es el combustible que alimenta a la sociedad capitalista. Basta con repasar la lista de los libros más vendidos de los últimos tiempos: los ensayos más populares son aquellos que critican el consumismo, como No Logo, Culture Jam, Luxury Fever o Fast Food Nation. «El mercado ha respondido con una abundante oferta de productos y libros anticonsumistas», aseguran.
Esto me recuerda a aquello que dijo Michael Moore en el documental La corporación:
¿Por qué las grandes distribuidoras me financian y distribuyen mis películas si me opongo a todo lo que ellas representan? Porque no creen en nada.
En cuanto al libro, aquí no lo ven con muy buenos ojos, por tener tintes -o manchurrones, depende de quién lo lea- conservadores.

29 de mayo de 2009

Mutaciones matinales: Bud Spencer y yo

¿Visteis aquel capítulo en el que Bart muta con una mosca? Pues a mí me ha pasado con Bud Spencer, el de las hostias.

Así era Bud antes de entrar en el "transportador de materia" conmigo.
Es una careta promocional de Bancaja que daban hoy con el 20minutos.

Divulgación filosófica

Hoy día, el pensamiento sólo podrá tener efecto en el mundo si consigue alcanzar a la mayoría de los individuos. Pues el estado presente es que las masas de población saben leer y escribir y, sin embargo, no alcanzan a poseer la cultura occidental en su plena dimensión. Pero ellas tienen también su parte en el saber, y en el pensar, y en el actuar. Podrán disfrutar de esta nueva oportunidad tanto más cuanto más penetren en la plena dimensión de las intuiciones elevadas y de las distinciones críticas. Es, por ello, necesario que, para las horas de meditación de todos los seres humanos, se haga comunicable lo esencial de un modo tan sencillo y claro como sea posible, sin perder profundidad.
Karl Jaspers, La tarea de la filosofía en el presente (1953)

28 de mayo de 2009

¿Y si no bastara con enseñar filosofía?

El hombre no es por naturaleza ni bueno ni malo, pero puede llegar a ser plenamente bueno si fomenta una serie de valores en lugar de unos contravalores (la crueldad, la injusticia, el cinismo, la deshonestidad, etc.)

Es lo que solemos llamar "educar en valores", educar al ciudadano. Rousseau, por ejemplo, ya nos dio en su día algunas claves para educar al ciudadano ideal.

Sin embargo, a la educación tradicional le falta algo: para educar adecuadamente al mundo -si esto fuera posible- no basta con seguir los sabios consejos de Platón [1], hace falta algo más. Quizá una mirada menos irreal, más "física".
En lugar de promover la libertad y la dignidad como atributos personales, deberíamos dirigir nuestra atención al entorno físico y social en que se vive. [2]
Para tratar de explicarme voy a rescatar un fragmento de Más allá de la libertad y la dignidad (1971), del psicólogo B.F. Skinner:

Los diálogos de Platón son lectura obligada para los estudiantes, y se les cita con frecuencia como si dieran luz esclarecedora para explicar la conducta humana actual. Muy probablemente Aristóteles sería incapaz de entender una sola página de cualquier tratado actual de física o biología y, en cambio, Sócrates y sus amigos tendrían muy poca dificultad en seguir cómodamente la mayoría de las discusiones contemporáneas concernientes a nuestros problemas humanos. Y, por lo que a la tecnología se refiere, hemos llevado a cabo grandes avances en el control del mundo físico y biológico, pero nuestros procedimientos educativos, nuestros sistemas de gobierno y la economía en gran medida, aunque adaptados ocasionalmente a muy diversas circunstancias, de hecho apenas han mejorado en nada.

Difícilmente podemos explicar esta realidad diciendo que los griegos sabían cuanto sobre la conducta humana se puede llegar a saber. Ciertamente, sabían más en este terreno de lo que conocían, por ejemplo, sobre su mundo físico circundante: pero decir esto no es decir apenas nada. Más aún, su forma de pensar con respecto a la conducta humana debió tener muy graves fallos. Pues mientras que la física y la biología griegas sentaron las bases [...] de las que eventualmente surgió la ciencia moderna, las teorías griegas sobre la conducta humana, por el contrario, no han sentado las bases de nada. Si aún hoy permanecen vigentes, no es debido a que poseyeran cierto género de verdad eterna, sino porque no contenían los gérmenes de nada mejor.
B.F. Skinner, Más allá de la libertad y la dignidad, Ediciones Martínez Roca, Barcelona, 1986, pp. 11-12.

Pero para esto, antes hay que recuperar el interés por la ciencia, y Eduardo Robredo -en clave de humor- nos da algunas pistas para lograrlo, como por ejemplo esta:
Supresión de las actuales asignaturas de Filosofía, Religión y de Educación por la Ciudadanía. Reeducación de los "filósofos" en las ciencias naturales y de los "científicos" en las humanidades.
Nota: He utilizado el conductismo en este post como medio, más que como fin. Es decir, no es una defensa del conductismo. Es una defensa, en todo caso, del diálogo entre humanidades y ciencias naturales.

Ya que como dicen en El cerebro de Darwin:
A mediados del siglo pasado los psicólogos conductistas dominaban los estudios con animales en el laboratorio. Aunque sus trabajos fueron muy importantes para la implantación del método científico en la psicología y sentaron algunas de las bases actuales de la conducta, lamentablemente sus concepciones acerca del funcionamiento del cerebro no eran muy acertadas, sobre todo en lo que se refiere a la existencia de la mente.
[1] O no tan sabios, depende.
[2] Leído en la tapa del libro de Skinner.

27 de mayo de 2009

Consejos desde Persépolis


Escúchame. No me gusta sermonear, pero te daré un consejo que te servirá para siempre. En la vida te encontrarás a muchos gilipollas. Si te hacen daño piensa que es su estupidez lo que les impulsa a hacerte daño. Así no responderás a su maldad, porque no hay nada peor en el mundo que la amargura y la venganza. Sé siempre digna e íntegra contigo misma.

Una película extraordinaria, basada en la novela gráfica que lleva el mismo nombre.

26 de mayo de 2009

Evoluciona y no mires atrás

Rechazamos sin dudar -y con razón- el darwinismo social porque supone aceptar que lo que es es lo que debería ser, ¿pero acaso alguna vez hemos hecho lo que "debería ser"?

Hoy estoy algo determinista y pesimista, perdonádmelo. La culpa es de Pearl Jam:



Visto en el estupendo blog La Máquina de Von Neumann.

Actualización: Si veis que la pestañita de los comentarios no aparece -no sé por qué- y queréis comentar, pinchad sobre el título del post y "veréis la luz".

25 de mayo de 2009

Karl Marx, materialismo y Dios

A vueltas con el concepto de Dios.

Leyendo acerca de la cultura política -un concepto que estudia la sociología y la ciencia política-, me he topado con Karl Marx, Carlos para los amigos. A la obra de Marx se le pueden criticar varias cosas, como por ejemplo su historicismo (Popper). Sin embargo, es imposible que con una obra tan extensa no coincidamos en algo:
El hombre es para el hombre el ser supremo, no es Dios quien ha creado la materia, sino que es la materia, concretamente el cerebro humano, el que ha creado la idea de Dios.
Materialismo e Historicismo, en monografías.com

24 de mayo de 2009

El ciervo ratón y la teoría de la evolución

Quien dude de la teoría de la evolución (demasiada gente aún, mirad si no lo que tiene que padecer Siesp en su blog) es que no ha visto todavía a esta bella criaturilla producto del azar y de la selección natural. Pura teleonomía.

¿Es un ratón?, ¿es un ciervo? ¡No, es ciervo ratón!

Gracias Ismael por pasarme el enlace -aunque la noticia sea de hace tres años-. Luego hablamos de tus honorarios.

