Las matemáticas no son más que el esperanto de la razón.
Leído en El oficio de sociólogo, un libro de Pierre Bourdieu y otros autores.
¿Tu verdad? No, la Verdad, y ven conmigo a buscarla. La tuya, guárdatela. (Antonio Machado).
Las matemáticas no son más que el esperanto de la razón.
"Sociología", ciencia de la sociedad, es una desagradable mezcla lingüística, mitad latina y mitad griega. El carácter artificioso y arbitrario de la palabra remite al nacimiento tardío del asunto: la sociología no se encuentra como tal en el edificio tradicional del saber. El término "sociología" se remonta a Aguste Comte, a quien se considera, en general, como fundador de la disciplina, y cuya principal obra sociológica, el Cours de philosophie positive, aparece entre 1830 y 1842. La palabra "positiva" fijaba aquí con exactitud el acento que la sociología mantuvo luego siempre, como ciencia en sentido estricto. Hija del positivismo, nace de la voluntad de liberar el saber de la fe religiosa y de la especulación metafísica. Mediante el apego riguroso a los hechos se esperaba llegar, también en este campo, a la objetividad de la cual eran un modelo las ciencias naturales, experimentales por un lado, matemáticas por el otro.Max Horkheimer y Theodor Adorno, La sociedad. Lecciones de sociología.
«La contracultura ha sustituido casi por completo al socialismo como base del pensamiento político progresista. Pero si aceptamos que la contracultura es un mito, entonces muchísimas personas viven engañadas por el espejismo que produce, cosa que puede provocar consecuencias políticas impredecibles.»Leyendo en Taringa!:
Asegurada la polémica tanto con los partidarios de No Logo de Naomi Klein como con sus opositores, Joseph Heath y Andrew Potter destrozan el mito que sigue dominando el pensamiento político, económico y cultural en el que se basan tanto el movimiento antiglobalización como el feminismo y el ecologismo. Estos jóvenes profesores canadienses defienden que las décadas de rebelión contracultural no sólo no han servido para nada, sino que han resultado contraproducentes para los fines que pretendían alcanzar.
En este ensayo ágil e irreverente, los filósofos demuestran que, lejos de constituir un movimiento contra los problemas reales del sistema, la contracultura es el combustible que alimenta a la sociedad capitalista. Basta con repasar la lista de los libros más vendidos de los últimos tiempos: los ensayos más populares son aquellos que critican el consumismo, como No Logo, Culture Jam, Luxury Fever o Fast Food Nation. «El mercado ha respondido con una abundante oferta de productos y libros anticonsumistas», aseguran.Esto me recuerda a aquello que dijo Michael Moore en el documental La corporación:
¿Por qué las grandes distribuidoras me financian y distribuyen mis películas si me opongo a todo lo que ellas representan? Porque no creen en nada.En cuanto al libro, aquí no lo ven con muy buenos ojos, por tener tintes -o manchurrones, depende de quién lo lea- conservadores.

Así era Bud antes de entrar en el "transportador de materia" conmigo.Es una careta promocional de Bancaja que daban hoy con el 20minutos.
Hoy día, el pensamiento sólo podrá tener efecto en el mundo si consigue alcanzar a la mayoría de los individuos. Pues el estado presente es que las masas de población saben leer y escribir y, sin embargo, no alcanzan a poseer la cultura occidental en su plena dimensión. Pero ellas tienen también su parte en el saber, y en el pensar, y en el actuar. Podrán disfrutar de esta nueva oportunidad tanto más cuanto más penetren en la plena dimensión de las intuiciones elevadas y de las distinciones críticas. Es, por ello, necesario que, para las horas de meditación de todos los seres humanos, se haga comunicable lo esencial de un modo tan sencillo y claro como sea posible, sin perder profundidad.Karl Jaspers, La tarea de la filosofía en el presente (1953)
El hombre no es por naturaleza ni bueno ni malo, pero puede llegar a ser plenamente bueno si fomenta una serie de valores en lugar de unos contravalores (la crueldad, la injusticia, el cinismo, la deshonestidad, etc.)
En lugar de promover la libertad y la dignidad como atributos personales, deberíamos dirigir nuestra atención al entorno físico y social en que se vive. [2]Para tratar de explicarme voy a rescatar un fragmento de Más allá de la libertad y la dignidad (1971), del psicólogo B.F. Skinner:
Los diálogos de Platón son lectura obligada para los estudiantes, y se les cita con frecuencia como si dieran luz esclarecedora para explicar la conducta humana actual. Muy probablemente Aristóteles sería incapaz de entender una sola página de cualquier tratado actual de física o biología y, en cambio, Sócrates y sus amigos tendrían muy poca dificultad en seguir cómodamente la mayoría de las discusiones contemporáneas concernientes a nuestros problemas humanos. Y, por lo que a la tecnología se refiere, hemos llevado a cabo grandes avances en el control del mundo físico y biológico, pero nuestros procedimientos educativos, nuestros sistemas de gobierno y la economía en gran medida, aunque adaptados ocasionalmente a muy diversas circunstancias, de hecho apenas han mejorado en nada.B.F. Skinner, Más allá de la libertad y la dignidad, Ediciones Martínez Roca, Barcelona, 1986, pp. 11-12.
