12 de agosto de 2010

Un nuevo paradigma

Inicialmente, la especie humana creyó que el planeta era plano, después se supo que no, que era redondo. Después que la tierra era el centro del universo y resultó que no, que da vueltas al sol. Ahora hay que entender que no somos la única especie inteligente y sensible del planeta aunque seamos la más inteligente y la más sensible.
Jordi Portabella, Público. (Vía).

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Seguramente eres vegetariano (nivel 8, que no comen nada que arroje sombra), pero más seguro todavía que tienes amigos que comen filetes con sumo placer ¿les quitamos del "vicio" porque la muerte de las reses es cruel? Si los animales tienen derechos, tienen los derechos en todas las circunstancias, no sólo en la plaza ¿no?

Hugo dijo...

Mis costumbres alimenticias son irrelevantes aquí, igual que las tuyas.

Si no estás de acuerdo con algo de lo que dice Portabella, arguméntalo. Hasta entonces, la táctica de "preguntar-a-discreción-sin-ningún-interés-real-de-debatir" es inútil.

Anónimo dijo...

El argumento está en la propia pregunta, es evidente. Muestra una clara contradicción de los antitoros. Los antitoros tendréis que aclarar por qué los límites de los derechos de los bobinos está en el plato a la hora de comer. Y lo tendréis que aclarar tan sonoramente como hacéis sonar el resto de vuestras cosas.

(insisto, siempre hay que hacerlo con gente como tú, en que este comentario tiene exactamente el mismo contenido que el otro, es decir, para ti, ninguno).

Hugo dijo...

Vaya, se me debió de pasar este comentario. Disculpa.

Los antitoros tendréis que aclarar por qué los límites de los derechos de los bobinos está en el plato a la hora de comer.

Yo ya no pongo el límite "en el plato". Ahora lo pongo un poco más allá. Procuro no comer (y la verdad es que me está resultando mucho más fácil de lo que creía) carne de cerdo, pollo, vaca o cordero. Lo próximo en mi lista son los huevos y la leche. Después, el pescado.

Hugo dijo...

pero más seguro todavía que tienes amigos que comen filetes con sumo placer ¿les quitamos del "vicio" porque la muerte de las reses es cruel?

Evidentemente, algo habrá que hacer. En ética, los vicios y preferencias personales no sirven para justificar moralmente nada. Lo que hace falta son argumentos universales. Es decir, observar la escena en tercera persona. Y juzgar, desde esa posición, qué es lo mejor para ambas partes (las reses y nosotros).