23 de mayo de 2009

Si esto es la izquierda

Si esto es la izquierda yo no quiero tener nada -o poco- que ver con ella. Si bien hago mías muchas de sus ideas -que no son suyas, sino de todas las mentes verdaderamente inquietas-, el tratamiento que se les da a veces -o siempre- puede llegar a ser obsceno.

Al menos avisan de la demagogia empleada:
Según explican fuentes socialistas, persiguen llamar la atención de los ciudadanos para que acudan a las urnas, teniendo en cuenta los bajos índices de participación que se registraron en las anteriores elecciones europeas.
Parece ser que todo vale cuando el fin que se persigue es bueno (yo al menos creo que lo es, a pesar de estar en desacuerdo con las formas).

Si el vídeo que aparece en el primer enlace os sabe a poco, estos cartelillos que ha colgado mi primo en su "a veces bastante conservadorcillo e impulsivo" blog (perdona Pon!, es que no puedo callármelo, leñe) son todo un ejemplo de lucidez política.

Reconocer que la inteligencia humana ha sucumbido una y otra vez ante la política visceral es necesario si realmente se quiere avanzar, y no simular el avance, como cuando uno se sube a una cinta de correr y se cree el más veloz de todos.

Ortega y Gasset creía que:
Ser de la izquierda es como ser de la derecha, una de las infinitas maneras que el hombre puede elegir para ser un imbécil: ambas, en efecto, son formas de la hemiplejía moral.
Los filósofos siempre han intentado quedarse fuera. Como mucho han aceptado ser jueces de línea.

Sheldon Wolin opina que la política actual es un deporte de sangre donde, entre otras cosas, las medidas progresistas -por no hablar de las conservadoras- no son más que borlas con las que entretenernos y entretenerse:
No deberíamos tener la expectativa de que el imperio impulse la libertad, la participación o la igualdad más que como versiones de oportunidades económicas. El objetivo de la democracia dirigida [una democracia basada en "una ciudadanía apática y apolítica"] del imperio no es persuadir a los ciudadanos, sino -según el objetivo- neutralizarlos o incitarlos. La democracia dirigida no es una criatura de una mayoría tiránica, como temían los Fundadores. Por el contrario. La democracia dirigida no se nutre de una supresión activa sino de un electorado dividido en fuerzas tan parejas que impide la formación de una voluntad mayoritariamente fuerte.* Ahora bien, un electorado dividido de manera pareja obstaculiza la formación de mayorías efectivas, fortalece el poder de los lobbies corporativos, es decir, de voluntades minoritariamente decididas, resueltas y financiadas generosamente, que operan independientemente de los resultados electorales.
Sheldon S. Wolin, Democracia S.A. La democracia dirigida y el fantasma del totalitarismo invertido, Katz Editores, Madrid, 2008, pp. 335-336.

[*] La negrita es mía.

22 de mayo de 2009

¿Por qué tanta gente cree en Dios?

Daniel Dennett responde:
La buena razón, la razón feliz diría yo, es que los hombres piensan que creyendo en Dios van a ser más buenos, que abrazando una religión va a ser más fácil apartarse del mal. La otra razón, más prosaica, es que hay gente que necesita encontrarle un sentido a la vida más allá de lo que hace, y la manera más fácil es uniéndose a una Iglesia: así formas parte de algo mayor que tú, de la mayor historia jamás contada.
Leído en Ser Pensador (es parte de una magnífica entrevista).

21 de mayo de 2009

Darwinius masillae, un eslabón perdido

En Misterios al descubierto o en Los negros sueños del cuervo.


Actualización: arrebatos nos muestra en su comentario el otro lado de la moneda de este hallazgo. Un lado más exacto.

Más información:
- ¿Qué es un eslabón perdido?, en Wikipedia.

Socialización política

Una de las cosas que más me gustan del blog Privatum es su capacidad de evocación y su brevedad. Leo:
Todo carácter revolucionario entiende el pensar exclusivamente como una crítica. [...] Todo carácter conservador odia la crítica.
Desde que leí a James Fowler en Cultura 3.0 me ha interesado mucho este tema, exactamente qué mecanismos, tanto culturales como genéticos, hay detrás de las personas que tienden a ser más conservadoras y las personas que tienden a ser más revolucionarias. Obviamente no somos ni conservadores completamente ni progresistas completamente: ¡somos híbridos!

El propósito de este post es mencionar brevemente algunas de las causas culturales de nuestro comportamiento político.

Tradicionalmente, en ciencia política este tema es afrontado desde un concepto muy majo, el de socialización política. Como es lógico, los "valores ideológicos" de los padres tienen mucha relevancia en la socialización del niño, aunque no es el único elemento socializador. Nos dicen Fowler y compañía:
One of the strongest regularities in the empirical political science literature is the well-known correlation in parent and child partisan behavior.
Es decir, la conducta partidista (partisan behavior) de nuestros padres es importante de cara a la creación de nuestra propia conducta política. Quizá no sea decisivo este factor, pero no hay que quitarle el ojo de encima. No obstante empecemos por el principio.

Cuando un niño crea su propio universo político, empieza construyendo su identidad nacional. Podríamos decir que ésta es la planta baja de su "edificio político", las primeras nociones políticas que adquiere. Aquí tienen una importancia capital las primeras enseñanzas cívicas que recibe en la escuela (aprender a diferenciar la bandera de su país del resto de banderas, a colorearla adecuadamente, saber qué día es fiesta nacional, etc.). Esta primera planta se "acondiciona" rápidamente.

La segunda planta sin embargo tiene que ver con el contexto cultural, social y económico en el cual se desarrolla la vida del niño. A esta la vamos a llamar la "planta de las ideologías" (le he dado este nombre de atracción de feria porque realmente es para marearse en ella). Aquí el niño va a encontrar unas herramientas u otras en función de su entorno. Éstas le servirán el día de mañana para enfrentarse a cuestiones políticas concretas, como saber cuándo es el momento oportuno de llamar ladrones a los políticos en una reunión familiar o simplemente para saber (oler) cuándo anda cerca un rojo.

Digamos que en ese "piso" el sujeto aprende tres cosillas:
1. Aprende a percibir y definir lo político. Con este utensilio es capaz de distinguir entre la multitud a las personas más afines a él, por ejemplo.

2. Aprende a reconocer los objetos políticos. Debido a la visibilidad de estos, al principio identifica con facilidad al Rey, más tarde al Presidente, y al final al alcalde, a los diputados, a los concejales, etc. De hecho, todavía a muchos de nosotros nos cuesta identificar a estos últimos jeje. Se suele dar una explicación bastante lógica a este fenómeno: en un principio, los roles deliberativos que representan los escalones intermedios en la jerarquía política no son tan visibles. Luego ya, cada uno con su periódico favorito o sus amigos y familiares va conociendo todos los recovecos de la política.

3. Aprende a posicionarse políticamente. Aquí entran en juego varios sentimientos. Si el individuo es competitivo por naturaleza, quizá participe más en la esfera política (sentimiento de omnipotencia). Pero si al individuo le embarga un sentimiento de impotencia (creer que las cosas no tienen solución), su participación e interés será menor.
No hay que olvidar tampoco que en dicho aprendizaje influyen dos mecanismos de carácter impositivo, el de familiarización y el de inculcación:
- Familiarización: es la imposición que pasa inadvertida y se produce sin violencia, llevada a cabo por la repetición cotidiana de determinadas costumbres en el entorno familiar.
- Inculcación: es similar al concepto anterior pero con una diferencia importante, la imposición es premeditada. Se trataría de todos aquellos discursos elaborados tanto por los padres como por los profesores, etc.
Por último -hay que tener mucho valor para haber leído hasta aquí-, es preciso diferenciar por lo menos tres habitaciones en la "planta de las ideologías", exceptuando el baño:
1. Familia: es el lugar ideal para la transmisión de preferencias ideológico-partidistas.
2. Escuela: aquí los niños descubren relaciones de poder que no aparecen dentro de la familia; relaciones horizontales (con los compañeros) y relaciones verticales (con los profesores, con la institución...).
3. Contexto: esta habitación es la más amplia, y se podría decir que las dos anteriores se encuentran dentro de esta. El contexto histórico del individuo evidentemente marca las acciones de éste. Nuestros sentimientos políticos variarán dependiendo de si nos encontramos en una situación de crisis económica, por ejemplo, o en una etapa tranquila. Los medios de comunicación tienen mucho que ver también en esta "habitación".
Como nos dijo nuestra profesora al terminar la clase, es muy difícil que exista una relación directa y simple (causa-efecto) entre las predisposiciones y actitudes políticas adquiridas en la infancia y adolescencia y el comportamiento que tendremos de adultos.