Difícilmente podemos explicar esta realidad diciendo que los griegos sabían cuanto sobre la conducta humana se puede llegar a saber. Ciertamente, sabían más en este terreno de lo que conocían, por ejemplo, sobre su mundo físico circundante: pero decir esto no es decir apenas nada. Más aún, su forma de pensar con respecto a la conducta humana debió tener muy graves fallos. Pues mientras que la física y la biología griegas sentaron las bases [...] de las que eventualmente surgió la ciencia moderna, las teorías griegas sobre la conducta humana, por el contrario, no han sentado las bases de nada. Si aún hoy permanecen vigentes, no es debido a que poseyeran cierto género de verdad eterna, sino porque no contenían los gérmenes de nada mejor.
Supresión de las actuales asignaturas de Filosofía, Religión y de Educación por la Ciudadanía. Reeducación de los "filósofos" en las ciencias naturales y de los "científicos" en las humanidades.Nota: He utilizado el conductismo en este post como medio, más que como fin. Es decir, no es una defensa del conductismo. Es una defensa, en todo caso, del diálogo entre humanidades y ciencias naturales.
A mediados del siglo pasado los psicólogos conductistas dominaban los estudios con animales en el laboratorio. Aunque sus trabajos fueron muy importantes para la implantación del método científico en la psicología y sentaron algunas de las bases actuales de la conducta, lamentablemente sus concepciones acerca del funcionamiento del cerebro no eran muy acertadas, sobre todo en lo que se refiere a la existencia de la mente.[1] O no tan sabios, depende.

Escúchame. No me gusta sermonear, pero te daré un consejo que te servirá para siempre. En la vida te encontrarás a muchos gilipollas. Si te hacen daño piensa que es su estupidez lo que les impulsa a hacerte daño. Así no responderás a su maldad, porque no hay nada peor en el mundo que la amargura y la venganza. Sé siempre digna e íntegra contigo misma.
El hombre es para el hombre el ser supremo, no es Dios quien ha creado la materia, sino que es la materia, concretamente el cerebro humano, el que ha creado la idea de Dios.
Gracias Ismael por pasarme el enlace -aunque la noticia sea de hace tres años-. Luego hablamos de tus honorarios.
Según explican fuentes socialistas, persiguen llamar la atención de los ciudadanos para que acudan a las urnas, teniendo en cuenta los bajos índices de participación que se registraron en las anteriores elecciones europeas.Parece ser que todo vale cuando el fin que se persigue es bueno (yo al menos creo que lo es, a pesar de estar en desacuerdo con las formas).
Ser de la izquierda es como ser de la derecha, una de las infinitas maneras que el hombre puede elegir para ser un imbécil: ambas, en efecto, son formas de la hemiplejía moral.Los filósofos siempre han intentado quedarse fuera. Como mucho han aceptado ser jueces de línea.
No deberíamos tener la expectativa de que el imperio impulse la libertad, la participación o la igualdad más que como versiones de oportunidades económicas. El objetivo de la democracia dirigida [una democracia basada en "una ciudadanía apática y apolítica"] del imperio no es persuadir a los ciudadanos, sino -según el objetivo- neutralizarlos o incitarlos. La democracia dirigida no es una criatura de una mayoría tiránica, como temían los Fundadores. Por el contrario. La democracia dirigida no se nutre de una supresión activa sino de un electorado dividido en fuerzas tan parejas que impide la formación de una voluntad mayoritariamente fuerte.* Ahora bien, un electorado dividido de manera pareja obstaculiza la formación de mayorías efectivas, fortalece el poder de los lobbies corporativos, es decir, de voluntades minoritariamente decididas, resueltas y financiadas generosamente, que operan independientemente de los resultados electorales.Sheldon S. Wolin, Democracia S.A. La democracia dirigida y el fantasma del totalitarismo invertido, Katz Editores, Madrid, 2008, pp. 335-336.
La buena razón, la razón feliz diría yo, es que los hombres piensan que creyendo en Dios van a ser más buenos, que abrazando una religión va a ser más fácil apartarse del mal. La otra razón, más prosaica, es que hay gente que necesita encontrarle un sentido a la vida más allá de lo que hace, y la manera más fácil es uniéndose a una Iglesia: así formas parte de algo mayor que tú, de la mayor historia jamás contada.

Todo carácter revolucionario entiende el pensar exclusivamente como una crítica. [...] Todo carácter conservador odia la crítica.Desde que leí a James Fowler en Cultura 3.0 me ha interesado mucho este tema, exactamente qué mecanismos, tanto culturales como genéticos, hay detrás de las personas que tienden a ser más conservadoras y las personas que tienden a ser más revolucionarias. Obviamente no somos ni conservadores completamente ni progresistas completamente: ¡somos híbridos!
One of the strongest regularities in the empirical political science literature is the well-known correlation in parent and child partisan behavior.Es decir, la conducta partidista (partisan behavior) de nuestros padres es importante de cara a la creación de nuestra propia conducta política. Quizá no sea decisivo este factor, pero no hay que quitarle el ojo de encima. No obstante empecemos por el principio.
1. Aprende a percibir y definir lo político. Con este utensilio es capaz de distinguir entre la multitud a las personas más afines a él, por ejemplo.No hay que olvidar tampoco que en dicho aprendizaje influyen dos mecanismos de carácter impositivo, el de familiarización y el de inculcación:
2. Aprende a reconocer los objetos políticos. Debido a la visibilidad de estos, al principio identifica con facilidad al Rey, más tarde al Presidente, y al final al alcalde, a los diputados, a los concejales, etc. De hecho, todavía a muchos de nosotros nos cuesta identificar a estos últimos jeje. Se suele dar una explicación bastante lógica a este fenómeno: en un principio, los roles deliberativos que representan los escalones intermedios en la jerarquía política no son tan visibles. Luego ya, cada uno con su periódico favorito o sus amigos y familiares va conociendo todos los recovecos de la política.
