21 de agosto de 2010

Ética y comprensión científica (2)

Un gran poder ("el conocimiento es poder", dicen) conlleva una gran responsabilidad:
Sabemos que los resultados de la investigación científica (...) deberían influir en nuestra forma de actuar en el mundo; en otro caso, la ciencia se convierte en un ejercicio vacío de significado. Y sabemos también que los animales sienten emociones y sufren en nuestras manos (...) La Ética, con E mayúscula, debe estar presente en los debates que abrimos sobre la forma en que interactuamos con otros animales. Y cuando digo ética lo hago en el sentido socrático, en el "cómo debemos vivir". La ética exige una aproximación crítica a quienes somos y lo que hacemos, así como una visión de lo que queremos ser. Nos ayuda a evaluar la mejor forma de actuar cuando se nos presentan varias opciones y la información de que disponemos es incompleta, condicionada o contradictoria. Puede que jamás alcancemos nuestra visión ideal, pero es preciso que nos programemos alguna que nos sirva de guía para elegir las mejores opciones (...) Puede que nunca lleguemos a saber todo lo que ocurre en el interior de la mente (...) del animal, pero es que no lo necesitamos. Como sociedad, sólo cabe que nos preguntemos ¿Qué provocaría más daño? ¿Qué tendría las peores consecuencias? ¿Tratamos a mamíferos, aves, peces y reptiles, como si fueran titulares de toda la gama de emociones y sentimientos, para que luego un día descubramos que los animales sólo tienen alguna de esas cualidades? ¿O seguimos abusando de todos ellos para luego un día descubrir que cada especie posee una riqueza emocional sensitiva igual a la humana? Las cobayas y los elefantes agradecerían, con toda seguridad, que usáramos el principio de precaución.
Mark Bekoff, La vida emocional de los animales, Altarriba, Barcelona, 2007, pp. 127-129. (La negrita es mía).

25 comentarios:

sufridor dijo...

La ciencia puede ayudarnos a tomar decisiones, pero sigue habiendo una ética que escapa a la ciencia.

Un ejemplo que leí en alguna parte: si se demuestra que pegar a los niños mejora el rendimiento escolar todavía tendríamos la cuestión ética de qué hacer que esa información. Sí, la ciencia nos puede decir que los animales sufren, pero la cuestión ética de hacer sufrir a un animal que sufre sigue estando ahí.

Hugo dijo...

la ciencia nos puede decir que los animales sufren, pero la cuestión ética de hacer sufrir a un animal que sufre sigue estando ahí.

Eso es de Perogrullo. Pero sí, tienes razón, claro. ¿A ti que te parece todo esto? Hacer sufrir a un animal que sufre, quiero decir.

Tay dijo...

Así es Sufridor, pero sin ella (la ciencia) no tendríamos a qué agarrarnos a la hora de valorar las opciones. De hecho, en mi opinión el texto resaltado por Hugo es también aplicable a la ciencia.

Hace tiempo que ando detrás de ese libro Hugo, ¿merece la pena?

Hugo dijo...

Hace tiempo que ando detrás de ese libro Hugo, ¿merece la pena?

Hum, menuda pregunta. Para alguien que está empezando, sin duda: merece la pena. Sin embargo, para alguien experimentado que haya transitado ya por los caminos de la etología y sus implicaciones éticas... tal vez encuentre el libro un poco light. Digo "tal vez" más por intuición que por experiencia. Creo que ya empiezo a conoceros mejor a los científicos y sé que no os conformáis con cualquier cosa, je... Pero ¿sabes qué? Posiblemente no es todo lo riguroso que yo quisiera justamente porque es una ciencia que está naciendo. Si es por eso, entonces no tengo nada que reprocharle. Se lo perdono.

En resumen, si te fías de mi criterio, sí, te lo recomiendo. Los capítulos más interesantes, a mi juicio, son los dos últimos: Cuestiones difíciles: responder a los escépticos y afrontar dudas en la ciencia (aquí habla, por ejemplo, del 'pecado' inevitable: el antropomorfismo) y Elecciones éticas: lo que hacemos con lo que sabemos (el texto de este post pertenece a ese capítulo).

Y si me preguntas si vas a aprender algo nuevo con él (es lo que yo me estaría preguntando), no sé qué decirte. Es muy posible, sobre todo de la cantidad de anécdotas que cuenta :P

You choose :o)

Tay dijo...