Por eso creo que el lavado de cara que le están haciendo muchos politólogos jóvenes a la ciencia política, como Fowler que "está tratando de llevar a las humanidades por la senda de la ciencia empírica, combinando el estudio de las redes sociales, la economía conductual, la teoría evolucionista de juegos e incluso [...] la “genopolítica”: el estudio de las bases genéticas del comportamiento político", es crucial si no quieren estancarse las ciencias sociales (aunque estancadas siguen siendo muy útiles, es cierto).
[Para la realización de este largo post me he basado en los apuntes de ciencia política de un compañero. Gracias Antonio. Quizá por eso os haya resultado tan teórico; es que si no lo hago así no estudio. Comprendedme, los exámenes están a la vuelta de la esquina y...]

20 de mayo de 2009

La corporación. I Parte.

Ya hablamos en su día del documental La corporación, pero yo en realidad no hablé, más que nada porque todavía no lo había visto. Este primer post que le voy a dedicar quiero que empiece con esta llamativa cita que aparece en él:
La corporación* tiene el perfil prototípico del psicópata.
Y es que según el documental -leo en Wikipedia-, "las prácticas corporativas examinadas encajan con los síntomas que el DSM-IV considera definitorios de la psicopatía":
- Cruel indiferencia por los sentimientos de los demás.
- Incapacidad de mantener relaciones duraderas.
- Temerario desprecio por la seguridad de los demás.
- Falsedad: mentir y engañar repetidamente a los demás para conseguir un beneficio.
- Incapacidad de sentirse culpable.
- Incapacidad para ajustarse a las normas sociales relacionadas con el cumplimiento de las leyes.
[*] Una corporación es, por ejemplo, una sociedad de responsabilidad limitada. Es decir, una empresa. Pero no cualquier tipo de empresa, claro. Se puede decir que una empresa pequeñita y familiar pasa a ser corporación cuando los efectos secundarios que se derivan de ella empiezan a ser una verdadera jodienda para terceros.

Este post no pretende ser una crítica simplona -y breve- del capitalismo, del estilo ¡abajo el capitalismo, arriba...! No, solamente quiero destacar uno de sus inconvenientes, sin meterme a juzgar en ningún momento su moralidad o utilidad. Aunque si me tiráis de la lengua diré que estoy de acuerdo con Ayn Rand.

18 de mayo de 2009

El miedo al determinismo biológico

Soy un completo novato en esto de las ciencias naturales, ya lo sabéis, de hecho estudio Sociología, una ciencia social. Sin embargo, y a pesar de ir por mi primer año, ya vislumbro cierta biofobia no sólo entre parte del profesorado, sino también entre el alumnado.

Cuando alguien cierra las puertas a una ciencia, la única explicación posible es que quien lo hace desconoce lo que ésta le puede aportar.

Creo que Santiago, de La máquina de Von Neumann, ha expresado lo que tantas veces he tratado de explicarle a algunas personas que me veían como un pequeño pero letal darwinista social en reposo:
El hombre es demasiado fascinante para ser sólo ADN. Y yo le respondo: a mí lo que realmente me fascina es que el hombre sea ADN. [...] Me parece que el hecho de que tengamos un sistema de replicación hereditaria tan complejo y sorprendente como el ADN no es algo que nos convierta en animales o robots, sino que nos acerca a ser dioses. Otros razonamientos de esta índole que he oído son del tipo: el amor no puede ser sólo un flujo de feromonas o el pensamiento no se reduce a neuronas…

Creo que hay un error de base en argumentos de ese tipo. Cuando un científico habla de que las feromonas tienen mucho que ver con el amor no está reduciendo el amor a feromonas, sino que está abriendo el amor a las feromonas. De algo que no teníamos explicación, ahora vamos a abrir un nuevo campo de investigación. De una sola pregunta, vamos a hacer cien. [...] Esa es la esencia del conocimiento, de la ciencia.

Hablar de reduccionismo científico implica habitualmente un desconocimiento grave de lo que realmente es la ciencia. La ciencia no reduce, amplía. Descubrir el ADN, las feromonas o las neuronas no es reducir el hombre a ellos, es abrir el hombre a nuevas explicaciones de las que antes carecíamos. Y eso no quita ni una pizca de dignidad al hombre.
Hay quien cree que atribuir parte de la responsabilidad de nuestras acciones a los designios de nuestros genes egoístas va más allá de la política, de la economía, de la sociedad, y que por lo tanto debe dejarse en un segundo plano porque les es ajeno. Mal hecho.

En un trabajo reciente hablé de pasada de la capacidad de coacción que tienen sobre nosotros las instituciones sociales, así como, en cierto modo, nosotros sobre ellas. Hasta ahí todo fue bien, los problemillas empezaron cuando dije que las instituciones no eran las únicas capaces de "organizarnos" y guiar nuestro comportamiento. Pensé: ¿Qué hay de los descubrimientos en el campo de la etología, por ejemplo?, ¿qué hay del mono desnudo que somos?

Nadie está diciendo que debamos aceptar que somos máquinas y ya está, sino utilizar más el microscopio, estudiar las relaciones que se dan en la naturaleza, buscar todas las causas que nos sea posible encontrar.

Como leo en Symploké, la sociobiología ha recibido principalmente dos tipos de críticas:
Aquellas que acusan a la sociobiología de ser un reduccionismo biologista (en cuanto concibe las ciencias humanas como ramas de la biología) y las que la consideran como un uso ideológico de la biología (puesto que justifica, por ejemplo, las guerras o la explotación como hechos que responden a la naturaleza biológica de los seres humanos y no a factores socioculturales).
La primera he tratado de refutarla con este post.

La segunda es, a mi parecer, la menos consistente, pues los resultados que arrojan las ciencias naturales no establecen cómo deberíamos ser, en realidad solamente son "una descripción del mundo, no un axioma a partir del cuál derivar reglas éticas" (Las penas del Agente Smith).

Creo que el miedo al determinismo o simplemente el deconocimiento de la ciencia nos hace ir más despacio. Aunque bueno, visto así, hay cosas que nos ralentizan mucho más, como las religiones o...

¿Qué opináis?

Para seguir leyendo:
- El miedo al determinismo biológico (II).
- Determinismo biológico, en Wikipedia.

17 de mayo de 2009

La naturaleza de los prejuicios

El pensamiento simple necesita englobar para comprender, y todos necesitamos a menudo de esa simplicidad para dominar la comprensión de un mundo complejo. Algo parecido le sucede a Hannah Arendt con los prejuicios: hay que disiparlos, pero reconoce que es una ficción ideal pretender que no actuamos con prejuicios; debemos aprender a convivir con ellos a la vez que los reducimos.

Post relacionado:
- Dicotomías en la ciudad.

16 de mayo de 2009

Anumerismo, Freud y falsacionismo

Según el matemático John Allen Paulos, el anumerismo o analfabetismo matemático es tan común entre los ciudadanos que hasta Sigmund Freud lo padeció:
Consideremos la afirmación: "Lo que Dios quiere que sea, es". Puede que esto sirva de consuelo a mucha gente, pero está claro que esta afirmación no es falsable, y por tanto, si hacemos caso al filósofo Karl Popper, no es científica [...].