3. Aprende a posicionarse políticamente. Aquí entran en juego varios sentimientos. Si el individuo es competitivo por naturaleza, quizá participe más en la esfera política (sentimiento de omnipotencia). Pero si al individuo le embarga un sentimiento de impotencia (creer que las cosas no tienen solución), su participación e interés será menor.
- Familiarización: es la imposición que pasa inadvertida y se produce sin violencia, llevada a cabo por la repetición cotidiana de determinadas costumbres en el entorno familiar.Por último -hay que tener mucho valor para haber leído hasta aquí-, es preciso diferenciar por lo menos tres habitaciones en la "planta de las ideologías", exceptuando el baño:
- Inculcación: es similar al concepto anterior pero con una diferencia importante, la imposición es premeditada. Se trataría de todos aquellos discursos elaborados tanto por los padres como por los profesores, etc.
1. Familia: es el lugar ideal para la transmisión de preferencias ideológico-partidistas.Como nos dijo nuestra profesora al terminar la clase, es muy difícil que exista una relación directa y simple (causa-efecto) entre las predisposiciones y actitudes políticas adquiridas en la infancia y adolescencia y el comportamiento que tendremos de adultos.
2. Escuela: aquí los niños descubren relaciones de poder que no aparecen dentro de la familia; relaciones horizontales (con los compañeros) y relaciones verticales (con los profesores, con la institución...).
3. Contexto: esta habitación es la más amplia, y se podría decir que las dos anteriores se encuentran dentro de esta. El contexto histórico del individuo evidentemente marca las acciones de éste. Nuestros sentimientos políticos variarán dependiendo de si nos encontramos en una situación de crisis económica, por ejemplo, o en una etapa tranquila. Los medios de comunicación tienen mucho que ver también en esta "habitación".
[Para la realización de este largo post me he basado en los apuntes de ciencia política de un compañero. Gracias Antonio. Quizá por eso os haya resultado tan teórico; es que si no lo hago así no estudio. Comprendedme, los exámenes están a la vuelta de la esquina y...]
Ya hablamos en su día del documental La corporación, pero yo en realidad no hablé, más que nada porque todavía no lo había visto. Este primer post que le voy a dedicar quiero que empiece con esta llamativa cita que aparece en él: La corporación* tiene el perfil prototípico del psicópata.Y es que según el documental -leo en Wikipedia-, "las prácticas corporativas examinadas encajan con los síntomas que el DSM-IV considera definitorios de la psicopatía":
- Cruel indiferencia por los sentimientos de los demás.[*] Una corporación es, por ejemplo, una sociedad de responsabilidad limitada. Es decir, una empresa. Pero no cualquier tipo de empresa, claro. Se puede decir que una empresa pequeñita y familiar pasa a ser corporación cuando los efectos secundarios que se derivan de ella empiezan a ser una verdadera jodienda para terceros.
- Incapacidad de mantener relaciones duraderas.
- Temerario desprecio por la seguridad de los demás.
- Falsedad: mentir y engañar repetidamente a los demás para conseguir un beneficio.
- Incapacidad de sentirse culpable.
- Incapacidad para ajustarse a las normas sociales relacionadas con el cumplimiento de las leyes.

El hombre es demasiado fascinante para ser sólo ADN. Y yo le respondo: a mí lo que realmente me fascina es que el hombre sea ADN. [...] Me parece que el hecho de que tengamos un sistema de replicación hereditaria tan complejo y sorprendente como el ADN no es algo que nos convierta en animales o robots, sino que nos acerca a ser dioses. Otros razonamientos de esta índole que he oído son del tipo: el amor no puede ser sólo un flujo de feromonas o el pensamiento no se reduce a neuronas…
Creo que hay un error de base en argumentos de ese tipo. Cuando un científico habla de que las feromonas tienen mucho que ver con el amor no está reduciendo el amor a feromonas, sino que está abriendo el amor a las feromonas. De algo que no teníamos explicación, ahora vamos a abrir un nuevo campo de investigación. De una sola pregunta, vamos a hacer cien. [...] Esa es la esencia del conocimiento, de la ciencia.
Hablar de reduccionismo científico implica habitualmente un desconocimiento grave de lo que realmente es la ciencia. La ciencia no reduce, amplía. Descubrir el ADN, las feromonas o las neuronas no es reducir el hombre a ellos, es abrir el hombre a nuevas explicaciones de las que antes carecíamos. Y eso no quita ni una pizca de dignidad al hombre.
Aquellas que acusan a la sociobiología de ser un reduccionismo biologista (en cuanto concibe las ciencias humanas como ramas de la biología) y las que la consideran como un uso ideológico de la biología (puesto que justifica, por ejemplo, las guerras o la explotación como hechos que responden a la naturaleza biológica de los seres humanos y no a factores socioculturales).La primera he tratado de refutarla con este post.
El pensamiento simple necesita englobar para comprender, y todos necesitamos a menudo de esa simplicidad para dominar la comprensión de un mundo complejo. Algo parecido le sucede a Hannah Arendt con los prejuicios: hay que disiparlos, pero reconoce que es una ficción ideal pretender que no actuamos con prejuicios; debemos aprender a convivir con ellos a la vez que los reducimos.
