31 de diciembre de 2009

Los 10 mejores posts de 2009

Pere Estupinya acaba de hacer lo mismo en su blog y me ha dado envidia, sana primero e insana después.

Este año he publicado más de 300 entradas. Siento bastante aprecio por la mitad, si no más, y mucho aprecio por unas cincuenta. Así que hacer un top 10, como comprenderéis, es más feo que pegarle a un padre. Pero haré un esfuerzo, que no se diga.

Ah, si tenéis vuestra favorita, me encantará saber cuál es. Yo de momento he elegido estas diez, a ver qué os parecen. Os animo a hacer lo mismo en vuestros blogs:
1. Día del Escepticismo.
2. Sobre la empatía (o "sympátheia").
3. Neuropolítica: conservadores y progresistas.
4. Cómo ser de derechas y morir en el intento.
5. Los obstáculos de la divulgación científica.
6. Sobre el ateísmo y la metafísica.
7. Una ética para escépticos.
8. Sobre la inteligencia ecológica.
9. El miedo al determinismo biológico.
10. Hipocresía, ética y evolución.
Prohibido compararlas con las de Pere.

Ahora, con vuestro permiso, voy a dedicar lo que queda de fiestas a leer más y postear menos. Hasta pronto. Felices fiestas, románticos, que sois unos románticos :o)

29 de diciembre de 2009

Carta a un cristiano*

De un comentario mío en la casa de Dios:
irichc, ¿de verdad no te pica la curiosidad lo que pueda decir la ciencia sobre tu religiosidad, qué es Dios y por qué crees en él?

Naturalmente, no se trata de reducirlo todo a ciencia. No se trata de destejer el arcoiris, de "deshacer lo tejido", sino de tejerlo aún mejor.

Si te va lo místico, adelante, es una opción natural, pero pon los pies en la tierra de vez en cuando, hombre, que sepamos si sigues entre nosotros o si te has ido volando.

Entiendo que te resistas, que no quieras dar tu brazo a torcer, pero que ni siquiera dudes... ¿de qué sirve entonces la filosofía, si no se la emplea para dudar?

Por mucho que mil artículos científicos te dijeran que todo lo que crees acerca de este mundo pesa aproximadamente 1.500 gramos y se llama cerebro, no lo creerías, ¿verdad?

Desde luego, argumentarás que los materialistas no pueden explicarlo todo, y tendrás razón. Pero reconocerás, supongo, aunque sólo sea en un arrebato de modestia después del champán, que cada vez sabemos más cosas gracias a
gente como esa:

"[Los filósofos] al principio solían decir: "Bien, esas leyes puede que se apliquen a la Tierra, pero no a los cuerpos celestes". Después de Galileo dijeron: "Bien, eso puede ser verdad para los cuerpos físicos, pero no para los organismos biológicos". Después de Darwin dijeron: "Bien, esto puede valer para nuestros cuerpos, pero no para nuestras mentes". Y así sucesivamente."

(*) Guiño a Sam Harris.

Para seguir leyendo:
- ¿Es Richard Dawkins un buen embajador del evolucionismo?, en La revolución naturalista.

28 de diciembre de 2009

Navidades anti-ZP

Aquí van algunas de las frases y expresiones que cualquier familiar esnob de derechas-tirando-a-fundamentalista-puesto-en-el-tema que se precie le regalará a tus oídos estas Navidades:

1. El emperador está desnudo y todavía hay quien no se ha enterado.

2. La idea de bien común es otro mantra al uso, una utopía, una brasa comunista, un camelo o las cuatro cosas a la vez.

3. Vale, vale, pero que no lo llamen matrimonio.

4. ¿Te has enterado de lo de Obama?

5. Hoy en día das una patada a una piedra y te salen diez buenistas.

6. Torturaría a quinientos mil toros con mis propias manos antes que permitir que esos rojos descuarticen y asesinen a fetos humanos de cuatro meses. ¡Hu-ma-nos, mecagüendios!

7. Ayer Felipe González y hoy ZP. Ya lo decía mi madre, un Duomazo a tiempo...

8. Soy políticamente incorrecto. Ningún progre quiere escucharme. ¿Sabes por qué? Porque la Verdad escuece.

26 de diciembre de 2009

La Antártida de Herzog

Diría que Encuentros en el fin del mundo es más una película que un documental (¡qué esperabas, es Herzog!), porque llega un momento en el que ya no sabes si estás escuchando a un científico, a un actor o una combinación de ambos. Así que os voy a recomendar una parte claramente documental, aunque como dice el que subió el vídeo a YouTube, "its not Antarctica, its Werner Herzogs Antarctica (and if you have seen any Herzog film then you know what I mean)".