Popper ha criticado el freudismo por hacer predicciones y afirmaciones que, si bien son en un modo u otro sugerentes y reconfortantes, son generalmente no falsables [...]. Por ejemplo, supongamos que un psicoanalista ortodoxo predice cierto tipo de comportamiento neurótico. Si el paciente no reacciona según su predicción, sino de un modo completamente distinto, el analista puede atribuir este comportamiento contrario a lo pronosticado a que el paciente ha desarrollado una resistencia al análisis. Análogamente, si un marxista predice que la "clase dominante" actuará de un modo explotador y resulta que ocurre todo lo contrario, puede atribuir lo sucedido a un intento de la clase dominante de ganarse a la "clase obrera". Parece que siempre hay cláusulas de escapatoria que permiten explicar cualquier cosa.
John Allen Paulos, El hombre anumérico, Tusquets Editores, Barcelona, 1990, p. 82.

Publicar esta entrada no tiene ningún mérito. Lo que tendría mérito realmente sería que todos llegáramos a comprender lo que Paulos nos quiere decir. Básicamente esto:
Usted puede elegir entre tener unas ciertas nociones claras de matemática o no tenerlas, pero debe saber que si no las tiene, es usted una persona mucho más manipulable que en el caso contrario.

Religión y poder

En octubre del año pasado Siesp me dijo:
Para mí, la religión siempre ha sido utilizada como un instrumento político e históricamente no se ha visto otra faceta.
Siesp, tenías razón, traté de matizar tu afirmación pero... Realmente hay cosas en este mundo que están manchadas* por el amor al poder.

He recordado adrede esto porque no sé cómo diantres ha llegado hasta mi escritorio un folleto de la Iglesia Pentecostal Unida de España. Cuando lo he leído he visto con claridad su "lado político" (su único lado, como apunta Siesp), su lado más tirano:
Jesús dijo: Yo soy el Camino, y la verdad y la vida; nadie viene al padre, sino por mí. San Juan 14:6
Esto sí que es alentar el pensamiento libre y lo demás son tonterías. De haber existido Jesús y de haber dicho eso, debió ser todo un espectáculo.

[*] Al decir "manchadas" estoy siendo muy subjetivo. Esta cuestión se podría ver de mil formas diferentes. Se podría decir que el amor al poder en sí es bueno.

15 de mayo de 2009

Ideologías y el gráfico de Pournelle


Este gráfico (ir a Wikipedia si os liáis) nos viene de perlas para situar todas las ideologías políticas en su lugar correspondiente.

El eje x (horizontal) representa el grado de libertad, mientras que el eje y (vertical) representa el grado de racionalidad. Como podemos ver, el cuadrante superior izquierdo es el que proporciona mayor grado de libertad y racionalidad al mismo tiempo, según sus defensores.

Es en ese cuadrante en el que me quiero centrar. Reconozco que hasta hace nada me era prácticamente desconocido, y eso me ha tenido fascinado durante unos días, excepto cuando dormía.

Todo empezó cuando vía El libro de la almohada llegué al blog Lautreamont o Sade?. En éste leí por primera vez a Ayn Rand, una filósofa que ha desarrollado toda una corriente filosófica: el objetivismo.
Durante siglos, la batalla de la moralidad se libró entre los que aseguran que tu vida pertenece a Dios y los que defienden que pertenece a tus vecinos - entre los que predican que el bien es el autosacrificio en el nombre de fantasmas celestiales y los que predican que el bien es el autosacrificio en aras de incompetentes en la tierra. Y nadie vino a decir que tu vida te pertenece a ti y que el bien es vivirla.
Extraído de su novela La rebelión de Atlas.

Y es que, según ella:
La historia de La rebelión de Atlas presenta el conflicto de dos antagonistas fundamentales, dos escuelas opuestas de filosofía, o dos actitudes opuestas hacia la vida. Como forma breve de identificarlas, las llamaré el eje "razón-individualismo-capitalismo" versus el eje "misticismo-altruismo-colectivismo".
Por lo tanto, las dos "actitudes" que se mencionan en el primer fragmento pertenecen al eje "misticismo-altruismo-colectivismo". Ella se sitúa en el otro eje.

Os recomiendo la lectura del artículo que le dedican en Wikipedia al objetivismo, si no lo conocíais ya. Muchos de sus principios fundamentales son muy discutibles, como por ejemplo que la humildad es un vicio o, como diría Nietzsche, una debilidad; que el extremismo es bueno y, por tanto, buscar el consenso es muestra de inseguridad; que el altruismo es inmoral. Pero este es sin duda el más "chocante", si bien no es nuevo:
La nueva "teoría de la justicia" exige que los hombres contrarresten la "injusticia" de la naturaleza mediante la institucionalización de la más obscenamente impensable injusticia: Deprivar a aquellos "favorecidos por la naturaleza" (esto es, las personas con talento, inteligentes, creativas) del derecho al fruto de su trabajo [...] y conceder a los incompetentes, los estúpidos, los vagos el derecho al disfrute de bienes que no podrían producir, no podrían imaginar y ni siquiera sabrían qué hacer con ellos.
Aun así, aunque discrepéis en muchos puntos con esta corriente, al menos conocerla os servirá para situaros filosóficamente y políticamente un poco mejor. Yo estoy en ello.

Ah, por cierto, el juego Bioshock está basado en parte en La rebelión de Atlas. Mirad qué trailer.

Fuentes:
- Blog Lautreamont o Sade?
- Wikipedia.

Momentos cinematográficos (I)

Este es de la película Magnolia (1999). La banda sonora es excepcional. Esta canción, así como muchas otras que aparecen en la peli, es de Aimee Mann:



La letra aquí. Iba a traducirla pero... me he quedado en el "iba". Eso sí, wise up significa algo así como "espabila".

Si tenéis momentos cinematográficos favoritos, ¡no os cortéis!

Relacionado:
- Momentos cinematográficos (II).

El perro y el termómetro: grandes amigos

Este es Chulo con fiebre.


Lo sé, no se aprecia la fiebre. No debí hacerla con el móvil.

Ahora mismo tiene 39,3 ºC. Posiblemente os estaréis preguntando, ¿y cuál es la temperatura media de un perro? Ahí quería llegar yo.

Buscando en Internet he encontrado este breve vídeo para padres/dueños en apuros. He decidido publicarlo en el blog porque me parece surrealista el hecho de publicar algo así.

14 de mayo de 2009

El islam, una religión peligrosa

Quizá todas las "religiones del libro" lo sean, al menos tienen el potencial necesario, pero el islam parece ser sin duda la que más fundamentalistas atrae:
Nuestros Valores (II), en el blog Con la política no hay quien pueda. Una conferencia de Geert Wilders que no os podéis perder.
Fuente original: La Yijad en Eurabia.

Por otro lado, leo a Vicente Carbona en critika memética:
[Los fundamentalistas] Vienen a destruir todos nuestros derechos, todas nuestras leyes, todos los avances de siglos de lucha, desde los griegos hace casi tres milenios, a través de los musulmanes ilustrados y de los cristianos aristotélicos. [...] destruirán a la ilustración, la ciencia, la igualdad, la libertad. Lo quieren destruir todo y regresar a la pura ignorancia, al dominio de los más crueles, en nombre de un imaginario dios asesino.

[...] O nos despertamos y les imponemos la ciencia y los derechos humanos, ayudamos a los musulmanes decentes y razonables contra los criminales que los asesinan, o nos arrasarán a todos con su ignorancia y su entropía. Así de sencillo. Termodinámica.

