8 de septiembre de 2010

Ecocidio

El espíritu dominante de la época moderna reciente parece caracterizarse por una llamativa negación (o, al menos, un olvido) de las consecuencias ecológicas del comportamiento social humano. Muchos sociólogos han sido cómplices de esta actitud ya que han tendido a preocuparse más de las estructuras abstractas que de los procesos concretos. (...) Las sociedades modernas recientes han perdido terreno en importantes cuestiones medioambientales, en parte porque han dejado que desaparezcan del debate público. Después de todo, los intereses creados procuran sistemáticamente debilitar el apoyo crítico de la población al medio ambiente. Así también, el paso de tortuga en las negociaciones relacionadas con la degradación global del medio ambiente a lo largo de las últimas décadas puede atribuirse a la considerable y bien organizada oposición del mundo empresarial. Pero el ecocidio no es, como han sugerido algunos comentaristas, una "exageración morbosa", un "invento pesimista" o un "panorama desastroso y melodramático de universitarios alarmistas" o de "ambientalistas eco-charlatanes". Lo cierto es que si los telediarios se basaran en un realismo ecológico, los habitantes del mundo escucharían noche tras noche algo parecido a lo siguiente:

Hoy también se han extinguido unas 100 especies animales y vegetales y han desaparecido otras 50.000 hectáreas de selvas tropicales; los desiertos han avanzado otras 20.000 hectáreas; la economía mundial ha consumido el equivalente a 22 millones de toneladas de petróleo y, por tanto, durante estas 24 horas habremos liberado a la atmósfera otros 100 millones de toneladas de gases de efecto invernadero...

(...) A pesar de todo, sólo un pequeño porcentaje de la humanidad tiene un contacto directo y diario con otras especies animales y vegetales en sus respectivos hábitats (sin contar las especies domésticas o las mascotas), situación amplificada por factores estructurales y económicos como los modelos de urbanización rápida. Pocas personas están en disposición de percibir por su experiencia personal que la extinción en masa de las especies y el ecocidio creciente van, a fin de cuentas, contra sus propios intereses a largo plazo.
Franz J. Broswimmer, Ecocidio, Laetoli, Pamplona, 2005 (2002), pp. 28-34.

36 comentarios:

Tay dijo...

"Lo cierto es que si los telediarios se basaran en un realismo ecológico..."

Podríamos dejarlo en un "realismo" a secas, porque cuán lejos están los muy cabrones (con perdón) de transmitir algo que no parezca "impacto tv".

Por cierto, genial el fragmento.

Saludines

Hugo dijo...

Para eso tendría que haber o bien periodistas con una mayor formación en ciencias ambientales o bien ambientólogos incrustados en las chepas de los periodistas :-)

Por cierto, genial el fragmento.

Es un gran libro.

Jesús Zamora Bonilla dijo...

La maravillosa diversidad, la explosión de nuevas formas de vida, se ha creado siempre cuando alguna gran catástrofe ha eliminado a la mayor parte de las especies existentes, anquilosadas en sus viejas estructuras, y ha permitido que surjan millones de nuevas adaptaciones. En realidad, acabando con los ecosistemas actuales, les estamos haciendo un favor a las especies que se aprovecharán de esta "catástrofe", irradiándose en todas las direcciones imaginables, y aun las inimaginables... igual que el meteorito que acabó con los vetustos dinosaurios dio alas al clado de los mamíferos para permitir que surgiéramos nosotros.
.
El ecosistema (de hoy) ha muerto,
¡viva el ecosistema del mañana!

Serenus Zeitbloom dijo...

Jesús Zamora Bonilla

Pues si estamos de suerte, habrá que celebrarlo... ¡Prost!

Hugo dijo...

En realidad, acabando con los ecosistemas actuales, les estamos haciendo un favor a las especies que se aprovecharán de esta "catástrofe"

Jesús, eso es cierto, pero... ¿y qué pasa con las especies actuales, incluida la nuestra? Hum, ¿adónde quieres llegar?

-- Homo sapiens lleva existiendo poco más de 130.000 años. Sin embargo, harían falta entre 10 y 25 millones de años para que el proceso natural de evolución de las especies rectificara la devastación de la biodiversidad de la Tierra desencadenada por las sociedades humanas en los últimos milenios, y concretamente por las generaciones más recientes. -- p. 27.