Según el matemático John Allen Paulos, el anumerismo o analfabetismo matemático es tan común entre los ciudadanos que hasta Sigmund Freud lo padeció:Consideremos la afirmación: "Lo que Dios quiere que sea, es". Puede que esto sirva de consuelo a mucha gente, pero está claro que esta afirmación no es falsable, y por tanto, si hacemos caso al filósofo Karl Popper, no es científica [...].John Allen Paulos, El hombre anumérico, Tusquets Editores, Barcelona, 1990, p. 82.
Popper ha criticado el freudismo por hacer predicciones y afirmaciones que, si bien son en un modo u otro sugerentes y reconfortantes, son generalmente no falsables [...]. Por ejemplo, supongamos que un psicoanalista ortodoxo predice cierto tipo de comportamiento neurótico. Si el paciente no reacciona según su predicción, sino de un modo completamente distinto, el analista puede atribuir este comportamiento contrario a lo pronosticado a que el paciente ha desarrollado una resistencia al análisis. Análogamente, si un marxista predice que la "clase dominante" actuará de un modo explotador y resulta que ocurre todo lo contrario, puede atribuir lo sucedido a un intento de la clase dominante de ganarse a la "clase obrera". Parece que siempre hay cláusulas de escapatoria que permiten explicar cualquier cosa.
Usted puede elegir entre tener unas ciertas nociones claras de matemática o no tenerlas, pero debe saber que si no las tiene, es usted una persona mucho más manipulable que en el caso contrario.
Para mí, la religión siempre ha sido utilizada como un instrumento político e históricamente no se ha visto otra faceta.Siesp, tenías razón, traté de matizar tu afirmación pero... Realmente hay cosas en este mundo que están manchadas* por el amor al poder.
Jesús dijo: Yo soy el Camino, y la verdad y la vida; nadie viene al padre, sino por mí. San Juan 14:6Esto sí que es alentar el pensamiento libre y lo demás son tonterías. De haber existido Jesús y de haber dicho eso, debió ser todo un espectáculo.

Durante siglos, la batalla de la moralidad se libró entre los que aseguran que tu vida pertenece a Dios y los que defienden que pertenece a tus vecinos - entre los que predican que el bien es el autosacrificio en el nombre de fantasmas celestiales y los que predican que el bien es el autosacrificio en aras de incompetentes en la tierra. Y nadie vino a decir que tu vida te pertenece a ti y que el bien es vivirla.
La historia de La rebelión de Atlas presenta el conflicto de dos antagonistas fundamentales, dos escuelas opuestas de filosofía, o dos actitudes opuestas hacia la vida. Como forma breve de identificarlas, las llamaré el eje "razón-individualismo-capitalismo" versus el eje "misticismo-altruismo-colectivismo".Por lo tanto, las dos "actitudes" que se mencionan en el primer fragmento pertenecen al eje "misticismo-altruismo-colectivismo". Ella se sitúa en el otro eje.
La nueva "teoría de la justicia" exige que los hombres contrarresten la "injusticia" de la naturaleza mediante la institucionalización de la más obscenamente impensable injusticia: Deprivar a aquellos "favorecidos por la naturaleza" (esto es, las personas con talento, inteligentes, creativas) del derecho al fruto de su trabajo [...] y conceder a los incompetentes, los estúpidos, los vagos el derecho al disfrute de bienes que no podrían producir, no podrían imaginar y ni siquiera sabrían qué hacer con ellos.Aun así, aunque discrepéis en muchos puntos con esta corriente, al menos conocerla os servirá para situaros filosóficamente y políticamente un poco mejor. Yo estoy en ello.

Nuestros Valores (II), en el blog Con la política no hay quien pueda. Una conferencia de Geert Wilders que no os podéis perder.Fuente original: La Yijad en Eurabia.
[Los fundamentalistas] Vienen a destruir todos nuestros derechos, todas nuestras leyes, todos los avances de siglos de lucha, desde los griegos hace casi tres milenios, a través de los musulmanes ilustrados y de los cristianos aristotélicos. [...] destruirán a la ilustración, la ciencia, la igualdad, la libertad. Lo quieren destruir todo y regresar a la pura ignorancia, al dominio de los más crueles, en nombre de un imaginario dios asesino.Y para los que os dé pereza pinchar en el primer enlace (el segundo es obligatorio), José Mª Castillo -un creyente ejemplar- nos explica qué son y qué significan las "religiones del libro":
[...] O nos despertamos y les imponemos la ciencia y los derechos humanos, ayudamos a los musulmanes decentes y razonables contra los criminales que los asesinan, o nos arrasarán a todos con su ignorancia y su entropía. Así de sencillo. Termodinámica.
Todo es ciencia. Hay que defender la civilización contra las religiones y contra la ignorancia. [...] Esa batalla que comenzó con Solón hace milenios, la revolución del hombre contra los dioses, es nuestra batalla. La de todo ser humano razonable que aspira a ser realmente libre.
