8 de enero de 2010

La opinión de los científicos

Por un lado:
El debate, por parte de la izquierda —insisto en que no quiero politizar, sencillamente tomo interlocutores—, se ha centrado últimamente en una batería de dos argumentos. El primero, tradicional, consiste en no querer considerar al feto como ser humano, considerando como respaldo las opiniones encontradas de los científicos, que no tienen seguridad absoluta del momento en que el feto pasa a ser humano. Ya hemos discutido este punto: ¿qué carajo tienen que opinar los científicos al respecto? No es un problema que puedan resolver las ciencias naturales; es un problema gramatical, o metafísico [...] la opinión de los científicos no viene a cuento.
Sierra, Una isla al borde.

Por otro:
El científico opinador era una noción aceptada y común en una España que se consideraba atrasada. Que los científicos tuvieran una presencia regular en las tribunas públicas con la finalidad de aportar su pensamiento y su visión del mundo era normal, y en cambio ahora no lo es. Hace cien años se consideraba que los neurobiólogos tenían algo que decir en el debate general y se les reservaba unos lugares para opinar. Ahora no.

[...] todas las ramas de la biología y la medicina tienen cosas que decir sobre el debate social. Te lo diré al revés: es poco habitual que en cuestiones como la eutanasia o el mantenimiento de la vida en estados vegetativos prolongados, participe la opinión científica. Es muy poco habitual. Participa todo el mundo, excepto los científicos.

Adolf Tobeña, Tercera Cultura.

Para seguir leyendo:
- Ética del aborto (I).

17 comentarios:

Tay dijo...

El aporte de la ciencia debe ser el de aportar datos, y además de eso, aportar científicos al debate, pues muchos de ellos, pueden considerarse sabios actuales...

Otra cosa es que el de arriba, por mucho que me duela, tiene algo de razón, es un problema social o moral, no científico, nosotros le damos importancia a la vida que nos da la gana... podemos inventar que existe un rasgo que determina el valor de la vida, pero siempre será un invento... eso sí, si sabemos esto también es gracias a la ciencia, así que la ciencia siempre tendrá algo que decir.

Un saludote

Juan Carlos Álvarez dijo...

La "cuestión del aborto" es un problema científico, jurídico, político, social, cultural, ideológico, moral, etc. Ninguna de estas categorías agota por sí sola la problemática del aborto. O, lo que es lo mismo, el aborto es un problema filosófico, pues la filosofía se define precisamente por la interconexión o interrelación entre distintas categorías o ámbitos del conocimiento.

Si uno intenta poner en relación conceptos biológicos, sociales y políticos, o conceptos jurídicos, económicos y morales, etc., está haciendo filosofía. Otra cosa es que esa filosofía sea buena o mala, académica o mundana, exacta o imprecisa. Una buena filosofía siempre se basará estrechamente en las teorías y hallazgos de las ciencias exactas, naturales y sociales. Por lo tanto, no cabe hablar de una distinción o separación drástica entre ciencia y (buena) filosofía: la buena filosofía, la filosofía científica, es la disciplina que estudia los conceptos más generales (ser, conocimiento, verdad, bien, etc.) y las hipótesis más generales (la cognoscibilidad del mundo, la moralidad de la especie humana, etc.), utilizando como instrumento la lógica y las matemáticas, y como contenido todo el corpus de las ciencias naturales y sociales.

Por eso lo que dicen los científicos sobre el aborto es esencial. La buena filosofía no es sólo una reflexión sin más, sino una reflexión sobre un contenido, que es el que aporta la ciencia. Y en el caso del aborto la biología del desarrollo, la embriología, las neurociencias, etc., tienen muchísimo que decir.

Hugo dijo...

"... la ciencia siempre tendrá algo que decir."

Exacto, Tay.

"Por lo tanto, no cabe hablar de una distinción o separación drástica entre ciencia y (buena) filosofía"

¡Exacto, Juan Carlos!

Le habéis puesto palabras a lo que pienso. Titanes, que sois unos titanes :P

José Luis Ferreira dijo...

Muy de acuerdo. La ciencia ya ha mostrado que en el feto no hay un "yo" o un mínimo de consciencia, que es necesaria para esa sensación de "yo". A partir de ahí, se puede pensar lo que se quiera, pero no decir que se mata a un "yo".

Hugo dijo...

El argumento provida que más me hace sonreír es el de "¿y si ese feto abortado luego resulta que iba a ser el presidente de EE.UU o un gran científico?" :D

Un yo-saludo.

Siesp... dijo...

En el post planteas dos puntos que acaban con una misma conclusión: al primer orador (por orden de aparición, no por miembro de la segunda fundación) le parece que los científicos no deben de "pintar" nada en casi nada.