Todo es ciencia. Hay que defender la civilización contra las religiones y contra la ignorancia. [...] Esa batalla que comenzó con Solón hace milenios, la revolución del hombre contra los dioses, es nuestra batalla. La de todo ser humano razonable que aspira a ser realmente libre.
Y para los que os dé pereza pinchar en el primer enlace (el segundo es obligatorio), José Mª Castillo -un creyente ejemplar- nos explica qué son y qué significan las "religiones del libro":
Una religión que tiene su centro en la “palabra” que Dios le ha revelado, es [...] una “religión del libro”. Religiones del libro son el judaísmo, el cristianismo y el islam. Porque cada una de estas religiones tiene “su libro”. [...] Hablar de “palabra revelada” es hablar de la potente concepción de una verdad única y absoluta. Una verdad, por lo tanto, que, en la mentalidad de muchas personas, se antepone a cualquier otra verdad, incluida la verdad científica. Y que se antepone a cualquier derecho, incluso al derecho a la libertad, a la propia dignidad y hasta, si es preciso, al derecho a la vida. Los conflictos entre religión y ciencia encuentran aquí su explicación. Desde Galileo, pasando por Darwin, hasta los actuales problemas a propósito de las investigaciones con embriones, el fondo del problema es siempre el mismo. [...] Por esto las religiones, especialmente las religiones del libro, se atascan constantemente, lo mismo en su aceptación de los avances científicos, que en sus relaciones con los progresos que se van haciendo en la puesta en práctica de los derechos humanos.
Más información acerca del segundo y tercer enlace:
- Fitna (película), en Wikipedia.

13 de mayo de 2009

Muto, an ambiguous animation

Visto en Duros a siete pesetas:



Siesp, mil gracias por pasarme el enlace. ¡Arte en movimiento!

Para saber más:
- Blu (el autor).

12 de mayo de 2009

Conservadurismo lingüístico

Sobre la importancia relativa de los idiomas:
¿Qué es exactamente lo que pretenden estos políticuchos conservadores (sí, conservadores) de los idiomas? ¿Qué es lo que quieren preservar? ¿unas tradiciones mejores, más nobles, un estilo de vida original? ¿la identidad de un pueblo? No. Lo que quieren conservar y perpetuar es el poder.

Editado (febrero 2011): Ya no estoy de acuerdo con este post. El nacionalismo español es tan perjudicial como cualquier otro. Y este post es nacionalista, aunque antes, evidentemente, no lo sabía.

Posts relacionados:
- Los españoles y la filosofía según Cioran.
- Basura sentimental, en critika memética.

11 de mayo de 2009

Hipocresía, ética y evolución

El comentario que Francisco Chávez nos dejó en un post anterior me ha hecho volver a pensar en la psicología social, concretamente en un experimento muy curioso sobre conformismo que llevaron a cabo dos psicólogos sociales en los años setenta:
John Darley y Daniel Batson [...] eligieron a un grupo de estudiantes de teología [...] con el propósito explícito de grabar un discurso. Cada sujeto practicaba su charla en una habitación; luego se le instruía para que fuese andando hasta otro edificio donde grabarían su actuación. En ese preciso momento a unos estudiantes se les informaba de que andaban con retraso para su cita y que debían apresurarse, a otros se les decía que iban puntuales y a los restantes que tenían tiempo de sobra. En el camino a la sesión de grabación, en el otro edificio, los sujetos se encontraban con alguien accidentado, caído en la puerta de la entrada, con la cabeza en el suelo y los ojos cerrados, que tosía cuando los sujetos se acercaban. Los estudiantes que tenían prisa eran quienes con mayor facilidad pasaban de largo. Mientras que más de la mitad de los sujetos que iban temprano o puntuales se paraban para ayudar al accidentado, sólo ofrecieron ayuda el 10 por 100 de los estudiantes que pensaban que iban retrasados para su cita, ¡y eso que el discurso que debían desarrollar incluía la parábola del Buen Samaritano! [1]
¿Fueron hipócritas? Sí, evidentemente. ¿Lo volverán a ser? Sí, seguramente.

Una hipótesis: nuestra mente se encuentra seducida por dos morales, una más antigua y otra más moderna, si bien las dos son inseparables. Pero juguemos a dividir por un momento. La primera es la que predomina en el reino animal. La segunda, aunque también procede de la naturaleza y es resultado de la evolución, en su día dio un paso más allá y es, que yo sepa, exclusivamente humana (ver 4º comentario).

Ambas están enfrentadas: la primera nos explica cómo somos realmente y la segunda cómo deberíamos ser (ética). Para la primera -como por ejemplo la que tiene un perro- la hipocresía no existe, para la segunda sí. En este sentido, actuamos como perros pero no nos gusta actuar como perros, es decir, tenemos sesgos que no nos gusta tener y que por lo tanto consideramos inmorales.

Dicho de otro modo, hemos heredado de nuestros antepasados algunas características que a ellos no les hacían ningún daño, todo lo contrario, y sin embargo son un verdadero quebradero de cabeza para nosotros.

Störig, en cuya reflexión me acabo de apoyar, opina lo siguiente:
¿Procede nuestra moral, pues, de la naturaleza, del reino animal? Sí y no. Sí: dentro de lo que llamamos moral hay algo de herencia que hemos tomado de nuestros antepasados animales. El hombre es un ser social, y por ello, cooperativo por naturaleza; y dentro de un grupo limitado, es capaz de refrenar su egoísmo. No: el postulado central de toda moral -que todo ser humano, también el lejano y extraño, tiene derecho al respeto de su libertad y su dignidad, a la inviolabilidad de su vida, a "derechos humanos"- [...] no puede derivarse de la naturaleza, de la evolución. Al contrario, le contradice. En un sentido semejante, la moral es extraña a la naturaleza [...].

La moral, en puridad, tal como aparece sobre el papel, es decir, como una idea nunca alcanzable, no procede de la naturaleza. Mucha más afinidad con la naturaleza tiene, desde luego, la "moral" que de hecho siguen en la vida práctica la mayoría de los hombres. [2]
¿Y qué dice la psicología social sobre la hipocresía?
En psicología, el comportamiento hipócrita se relaciona al error fundamental de atribución: los individuos tienden a explicar sus acciones por su ambiente, pero atribuyen las acciones de otros con "características innatas", lo que conlleva a un juicio sobre los otros mientras se justifican las propias acciones.
Mini-conclusión: todos nos comportamos hipócritamente, si bien es posible que unos más que otros. Averigüemos cómo actúa un sesgo tan peligroso y habremos dado un paso importante; conozcamos nuestras raíces y habremos dado uno aún más importante. Basta de llamarnos hipócritas; comprendamos por qué lo somos. Como acabo de comentarle a Siesp en la entrada anterior, el estudio del comportamiento nos puede decir asimismo por qué los intelectuales han fallado siempre a la hora de "sensibilizar" a la mayoría, a pesar de resultar muy convincentes, como Eduardo Galeano en este vídeo.

Cuando en La nueva Ilustración Evolucionista le preguntan a la antropóloga Sarah Blaffer Hrdy cuál es el misterio que más le gustaría desvelar, responde:
Quiero entender los orígenes de estas búsquedas del contacto inter-subjetivo, cómo empezó por primera vez. [...] El origen de nuestros “impulsos de consideración para con los demás”, y lo que los psiquiatras llaman "inter-subjetividad" - la razón por la que los seres humanos estamos mucho más interesados que los demás simios en lo que otros piensan, sienten e intentan hacer.
Esta imagen es, ahora que me doy cuenta, un adelanto de otro post que tengo en el horno.

Estoy abierto a cualquier comentario, aportación o ayudita, ya lo sabéis. Siento, y sé, que sólo estoy rascando la superficie. Aun así confío en que algún lector aprenderá de este largo post y de los interrogantes tan apasionantes que en él se plantean, así como yo lo hago de otros.

[1] Elliot Aronson, El animal social, Alianza Editorial, Madrid, 1975, p. 66.
[2] Hans Joachim Störig, Historia universal de la Filosofía, Editorial Tecnos, Madrid, 2004, p. 782.

