25 de julio de 2010

La coherencia: en busca y captura (3)

1. Torturar a un perro está mal porque sufre, independientemente de que se obtenga algo valioso a cambio.

2. Torturar a un toro está bien si se obtiene algo valioso a cambio.
Si aceptamos el primer enunciado, por consistencia tendremos que aceptar que torturar a un toro también «está mal porque sufre, independientemente de que se obtenga algo valioso a cambio». Digo "por consistencia" porque no hay ninguna diferencia fáctica relevante entre un perro y un toro que justifique una diferencia de trato (discriminación).

En cambio, si aceptamos el segundo enunciado, por consistencia tendremos que aceptar que torturar a un perro también «está bien si se obtiene algo valioso a cambio».

PD. Si el razonamiento no es válido, corregidme, que para eso estamos.

10 comentarios:

RespuestasVeganas.Org dijo...

Bienvenido al mundo cultural antropocéntrico en el cual "cada animal tiene su función instrumental para servir al SER HUMANO", ese es el "razonamiento" de fondo, no el hecho de la tortura en sí. En el antropocentrismo los animales no homo sapiens son considerados "medios para", por eso legalmente son propiedades. Donde unos ven tortura otros ven utilidad cultural.

Al final lo que predomina es lo que la mayoría de la sociedad acepta como bueno, sus tradiciones, su cultura. La cultura influye sobre el individuo más de lo que a simple vista pareciera, es otro plano de análisis en el que la razón pasa a un segundo plano y los rituales, los símbolos, las simpatías, etc. ocupan el lugar principal, es decir, se razona sobre un plano de irracionalidad, de emociones, simbólico. Por eso la ciencia está en segundo plano en las culturas (lucir tecnología no quiere decir ser científico) y por eso esta falta de coherencia que mencionas en el ejemplo de esta entrada.

Vamos, yo así lo veo, y así creo que funcionan otras tantas cosas no relacionadas con nuestro trato a animales de otras especies. Mismamente en las relaciones interpersonales se puede apreciar la incoherencia, el relativismo a fin de cuentas, el "cada uno que crea y haga lo que quiera", el "si no te gusta no mires" que diría un aficionado a la torturomaquia.

Saludos,
David.

Hugo dijo...

Buen comentario. Nada que añadir, nada que quitar :o)

Héctor M. dijo...

Te niego la mayor: Se puede torturar a un perro.

Yo, sin ir más lejos, que quiero a mi perro como si fuera mi hermano menor he llegado a retorcerle los testículos, las orejas o taparle la nariz hasta dejarle sin aire. Y mi hermano, que aún lo quiere más, le ha llegado a morderle la orejas (ya sabes los dientes, nuestros dientes, son incisivos y hacen daño).

¿Qué es lo que pasa? Que mi perro es de presa y si por un despiste (casi siempre del venido del otro) un perro se acerca demasiado al mío acabarán enzarzados, mejor dicho, acabará pinzado el visitante por el mío y, o logras que abra la mandíbula mi perro pero ya u olvídate de que el otro perro y viva y, huelga decirlo pero lo diremos, para que mi perro abra la boca y suelte a su presa es forzoso hacerle chillar de dolor. Triste pero duro y real: he llegado a torturar a mi perro para que no le amargue la vida a otro ser humano quitándole a su querida mascota.

¿Moraleja?: ¿Se puede pegar a los perros? No tan simple, al fin y al cabo, es fácil imaginar situaciones en donde a una persona se le puede también pegar (o planteranos su pegada). Para mi la moraleja es que no existen axiomas éticos (¡No somos criaturas kantianas!), es decir, cada caso hay que negociarlo y hablar de negociación ya implica, me temo, imposibilidad de disponer un modo con el que asegurarnos certeramente la persuasión.

Hugo dijo...