Una religión que tiene su centro en la “palabra” que Dios le ha revelado, es [...] una “religión del libro”. Religiones del libro son el judaísmo, el cristianismo y el islam. Porque cada una de estas religiones tiene “su libro”. [...] Hablar de “palabra revelada” es hablar de la potente concepción de una verdad única y absoluta. Una verdad, por lo tanto, que, en la mentalidad de muchas personas, se antepone a cualquier otra verdad, incluida la verdad científica. Y que se antepone a cualquier derecho, incluso al derecho a la libertad, a la propia dignidad y hasta, si es preciso, al derecho a la vida. Los conflictos entre religión y ciencia encuentran aquí su explicación. Desde Galileo, pasando por Darwin, hasta los actuales problemas a propósito de las investigaciones con embriones, el fondo del problema es siempre el mismo. [...] Por esto las religiones, especialmente las religiones del libro, se atascan constantemente, lo mismo en su aceptación de los avances científicos, que en sus relaciones con los progresos que se van haciendo en la puesta en práctica de los derechos humanos.Más información acerca del segundo y tercer enlace:
¿Qué es exactamente lo que pretenden estos políticuchos conservadores (sí, conservadores) de los idiomas? ¿Qué es lo que quieren preservar? ¿unas tradiciones mejores, más nobles, un estilo de vida original? ¿la identidad de un pueblo? No. Lo que quieren conservar y perpetuar es el poder.
El comentario que Francisco Chávez nos dejó en un post anterior me ha hecho volver a pensar en la psicología social, concretamente en un experimento muy curioso sobre conformismo que llevaron a cabo dos psicólogos sociales en los años setenta: John Darley y Daniel Batson [...] eligieron a un grupo de estudiantes de teología [...] con el propósito explícito de grabar un discurso. Cada sujeto practicaba su charla en una habitación; luego se le instruía para que fuese andando hasta otro edificio donde grabarían su actuación. En ese preciso momento a unos estudiantes se les informaba de que andaban con retraso para su cita y que debían apresurarse, a otros se les decía que iban puntuales y a los restantes que tenían tiempo de sobra. En el camino a la sesión de grabación, en el otro edificio, los sujetos se encontraban con alguien accidentado, caído en la puerta de la entrada, con la cabeza en el suelo y los ojos cerrados, que tosía cuando los sujetos se acercaban. Los estudiantes que tenían prisa eran quienes con mayor facilidad pasaban de largo. Mientras que más de la mitad de los sujetos que iban temprano o puntuales se paraban para ayudar al accidentado, sólo ofrecieron ayuda el 10 por 100 de los estudiantes que pensaban que iban retrasados para su cita, ¡y eso que el discurso que debían desarrollar incluía la parábola del Buen Samaritano! [1]¿Fueron hipócritas? Sí, evidentemente. ¿Lo volverán a ser? Sí, seguramente.
¿Procede nuestra moral, pues, de la naturaleza, del reino animal? Sí y no. Sí: dentro de lo que llamamos moral hay algo de herencia que hemos tomado de nuestros antepasados animales. El hombre es un ser social, y por ello, cooperativo por naturaleza; y dentro de un grupo limitado, es capaz de refrenar su egoísmo. No: el postulado central de toda moral -que todo ser humano, también el lejano y extraño, tiene derecho al respeto de su libertad y su dignidad, a la inviolabilidad de su vida, a "derechos humanos"- [...] no puede derivarse de la naturaleza, de la evolución. Al contrario, le contradice. En un sentido semejante, la moral es extraña a la naturaleza [...].¿Y qué dice la psicología social sobre la hipocresía?
La moral, en puridad, tal como aparece sobre el papel, es decir, como una idea nunca alcanzable, no procede de la naturaleza. Mucha más afinidad con la naturaleza tiene, desde luego, la "moral" que de hecho siguen en la vida práctica la mayoría de los hombres. [2]
En psicología, el comportamiento hipócrita se relaciona al error fundamental de atribución: los individuos tienden a explicar sus acciones por su ambiente, pero atribuyen las acciones de otros con "características innatas", lo que conlleva a un juicio sobre los otros mientras se justifican las propias acciones.Mini-conclusión: todos nos comportamos hipócritamente, si bien es posible que unos más que otros. Averigüemos cómo actúa un sesgo tan peligroso y habremos dado un paso importante; conozcamos nuestras raíces y habremos dado uno aún más importante. Basta de llamarnos hipócritas; comprendamos por qué lo somos. Como acabo de comentarle a Siesp en la entrada anterior, el estudio del comportamiento nos puede decir asimismo por qué los intelectuales han fallado siempre a la hora de "sensibilizar" a la mayoría, a pesar de resultar muy convincentes, como Eduardo Galeano en este vídeo.
Quiero entender los orígenes de estas búsquedas del contacto inter-subjetivo, cómo empezó por primera vez. [...] El origen de nuestros “impulsos de consideración para con los demás”, y lo que los psiquiatras llaman "inter-subjetividad" - la razón por la que los seres humanos estamos mucho más interesados que los demás simios en lo que otros piensan, sienten e intentan hacer.
Viendo la película Pi (fe en el caos), una peli para amantes de las matemáticas y del cine al mismo tiempo: Diálogos así hay pocos en el cine:La una menos cuarto, reitero mis sospechas. Uno, las matemáticas son el lenguaje de la naturaleza. Dos, todo lo que nos rodea se puede representar y entender mediante números. Tres, si se hace un gráfico con los números de un sistema se forman modelos. Estos modelos están por todas partes en la naturaleza.