Posts relacionados:
- Mecanismos perceptuales I: Estereotipos y teoría de la atribución, en Zootopy.
- Estamos condenados. ¡Ahora con más experimentos!, en Las penas del Agente Smith (este post está basado en otro llamado "5 experimentos psicológicos que prueban que la humanidad está perdida"). ¡Toma Jeroma!
- ¿Cuál es el origen de nuestra moral?

10 de mayo de 2009

Cine y música: Adiós caballos

A ver qué os parece esta escena de la película Clerks II. ¿Es tan genial como creo que es? Ya sé por qué algunos piensan que hay satanismo en Europa, no entendieron el chiste :P



La canción es Goodbye Horses, y podéis escucharla entera aquí. La escena tan estrambótica que acabáis de ver es una parodia de aquella otra magnífica escena de El silencio de los corderos (conocida en Hispanoamérica como El silencio de los inocentes).

Por último, en este vídeo podéis ver las dos cosas a la vez: la canción entera y subtitulada (no os perdáis qué significa "adiós caballos") y la escena de El silencio de los corderos.

9 de mayo de 2009

Las matemáticas y la naturaleza

Viendo la película Pi (fe en el caos), una peli para amantes de las matemáticas y del cine al mismo tiempo:

La una menos cuarto, reitero mis sospechas. Uno, las matemáticas son el lenguaje de la naturaleza. Dos, todo lo que nos rodea se puede representar y entender mediante números. Tres, si se hace un gráfico con los números de un sistema se forman modelos. Estos modelos están por todas partes en la naturaleza.

Pruebas: el ciclo de las epidemias, el aumento y disminución del número de caribúes, el ciclo de las manchas solares, las crecidas del Nilo. ¿Y la Bolsa? Una infinidad de números que representa la economía global. Millones de manos trabajando, millones de mentes. Una red inmensa llena de vida, un organismo, un organismo natural. Mi hipótesis: la Bolsa también forma un modelo, lo tengo delante, escondido entre los números, siempre lo ha estado.

Las cuatro cuarenta y dos, más pruebas: ¿recuerdas a Pitágoras? Matemático, líder cultural de Atenas, año 500 antes de Cristo. Su creencia: el universo se compone de números. Su contribución: la razón áurea, representada geométricamente por el rectángulo áureo. Existe una proporción visual en su forma y en sus dimensiones. Si se hace un cuadrado, queda otro pequeño rectángulo áureo de las mismas proporciones. Se puede repetir el proceso con cuadrados cada vez menores hasta el infinito.


Las once y veinte, más pruebas: Leonardo Da Vinci, artista, inventor, escultor, naturalista, italiano, siglo quince. Redescubrió el canon de la perfección con el rectángulo áureo y lo plasmó en sus obras maestras. Si se traza una curva que une los rectángulos concéntricos se obtiene la mítica espiral áurea. Pitágoras adoraba esa forma. Está en toda la naturaleza: en las conchas, en los cuernos, en los remolinos, en los tornados, en las huellas dactilares, en el ADN, incluso en la Vía Láctea.

Diálogos así hay pocos en el cine:

- Sol: Los japoneses consideraban el tablero de go como un microsistema del universo. Mira, cuando el tablero está vacío, parece sencillo y ordenado, ¡las posibilidades del juego son enormes! Las partidas de go son como los copos de nieve, no hay dos iguales. Bien, el tablero de go representa [...] un universo extremadamente complejo y caótico, y esa es la verdad de nuestro mundo, Max. No se puede sumar fácilmente con las matemáticas, hay muchas partidas.

- Max: Pero al avanzar el juego las posibilidades se reducen y el tablero se va ordenando. Se pueden prever las jugadas.

- ¡Y qué más da!

- ¡Que quizá no hayamos sido capaces de ver que hay un modelo [...], un orden, en cada una de las partidas, cada partida debe tener su modelo, como la Bolsa o la Torá...

- Eso es una locura, Max.

- O una genialidad.

La belleza de las matemáticas es indudable, en parte por la importancia que tienen en nuestras vidas, pero ¿qué sabemos realmente de ellas? Leo en Seis piezas fáciles, vía el El libro de la almohada:
¿Qué es la gravedad? [...] ¿Cuál es su mecanismo? Todo lo que hemos hecho es descubrir cómo se mueve la Tierra alrededor del Sol, pero no hemos dicho qué la hace moverse. Newton no hizo hipótesis sobre esto; se contentó con encontrar qué hacía sin entrar en su mecanismo. Nadie ha proporcionado desde entonces ningún mecanismo. Es característico de las leyes que tengan este carácter abstracto. La ley de la conservación de la energía es un teorema concerniente a magnitudes que tienen que ser calculadas y sumadas sin mención del mecanismo; y, del mismo modo, las grandes leyes de la mecánica son leyes matemáticas cuantitativas paras las que no se dispone de ningún mecanismo. ¿Por qué podemos utilizar las matemáticas para describir la naturaleza sin un mecanismo subyacente? Nadie lo sabe. Tenemos que continuar porque descubrimos más cosas de ese modo.
Richard P. Feynman, Seis piezas fáciles (la física explicada por un genio), Drakontos Bolsillo, 2006, p. 142.

Posts relacionados:
- Pitágoras, Punset y el pato Donald, en BioTay.
- Un matemático invierte en Bolsa, en Microsiervos.
- Aronofsky, Pi, fe en el caos, en Aula de Filosofía.

8 de mayo de 2009

¿Qué es una profecía autocumplida?

Estaba leyendo en El café de Ocata cuando me ha venido a la memoria un concepto que conocimos mi hermano y yo hace unos días, a raíz de un libro que se está leyendo. Es la teoría de la profecía autocumplida.

En psicología, una profecía autocumplida es:
Una predicción que, una vez hecha, es en sí misma la causa de que se haga realidad.
En el ámbito educativo, esta teoría también se conoce con el nombre de efecto Pigmalión:
Esta teoría la entendemos como uno de los factores que influyen en la motivación de los alumnos en el aula. [...] Lo que ocurre es que los profesores formulan expectativas acerca del comportamiento en clase de diferentes alumnos y los van a tratar de forma distinta de acuerdo con dichas expectativas. Es posible que a los alumnos que ellos consideran más capacitados les den más y mayores estímulos, más tiempo para sus respuestas, etc. Estos alumnos, al ser tratados de un modo distinto, responden de manera diferente, confirmando así las expectativas de los profesores y proporcionando las respuestas acertadas con más frecuencia.

Este concepto también se puede aplicar en el ámbito sociológico. En este sentido, me gusta creer que todo lo que nos rodea es un intrincado bucle social, y que por lo tanto no deberíamos perderle la pista a tan interesante teoría.

El argumento antifaz

Leyendo en la revista de teoría política Foro Interno:
El pensamiento fanático podría definirse como aquél que funciona construyendo argumentos que penetran en la mente ajena, consigue predicamento social y opera destruyendo.

[...] El pensamiento fanático engaña con verdad al construir el argumento sobre una sola faceta segregada de una realidad más compleja, al presentar el argumento, a modo de antifaz, como única conclusión, ocultando el resto de facetas de la misma realidad que llevarían a conclusiones diversas.
M.ª Cristina Betrian i Piquet, "Desvelando fanatismos cotidianos de la mano de un niño", Foro Interno, Nº 3 (2003), pp. 35-36.

Os recomiendo echarle un vistazo al menos a esas dos páginas. Cuando leí la tablita que aparece en la página 36 recordé una vez más a Cioran:
En sí misma, toda idea es neutra o debería serlo, pero el hombre la anima, proyecta en ella sus llamas y sus demencias; impura, transformada en creencia, se inserta en el tiempo, adopta figura de suceso: el paso de la lógica a la epilepsia se ha consumado… Así nacen las ideologías, las doctrinas y las farsas sangrientas.
Emil Michel Cioran, Adiós a la filosofía y otros textos, Alianza Editorial, Madrid, 1980, p. 13.