Héctor, tal vez no seamos "criaturas kantianas" pero creo que, al menos tú y yo, hablamos el mismo idioma. Tu hermano no tortura a tu perro cuando le muerde las orejas. Tú no torturas a tu perro cuando le coges los huevos a dos manos y se los retuerces, ni tampoco cuando le golpeas como un energúmeno para salvarle la vida a otro perro.

Se puede torturar a un perro.

Si por "torturar a un perro" entendemos, retorciendo el lenguaje, estrujar testículos por placer y dar puñetazos por necesidad, se puede. Si por "torturar a un perro" entendemos clavarle banderillas, puyas y espadas en la espalda durante viente minutos...

PD. Yo también he pegado a mi perro (de lo cual me arrepiento), y ni yendo bebido lo consideraría tortura.

John dijo...

Bueno, creo que fue Dragó quien dijo que el toro, al serle clavado el estocque, segrega no sé qué sustancia que hace que la cosa le resulte placentera... Vamos, que a los toros les pone eso de que los atarviesen con espadas... Por supuesto, Dragó empleaba esto del placer como una argumenatción en contar de que los animales sufren en las corridas...

No sé si está demostardo eso de la tal sustancia placentera. Si es así, entonces tendremos que hablar de los toros como "masocas terminales", porque el palcer los conduce a la muerte...

A mí los toros nunca me han gustado. Dicen los aficionados que el torear es un arte... Un arte curioso, añadiría yo...

Tu razonamiento es correcto, claro.

Buen blog.

Un saludo.

Hugo dijo...

No sé si está demostardo eso de la tal sustancia placentera.

Ojalá lo estuviera. Entonces el toro sería la primera especie conocida que siente placer al morir (qué casualidad). Me gustaría ver la cara que ponen los científicos ;-)

Un saludo, John.

flex dijo...

Hola, creo la derivación no es tan simple como lo planteas, el asunto debe ir así:

I)

Juan afirma que:

A. Torturar a un perro está mal.

Al preguntarle a Juan ¿por qué? responde:

B. Está mal (torturar al perro) porque sufre al ser torturado.

Ahora, de B se deriva C:

C: Si X sufre al ser torturado está mal torturar a X.

D: Un toro sufre al ser torturado (premisa que no es moral sino que describe la realidad y contamos con que Juan esté de acuerdo, si no lo está habría que debatir eso con él).

E: Torturar a un toro está mal.

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II)

Sin embargo hice una simplificación ya que de

B. Está mal (torturar al perro) porque sufre al ser torturado.

NO se sigue lógicamente

C: Si X sufre al ser torturado está mal torturar a X.

Y no se sigue porque de una premisa particular no se derivan premisas universales (al reves sí)

Para que se siga, se necesita una premisa adicional (con la que Juan debe estar de acuerdo):

C': Si p es el criterio que define que una acción determinada X está mal entonces TODAS las demás acciones en la que se cumpla p también están mal.

Sin embargo que Juan acepte C' es excesivamente probable, porque si no lo acepta tampoco debería aceptar que (por ejemplo):

De las premisas U y T:

U. Está mal meter martillazos en la cabeza de un hombre finlandés que pesa más de 40 kilos.

T. Está mal U porque el finlandés siente dolor con los martillazos.

se derive:

W. Está mal meter martillazos en la cabeza de un finlandés que pesa menos de 40 kilos.

Claro que siempre tendrá la salida de negar que de T y U se deriva W con tal de salvar su postura, a pesar de que muy probablemente no se lo crea.

Hugo dijo...

Flex, menuda lección de lógica. Gracias por dármela. Se nota que nunca he dado lógica, ¿verdad? ;-)

Un saludo.

flex dijo...

Gracias, oye de repente te interesa el debate que surgió sobre la ética para animales en el blog de ciencia y escepticismo "La ciencia y sus demonios".

En google pon "Sí soy bajito pero no me gustan los enanitos toreros" y encontrarás el link.

Saludos

Hugo dijo...

Menuda tenéis liada ;-)