"Y si me preguntas si vas a aprender algo nuevo con él"

Es justamente lo que te iba a preguntar, pero al final he preferido resumir la pregunta por no parecer engreído o "sabelotodo" al personal. :P

Me gustan las anécdotas, te haré caso y lo devuelvo a la lista de la compra.

Hugo dijo...

Yo me quiero pillar Una izquierda darwinista, de Peter Singer. En la biblioteca de la UA tienen un ejemplar, pero siempre que voy a buscarlo no está. Creo que alguien, por torpeza o por malicia, lo ha colocado en la estantería que no debía :o)

carlitox dijo...

Hugo,
¿a qué te refieres con que la diferencia entre animales y hombres es gradual y no de tipo?

Imaginaba que era al revés.
saludos.

Hugo dijo...

Pues a que, básicamente, hay un continuo evolutivo entre la bacteria más pequeña y -para el caso que más nos importa- el hombre más grandullón :D

Te recomiendo esta entrada y quizá estas otras.

Jesús Zamora Bonilla dijo...

Las cobayas y los elefantes agradecerían, con toda seguridad, que usáramos el principio de precaución.
Pues no, con toda seguridad NO lo agradecerían, porque no tienen la capacidad cognitiva de entender el concepto de agradecimiento.

Hugo dijo...

con toda seguridad NO lo agradecerían, porque no tienen la capacidad cognitiva de entender el concepto de agradecimiento.

Lo primero es cierto, lo segundo no. Lo primero sí porque los elefantes nunca se enterarán si dejamos de cazarlos por su bien o por cualquier otro motivo. Y, por lo tanto, no podrán agradecérnoslo. Lo segundo no porque, en algún sentido del término, mi perro me agradece que le acaricie y que le ponga la comida. Por no hablar de la gratitud que expresan los grandes simios y otros animales :o)

Hugo dijo...

Bueno, lo segundo también puede ser cierto (esto es, que no tengan la capacidad cognitiva de entender el concepto de agradecimiento tal y como lo entendemos nosotros), pero eso no quita, de todos modos, que puedan ser agradecidos :P

RespuestasVeganas.Org dijo...

Jesús Zamora Bonilla dice: Pues no, con toda seguridad NO lo agradecerían, porque no tienen la capacidad cognitiva de entender el concepto de agradecimiento.

Los bebés homo sapiens tampoco nos agradecerían que aplicásemos con ellos el principio de precaución ni tampoco tienen la capacidad cognitiva de entender el concepto de agradecimiento, pero es que esta característica es irrelevante a la hora de mostrar respeto moral hacia ellos y hacia cualquier otro animal sintiente.

Saludos,
David.

carlitox dijo...

Entonces no se podría decir también que la diferencia entre los humanos y los vegetales también es gradual y no de tipo?

saludos.

Masgüel dijo...

"Los bebés homo sapiens tampoco nos agradecerían que aplicásemos con ellos el principio de precaución ni tampoco tienen la capacidad cognitiva de entender el concepto de agradecimiento, pero es que esta característica es irrelevante a la hora de mostrar respeto moral hacia ellos y hacia cualquier otro animal sintiente."

En mi opinión, los bebés humanos no son personas hasta que adquieren un lenguaje que estructura su experiencia en sujeto y objeto. Mostrar respeto y adjudicar derechos, ya sea a personas, bebés o animales, depende del marco cultural. Que nuestra empatía abarque cada vez a un ámbito mayor de seres sintientes se debe a que nuestras condiciones de vida ya no incluyen las muchas formas de violencia que eran el pan de cada día hasta hace dos telediarios. Por eso es tan importante desgarrar el velo de ignorancia que encubre el sufrimiento animal en la ganadería intensiva y la experimentación.

Homo lupus dijo...

Que nuestra empatía abarque cada vez a un ámbito mayor de seres sintientes se debe a que nuestras condiciones de vida ya no incluyen las muchas formas de violencia que eran el pan de cada día hasta hace dos telediarios

Estoy de acuerdo con lo que dices, pero esto es una descripción del "es". El problema es a la hora de fundamentar el "debe", o sea, el valor normativo de nuestra empatía.