Todos tenemos creencias, y muchas veces las adoptamos ciegamente, pero lo importante no es tenerlas o no, sino saber que se tienen y saber que son más vulnerables y peligrosas de lo que parecen a priori. ¡La que podemos liar por una simple creencia!

7 de mayo de 2009

La ciencia y las tres alternativas

Leyendo en La lógica de la ciencia en la sociología (1971), del sociólogo Walter L. Wallace:
Además de cualquier otra cosa que pueda ser, la ciencia es un modo de generar enunciados acerca de acontecimientos del mundo de la experiencia humana y de contrastar su verdad. Pero dado que la ciencia es sólo uno entre diversos modos de llevar a cabo esto, parece apropiado identificar primero todos ellos, especificar algunas de las diferencias más generales que existen entre ellos y localizar así a la ciencia dentro del contexto que ellos proporcionan.

Hay al menos cuatro modos de generar enunciados empíricos y de contrastar su verdad: "autoritario", "místico", "lógico-racional" y "científico". Una diferencia esencial entre estos es el modo en que cada uno pone la confianza en el productor del enunciado que se sostiene que es verdadero (esto es, se pregunta: ¿Quién lo dice?); en el procedimiento mediante el cual se obtuvo el enunciado (esto es, se pregunta: ¿Cómo se sabe?); y en el efecto del enunciado (esto es, se pregunta: ¿Qué diferencia trae consigo?)
Wallace afirma que los tres primeros tipos, aun siendo sustancialmente diferentes, tienen el defecto de que para retirar la confianza que durante mucho tiempo hemos depositado en ellos (ejemplo: dogma religioso) haría falta un gran número de refutaciones. Y aun así, éstas tendrían poco impacto. Es decir, te va a costar mucho convencer a una tribu de que la utilidad terapéutica de sus cánticos es, cuando menos, muy dudosa.

En base a esto, Wallace concluye que la confianza que se tiene en el modo autoritario y místico descansa principalmente en el productor de conocimiento (quién lo dice. Ej: el Papa), que el modo lógico-racional descansa sobre todo en el procedimiento (cómo lo dice), y que el modo científico:
Combina una confianza primaria en los efectos observacionales de los enunciados [...] con una confianza secundaria en los procedimientos (métodos) utilizados para generarlos. Se da relativamente poca importancia a las características del productor per se.
Es por eso que según él:
Los métodos científicos buscan, deliberada y sistemáticamente, aniquilar el punto de vista del científico individual. Nos gustaría poder decir de cada enunciado de información científica [...] que representa una imagen imparcial del mundo; no la imagen personal del mundo de un científico dado, y en último extremo ni siquiera una imagen humana del mundo, sino una imagen universal que representa el modo en que el mundo "realmente" es. [...] Claramente, esta "objetividad" incorpórea es imposible para seres finitos, y nuestra aproximación más cercana sólo puede ser el acuerdo entre los científicos individuales.
Para profundizar:
- La ciencia en minúsculas, por favor, en El libro de la almohada.

6 de mayo de 2009

Los monos también repasan la historia

Después de publicar el post de Sociología en la ciencia-ficción, se me ha ocurrido introducir periódicamente en el blog una disciplina que tengo bastante abandonada: la historia. En principio, la idea inicial es hacer un total de diez posts, más o menos. Probablemente haga uno o dos, me aburra y pare, pero al menos no me podré reprochar el no haberlo intentado.

Empezaré con la sociedades preindustriales (caída del Antiguo Régimen) para pasar rápidamente a la estupenda Revolución Industrial. Después recordaremos unas cuantas revoluciones más, como la Francesa o la independencia de EE.UU, hasta llegar al movimiento obrero, al imperialismo y colonialismo, a la Revolución Rusa, a las chulas Guerras Mundiales, a la descolonización y al subdesarrollo, a la Guerra fría... A ver qué tal sale.

En estos posts, sobre todo, quiero seguir un consejo que nos dio nuestro profesor de historia nada más empezar la primera clase. Dijo algo así: si encontráis aburrida la historia, habré fracasado, porque la historia no es aburrida, ¡los profesores son los que la hacen aburrida, en todo caso! Bueno, le he añadido un poco de dramatismo, pero en esencia eso es lo que dijo. En su favor diré que ser un excepcional profesor de historia es muy difícil, casi imposible. Así pues, por la parte que me toca, trataré de imitar a un buen profesor y ser lo más ameno posible. Antes simplista que incomprensible, dicen.

El principal objetivo de estos posts es obligarme a leer el temario de la asignatura de historia. Como dije en aquel post, las próximas semanas voy a centrarme casi única y exclusivamente en el temario de la carrera (exactamente en Sociología, Ciencia Política e Historia). Si veis que se vuelve aburrida la cosa, lo siento jeje.

5 de mayo de 2009

La mejor película de vampiros...

... que he visto:

Me pregunto si seguirá en el cine. Si todavía está id a verla, independientemente de que os vaya o no ese género. He dicho que es la mejor película de vampiros que he visto, pero también es un romance como pocos. ¡Y encima Sueca!

Crepúsculo a su lado no es ni siquiera una mala serie de televisión. Bueno, quizá me haya pasado. Como serie no estaría mal. Teniendo en cuenta las series que hacen...

La felicidad y el conflicto de las pasiones

Voy a reproducir unos fragmentos -perdonadme la extensión, es todo tan bueno...- de una obra que aprecio muchísimo. Es uno de los libros que, junto con, por ejemplo, conferencias magistrales como la de Benjamin Zander, sacan al Hugo más optimista: me dan un motivo, ¡y qué motivo! El libro es Sociedad humana: ética y política, del filósofo Bertrand Russell:

En diversas épocas ha habido hombres que vieron lo que era bueno, pero que no lograron alterar el patrón del comportamiento humano. Buda, al igual que Cristo, enseñó el amor universal, pero al final los habitantes de India prefirieron a Siva. [...] Hay una tendencia tan fuerte de la naturaleza humana hacia las pasiones más violentas, que los que se oponen a ellas casi siempre incurren en el odio, y todos los sistemas de la moral y de la teología se han inventado para hacer que la gente sienta que la violencia es noble.

[...] En estos capítulos, que tratarán del conflicto de las pasiones organizadas desde que empezó la civilización y de la pérdida de felicidad que ha producido este conflicto, tendremos que considerar por qué los hombres, desde entonces, usaron su inteligencia para hacer un mundo que sólo unos pocos pudieron disfrutar, y que para la mayoría suponía una vida mucho más desgraciada que la de los animales salvajes. Hasta que comprendamos por qué ha ocurrido esto, no podemos esperar descubrir ningún modo de hacer que las doctrinas éticas sean eficaces. Todo lo que en los siguientes capítulos pueda parecer pesimista o capaz de producir el desaliento tiene como único propósito el descubrir formas por las que la humanidad pueda ser inducida a ser feliz. El problema no debería ser insoluble, porque después de todo se apela principalmente al egoísmo. [...] Es la inteligencia, que acepta nuestras pasiones como inalterables, la que ha llevado al mundo a su peligrosa condición actual. Pero nuestras pasiones no son inalterables. Se requiere menos destreza para alterarlas de la que se ha utilizado en la transmutación de elementos. Yo mismo no pudo llegar a creer que la raza humana, que ha demostrado en algunos aspectos una destreza tan extraordinaria, sea en otros tan inalterablemente estúpida como para insistir en su propio tormento y destrucción. [1]