25 de diciembre de 2009

La dentadura de Darwin

[...] por desgracia para vosotros, Darwin o sus ahijados no han sido capaces de explicar el mal moral en el hombre, que ni es una ventaja evolutiva ni puede identificarse con ningún remoto instinto que conservásemos residualmente. Ésta es la gran crux de la psicología positivista, la del pecado original, la cruz de Cristo, en la que os romperéis los dientes.
irichc, consigliere de Dios.

Las leyes de Arthur C. Clarke

Cualquier tecnología lo suficientemente avanzada es indistinguible de la magia.

23 de diciembre de 2009

Caos y orden

Este post se lo dedico a los irichcs del mundo. Con cariño.

Escribe E.O. Wilson en Consilience:
Siempre ha habido dos tipos de pensadores originales: aquellos que al ver el desorden intentan crear orden [los positivistas], y aquellos que al encontrar orden intentan protestar creando desorden [los posmodernos]. La tensión entre los dos es lo que hace que el conocimiento avance. Nos eleva a través de una trayectoria zigzagueante de progreso. Y en la contienda darwiniana de ideas, el orden siempre gana, porque (simplemente) ésta es la manera en que funciona el mundo real.
Edward Osborne Wilson, Consilience: La unidad del conocimiento, Galaxia Gutenberg/Círculo de Lectores, Barcelona, 1999, p. 66.

Los corchetes son míos, pero respetando el sentido del texto.

22 de diciembre de 2009

Nacido para la lidia... supuestamente

Naturalmente no niego que en Cataluña, como en el resto de España, haya partidarios de la prohibición que basan sus liberticidas intenciones, no en cuestiones de identidad, sino en el sufrimiento que supuestamente padece el animal durante la lidia. A estos les recomendaría la lectura del estudio del director del Departamento de Fisiología Animal de la Facultad de Veterinaria de la Universidad Complutense de Madrid, Carlos Illera del Portal, que demuestra científicamente cómo el toro es una animal absolutamente especial, "endendocrinológicamente" hablando, y está perfectamente adaptado para la lidia.

Pues ni adrede, oye. Con todos los animales que hay por ahí, quién nos iba a decir que elegiríamos para torturar probablemente al único animal "absolutamente especial endendocrinológicamente hablando" y "perfectamente adaptado" para ello.

20 de diciembre de 2009

Día del Escepticismo

Este post, aprovechando que hoy es un día especial para los seguidores de Carl Sagan, trata sobre ciencia y religión. Agarraos que vienen curvas:
In my view, not only is science corrosive to religion, religion is corrosive to science. It teaches people to be satisfied with trivial, supernatural non-explanations and blinds them to the wonderful real explanations that we have within our grasp. It teaches them to accept authority, revelation and faith instead of always insisting of evidence. (1)
Douglas Adams.

Con ánimo de no parecer que apoyo una idea tan aparentemente superficial como la de "ciencia y religión son atangónicas y sanseacabó", aprovecho la oportunidad que me brinda este día para aclarar que, si bien es verdad que la ciencia, la religión y otros inventos humanos como el arte y la música comparten un mismo origen evolutivo (un denominador común) y despreciar la importancia de uno es lo mismo que despreciarlos a todos, cuando yo empleo el término religión (no sé Adams) me estoy refiriendo en primer lugar a la Iglesia Católica y sus actos, después al cristianismo y sus actos, y por último, más generalmente, al resto de las religiones y sus actos; nunca al sesgo cognitivo que les da vida, que las vio nacer, ya que soy consciente de que para la "arqueología de la mente" la religión, con mayúsculas, es un proceso cognitivo valioso. A priori, todo el mundo es libre de creer en algo indemostrable mientras a) no vaya imponiéndolo/predicándolo por ahí, b) no dañe a terceros.
Un ser poseído por una creencia y que no buscase comunicársela a otros es un fenómeno extraño a la tierra, donde la obsesión de la salvación vuelve la vida irrespirable. Mirad en torno a vosotros: Por todas partes larvas que predican. (2)
¡Yo también soy una larva! Es evidente, y lo reconozco. Veo (casi) tanto la paja en el ojo ajeno como la viga en el propio. Es más, estoy muy lejos de ser el escéptico ideal. Pero no por ser parte del problema voy a dejar de querer ser parte de la solución. Otra cosa, desde luego, es que fracase estrepitosamente en el intento.

