[...] sería inútil limitarse a la condena de las corridas sin tener en cuenta el terrible trato que sufren los animales por su carne o por sus pieles en granjas y mataderos. La fiesta de toros constituye la parte visible de un iceberg: la actitud depredadora del hombre sobre el mundo animal y sobre el medio físico. Su prohibición supondría un primer paso. Y resulta de un cinismo intolerable evocar la vida feliz de los toros en las dehesas, ecología cañí, cuando el desenlace es la muerte del animal vomitando sangre en el dolor. También un espléndido trato precedía a la ejecución de la víctima en el sacrificio azteca de Xipetotec. La batalla contra la tauromaquia apunta a la necesidad de una profunda revolución cultural, nada arcaizante, rigurosamente humanista.
Vía Blog Veterinario.




6 comentarios:
Incluso a los condenados a la silla eléctrica le facilitan el menú que desee la víspera de su ejecución.
PD.- (A quien corresponda) Las clases de economía suelo cobrarlas. Invocar un ejemplo puesto para comentar un post y lanzar toda una "tesina" no vale.
Perdona Hugo, por esta postdata fuera de "órbita" :P
"Las clases de economía suelo cobrarlas."
Capitalista... :P
"El humanismo que viene..."
No sé, no sé si vendrá. O simplemente ya pasó.
¡¿Ya pasó?! ¿Cuándo fue eso? ¿Lo sabías y no me avisaste? Serenus, creía que éramos... :P
...ya pasó el tiempo en que creíamos en él. Y en su posibilidad.
"la resistencia del libro frente al anfiteatro.."
http://books.google.es/books?id=oL4cgVtZ-eAC&lpg=PP1&ots=e3tLT75JtN&dq=normas%20para%20el%20parque%20humano&pg=PA23#v=onepage&q&f=false
¿"Creíamos"? ¿Quiénes?; ¿"Él"? ¿Qué él? ¿Cómo sé que hablamos del mismo humanismo?
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