Por otro lado, "acabando con los ecosistemas actuales" corremos el riesgo real de acabar con nosotros mismos, ya que somos parte de los "ecosistemas actuales".

... igual que el meteorito que acabó con los vetustos dinosaurios

No quiero que nos ocurra lo mismo que a los dinosaurios. No soporto los días oscuros y la ceniza en los ojos :P

Siesp... dijo...

Es cierto lo que dice Jesús Zamora y, como también es cierto lo descrito en el post, la reacción debería ser la siguiente:
No "jueguemos" al juego en el que una de las opciones es la extinción de la especie humana.

Es imposible que los telediarios se dediquen a la ecología cuando los humanos sólo hemos sido educados para mirar nuestro bolsillo exclusivamente o preferentemente. Ante esa dicotomía siempre será preferible quemar 10 litros de gasolina para llegar antes a un destino en vez de pedalear y llegar más tarde.

En todas las épocas se han planteado cuestiones como la del fin del mundo, pero en ninguna de esas épocas se ha podido contemplar la globalidad del planeta. Ahora que podemos hacerlo, todavía existen los universitarios que niegan la evidencia. Imagino que Radagast, por muchos palos que les dé, verá lo que vemos todos: "La mayoría de los medios -todos- están en manos de quienes anteponen el beneficio a la continuidad de un hábitat humano.

Los muy idiotas tal vez piensen (si es que piensan) que el día de mañana podrán frenar la sacudida y el hartazgo de la Tierra con todo su dinero.

Un abrazo.

Masgüel dijo...

Porque lo que dice Jesús es cierto, el ecologismo es pragmatismo. Nuestra especie depende de los ecosistemas actuales, no de los que puedan surgir de un escenario posterior a la extinción masiva de especies que produce nuestro actual modelo de industrialización. Y no se trata de volver al arco y la flecha, sino de desarrollar tecnología ecológicamente sostenible y dejar de reproducirnos como ratones. Pese a los más agoreros y al enorme daño causado, todavía estamos a tiempo de enmendarlo y crear una relación con los ecosistemas que permita un futuro para nuestra especie. Pero hay que ponerse YA.

Masgüel dijo...

Y como ingenieros capaces de desarrollar esa tecnología son unos pocos, a los demás nos toca desarrollar hábitos de consumo responsable (eso incluye controlar lo que el banco hace con tus ahorros, si tienes la suerte de que te sobre algo a fin de més).

Radagast dijo...

Jesús, por favor, cómo puedes decir eso.

Es cierto que eliminando las especies que ocupan determinados nichos, éstos tienden a ser "rellenados" por otras especies. Tras cada extinción masiva ha habido una explosión de diversidad. Pero eso no es nada. Nada de nada.
El hecho es que ahora el hombre está poniendo en peligro su sociedad, basada en la utilización de unos recursos sacados de los ecosistemas que está destruyendo. La solución no está a 5 m.a. vista, cuando la especiación natural rellene los huecos de los ecosistemas que desaparecerán mañana. La solución está en, precisamente, no destruir esos ecosistemas.

Lo que dices es como si yo argumentara que si dejamos morir de hambre a los millones de personas desnutridas, habrá más sitio y más recursos para los habitantes del primer mundo.

Hugo dijo...

Gracias a todos por comentar el texto.

Como hubiese dicho Randy Pausch, no creo en un escenario donde no se pueda ganar :)

Jesús Zamora Bonilla dijo...

Hugo:
¿y qué pasa con las especies actuales, incluida la nuestra? Hum, ¿adónde quieres llegar?
Pues que ya han disfrutado bastante, ¿no? Dejemos paso a otras (en realidad, la nuestra creo que es bastante difícil que se extinga, dada su extensión planetaria; es más probable que acaben quedando varias tribus repartidas por todo el mundo, y que evolucionen dando lugar a algunas especies diferentes; eso, con una catástrofe de categoría 10; con una de categoría 9, casi seguro que nuestra civilización se las apaña para seguir, aunque con grandes dificultades).
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Radagast:
eso no es nada. Nada de nada.
¿Cómo que no? Es una verdad como un puño.
La solución no está a 5 m.a. vista,
Todo es cuestión de perspectiva. Yo estaré exactamente igual de muerto dentro de 5 m.a. que dentro de 200: ¿por qué habría de preocuparme más lo que pase dentro de 200 que lo que pase dentro de 5 m.a.?
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es como si yo argumentara que si dejamos morir de hambre a los millones de personas desnutridas, habrá más sitio y más recursos para los habitantes del primer mundo.
¡Exacto! ¿Y qué tiene de malo?
.