Cada vez somos más los que creemos que la religión, con minúsculas, en términos sociológicos más que biológicos, es perfectamente innecesaria (pese a los que creen que "no se conseguirá salir del atolladero sin una mayor importancia de la religión"), además de peligrosa en no pocas ocasiones. La religión no es la mejor manera de conocer el mundo (la ciencia no tiene rival en ese sentido), si bien es una manera. En cambio, saber qué es y por qué existe la religión, con mayúsculas, sí es una buena manera de conocer mejor el mundo, nuestro mundo. Al fin y al cabo, las dos salen del mismo sitio, del cerebro. Por eso, no seré yo quien se oponga a que la religión sea considerada una adaptación evolutiva, como sugiere el biólogo David Sloan Wilson, o que incluso el "nuevo ateísmo" (el de Dennett, Dawkins, Harris y compañía) sea considerado una "religión sigilosa". En cierto modo, a Sloan Wilson no le falta razón cuando afirma:
One reason that I am passionate about exposing the new atheism as a stealth religion is because it distracts attention from something far more important and interesting--the proper study of religion and all forms of human mentality from an evolutionary perspective. [...] The new atheists will need to display a virtue typically associated with religion--humility--if they wish to join this enterprise.
Que quede claro, además, que yo no odio a los creyentes ("the new atheists hate religion", dice Sloan Wilson); no odio a los posmodernos; ni odio a los comunistas ni odio a los neoliberales; no odio a los nacionalistas, como tampoco odio a los conservadores; no odio a los que creo que saben menos que yo. Y si alguna vez lo hago, se me pasa enseguida. Porque si lo hiciese, si me acostumbrase a ello, sería como odiarme a mí mismo. Bastante necedad tengo ya encima como para andar revolcándome en ella.

Sin embargo, lo que no acepto/aceptamos es que la religión se nos venda como algo bueno por el simple hecho de ser natural, y que todo el que la critique siquiera parcialmente es un fanático irreligioso. La religión, como institución y poder político (como efecto), debe existir hasta donde nosotros queramos que exista. Si consideramos que deteriora el bienestar general y que sus actos son contraproducentes, debe ser criticada e inmediatamente puesta en tela de juicio.

¡La primera ley de la robótica así lo establece!: "Un robot no debe dañar a un ser humano o, por medio de la inacción, permitir que un ser humano sea dañado". Cámbiese por "Un humano no debe dañar a otro ser humano o, por medio de la inacción, permitir que otro ser humano sea dañado" y ya tenemos qué es, para mí, ser un ateo minucioso. La religión, con minúsculas, infringe esa ley y por ello debe ser denunciada. No porque esté mal de arriba a abajo y no tenga nada bueno que aportar, sino porque está averiada desde el principio; opino que está congénitamente enferma. Esto, como es obvio, no le impide seguir vivita y coleando, pero sería una temeridad por nuestra parte no ver sus... digamos "externalidades negativas".

Decía Citoyen este verano, cuando se preguntaba qué significa ser ateo:
[...] el proyecto ateo es a fin de cuentas el mismo que el proyecto ilustrado: librar al mundo de concepciones supersticiosas y del pensamiento mágico que no deberían tener proridad sobre la visión científica del mundo en una sociedad libre.
Un proyecto ingenuo, pensarán algunos, pero en absoluto baladí.

Como muestra de las ganas que tengo de estudiar la religión, eso sí, desde el escepticismo científico ("abre tu mente, pero no tanto que se te caiga el cerebro", dicen), reproduzco aquí una pequeña parte del excelente ensayo Los neandertales cantaban rap del arqueólogo Steven Mithen, donde se sugiere la relación que existe entre las creencias sobrenaturales y el origen del lenguaje y de la música; "aunque no tengo pruebas", reconoce el autor una páginas antes. Perdonadme la extensión; creo que lo merece:
Como he puesto de relieve [...], el uso de la música para comunicarse con lo sobrenatural parece ser una característica universal de todas las sociedades humanas, históricamente documentadas o conocidas en la actualidad. ¿Por qué ocurre así?

