20 de junio de 2010

Los toros y la cuestión de la libertad (I)

Mi filosofía política es que cada uno pueda hacer lo que le dé la gana […] Ahora bien, hay una completa incomprensión por parte de algunos […] del liberalismo y de la libertad. El liberalismo, desde siempre, desde los clásicos del liberalismo y de la libertad, en lo que consiste es en que dos adultos […] pueden hacer entre ellos lo que les dé la gana, incluido cualquier opinión política, incluido cualquier acto sexual, incluido cualquier transacción comercial. Cualquier cosa que quieran, si los dos están de acuerdo, lo pueden hacer. Eso es el liberalismo. Pero el liberalismo no es en absoluto que a un animal o a una criatura o a un niño o a un anciano se le pueda torturar impunemente […] La libertad nunca ha consistido en libertad de torturar a cualquier criatura. Y fíjense ustedes que los países más liberales del mundo […] son los primeros que han prohibido este tipo de prácticas. Inglaterra que "inventó" el liberalismo fue la primera que las prohibió.

¿Representa el abolicionismo una posición contraria al ejercicio de alguna libertad ciudadana o humana que haya de permanecer inmune a la coacción del poder público? El Estado, mediante el monopolio legítimo de la fuerza, es quien posibilita la convivencia en libertad [...] Incluso si uno acepta por toda misión del Estado la de impedir las conductas que inflijan daño a otros, la prohibición de las corridas de toros caería bajo el ámbito de dicha interferencia legítima. Los toros, como tantas otras especies de animales no humanos, son "otros" en algún sentido moralmente relevante [...] La libertad de quien quiere pintar unos bigotes a La Gioconda o un graffiti sobre el acueducto de Segovia o fumar en un colegio o enterrar a sus seres queridos en su plaza favorita o montar en su quad por las dunas de Doñana [...] es perfecta y legítimamente restringible.

El placer, el arte y la valentía no excusan la tortura, ni la libertad tampoco [...] Es duro prohibir, pero más duro es autorizar la tortura.

La duda que me parece más relevante se refiere [...] a la limitación de la libertad que podría suponer el triunfo de una iniciativa legislativa como esta. Permítanme que les diga que no creo que por enfáticamente que se enuncie este riesgo, el atetando a la libertad, sea una objeción justificada en este caso [...] Para mí el problema no está en si se limita o no la libertad, sino si en esa limitación hay una carga justificativa suficiente [...] La justificación básica de la limitación de la que hablamos en esta iniciativa legislativa, me parece la enunciada por Mill [...], que es la misma, por otra parte, que inspiró un célebre texto de Jeremy Bentham [...] ya en 1789. En su Introducción a los principios de la moral y la legislación, [...] insiste en la necesidad de evitar causar daño a intereses, necesidades o, digámoslo así, bienes que puedan ser jurídicamente relevantes. Pues bien, [...] aquí, a lo largo de estos días, creo que se ha argumentado contundentemente en este sentido. Aunque carezco de la autoridad científica de quienes desde las aportaciones de la biología, la etología o la neurociencia han demostrado, a mi juicio, insisto, contundentemente que esta tradición causa daños no justificables, creo que sus argumentos y pruebas científicas son difícilmente objetables [...] El daño causado a los toros en la fiesta [...] me parece difícilmente discutible, y por ello en mi opinión es un daño jurídica y no sólo éticamente inadmisible. Es maltrato y tortura, aunque también sea arte y tradición. La violencia y la guerra también [...] han inspirado el arte, la fiesta, la filosofía y el pensamiento, y no por ello defendemos la violencia ni la guerra. Su única justificación, la que permite hablar de "violencia justa" o "guerra justa", expresiones que por cierto para muchos de nosotros serían un auténtico oxímoron, se encontraría en el carácter de medio necesario para evitar un daño peor. Pero es que no es ese el caso de las corridas de toros.

Nota: Para ver las comparecencias (salvo la de Mosterín, que también podéis verla en YouTube) tenéis que registraros y pedir que las vuelvan a publicar. Lo hacen enseguida, no se tarda mucho y es bastante fácil. Así que no pongáis esa cara :o)

11 comentarios:

irichc dijo...

Quizá Mosterín olvidó que el liberalismo trata de las relaciones entre hombres adultos, y no entre hombres adultos y animales adultos. Pequeño detalle que da al traste con su endeble alegato.

Me avergüenza profundamente el Parlamento de Cataluña, patulea de vividores y cursis iletrados, fiel reflejo de la parasitaria y aletargada sociedad española a la que, por otro lado, creen aventajar con estos debates de pacotilla.

Siesp... dijo...

Hugo, tenía previsto una larga reflexión sobre tu post. Pero al entrar a escribir me he indignado, ¿por qué será?

No obstante, resumiré mi pensamiento en dos conceptos: Sensibilidad y Conocimiento.

En las fiestas de los diversos países del mundo o comunidades autónomas se suelen hacer regalos. Y en Cataluña se regalan un libro y una rosa. En otros sitios se lanzan cabras desde la torre de la iglesia.

Me siento orgulloso de que exista en el mundo una sociedad como la catalana.

Saludos.

