El corazón es la sede de una facultad, la compasión, que a veces nos permite compartir el ser ajeno (...) Hay gente que tiene la capacidad de imaginarse como otra persona y hay gente que no la tiene (cuando esa carencia es extrema, los llamamos psicópatas). Y hay gente que tiene esa capacidad pero decide no ponerla en práctica. A pesar de Thomas Nagel, que probablemente sea un buen hombre, a pesar de santo Tomás de Aquino y de René Descartes, con quienes tengo más dificultades para simpatizar, no hay límites a la medida en que podemos ponernos en la piel de otro ser. La imaginación compasiva no tiene topes.J.M. Coetzee, Elizabeth Costello, Random House Mondadori, Barcelona, 2004, p. 87.
Nota: "compasión" está traducido del inglés sympathy. Hay quien prefiere traducirlo como "comprensión".




2 comentarios:
¿Por qué esa referencia a Nagel?
¿Esa señora sabe lo que es sentirse como un murciélago?
yo no soy capaz de imaginar como es sentirse ciego, murciélago ya ni te cuento. Otra cosa es *imaginar* que siente un murciélago.
Otra cosa también es que se me escape algún argumento de Nagel que también es posible :D
saludines!
¿Por qué esa referencia a Nagel?
No es el único al que no le termina de convencer el argumento de Nagel. Ahora mismo me viene a la cabeza Marc Hauser («No creo que nunca sepamos qué se siente, exactamente, al ser un murciélago, un ave o un bonobo») y Pablo de Lora («El ejemplo paradigmático de esa actitud que denuncia Dennett es precisamente el artículo de Nagel»). No recuerdo a qué se refiere exactamente de Lora (ya no tengo el libro), pero creo que va en la misma dirección que Hauser o Coetzee.
¿Esa señora sabe lo que es sentirse como un murciélago?
Lo dudo ;-)
Otra cosa es *imaginar* que siente un murciélago.
Exacto. Por ahí van los tiros y los tiroteos.
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