Antes de responder, debemos tener en cuenta que las ideas relativas a los seres sobrenaturales son una consecuencia "natural" de la fluidez cognitiva que el lenguaje aportó a la mente humana, según he razonado con detalle en Arqueología de la mente. Al combinar, digamos, lo que sabemos sobre las personas con lo que sabemos sobre los animales, cabe imaginar una entidad que sea en parte humana y en parte animal; es el caso de la figurita hombre-león que se ha encontrado en Hohlenstein Stadel (Alemania), con unos 33.000 años de antigüedad. De la misma forma, al combinar lo que conocemos sobre las personas con nuestro conocimiento de los objetos físicos, podemos crear ideas de seres que pueden vivir para siempre (como las rocas), caminar sobre el agua (como una rama que flota) o son invisibles (como el aire que respiramos).

[...] Nuestras ideas en torno a los seres suprasensibles no son naturales, en el sentido de que entran en contradicción con nuestra concepción, hondamente evolucionada, del mundo como dominio específico. En consecuencia, son difíciles tanto de retener en nuestra mente como de transmitir a los demás: pruébese a explicar a otra persona el concepto de la Sagrada Trinidad, o siquiera a intentar comprenderlo cuando nos lo explican. Matthew Day [...] ha escrito recientemente: "uno de los problemas más endiabladamente complejos de nuestro trato con los dioses es que... nunca están ahí, en realidad". Por eso resulta difícil saber no ya cómo comunicarse con ellos, sino incluso cómo pensar en ellos.

En mi obra anterior, he defendido que los humanos modernos compensan esta carencia con el uso de símbolos materiales que actúan como "anclas cognitivas". Independientemente de si los seres sobrenaturales se tornan tangibles de forma representativa -como suponemos que ocurría con el hombre-león [...]- o de forma abstracta -como en la cruz cristiana-, estos símbolos materiales sirven para ayudar a conceptualizar y compartir las entidades e ideas religiosas en las que uno cree. Estos objetos constituyen una extensión de la mente humana, al igual que los instrumentos musiclaes sirven para extender nuestro cuerpo y nuestro tracto vocal.
(3)
Nota: He intentado decir lo que opino de la manera más rigurosa que me ha sido posible. Si después de haber dejado a un lado tus prejuicios (es lo que yo he intentado) sigues creyendo que ando más perdido que Adán en el Día de la Madre, intentaré aprender de tus comentarios, pero no te prometo nada. Dios me libre de llegar a sabio tan joven :o)

(1) Citado por el biólogo Richard Dawkins en una conferencia TED, minuto 09:45.
(2) Emil Michel Cioran, Adiós a la filosofía y otros textos, Alianza Editorial, Madrid, 1980, p. 15.
(3) Steven Mithen, Los neandertales cantaban rap, Editorial crítica, Barcelona, 2007, pp. 395-397.

Posts anteriores que apuntan en la misma dirección:
- Psicología congnitiva: la religión explicada.
- Construyendo las bases de mi filosofía.
- Los obstáculos de la divulgación científica.
Otros blogs que han aprovechado este día para reivindicar de una u otra manera el poder del escepticismo:
El libro de arena
Misterios al descubierto
BioTay
Ser Pensador
Ciencia en el XXI
Homínidos
Tribulando ando, mm...
Alerta Religión
Wis Physics
La Ciencia de la vida
Últimas noticias del cosmos
Física en la Ciencia Ficción
El viaje de Lonjho
Ciencia al día
Zuare En Línea

18 de diciembre de 2009

Un "meme benigno" en honor a Sagan

Leo en Proyecto Sandía (vía)
Una neumonía impidió que Sagan continuara su lucha personal contra las mentiras y la ignorancia el 20 de diciembre de 1996. Por eso me parece importante que continuemos esa lucha, y todos aquellos que seamos autores de algún blog, o cualquier otro medio de divulgación, dediquemos cada 20 de diciembre una artículo que hable sobre este tema.

Puede llamarse "Día del Escepticismo" o "Día mundial contra el avance de las Pseudociencias".
Venga, ¿quién se anima? ¿Héctor? Jeje :o)

17 de diciembre de 2009

Los ecologistas y los veganos están de suerte

Leo en el ABC (vía):
Un grupo de científicos holandeses ha conseguido por primera vez cultivar carne de cerdo en laboratorio a partir de las células de un animal vivo. Aunque por el momento nadie se ha llevado a la boca este plato «in vitro», todavía más parecido a una correosa sobra que a un suculento filete, los investigadores creen que podría lanzarse al mercado dentro de cinco años.