Los hombres han creado belleza; han tenido visiones extrañas que parecían el primer atisbo de un país maravilloso; han sido capaces de amor, de solidaridad con toda la raza humana, de grandes esperanzas para la humanidad en su conjunto. Es cierto que estos han sido logros de hombres excepcionales, y que han tropezado con frecuencia con la hostilidad de toda la comunidad. Pero no hay ninguna razón para que el tipo de hombre que hoy es excepcional no sea normal en los siglos venideros, y si esto ocurriera, el hombre excepcional de este nuevo mundo sería tan superior a Shakespeare como Shakespeare lo es ahora a un hombre corriente. Se ha utilizado tan mal el conocimiento, que nos es difícil
imaginar lo que hace falta para elevar el nivel de lucidez de la población en general hasta el nivel que ahora sólo logran los hombres de genio. Cuando me permito esperar que el mundo saldrá de sus problemas actuales y que algún día aprenderá a entregar la dirección de sus asuntos, no a crueles titiriteros, sino a hombres que posean sabiduría y valor, tengo ante mí una visión luminosa: un mundo donde nadie pase hambre, donde haya pocos enfermos, donde el trabajo sea agradable y no excesivo, donde sea corriente un sentimiento bondadoso, y donde las mentes liberadas del temor creen placeres para los ojos, los oídos y el corazón. No digáis que es imposible. No es imposible. [2]

Me quedo con esta parte:
Hasta que comprendamos por qué ha ocurrido esto, no podemos esperar descubrir ningún modo de hacer que las doctrinas éticas sean eficaces.
Y es que, como más adelante afirma:
Las discusiones más corrientes sobre política y sobre teoría política no toman demasiado en cuenta la psicología. [...] Si la política se tiene que convertir en científica, y si queremos que los acontecimientos no nos sorprendan continuamente, es esencial que nuestro pensamiento político penetre más profundamente en las fuentes de la acción humana. [3]
[1] Bertrand Russell, Sociedad humana: ética y política, Ediciones Cátedra, Madrid, 1984, pp. 163, 164.
[2] Ibid., p. 250.
[3] Ibid., p. 165.

4 de mayo de 2009

Sociología en la ciencia-ficción

Este post se lo dedico a Siesp, quien me recomendó con casi paternal insistencia la lectura de la magnífica trilogía de la Fundación escrita por Isaac Asimov. Si bien he de reconocer que solamente me he leído la primera parte, muy a su pesar.

En uno de tantos comentarios en los que me hablaba sobre ella, me dijo que no me arrepentiría de leerla, pues era pura sociología. Cuando lo dijo no creí realmente que Asimov hiciera hincapié en la sociología, ¡pero cuán equivocado estaba! No son solamente novelas de ciencia-ficción, también lo son de política, de economía, de psicología, de ciencia en general; pero sobre todo de historia (en este enlace podemos apreciar su gran afición por la divulgación histórica, y no sólo por la científica).

Creo que la introducción de Carlo Frabetti que podemos leer en Fundación, la primera parte de la trilogía, lo expresa a las mil maravillas:
Inspirándose directamente -como él mismo ha reconocido- en la historia de nuestro pasado, Asimov bosqueja los procesos sociopolíticos de su futuro hipotético, el paso de una forma de gobierno basada en la religión a una plutocracia más explícita, o, si se prefiere, del supersticioso Medioevo al Renacimiento, con sus príncipes de mercaderes.
De modo que es inevitable comparar esta obra con El príncipe de Maquiavelo. No ya porque Asimov se sirva constantemente de estratagemas políticas maquiavélicas para darle la continuidad que precisa la historia de la Galaxia, sino más bien porque la obra de Maquiavelo, o más bien el pensamiento naciente de su época, está claramente retratado en ese paso "del supersticioso Medioevo al Renacimiento".

Y es que Maquiavelo, a principios del siglo XVI, decía aquello de:
"Nosotros los italianos somos irreligiosos y corruptos acerca de otros... porque la iglesia y sus representantes nos han dado el peor ejemplo".

3 de mayo de 2009

El ignorante ignorado

Ismael, un compañero de clase, me pasa este enlace: Buenafuente, el satánico. El vídeo, dependiendo de quién lo vea, puede ser muy gracioso -a mí me lo ha parecido- o muy peligroso.

2 de mayo de 2009

Dicotomías en la ciudad

Hay que admitir que nos atraen las dicotomías, ver diferencias donde posiblemente no las hay. Héctor, por ejemplo, ya nos ponía sobre aviso al sugerir la muy discutible dicotomía razón/fe.

Antonio Damasio afirma en su libro El error de Descartes que:

No es sólo la separación entre mente y cerebro la que es mítica: la separación entre mente y cuerpo es, probablemente, igual de ficticia. La mente forma parte del cuerpo tanto como del cerebro.

Aplicando esta "perspectiva" a temas más sociales como el de identidad de género, podemos decir que: querer darles al hombre y a la mujer significados diferentes y encerrarlos, en cierto modo, en palabras-cárcel como pueden ser “masculino” y “femenino” podría ser un error, o cuando menos un nido de problemas.

Fernández-Llebrez opina que “este deseo de omnipotencia tiene su reflejo en la ficticia necesidad de que “todo tiene que cuadrar”".* No digo que el hombre y la mujer sean iguales, pero sí que los conceptos "hombre" y "mujer" agrupan dentro de sí tantos significados diferentes y contrapuestos que lo correcto sería dudar de todos ellos.

Palabras de uso coloquial como afeminado, tener pluma, camionera, marimacho y similares, nos avisan de esta falsa o al menos discutible dicotomía. Dicho más claramente: ¿por qué atributos que solemos aplicar mayoritariamente a la mujer no pueden aplicarse en igual medida al hombre, o viceversa?

Cuando digo "al menos discutible dicotomía" estoy reconociendo su utilidad e incluso inevitabilidad. Por regla general, nos atraen las mujeres femeninas y cariñosas, los hombres fuertes y seguros, de eso no cabe duda. Pero una cosa es entender cómo funciona la naturaleza para explicar nuestro comportamiento hacia lo bello y otra distinta negarse a encauzarlo en la medida de lo posible.

También podríamos hablar de la transexualidad o de la violencia de género, ya que son producto de los mismos roles y restricciones de antes, los cuales han sido claramente definidos desde el principio "de los tiempos" y que por lo tanto carecen de flexibilidad a la hora de definir al ser humano.

[*] Fernando Fernández-Llebrez, ¿”Hombres de verdad”? Estereotipo masculino, relaciones entre los géneros y ciudadanía, Foro Interno, vol.4 (2004), p. 18.

Black Betty

1 de mayo de 2009

La teoría evolutiva del conocimiento

Tay, en los comentarios del post La memoria genética y el paraíso, dijo:
El cerebro es una máquina antigua en tiempos modernos [...] El mayor aporte que ha hecho la biología al ser humano es mostrarle que es un bicho, con todo lo que ello supone.
Cuando leí esto recordé un post que tengo a medio hacer, un post que he ido aplazando porque el tema me viene bastante grande. Es el concepto de la teoría evolutiva del conocimiento:
El punto de partida de esta rama de la ciencia sería la frase de Konrad Lorenz que dice que “la vida es un proceso de adquisición de conocimientos”. Toda la evolución sería un proceso por el cual los sistemas vivos, al adaptarse a su medio, extraen conocimientos o leyes de ese mundo. Como ejemplo puede ponerse el ojo humano que refleja las leyes de la óptica.

[...] Si los órganos de nuestro cuerpo tienen una historia y su desarrollo nos relata las sucesivas adaptaciones de los seres vivos a las condiciones del medio, es de suponer que con las funciones mentales ocurre lo mismo, y que nuestra razón, nuestro conocimiento, tendría que tener precursores en los animales que nos han precedido en la evolución.

Me parece un tema apasionante y en el cual merece la pena introducirse.

Maurizio Cattelan, sátira en el arte



Me he topado con este artista navegando por ahí.
Podéis ver estas y otras tres obras más de Cattelan en la Marian Goodman Gallery.