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Masgüel dijo...

"¡Exacto! ¿Y qué tiene de malo?"

Pues más o menos lo que tiene el Conde Drácula. Una jartá de malo es lo que tiene.

Jesús Zamora Bonilla dijo...

Qué gran tipo, Drácula.
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En fin, para no liarla, tengo claro que acabar con el tercer mundo, o con la mayoría de los ecosistemas (por cierto, no hay práctica ecosistemas de los que había hace 10.000 años, los hemos destruido todos -y sustituido por otros), es malo malísimo desde ciertas perspectivas. Pero me gustaría saber qué hace que adoptar una perspectiva en vez de otra sea bueno o malo.

Masgüel dijo...

"la nuestra creo que es bastante difícil que se extinga, dada su extensión planetaria; es más probable que acaben quedando varias tribus repartidas por todo el mundo, y que evolucionen dando lugar a algunas especies diferentes; eso, con una catástrofe de categoría 10; con una de categoría 9, casi seguro que nuestra civilización se las apaña para seguir, aunque con grandes dificultades"

No conozco la escala de catástrofes, pero en una extinción masiva de las güenas, las especies que antes desaparecen son las de gran tamaño y nosotros somos simios enormes. Las bacterias se las apañan estupendamente. Recuerda el fracaso de Biosfera 2. Nuestra tecnología, de momento, no da pa tanto. De una extinción en condiciones, no nos escapamos.

Jesús Zamora Bonilla dijo...

Masgüel:
ten en cuenta que hasta ahora no ha habido una "extinción de las güenas" en la que hubiera un bicho superinteligente; los dinosaurios eran grandes, pero no construían búnkeres ni tenían un panel internacional para el cambio climático

Masgüel dijo...

Por eso he mencionado Biosfera 2. Un bunker no protege más que una bolsa de papel en la cabeza. A los bichos superinteligentes nos conviene darnos cuenta de que formamos parte de la biosfera. Que la contaminación es un pedo en un ascensor. Que lo inteligente, precisamente, es desarrollar hábitos y formas de vida permitan la continuidad de ese equilibrio dinámico. Y como nuestra compresión y capacidad para restaurar la compleja red de procesos biológicos que dan lugar a los ecosistemas es más o menos la de un fontanero en un quirófano, nos conviene destrozar lo menos posible. Si la huamanidad prospera (y no en número), quizá un día seamos capaces de capaces de crear una biosfera viable que sea un jardín para nuestra especie (ninguna amenaza y todo provecho), pero de momento nos tenemos que apañar con lo que hay.

"Pero me gustaría saber qué hace que adoptar una perspectiva en vez de otra sea bueno o malo."

El arbol del bien y del mal es una especie artificial. Da los frutos que nosotros digamos.

Hugo dijo...

Jesús:

Pero me gustaría saber qué hace que adoptar una perspectiva en vez de otra sea bueno o malo.

Adoptar una ética del medio ambiente sería bueno por dos razones: 1) Tendría en cuenta a las generaciones futuras (de ahí el concepto de desarrollo sostenible: "aquel que satisface todas las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras de satisfacer las suyas"); 2) Tendría en cuenta los intereses de nuestros "compañeros de viaje", como le gusta decir a Mosterín. Acabar con los orangutanes sin tener un buen motivo para hacerlo (no lo tenemos), es decir, acabar con él por codicia, ignorancia o pereza, sería inmoral.

Jesús Zamora Bonilla dijo...

