20 de enero de 2010

Sowell, ese gran liberal

Los gays tenían toda la razón cuando decían que lo que ellos hacen no es asunto de nadie. Pero es que ahora andan reclamando el derecho a recibir la aprobación de los demás, y eso es algo completamente distinto. Nadie tiene el derecho a arrancar aprobaciones a un tercero.
Thomas Sowell, the world is yours.

4 comentarios:

Siesp... dijo...

No estoy de acuerdo. Niego la mayor. He leído entero el enlace y, lógicamente, no se puede estar de acuerdo.

Cuando la sociedad crea "vías de circulación" para las individuos, puede que sea demasiado caro económicamente adaptar las aceras para que también circulen los que viajan en silla de ruedas. Cuando la sociedad es avanzada y tiene recurso, se da cuenta e intenta corregir y corrige esa "discriminación". En Sudán, por mucho que la sociedad proteste (y no lo hará por eso) no adaptarán aceras al paso de sillas de ruedas, pero en Alcoy, sí.

Los gays no necesitan la aprobación de nadie, simplemente exigen ser tratados como personas por los disminuídos que consideran a aquellos como "arrancadores de aprobaciones a un tercero".

Ya puedes comprobar que no sólo hay subnormales en el tema ovni. Por desgracia, los que tú presentas son mucho más dañinos para la sociedad.

Saludits.

Miguel dijo...

Qué manía con que el matrimonio y la familia es algo inmutable. Entonces, ¿dónde están mis esclavos y concubinas? mklfdskafnsdnjv

Hugo dijo...

Y pensar que una vez me cayó bien... :P

Siesp, Miguel, un saludo.

Anónimo dijo...

¿Dónde está el problema?