Hugo dijo...

irichc:

Bueno, yo soy un principiante en esto del liberalismo, pero Mosterín no dice en ningún momento que el liberalismo trate "de las relaciones entre hombres adultos y animales adultos". Eso lo has dicho tú. Al contrario. Dice que "en lo que consiste es en que dos adultos [humanos, se entiende] pueden hacer entre ellos lo que les dé la gana". Y que "el liberalismo no es en absoluto que a un animal [...] se le pueda torturar impunemente".

En El País (está linkado en el post) sigue con su "endeble alegato":

"La libertad que han propugnado los pensadores liberales es la de las transacciones voluntarias entre seres humanos adultos: dos humanos adultos pueden interaccionar entre ellos como quieran, mientras la interacción sea voluntaria por ambas partes y no agredan a terceros. [...] Ningún liberal ha defendido un presunto derecho a maltratar y torturar a criaturas indefensas."

"Me avergüenza profundamente el Parlamento de Cataluña, patulea de vividores y cursis iletrados, fiel reflejo de la parasitaria y aletargada sociedad española a la que, por otro lado, creen aventajar con estos debates de pacotilla."

Me encanta esa furia guerrera. La echaba de menos.

Siesp:

Y no es de extrañar que esas cosas ocurran justo en una de las pocas comunidades españolas que están literalmente pegadas a Europa. Alguien lo decía hace poco: la abolición, probablemente, será de norte a sur.

irichc dijo...

"el liberalismo no es en absoluto que a un animal [...] se le pueda torturar impunemente".

¡Y, en absoluto, tampoco es lo contrario! Ni el Estado ni la ley deben ocuparse de estos escrúpulos irrelevantes para la moral y para nuestra conservación. Los sádicos que maltraten a animales por diversión deben censurarse sólo en la medida en que perturben el orden gravemente y atenten contra las buenas costumbres. No es el caso de un espectáculo consolidado por la tradición al que acude quien quiere.


En otros sitios se lanzan cabras desde la torre de la iglesia.

Lo que resulta bárbaro y de mal gusto, si no sacrílego. Pero, si la mayor parte de los españoles lo tolerase sin más reparos, ¿en base a qué argumento podríamos prohibirlo? ¿Cómo puede el sufrimiento de un animal ser jurídicamente relevante en una sociedad de hombres? Liberalizamos el aborto, con lo que damos a nuestra especie derechos contra sí misma, ¿y vamos a quitárselos cuando de disponer de otras se trate? Sólo os mueven la ira y la melancolía, ya que carecéis de todo principio moral sólido o congruente.

Hugo dijo...

"... y atenten contra las buenas costumbres"

Pues eso es lo que hacemos al torturar animales. Atentamos contra la buena y sanísima costumbre de no torturar.

"¿en base a qué argumento podríamos prohibirlo? ¿Cómo puede el sufrimiento de un animal ser jurídicamente relevante en una sociedad de hombres?"

Este post intenta responder justamente a eso. Pero ya veo que no lo compartes.

"Liberalizamos el aborto, con lo que damos a nuestra especie derechos contra sí misma, ¿y vamos a quitárselos cuando de disponer de otras se trate?"

Menuda perla. 1) Liberalizar el aborto no es darnos derechos contra nosotros mismos. Al revés; 2) Quitarnos el derecho a maltratar a otras especies es algo que deberíamos haber hecho hace mucho tiempo.

"Sólo os mueven la ira y la melancolía, ya que carecéis de todo principio moral sólido o congruente."

irichc, eres único. Sigue así.

irichc dijo...

Pues eso es lo que hacemos al torturar animales. Atentamos contra la buena y sanísima costumbre de no torturar.

Éste es un debate tonto. Entended que no os tome en serio hasta que no os hagáis todos vegetarianos.

Hugo dijo...

Entended que no os tome en serio hasta que no os hagáis todos vegetarianos.

Tú no nos tomarás en serio nunca, irichc. Ahora uitilizas un "y tú también". Mañana, si al final nos hacemos vegetarianos, utilizarás otra cosa.

A critica P.
A es también culpable de P.
Por tanto, P es rechazado.

Hablamos de P, no de A. Que A es un incoherente, pues allá él con su conciencia.

Anónimo dijo...

En relación al segundo comentario:

http://elprincipatdecatalunya.blogspot.com/2009/12/la-tauromaquia-una-tradicion-catalana.html

Un saludo.

Hugo dijo...

El nacionalismo puede ser uno de los "factores" que están detrás del debate, igual que lo pueden estar otras ideologías, pero como argumento no me parece relevante.

Gracias por el link. Un saludo.

RespuestasVeganas.Org dijo...

irichc dijo: "Quizá Mosterín olvidó que el liberalismo trata de las relaciones entre hombres adultos, y no entre hombres adultos y animales adultos. Pequeño detalle que da al traste con su endeble alegato."

Otro pequeño detalle: si tomamos tal cual lo que dices entonces podríamos hacer a TODOS quienes no son "hombres adultos" aquello que los toreros les hacen a los toros en las plazas.

Saludos,
David.

Hugo dijo...

irichc está bastante perdido. El otro día, en un comentario que no le he dejado publicar, nos llamó difamadores ;)