[...] Este tipo de producción podría reducir los miles de millones de toneladas de gases de efecto invernadero que anualmente emite el ganado, el 18% de las emisiones, según la ONU. Resulta un punto interesante a tener en cuenta, ya que el consumo de carne y productos lácteos podría duplicarse en 2050.

La carne artificial ha sido bien recibida por organizaciones ecologistas como PETA, que no le ponen ninguna «objeción ética» mientras no proceda de un animal muerto.
¡Y PETA ofrecía el año pasado un millón de dólares a quien consiguiese crear carne artificial!

Siempre he creído -bueno, es un decir- que el futuro de las organizaciones de protección animal (esto es, el futuro de su éxito) depende en gran medida del avance de la ciencia.

Para saber más:
- En Ojo Científico.
- In vitro meat.

16 de diciembre de 2009

A propósito de Copenhague

No hay ninguna compañía industrial en la Tierra, ninguna institución de ningún tipo, ni la mía, ni las vuestras, ni ninguna que sea sostenible. Me declaro culpable por mí mismo, no por nadie más, como saqueador de la Tierra, pero no según la perspectiva de nuestra civilización. Según esa perspectiva, soy el capitán de la industria. A los ojos de muchos soy un héroe moderno. Pero la verdad es que la primera revolución industrial es defectuosa, no está funcionando, es insostenible. Ese es el error. Y tenemos que cambiar hacia otra, ¡y mejor!, revolución industrial. Y esta vez hacerla bien.
Ray Anderon, La Corporación (2003), minuto 07:10.
Los movimientos empiezan con la gente, no con los gobiernos. Y cuando el movimiento está en marcha los gobiernos responden. El Black power, las mujeres, el movimiento contra Vietnam, no empezaron en los pasillos de Washington. Los gobiernos llevan años intentando definir Kioto mientras las empresas desarrollan la tecnología; mientras los Estados debaten sobre la reducción de emisiones, hay gente que quiere un estilo de vida más ecológico.
Arnold Schwarzenegger, goberneitor de California. Ayer mismo.

Para saber más:
- Última hora sobre el cambio climático en El País.
- Entrevista: Jeremy Rifkin, economista i divulgador de la tercera revolució industrial en frc REVISTA DE DEBAT POLÍTIC.
- Más sobre Ray Anderson en TED.
- Más sobre desarrollo sostenible en TED.

14 de diciembre de 2009

Ética del aborto (I)

Leyendo a Anthony Giddens en Sociología (p. 168):
El dilema ético más polémico que han planteado las nuevas técnicas de reproducción en las sociedades contemporáneas es este: ¿en qué condiciones debería serles posible abortar a las mujeres? La polémica se ha hecho tan intensa precisamente porque se centra en problemas éticos fundamentales que no tienen una solución fácil. Los que están "a favor de la vida" creen que el aborto está mal siempre, excepto en circunstancias extremas, porque equivale a un asesinato. Para ellos, las cuestiones éticas están sujetas, por encima de todo, al valor que hay que conceder a la vida humana. Los que están "a favor de la elección" señalan que el control de la madre sobre su propio cuerpo -su derecho a disfrutar de una vida gratificante- debe ser la principal consideración.

La polémica ha generado numerosos episodios violentos. ¿Es posible que se resuelva alguna vez? Al menos un destacado experto en teoría jurídica y social, Ronald Dworkin
(1993), ha señalado que sí es posible. Según este autor, las profundas divisiones que existen entre los que subrayan el derecho a la vida y los que recalcan el de la elección ocultan las razones aún mas profundas que hay para el acuerdo entre los dos bandos y que, por tanto, puede haber cierta esperanza. En otras épocas de la historia, la vida valía relativamente poco. Sin embargo, en la actualidad nos hemos acostumbrado a otorgarle un carácter sagrado. Los dos bandos están de acuerdo en ello pero lo interpretan de forma diferente; uno hace hincapié en los intereses del niño y otro en los de la madre. Según Dworkin, si se logra convencer a ambos bandos de que comparten un mismo sentido ético, será posible establecer un diálogo más constructivo.
Desafortunadamente, siempre hay quienes pasan de dialogar, es decir, ¡de pararse a pensar!, como Ignacio Arsuaga (fundador y presidente de HazteOir.org) o como los obispos.

