12 de mayo de 2010

Enseñar el creacionismo... por caridad

Freeman Dyson, físico de profesión, "acomodacionista" (*) en sus ratos libres, escribe en su libro El infinito en todas direcciones lo siguiente:
Al escuchar últimamente disputas vehementes entre biólogos y creacionistas con respecto a la enseñanza de la biología en las escuelas norteamericanas, me ha chocado oír entre los científicos voces que sonaban tan arrogantes como las voces de los creacionistas. En esta controversia, los padres de los alumnos se quejan de que las escuelas públicas utilicen el dinero de los contribuyentes para destruir la fe religiosa de sus hijos. La queja de los padres es legítima. La tragedia de su situación radica en el hecho de que sus creencias religiosas están en conflicto con las doctrinas evolutivas de la biología moderna. Pero lo científicos, en general, no demuestran respetar ni comprender la angustia humana de los padres.

No hay solución fácil al conflicto entre el dogma fundamentalista cristiano y los hechos de la evolución biológica. Yo no digo que el conflicto podría haber sido totalmente evitado. Solamente estoy diciendo que el conflicto se hizo más desagradable y dañino, tanto para la religión como para la ciencia, por la autosuficiencia dogmática de los científicos. Lo que se necesitaba era un poco más de caridad humana, un poco más de voluntad de escuchar que de proceder en forma autoritaria, un poco más de humildad. Los científicos necesitan estas virtudes cristianas tanto como muchos predicadores. Los niños, sobre cuyos corazones y mentes se libra esta batalla, necesitan ver que ambos bandos son legítimos, que tanto la fe de sus padres como la visión de mayor amplitud de la ciencia son merecedoras de respeto.
Por querer ser imparcial y moderado, ¿no estará cayendo en la falacia del punto medio? Hum... no sería la primera vez que le ocurre. ¿Qué opináis? ¿Es acomodacionismo, o es otra cosa?

(*) Dyson me parece más acomodacionista que, por ejemplo, Gould. Gould al menos tenía claro que al creacionismo ni agua.
Freeman Dyson, El infinito en todas direcciones, Tusquets Editores, Barcelona, 1991, pp. 18-19.

12 comentarios:

Anónimo dijo...

Está bien que los científicos tiren abajo las creencias religiosas, son miles de años de embaucar a la gente. Las nuevas generaciones tienen que despertar a la Ciencia y a la Razón, no pueden seguir creyendo en poderosos ancianos de túnica y larga barba blanca ni en sus empleados de larga sotana negra o de cualquier color, que al fin y al cabo las religiones son todas iguales, la negación de la verdad. La enseñanza de la evolución es imprescindible para ayudar a los jóvenes a abrir su mente al razonamiento y entender de donde venimos y a donde vamos. Saludos.

CarlosR

Hugo dijo...

"La enseñanza de la evolución es imprescindible para ayudar a los jóvenes a abrir su mente al razonamiento y entender de donde venimos y a donde vamos."

Y sobre todo: quiénes somos :o)

Un saludo, CarlosR.

RespuestasVeganas.Org dijo...

Hola hugo,

Te paso una noticia muy interesante:

http://www.ojocientifico.com/2010/05/16/pez-nicaraguense-desafia-la-velocidad-de-la-evolucion/

seguro que ya la conocías jeje

Saludos,
David.

Hugo dijo...

No, no la conocía. Gracias :o)

Qué cosas. La verdad es que la biología sigue siendo para mí un gran misterio. Hoy mismo, por cierto, me he traído de la biblioteca La evolución y sus metáforas, de Jordi Agustí.

Un saludo.

Iñigo dijo...

Ya estoy viendo a estos reputados cientificos en el patio del colegio diciendoles a los chavales que papa noel son los padres, en fin.

Saludos

Hugo dijo...

Eso sería demasiado cruel :P

Una cosa es creer en Santa Claus (incluso en Dios, etc.) y otra muy distinta es creer que la Tierra tiene, literalmente, 6000 años de antigüedad y querer enseñarlo como un hecho. La escuela debe enseñar la diferencia entre el saber y la opinión, siempre que le sea posible hacerlo.

