19 de enero de 2010

Mis padres son gays (II)

Los niños con dos padres del mismo sexo están tan bien adaptados como los niños con padres de distinto sexo. No parece que haya nada inusual acerca de su desarrollo sexual: las chicas son tan femeninas como las otras, y los chicos tan masculinos como los demás. Los investigadores no han encontrado hasta ahora ningún incremento en la tendencia de los niños con padres homosexuales para convertirse ellos mismos también en homosexuales, pero es demasiado pronto para hacer predicciones a largo plazo. Las pruebas de los estudios genéticos demuestran que los genes pueden tener un papel clave en la orientación del papel sexual, y si eso es así, deberíamos esperar que la homosexualidad se diera con mayor frecuencia entre los hijos biológicos de los homosexuales. Los psicólogos han dejado de considerar esto, desde luego, como un signo de inadaptación.
Judith Rich Harris, El mito de la educación, Grijalbo, Barcelona, 1999, p. 79.

Muy relacionado:
- ¿Realmente necesitan los niños un padre y una madre?
- Mis padres son gays (I)
- ¿Pueden los homosexuales ser buenos padres?
- "Teoría del desorden", del documental El sexo de los dinosaurios.

7 comentarios:

Carlos Suchowolski dijo...

Ya sabes (digo) que para mí este libro fue revelador. En él está "casi todo", je...
Un abrazo (y ap`rovecho para insistir: no sientas "escaldado").

Raven dijo...

Incluso habría que ver si no tienden a llevar la contraria. Ya sabe, el típico niño ladrón hijo de padre policía, el típico hijo fiestero con padres ultra-conservadores... etc.

Bayo dijo...

Hola:

¡Pero eso la iglesia católica ya lo tiene definido! ¿Acaso algún dios realemente les hablará que saben tanto?

Saludos.

Bayo

Siesp... dijo...

Lo que más me gusta del post es que se trata de un texto de 1999. ¡Ya había gente inteligente en ese año! xD

Hugo dijo...

Raven: Habría que verlo, sí. Aunque... hum, lo dudo. La tesis de este libro [reveladora, como dice Carlos (gracias por insistir, por cierto)], es "por qué los padres pueden influir muy poco en sus hijos". Es decir, habría que ver si no es más que un tópico lo de "llevar la contraria".

Antes de leer el libro creía que el orden de nacimiento marcaba o podía marcar de algún modo la personalidad de los hijos. Es decir, no descartaba que los primogénitos fueran más "algo" o menos "algo" que los benjamines, y viceversa, ya que (y esto sí que es cierto; lo otro no se ha demostrado) los benjamines tienden a recibir una mayor atención por parte de los padres. Pero parece ser que esto no afecta: en promedio, los benjamines no salen "mejor" ni más felices que los primogénitos.

Tampoco sabía que ser hijo único o hijo con hermanos no parece tener ningún efecto apreciable en la personalidad.

Bayo, la Iglesia... ¿Has visto el vídeo que enlazo al final del post? En él, por ejemplo, sale gente muy pero que muy católica. Uno de ellos llega a insinuar que, de seguir así (es decir, legalizando el matrimonio homosexual, la adopción, etc.) una segunda guerra civil española podría estar al caer :D

Siesp, ¿a que sí? Para que veas. LeVay
, por ejemplo, ya decía cosas muy interesantes en 1991. Yo no tenía ni cinco años :P

Un saludo a todos.

Siesp... dijo...

Me "encanta" la gente que, a la más mínima, recurre a la "guerra civil" para solucionar su concepto de moral. Siguen pensando "en sangre" y, por supuesto, ganando la guerra, como siempre.
Pues mira, odio las guerras por principio, pero esa gente se merecería una... ¡para perderla! (que ya está bien) jeje.

Se les escapa el "gen guerrero", y siempre procedente y/o coaligado al gen religioso-moral.

"Mis padres son gays", ¿Y qué? Nadie impone nada a nadie, cada cual es libre de elegir. Es cuestión de derechos. Pero eso nunca es entendido por los parabolanos. La familia es la unidad única en indivisible, sin darse cuenta que una mujer da a luz a individuos, nunca a familias. Éstas son el resultado de un tipo de organización posterior de la que se ha dotado el hombre, y como obra humana, por el hombre puede ser redefinida.


Saludits.

Hugo dijo...

No me parece casualidad que las dos naciones más dispuestas a guerrear de la OTAN (Turquía y EE.UU) sean también las que más niegan la teoría de la evolución (aprox. el 50% de los encuestados). Esto último no sale en el estudio pero es cierto. Fíate de mí :P

Pew Global Attitudes Survey, 2007, p. 43.

Un saludo :D