¿Por qué actuamos así? ¿A qué se debe? Una de las respuestas que más me satisfacen es esta: debido a que el ser humano ignora la mayor parte de cuanto le rodea y la incertidumbre le hace sentirse realmente incómodo y fuera de lugar, se aferra, generalmente, a una única teoría ética, simplificando su concepción del mundo. Lo que en psicología se conoce, hablando mal y pronto, como el intento de reducir su disonancia cognitiva. Hace poco hablamos de ello, si os acordáis.

El filósofo Jesús Mosterín lo explica mejor que yo (¡faltaría más!):
A los filósofos nos gustan los principios simples, que dan cuenta de todo con el mismo criterio y desde el mismo punto de vista. Pero la realidad es compleja, y diferentes puntos de vista son a veces requeridos para dar cuenta de sus diversos aspectos. Nuestra conciencia moral ha de tener en cuenta la diversidad de nuestros problemas morales, y ha de ser lo suficientemente flexible como para adoptar diferentes perspectivas para tratar de problemas distintos. Algunas de las teoría éticas funcionan bien a ciertos niveles, pero son inútiles en otros. Por ejemplo, la ética kantiana enfatiza el efecto de nuestras acciones en los demás humanes (1), pero se olvida de sus efectos en nosotros mismos o en la biosfera. Los enfoques contractualistas de la ética sirven para analizar cuestiones como el cumplimiento de las promesas o el pago de las deudas, pero fracasan cuando se aplican a nuestras relaciones con los infantes o con los otros animales. El utilitarismo analiza bien algunas de estas cuestiones, pero no proporciona una plataforma fiable para asegurar las libertades individuales o para enfocar la problemática ecológica. Ninguna teoría ética simple es la panacea de todos los problemas morales. El conflicto moral entre perspectivas o intuiciones diferentes es a veces inevitable. A lo más que podemos aspirar es a alcanzar un compromiso práctico, que tenga en cuenta todos los aspectos relevantes de la cuestión. (2)
Para acabar con esta selección de textos y enlaces (al fin y al cabo este post es eso) me gustaría rescatar un dato muy curioso que nos cuenta el escritor Mauricio-José Schwarz en uno de sus vídeos (minuto 05:45):
Quienes se oponen a ese aprendizaje [a la educación sexual] son curiosamente los primeros culpables de los abortos que hay en el mundo. En Estados Unidos, el 70% de los abortos se practican a chicas de familias muy religiosas, de familias creyentes. Y sólo el 24% a mujeres sin creencias religiosas.
Como siempre, este post se conforma con promover la reflexión. Si creyera que con él ya está todo dicho acerca del aborto, que no hay lugar para la duda, dejaría el blog y me pondría a predicar. Supongo que me haría cura. Supongo que construiría mi propia Iglesia, mi propio negocio, y dejaría a un lado la filosofía. Supongo que empezaría a comportarme como un astuto capo y dedicaría todo mi tiempo a proteger mi fortuna. Supongo que así, sólo así, llegaría a ser un admirado Papa.
(1) Por "humanes" se refiere a los seres humanos en general, por aquello de la discriminación en el lenguaje.
(2) Jesús Mosterín, La naturaleza humana, Espasa Calpe, Madrid, 2008, pp. 358-359.
Relacionado: Ética del aborto (II).

12 de diciembre de 2009

Los mandamientos del buen maestro

Joan Bardina, director de l’Escola de Mestres de Barcelona a comienzos del siglo XX, incluía entre sus manaments del bon mestre, el siguiente: “No t’acontentis amb l’status quo. Tingues il·lusions, maquina projectes, elabora desitjos, pugna per realitzar-los”.
Greogorio Luri, frc REVISTA DE DEBAT POLÍTIC, nº 21, p. 62. (Vía).

Rescato concretamente ese fragmento más como señuelo para atraer vuestra atención y animaros a leer el artículo de Luri que como resumen del mismo. Recordad, página 62. Se titula La escuela ante el presente :o)

Para seguir leyendo:
- Cómo mejorar la educación en España.
- Entrevista con Inger Enkvist, en La Ilustración Liberal.

10 de diciembre de 2009

¿Seré el próximo Dalai Lama?

En este primer gráfico (cogido prestado a los de La Brújula Política) están representados algunos líderes mundiales según sus gustos políticos:Después de hacer el test de La Brújula Política (Heianderen, ¡mil gracias por el link!), esta fue la posición que me asignó:

De izquierda a derecha sale representada nuestra faceta economicista. De arriba a abajo nuestra faceta social. Para entender mejor el gráfico, ¡haced el test!