Y el segundo orador define que los científicos participan poco debiendo participar más.

Evidentemente, como yo odio la neutralidad y perfiero el compromiso, he de apostar por la segunda opción, añadiendo una frase de Horatio Caine pronunciada hoy en el estreno de la 8ª temporada de CSI-Miami. Le preguntaba un delincuente por qué no había oído nada en las noticias sobre los últimos avances que le aplican a él para descubrirlo, a lo que el teniente Caine responde lacónicamente: "Porque las armas son noticia y la Ciencia, no"

Pues peor para la gente.

eaiabrazos.

Hugo dijo...

Como dice Stewart Brand, en realidad...

"... la ciencia es lo único noticiable. Cuando uno ojea un periódico o revista, todos los contenidos de interés humano son el mismo él-dijo-ella-dijo de siempre, la política y la economía los mismos lastimosos dramas cíclicos, las modas una patética ilusión de novedad, y hasta la tecnología es previsible si uno sabe algo de ciencia. La naturaleza humana no cambia demasiado; la ciencia sí, y los cambios se acumulan alterando el mundo de manera irreversible."

John BROCKMAN, La Tercera Cultura. Más allá de la revolución científica, Tusquests Editores, Barcelona, 1996, p. 14.

Un saludo, Siespiecillos.

Tay dijo...

Espectacular cita, Hugo. Totalmente cierto.

Hugo dijo...

Hum... no sé yo si es totalmente cierto. Ese "ojea" me huele mal. Creo que es con h, pero no se lo digas a nadie :P

Siesp... dijo...

¡Diablos!, me has hecho ir al diccionario.
Aunque parezca lo mismo y, entendiendo que se puede hablar de ojear y hojear, en el texto que reproduces le viene como anillo al dedo la 4ª acepción del verbo ojear. Por lo tanto, considero que está bien escrito así, sin que signifique que con H lo estuviera mal, aunque menos preciso.

¿Más o menos?

Hugo dijo...

Ojear, 4ª acepción: "Mirar superficialmente un texto."

Hojear, 2ª acepción: "Pasar las hojas de un libro, leyendo deprisa algunos pasajes."

Parece que las dos valen. Gracias por buscarlo. Ya creía que "ojear" estaba mal :P

carlitox dijo...

Pero la ciencia nos ayuda a conocer las características de un embrión de 5 semanas y las de un feto 5 meses.

Ahora que estoy con el tema, no entiendo cómo hay gente que puede considerar una persona a un óvulo fecundado. El argumento de que si no se le destruye llegará a ser tan igual como nosotros, es bastante pobre, pues el óvulo que es expulsado todos los meses, también hubiera llegado a ser tan igual como nosotros, si la mujer hubiera tenido relaciones en su período fértil.

Un saludo.

Hugo dijo...

no entiendo cómo hay gente que puede considerar una persona a un óvulo fecundado.

La mayoría de esas personas son creyentes, es decir, creen que un óvulo fecundado tiene alma. Por eso es tan difícil convencerlas. Su argumento se basa en una ilusión, en un deseo. Y cuando eso ocurre se suspende toda posibilidad de acuerdo, es decir, de consenso o razonamiento mutuo. Adiós a la razón, bienvenida la fe.

carlitox dijo...

Es posible (aunque históricamente se opusieron al aborto por otros motivos). La cuestión es que fuera de una teocracia, la legislación (la ley del aborto, para el caso que nos ocupa), no debiera verse determinada por ilusiones ni por deseos, sino por cosas concretas. Después de todo… ¿qué es el alma?

Pdta: No obstante, superadas las barreras de la fe, siguen existiendo desacuerdos; por ejemplo entre los que pensamos que un embrión a la quinta semana de embarazo no tiene derecho a la vida, pero un feto al quinto mes, sí; y los que creen que el derecho a la vida se adquiere después del alumbramiento.

Hugo dijo...

históricamente se opusieron al aborto por otros motivos

Hmm... puede ser. ¿En cuáles estás pensando?

No obstante, superadas las barreras de la fe, siguen existiendo desacuerdos

Por supuesto ;-)

carlitox dijo...

Estaba pensando en la antediluviana exigencia de tener sexo solo con fines reproductivos. La Iglesia, entonces, no prohibía los abortos por considerar que los embriones tenían alma, sino porque como los embriones no se hacían jugando una partida de ajedrez, sino teniendo relaciones sexuales; al abortar se estaba violando descaradamente la norma.

¿Tú?

Un saludo.

Hugo dijo...

Se me había pasado el motivo 'sexual'. Gracias.