Pruebas: el ciclo de las epidemias, el aumento y disminución del número de caribúes, el ciclo de las manchas solares, las crecidas del Nilo. ¿Y la Bolsa? Una infinidad de números que representa la economía global. Millones de manos trabajando, millones de mentes. Una red inmensa llena de vida, un organismo, un organismo natural. Mi hipótesis: la Bolsa también forma un modelo, lo tengo delante, escondido entre los números, siempre lo ha estado.
Las cuatro cuarenta y dos, más pruebas: ¿recuerdas a Pitágoras? Matemático, líder cultural de Atenas, año 500 antes de Cristo. Su creencia: el universo se compone de números. Su contribución: la razón áurea, representada geométricamente por el rectángulo áureo. Existe una proporción visual en su forma y en sus dimensiones. Si se hace un cuadrado, queda otro pequeño rectángulo áureo de las mismas proporciones. Se puede repetir el proceso con cuadrados cada vez menores hasta el infinito.
Las once y veinte, más pruebas: Leonardo Da Vinci, artista, inventor, escultor, naturalista, italiano, siglo quince. Redescubrió el canon de la perfección con el rectángulo áureo y lo plasmó en sus obras maestras. Si se traza una curva que une los rectángulos concéntricos se obtiene la mítica espiral áurea. Pitágoras adoraba esa forma. Está en toda la naturaleza: en las conchas, en los cuernos, en los remolinos, en los tornados, en las huellas dactilares, en el ADN, incluso en la Vía Láctea.
La belleza de las matemáticas es indudable, en parte por la importancia que tienen en nuestras vidas, pero ¿qué sabemos realmente de ellas? Leo en Seis piezas fáciles, vía el El libro de la almohada:- Sol: Los japoneses consideraban el tablero de go como un microsistema del universo. Mira, cuando el tablero está vacío, parece sencillo y ordenado, ¡las posibilidades del juego son enormes! Las partidas de go son como los copos de nieve, no hay dos iguales. Bien, el tablero de go representa [...] un universo extremadamente complejo y caótico, y esa es la verdad de nuestro mundo, Max. No se puede sumar fácilmente con las matemáticas, hay muchas partidas.
- Max: Pero al avanzar el juego las posibilidades se reducen y el tablero se va ordenando. Se pueden prever las jugadas.
- ¡Y qué más da!
- ¡Que quizá no hayamos sido capaces de ver que hay un modelo [...], un orden, en cada una de las partidas, cada partida debe tener su modelo, como la Bolsa o la Torá...
- Eso es una locura, Max.
- O una genialidad.
¿Qué es la gravedad? [...] ¿Cuál es su mecanismo? Todo lo que hemos hecho es descubrir cómo se mueve la Tierra alrededor del Sol, pero no hemos dicho qué la hace moverse. Newton no hizo hipótesis sobre esto; se contentó con encontrar qué hacía sin entrar en su mecanismo. Nadie ha proporcionado desde entonces ningún mecanismo. Es característico de las leyes que tengan este carácter abstracto. La ley de la conservación de la energía es un teorema concerniente a magnitudes que tienen que ser calculadas y sumadas sin mención del mecanismo; y, del mismo modo, las grandes leyes de la mecánica son leyes matemáticas cuantitativas paras las que no se dispone de ningún mecanismo. ¿Por qué podemos utilizar las matemáticas para describir la naturaleza sin un mecanismo subyacente? Nadie lo sabe. Tenemos que continuar porque descubrimos más cosas de ese modo.Richard P. Feynman, Seis piezas fáciles (la física explicada por un genio), Drakontos Bolsillo, 2006, p. 142.
Una predicción que, una vez hecha, es en sí misma la causa de que se haga realidad.En el ámbito educativo, esta teoría también se conoce con el nombre de efecto Pigmalión:
Esta teoría la entendemos como uno de los factores que influyen en la motivación de los alumnos en el aula. [...] Lo que ocurre es que los profesores formulan expectativas acerca del comportamiento en clase de diferentes alumnos y los van a tratar de forma distinta de acuerdo con dichas expectativas. Es posible que a los alumnos que ellos consideran más capacitados les den más y mayores estímulos, más tiempo para sus respuestas, etc. Estos alumnos, al ser tratados de un modo distinto, responden de manera diferente, confirmando así las expectativas de los profesores y proporcionando las respuestas acertadas con más frecuencia.

El pensamiento fanático podría definirse como aquél que funciona construyendo argumentos que penetran en la mente ajena, consigue predicamento social y opera destruyendo.M.ª Cristina Betrian i Piquet, "Desvelando fanatismos cotidianos de la mano de un niño", Foro Interno, Nº 3 (2003), pp. 35-36.
[...] El pensamiento fanático engaña con verdad al construir el argumento sobre una sola faceta segregada de una realidad más compleja, al presentar el argumento, a modo de antifaz, como única conclusión, ocultando el resto de facetas de la misma realidad que llevarían a conclusiones diversas.
En sí misma, toda idea es neutra o debería serlo, pero el hombre la anima, proyecta en ella sus llamas y sus demencias; impura, transformada en creencia, se inserta en el tiempo, adopta figura de suceso: el paso de la lógica a la epilepsia se ha consumado… Así nacen las ideologías, las doctrinas y las farsas sangrientas.Emil Michel Cioran, Adiós a la filosofía y otros textos, Alianza Editorial, Madrid, 1980, p. 13.