Relacionado:
- Ideologías y el gráfico de Pournelle.
- Matthieu Ricard, el monje biólogo.

8 de diciembre de 2009

Un mundo sin pobreza

Uno de los méritos del profesor Yunus* era haber sido capaz, según sus propias palabras, de "abandonar el punto de vista del ave y tratar de adquirir la perspectiva del gusano". Sólo a partir de la observación del mundo real desde su misma base se puede actuar para mejorarlo.

(*) Muhammad Yunus recibió el Premio Nobel de la Paz (2006) "por su lucha para lograr una economía justa para las clases pobres" y por impulsar lo que hoy en día se conoce con el nombre de microcréditos.

Para saber más sobre pobreza:
- "Poverty" en TED.

7 de diciembre de 2009

El sexo frágil

P. ¿Es más frágil el hombre o la mujer?

R. En términos que interesa a la biología, que son los reproductivos, sería el hombre. En último término es más prescindible.
Adolf Tobeña. Faro de Vigo.

6 de diciembre de 2009

En qué creen los de izquierdas

Nos pregunta Tay en su blog:
¿Qué hace que las personas de izquierdas "crean" en el cambio climático y las de derechas no?
Os animo a participar. ¡Si es allí, mejor, claro! Yo ya lo he hecho, pero también lo voy a hacer aquí para matar dos pájaros de un tiro. Para entender mejor lo que viene a continuación, os recomiendo seguirlo allí, así leéis todos los comentarios y os ponéis en situación.

Aquí va mi respuesta. Con que ayude un poquito a esclarecer las cosas me doy por satisfecho, aunque me temo que no voy a ser muy original. Eso sí, en extensión no me va a ganar nadie. De eso ya me he asegurado :o)
Siesp defiende la importancia de la razón, de la evidencia empírica, de lo racional, de lo que aprendemos acerca del cambio climático mediante el estudio. En fin, de lo adquirido. Yo voy a defender la importancia de las emociones, de lo “visceral”, de lo inconsciente, de lo heredado.

En cierto modo, nuestro cerebro está dividido en dos sistemas que nos resultan igualmente útiles: el sistema deliberativo y el sistema reflejo (o lo que
Punset llama “conflicto razón-corazón”, “planificación vs reflejos”, etc.; minuto 11).

En ese sentido, es probable que un “conservador” dedique horas de estudio al asunto y llegue a la conclusión de que los problemas medioambientales evidentemente existen y son una amenaza. Sin embargo, y esto es lo que más me intriga, parece que el “progresista” no necesita tener los datos delante, no necesita saber gran cosa de ciencias ambientales para saber que nuestro medio ambiente no es moco de pavo y merece más atención de la que hoy día recibe.

¿Por qué sucede esto? ¿Por qué, también, hay conservadores novatos (sin formación en climatología) que, por el contrario, saben de inmediato que el cambio climático es una milonga de la "izquierda"? ¿No deberían ambos reconocer su ignorancia y no opinar hasta formarse una opinión sólida? Tal vez, pero no lo van a hacer. ¡Nadie lo hace!

No digo que la razón, la lógica y las pruebas no tengan una poderosa influencia en nosotros, pero quizá solamente a posteriori. ¿Por qué, con los mismos datos y evidencias a nuestra disposición, hay quien rechaza profundamente las
desigualdades sociales y quien no siente apenas nada? ¿Porque no quieren abrir los ojos, como dice Siesp? No lo creo. ¡Es porque no pueden hacerlo! Obviamente esto es verdad hasta cierto punto. No todo está en los genes, por así decirlo. Los párpados pesan, pero se pueden abrir.

También podemos verlo como dice Rick. A este respecto hay mucho material, y alguna que otra teoría.