Un ejemplo de esto, en mi opinión, es "Educación para la ciudadanía". Si el contenido de la asignatura estuviera sesgado (es decir, si favoreciera claramente a una ideología), debería corregirse. No vería mal que se criticase o defendiese en líneas generales el capitalismo o cualquier otra cosa, lo que vería mal es que se criticase o se defendiese desde una posición política en concreto, en lugar de hacerlo desde la máxima objetividad posible.

Un saludo.

Iñigo dijo...

Bueno, al fin y al cabo que Papa Noel viaja en un trineo volador tirado por renos se presenta como un hecho.

Pero me parece que en el fondo la cuestion versa sobre el ambito privado y el ambito publico, y como debe de organizarse el espacio publico (democracia, racionalismo...), lo cual en efecto es otro debate.

En cambio en el ambito privado el que paga decide como suele decirse, y si los padres quieren que sus hijos crean que la tierra es un prisma piramidal, como es una mentira que no tiene porque hacer mal a nadie pues alla ellos. Ademas, aparte de estas "fantasticas incorporaciones biblicas al temario" los conocimientos adquiridos en dichos colegios no suelen ser peores que en cualquier otro centro, y la universidad la desarrollan tal cual. Es decir no se vulneraria el derecho a una formacion que tienen los hijos, del mismo modo que hacerles creer que papa noel existe no lo vulnera.

Saludos

Hugo dijo...

"si los padres quieren que sus hijos crean que la tierra es un prisma piramidal, como es una mentira que no tiene porque hacer mal a nadie pues alla ellos"

Habría que aclarar, antes de seguir, qué entendemos por "hacer mal a nadie" y, sobre todo, cómo y cuánto influye una creencia privada (por ejemplo: creer que los homosexuales son unos depravados morales, creer que la teoría de la evolución es mentira, como es el caso del creacionismo fuerte, etc.) en la esfera pública, donde tenemos la obligación de convivir.

Estoy convencido de que un fundamentalista cristiano con cierto poder (ej. Sarah Palin) sí que puede hacer daño a alguien (a muchos, en realidad). Por tanto, en casa, los padres son libres de inventarse las historias que quieran y contárselas a sus hijos, pero en la escuela ni hablar (la sensatez hay que imponerla en ciertos sitios, por el bien de todos), sobre todo si esas historias son manifiestamente falsas y perjudiciales.

Papá Noel no es real, pero tampoco es perjudicial o contraproducente. Al contrario, incluso puede que aumente la felicidad de los niños... Sea como sea, tampoco soy partidario de esas cosas. Si tengo hijos, los regalos se los haré yo, y se lo diré (aunque esto ya es una cuestión más personal) :P

"Es decir no se vulneraria el derecho a una formacion que tienen los hijos, del mismo modo que hacerles creer que papa noel existe no lo vulnera."

Comparar una cosa (enseñar el creacionismo) con otra (seguirle el juego a una tradición más o menos inocente como la de Papá Noel) es una equivocación.

Un saludo.

Iñigo dijo...

Dentro el ambito privado esta la escuela privada, como formula en la que los padres deciden con privacidad la educacion de desean que sus hijos percivan.

Saludos

Hugo dijo...

De acuerdo, en una escuela privada sí :o)

Jack the Rigger dijo...

Muy buenas. Señores, aquí no hay nada que acomodar: la obligación de la Ciencia es enseñar, por ejemplo, que la Tierra es redonda y gira alrededor del Sol; y si esto contradice los conceptos astronómicos de unos pastores de cabras de la Edad del Bronce, causando dos mil y pico años más tarde atroz desasosiego en algunos padres y sus correspondientes retoños, pues qué le vamos a hacer... Dos y dos son cuatro, y cuatro y dos son seis; y si a alguien su religión se lo prohibe, que deje de hacer sumas (al menos con dinero público)

Hugo dijo...

Amén :P