Masgüel:
un búnker tal vez no proteja contra un asteroide (o tal vez sí), pero a las especies que están desapareciendo ahora las están destruyendo causas mucho más anodinas, frente a las que los humanos podemos protegernos con mayor facilidad.
Mi respuesta iba por el hecho de que las extinciones masivas que han ocurrido no permiten extraer muchas regularidades estables relevantes. No tenemos ni puta idea de si lo que se viene encima es una "extinción en condiciones", tipo Armagedón, o más bien la generalización del ecosistema del vertedero. ¡Vete a saber si sobrevive nuestra especie o no!
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Hugo:
Las razones que dan toman por asumido la perspectiva de las generaciones futuras (nuestros descendientes, se supone: siempre habrá "generaciones futuras" de algo, aunque nuestros propios descendientes no sobrevivan) y la de algunos de nuestros "compañeros de viaje". Pero es EXACTAMENTE IGUAL DE VÁLIDO el asumir la perspectiva de esas especies que EXISTIRÁN si destruimos el ecosistema actual, pero que NO LLEGARÁN A EXISTIR si frenamos la catástrofe. Y no explicas por qué es preferible adoptar la primera perspectiva en vez de esas nuevas especies que aparecerán GRACIAS a nuestra actividad destructiva. Al fin y al cabo, TÚ le estás muy agradecido al meteorito que hizo que el que ande por ahí escribiendo blogs ahora seas tú, en vez de un descendiente de los dinosaurios.

Masgüel dijo...

Jesús, tu animalismo es incluso más radical que el de los protectores de los mosquitos. Reconoces los mismos derechos a nuestra especie que a especies que ni siquiera existen. Yo soy especista. Prefiero que nuestra especie sobreviva. De momento es la única que sabe hacer dibujos animados y no tenemos garantía de que los ecosistemas futuros produzcan seres capaces de contar chistes.

Jesús Zamora Bonilla dijo...

Masgüel:
al contrario, lo que hago es NO RECONOCER DERECHOS a ninguna "vía futura de la evolución". Reconocer derechos ya es adoptar alguna perspectiva particular.
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Yo también QUIERO que nuestra especie sobreviva (pero, ¿cuánto?, ¿1.000 años, 20.000, 1.000.000, 200.000.000, 3.000.000.000?, eso no lo tengo tan claro). Pero no estoy preguntando lo que cada uno QUIERE, sino si está BIEN que impidamos la emergencia de nuevas especies.

Masgüel dijo...

"Pero no estoy preguntando lo que cada uno QUIERE, sino si está BIEN que impidamos la emergencia de nuevas especies."

Es que esa pregunta no tiene sentido. Lo bueno y lo malo son criterios humanos.

"El Cielo y la Tierra son implacables. Tratan a la miriada de criaturas como perros de paja".

Lao Tse.

Jesús Zamora Bonilla dijo...

Masgüel:
claro que son criterios humanos, pero son DOS criterios, no uno: una cosa es lo que TÚ quieres, y otra cosa es lo que TÚ piensas que está bien (y no tienen por qué coincidir). La cuestión es en qué te basas para pensar lo segundo.

Hugo dijo...

Y no explicas por qué es preferible adoptar la primera perspectiva en vez de esas nuevas especies que aparecerán GRACIAS a nuestra actividad destructiva.

Porque nos conviene a nosotros y porque tenemos una mayor responsabilidad hacia las especies que existen hoy que hacia las especies que todavía están en nuestra imaginación y no sabemos a ciencia cierta si algún día existirán. Lo contrario sería, si no me equivoco, caer en la falacia de la potencialidad.

Pero no estoy preguntando lo que cada uno QUIERE, sino si está BIEN que impidamos la emergencia de nuevas especies.

Por supuesto que está bien, teniendo en cuenta qué opciones tenemos. Es lo menos malo con diferencia.

Si estuviera en tu mano no hacerlo, ¿destruirías un ecosistema, matando a todas las especies que lo forman, para favorecer la emergencia de un nuevo ecosistema y de unas nuevas especies que no aparecerán gradualmente hasta dentro de unos cuantos millones de años? ¿Qué ética es esa? Nunca la había oído :o)

Concedo que las especies que todavía no han nacido tengan algún valor en nuestros cálculos morales, pero desde luego tienen mucho menos valor que las especies que existen ahora, incluida la nuestra. Nadie en su sano juicio quemaría un bosque y a todas las especies que viven en él para ver crecer otro bosque igual de hermoso :P

Masgüel dijo...

"La cuestión es en qué te basas para pensar lo segundo."

Menos mal que Hugo ha contestado, porque para saber en qué me baso para pensar lo sengundo, tendría que acordarme de qué era lo segundo.