Dejarse seducir por el status quo bias es más fácil de lo que creemos. Por naturaleza, pocos son los que le ven el aliciente al cambio. Tendemos al conformismo. Como consecuencia, tenemos líderes en los que delegamos y a los que obedecemos. Es normal, entonces, que la mayor parte del tiempo apelemos a nuestras creencias (a lo irracional) para explicarles a los demás cómo es el mundo según creemos que es, en lugar de analizarlo objetivamente y explicarles cómo es en realidad. Es por eso que los científicos, para mí, tenéis el cielo ganado. Separáis en la medida de lo posible el grano de la paja, y luego nos lo dais maticadito :P

Como
Jonathan Haidt (minuto 08:30). Si os fijáis en el gráfico que allí aparece (cuidado con los subtítulos; tapan quizá lo más importante), los conservadores le dan prácticamente la misma importancia a lo que Haidt llama los cinco pilares de la moralidad. Por el contrario, parece como si los liberales (los "progresistas") sólo tuvieran en cuenta 2 de los 5 pilares: cuidar a nuestros semejantes y tratarlos de un modo justo. ¡A los otros tres (lealtad al grupo, respeto a la autoridad y pureza) no les dan tanta importancia como a esos dos!

¿Eso puede explicar por qué los "progresistas" tienden, en mayor medida que los "conservadores", a ser ecologistas? En parte sí, ya lo creo. Por eso la izquierda suele centrar su discurso en el bien común, la desigualdad e ideas similares.
La verdad es que este tema es apasionante. He disfrutado mucho respondiendo a la pregunta. Lo he hecho lo mejor que he podido.

Lo malo: que licenciaturas como Sociología o Ciencias Políticas no presten más atención a la psicología. ¡No saben lo que se pierden!

Relacionado:
- Los psicólogos y el cambio climático.
- ¿Por qué los de derechas son más negacionistas?, en A bordo del Otto Neurath.

4 de diciembre de 2009

Por qué sufrimos

Muchos son los filósofos que han hablado del sufrimiento humano. Muchos de ellos, pesimistas hasta la médula, llegaron a la conclusión de que este mundo debía de ser el peor de los mundos posibles.

Muchos cristianos, yendo aún más lejos, creen que el sufrimiento es el castigo por el pecado que cometimos (véase "pecado original"). Otros, más en sus cabales, creen que se debe a que Dios nos pone a prueba. Constantemente, de hecho.

Afortunadamente, hoy día la ciencia "se ha conciliado con el estudio de la felicidad", nos dice Punset. El sufrimiento, por tanto, puede ser visto de otro modo.
Es insólito e incomprensible que dos de las tres invenciones más sofisticadas y de mayor impacto de la mente humana -la religión, la política y el arte [...]-, nacidas, justamente, para proteger a los homínidos del miedo, se hayan vuelto instrumentos de terrores indecibles y hayan permanecido ajenos por completo a las ansias primordiales de felicidad para cuya consecución se alumbraron. [1]
¿Y por qué existe el dolor? Responde Damasio:
Sólo podemos aventurarlo, pero la razón debe tener algo que ver con el hecho de que el sufrimiento nos pone sobre aviso. Sufrir nos ofrece la mejor protección para la supervivencia puesto que aumenta la probabilidad de que los individuos hagan caso de las señales de dolor y actúen para evitar su origen o corregir sus consecuencias. [2]
[1] Eduard Punset, El viaje a la felicidad, Ediciones Destino, Barcelona, 2005, p. 124.
[2] Antonio Damasio, El error de Descartes, Editorial Crítica, Barcelona, 2006, p. 301.

3 de diciembre de 2009

2 de diciembre de 2009

¿Puede el feminismo cambiar el mundo?

Cuando escribí el post Neuropolítica: conservadores y progresistas (donde sugería la relevancia de la empatía en la ciencia política), pensé que algún día dedicaría otro post con el mismo planteamiento pero titulado, esta vez, Neuropolítica: hombres y mujeres.

Ese día no ha llegado, y tal vez nunca llegue. Sin embargo, desde entonces me seduce la siguiente idea, aún por pulir:
¿Son las mujeres, por término medio, más empáticas que los hombres, menos belicosas? Si es así, ¿es posible que debido a ello y, sobre todo, a su cada vez mayor incorporación al trabajo, el "mundo" lo acabe notando?

¿Verán los partidos políticos (y los consejos de dirección de las empresas) alterados siquiera levemente sus intereses por el hecho de haber "menos testosterona" entre sus filas? ¿Tomará una ministra de defensa las mismas decisiones que un ministro? ¿Se comportará igual una empresaria que un empresario?
Si he sido demasiado ingenuo, por favor, no se lo digáis a nadie :o)

Actualizado: La pregunta del título sólo es un reclamo. No os ensañéis con ella. Su simpleza indica que no ha de ser tomada en serio. Disculpad mi torpeza (mi concepto de "feminismo" es algo difuso; no es necesario entretenerse con él). Tirad a matar si queréis, pero a las otras.