Leyendo en La lógica de la ciencia en la sociología (1971), del sociólogo Walter L. Wallace:Además de cualquier otra cosa que pueda ser, la ciencia es un modo de generar enunciados acerca de acontecimientos del mundo de la experiencia humana y de contrastar su verdad. Pero dado que la ciencia es sólo uno entre diversos modos de llevar a cabo esto, parece apropiado identificar primero todos ellos, especificar algunas de las diferencias más generales que existen entre ellos y localizar así a la ciencia dentro del contexto que ellos proporcionan.Wallace afirma que los tres primeros tipos, aun siendo sustancialmente diferentes, tienen el defecto de que para retirar la confianza que durante mucho tiempo hemos depositado en ellos (ejemplo: dogma religioso) haría falta un gran número de refutaciones. Y aun así, éstas tendrían poco impacto. Es decir, te va a costar mucho convencer a una tribu de que la utilidad terapéutica de sus cánticos es, cuando menos, muy dudosa.
Hay al menos cuatro modos de generar enunciados empíricos y de contrastar su verdad: "autoritario", "místico", "lógico-racional" y "científico". Una diferencia esencial entre estos es el modo en que cada uno pone la confianza en el productor del enunciado que se sostiene que es verdadero (esto es, se pregunta: ¿Quién lo dice?); en el procedimiento mediante el cual se obtuvo el enunciado (esto es, se pregunta: ¿Cómo se sabe?); y en el efecto del enunciado (esto es, se pregunta: ¿Qué diferencia trae consigo?)
Combina una confianza primaria en los efectos observacionales de los enunciados [...] con una confianza secundaria en los procedimientos (métodos) utilizados para generarlos. Se da relativamente poca importancia a las características del productor per se.Es por eso que según él:
Los métodos científicos buscan, deliberada y sistemáticamente, aniquilar el punto de vista del científico individual. Nos gustaría poder decir de cada enunciado de información científica [...] que representa una imagen imparcial del mundo; no la imagen personal del mundo de un científico dado, y en último extremo ni siquiera una imagen humana del mundo, sino una imagen universal que representa el modo en que el mundo "realmente" es. [...] Claramente, esta "objetividad" incorpórea es imposible para seres finitos, y nuestra aproximación más cercana sólo puede ser el acuerdo entre los científicos individuales.Para profundizar:
Después de publicar el post de Sociología en la ciencia-ficción, se me ha ocurrido introducir periódicamente en el blog una disciplina que tengo bastante abandonada: la historia. En principio, la idea inicial es hacer un total de diez posts, más o menos. Probablemente haga uno o dos, me aburra y pare, pero al menos no me podré reprochar el no haberlo intentado.
Empezaré con la sociedades preindustriales (caída del Antiguo Régimen) para pasar rápidamente a la estupenda Revolución Industrial. Después recordaremos unas cuantas revoluciones más, como la Francesa o la independencia de EE.UU, hasta llegar al movimiento obrero, al imperialismo y colonialismo, a la Revolución Rusa, a las chulas Guerras Mundiales, a la descolonización y al subdesarrollo, a la Guerra fría... A ver qué tal sale.
En estos posts, sobre todo, quiero seguir un consejo que nos dio nuestro profesor de historia nada más empezar la primera clase. Dijo algo así: si encontráis aburrida la historia, habré fracasado, porque la historia no es aburrida, ¡los profesores son los que la hacen aburrida, en todo caso! Bueno, le he añadido un poco de dramatismo, pero en esencia eso es lo que dijo. En su favor diré que ser un excepcional profesor de historia es muy difícil, casi imposible. Así pues, por la parte que me toca, trataré de imitar a un buen profesor y ser lo más ameno posible. Antes simplista que incomprensible, dicen.
El principal objetivo de estos posts es obligarme a leer el temario de la asignatura de historia. Como dije en aquel post, las próximas semanas voy a centrarme casi única y exclusivamente en el temario de la carrera (exactamente en Sociología, Ciencia Política e Historia). Si veis que se vuelve aburrida la cosa, lo siento jeje.

Voy a reproducir unos fragmentos -perdonadme la extensión, es todo tan bueno...- de una obra que aprecio muchísimo. Es uno de los libros que, junto con, por ejemplo, conferencias magistrales como la de Benjamin Zander, sacan al Hugo más optimista: me dan un motivo, ¡y qué motivo! El libro es Sociedad humana: ética y política, del filósofo Bertrand Russell: Me quedo con esta parte:En diversas épocas ha habido hombres que vieron lo que era bueno, pero que no lograron alterar el patrón del comportamiento humano. Buda, al igual que Cristo, enseñó el amor universal, pero al final los habitantes de India prefirieron a Siva. [...] Hay una tendencia tan fuerte de la naturaleza humana hacia las pasiones más violentas, que los que se oponen a ellas casi siempre incurren en el odio, y todos los sistemas de la moral y de la teología se han inventado para hacer que la gente sienta que la violencia es noble.