Y aquí, me parece, surge un problema. Se trata de que la conducta en defensa de los animales (me refiero a la conducta real de los ciudadanos, no a los argumentos de los filósofos académicos) se apoya sobre todo en la empatía, que es un sentimiento que no necesita demasiadas mediaciones. El problema es que la empatía no es inmune a múltiples disonancias.

Por ejemplo, la mayoría de los que dicen no poder ver sufrir a los animales (empatía) consuman carne. O que quienes renuncien a la carne por empatía, consuman leche producida industrialmente. Otro ejemplo, es muy frecuente sentir más angustia por nuestras mascotas que por personas lejanas a quienes no vemos. Lo cierto, es que yo lloro con algunas películas lo que no he llorado por las víctimas de las inundaciones en Pakistán, básicamente porque la empatía requiere de imágenes y relatos.

De manera que nos encontramos con que el movimiento realmente existente en favor de los derechos animales tiene como fundamento proncipal un sentimiento que a muchos nos parecerá demasiado vulnerable al sesgo cognitivo, como es la empatía. Después de todo, ya se sabe, la base neuroquímica de ese sentimiento fue seleccionada porque proporcionaba algún tipo de ventaja a gente que vivía en grupos pequeños e instalados en juegos de suma cero con otros grupos.

Masgüel dijo...

"Estoy de acuerdo con lo que dices, pero esto es una descripción del "es". El problema es a la hora de fundamentar el "debe", o sea, el valor normativo de nuestra empatía."

"proporcionaba algún tipo de ventaja a gente que vivía en grupos pequeños e instalados en juegos de suma cero con otros grupos."

Nuestra legislación, el toma y daca entre sus restricciones y la voluntad de la sociedad expresada en su codiano quehacer (legal e ilegal) es una extensión de aquellos juegos.

Hugo dijo...

Carlitox:

Entonces no se podría decir también que la diferencia entre los humanos y los vegetales también es gradual y no de tipo?

Sí, también se podría decir.

Hugo dijo...

Homo lupus:

De manera que nos encontramos con que el movimiento realmente existente en favor de los derechos animales tiene como fundamento proncipal un sentimiento que a muchos nos parecerá demasiado vulnerable al sesgo cognitivo, como es la empatía.

En mi caso, mi actitud responde más a un razonamiento que a un sentimiento. De ahí que todavía siga comiendo animales, si bien cada vez menos. Eso se debe a que no empatizo (o siento) tanto como debería.

RespuestasVeganas.Org dijo...

Carlitox dice: "Entonces no se podría decir también que la diferencia entre los humanos y los vegetales también es gradual y no de tipo?"

Hugo dice: "Sí, también se podría decir."

Las plantas carecen de mente/cerebro y por lo tanto de cualquier experiencia subjetiva, no son alguien sino algo. En este sentido, la diferencia entre animales sintientes y plantas es cualitativa.

Saludos,
David.

Homo lupus dijo...

Vaya, Hugo, te hacía vegano, a juzgar por el discurso que defiendes en el blog. Yo no como prácticamente carne (salvo fuera de casa) ni bebo leche, pero el pescado azul lo consumo casi como un japonés: prácticamente a diario, y no creo que cambie el hábito.

Eso se debe a que no empatizo (o siento) tanto como debería.

Bueno, supongo que sobre los sentimientos no caben imperativos (sobre la conducta sí, claro).

Hugo dijo...

David:

Las plantas carecen de mente/cerebro y por lo tanto de cualquier experiencia subjetiva, no son alguien sino algo. En este sentido, la diferencia entre animales sintientes y plantas es cualitativa.

Me remito al primer link :o)

Homo lupus:

Yo no como prácticamente carne (salvo fuera de casa) ni bebo leche, pero el pescado azul lo consumo casi como un japonés: prácticamente a diario, y no creo que cambie el hábito.

Yo soy más de pescado blanco :P

Un saludo a todos.

flex dijo...

"Pues no, con toda seguridad NO lo agradecerían, porque no tienen la capacidad cognitiva de entender el concepto de agradecimiento."

Supongo que al decir "agradecer" se decía en sentido figurado no literal. De manera literal podríamos decir "les convendría".

Hugo dijo...

Bien matizado, flex. Jesús es un tiquismiquis :P

Masgüel dijo...

Hugo, yo también te hacía vegano. Por sus obras les conoceréis, decía el judío.

Hugo dijo...

Lo mío sí que es disonancia cognitiva :P