[...] En estos capítulos, que tratarán del conflicto de las pasiones organizadas desde que empezó la civilización y de la pérdida de felicidad que ha producido este conflicto, tendremos que considerar por qué los hombres, desde entonces, usaron su inteligencia para hacer un mundo que sólo unos pocos pudieron disfrutar, y que para la mayoría suponía una vida mucho más desgraciada que la de los animales salvajes. Hasta que comprendamos por qué ha ocurrido esto, no podemos esperar descubrir ningún modo de hacer que las doctrinas éticas sean eficaces. Todo lo que en los siguientes capítulos pueda parecer pesimista o capaz de producir el desaliento tiene como único propósito el descubrir formas por las que la humanidad pueda ser inducida a ser feliz. El problema no debería ser insoluble, porque después de todo se apela principalmente al egoísmo. [...] Es la inteligencia, que acepta nuestras pasiones como inalterables, la que ha llevado al mundo a su peligrosa condición actual. Pero nuestras pasiones no son inalterables. Se requiere menos destreza para alterarlas de la que se ha utilizado en la transmutación de elementos. Yo mismo no pudo llegar a creer que la raza humana, que ha demostrado en algunos aspectos una destreza tan extraordinaria, sea en otros tan inalterablemente estúpida como para insistir en su propio tormento y destrucción. [1]
Los hombres han creado belleza; han tenido visiones extrañas que parecían el primer atisbo de un país maravilloso; han sido capaces de amor, de solidaridad con toda la raza humana, de grandes esperanzas para la humanidad en su conjunto. Es cierto que estos han sido logros de hombres excepcionales, y que han tropezado con frecuencia con la hostilidad de toda la comunidad. Pero no hay ninguna razón para que el tipo de hombre que hoy es excepcional no sea normal en los siglos venideros, y si esto ocurriera, el hombre excepcional de este nuevo mundo sería tan superior a Shakespeare como Shakespeare lo es ahora a un hombre corriente. Se ha utilizado tan mal el conocimiento, que nos es difícil imaginar lo que hace falta para elevar el nivel de lucidez de la población en general hasta el nivel que ahora sólo logran los hombres de genio. Cuando me permito esperar que el mundo saldrá de sus problemas actuales y que algún día aprenderá a entregar la dirección de sus asuntos, no a crueles titiriteros, sino a hombres que posean sabiduría y valor, tengo ante mí una visión luminosa: un mundo donde nadie pase hambre, donde haya pocos enfermos, donde el trabajo sea agradable y no excesivo, donde sea corriente un sentimiento bondadoso, y donde las mentes liberadas del temor creen placeres para los ojos, los oídos y el corazón. No digáis que es imposible. No es imposible. [2]
Hasta que comprendamos por qué ha ocurrido esto, no podemos esperar descubrir ningún modo de hacer que las doctrinas éticas sean eficaces.Y es que, como más adelante afirma:
Las discusiones más corrientes sobre política y sobre teoría política no toman demasiado en cuenta la psicología. [...] Si la política se tiene que convertir en científica, y si queremos que los acontecimientos no nos sorprendan continuamente, es esencial que nuestro pensamiento político penetre más profundamente en las fuentes de la acción humana. [3][1] Bertrand Russell, Sociedad humana: ética y política, Ediciones Cátedra, Madrid, 1984, pp. 163, 164.
Este post se lo dedico a Siesp, quien me recomendó con casi paternal insistencia la lectura de la magnífica trilogía de la Fundación escrita por Isaac Asimov. Si bien he de reconocer que solamente me he leído la primera parte, muy a su pesar.Inspirándose directamente -como él mismo ha reconocido- en la historia de nuestro pasado, Asimov bosqueja los procesos sociopolíticos de su futuro hipotético, el paso de una forma de gobierno basada en la religión a una plutocracia más explícita, o, si se prefiere, del supersticioso Medioevo al Renacimiento, con sus príncipes de mercaderes.De modo que es inevitable comparar esta obra con El príncipe de Maquiavelo. No ya porque Asimov se sirva constantemente de estratagemas políticas maquiavélicas para darle la continuidad que precisa la historia de la Galaxia, sino más bien porque la obra de Maquiavelo, o más bien el pensamiento naciente de su época, está claramente retratado en ese paso "del supersticioso Medioevo al Renacimiento".
"Nosotros los italianos somos irreligiosos y corruptos acerca de otros... porque la iglesia y sus representantes nos han dado el peor ejemplo".

No es sólo la separación entre mente y cerebro la que es mítica: la separación entre mente y cuerpo es, probablemente, igual de ficticia. La mente forma parte del cuerpo tanto como del cerebro.
[*] Fernando Fernández-Llebrez, ¿”Hombres de verdad”? Estereotipo masculino, relaciones entre los géneros y ciudadanía, Foro Interno, vol.4 (2004), p. 18.
El cerebro es una máquina antigua en tiempos modernos [...] El mayor aporte que ha hecho la biología al ser humano es mostrarle que es un bicho, con todo lo que ello supone.Cuando leí esto recordé un post que tengo a medio hacer, un post que he ido aplazando porque el tema me viene bastante grande. Es el concepto de la teoría evolutiva del conocimiento:
El punto de partida de esta rama de la ciencia sería la frase de Konrad Lorenz que dice que “la vida es un proceso de adquisición de conocimientos”. Toda la evolución sería un proceso por el cual los sistemas vivos, al adaptarse a su medio, extraen conocimientos o leyes de ese mundo. Como ejemplo puede ponerse el ojo humano que refleja las leyes de la óptica.
[...] Si los órganos de nuestro cuerpo tienen una historia y su desarrollo nos relata las sucesivas adaptaciones de los seres vivos a las condiciones del medio, es de suponer que con las funciones mentales ocurre lo mismo, y que nuestra razón, nuestro conocimiento, tendría que tener precursores en los animales que nos han precedido en la evolución.


Podéis ver estas y otras tres obras más de Cattelan en la Marian Goodman Gallery.