Jesús Zamora Bonilla dijo...

Masgüel:
tendría que acordarme de qué era lo segundo.
Veo que te falla la memoria a corto plazo tanto que no recuerdasuna frase cuando vas por la siguiente. Vuelvo a copiártelas:
: una cosa es lo que TÚ quieres, y otra cosa es lo que TÚ piensas que está bien (y no tienen por qué coincidir). La cuestión es en qué te basas para pensar lo segundo.
Lo "segundo" es, obviamente, "lo que tú piensas que está bien".

Masgüel dijo...

Lo de no acordarme era una coña añadida para dar por buena la respuesta de Hugo a tu pregunta. Pero si hace falta ampliarla, diría que la presencia de unas especies u otras me es indiferente mientras permitan una biosfera capaz de albergar seres humanos durante el mayor tiempo posible. Eso es lo que yo quiero y lo que me parece bien.

Masgüel dijo...

Y, como he dicho en otra ocasión, aplicaría el principio de precaución respecto a los cetáceos. Si su cerebro es más complejo que el nuestro, es posible que su cognición también lo sea.

Jesús Zamora Bonilla dijo...

Pero, si nos hacemos el harakiri ecológico, aparecerá dentro algunos millones de años alguna otra especie tan inteligente como la nuestra; en cambio, estoy seguro de que, mientras nosotros sigamos en la biosfera, nos guardaremos mucho de permitir que alguna otra especie llegue a desarrollar esa inteligencia (no digo TANTA como la nuestra, sino COMO la nuestra, o sea, que les permita escribir novelas, hacer aeropuertos, demostrar teoremas matemáticos, y cosas así). Así que, estamos HACIÉNDOLES UNA PUTADA ENORME a esas otras especies inteligentes que LLEGARÍAN A EXISTIR si nos quitáramos de enmedio.
E insisto, TODOS los bichos que existirán dentro de cientos o de millones de años son MERAMENTE POTENCIALES, tanto si son de las especies que existen ahora, como si son de especies evolucionadas a partir de ellas.

Masgüel dijo...

Si son méramente potenciales, no les estamos haciendo ninguna putada. Ese es el argumento de los antiabortistas, por ejemplo.

Pero como además, no tenemos seguridad de que otra especie capaz de lanzar sondas al espacio llegue a desarrollarse, en mi opinión, nuestra obligación es mantener encendida la llama de la conciencia lingüística tanto tiempo como podamos. Mientras nos aguanten las piernas, no hay que pasar el relevo. Es posible que no vuelva a haber otro ser capaz de llevarlo.

Jesús Zamora Bonilla dijo...

OK, Masgüel:
pero entonces (si aceptamos lo de la potencialidad) se desmontan todos los argumentos que podamos dar para mantener el cotarro en 150 años.
En fin, a donde quería ir a parar era a mostrar que mantenemos el ecosistema (o no), porque nos sale de los cojones, más que por argumentos morales.

Masgüel dijo...

"mientras nosotros sigamos en la biosfera, nos guardaremos mucho de permitir que alguna otra especie llegue a desarrollar esa inteligencia"

No me había fijado en el matiz de esa afirmación. No estoy de acuerdo. La ingeniería genética quizá llegue a permitirnos propiciar para otras especies el salto evolutivo que llevó a la cerebración de los homínidos (Miguel Angel Prado publicó hace años "Fragmentos de la enciclopedia délfica" un cómic muy chulo sobre el tema). O quizá seamos capaces de crear inteligencia artificial. Cuando digo que mi deseo es que la humanidad continúe su aventura, no quiero decir que deseo que la humanidad siga siendo para siempre como es ahora. La aventura humana consiste, precisamente, en una constante reinvención de sí misma.

Masgüel dijo...

"En fin, a donde quería ir a parar era a mostrar que mantenemos el ecosistema (o no), porque nos sale de los cojones, más que por argumentos morales."

O dicho de otro modo, los argumenos morales nos salen de los cojones.

Jesús Zamora Bonilla dijo...

Masgüel:
tal vez, pero creo más probable que los bichos inteligentes que creemos sean, como mucho, individuos aislados, no una especie que vaya a poblar la tierra.

Jesús Zamora Bonilla dijo...

O dicho de otro modo, los argumenos morales nos salen de los cojones
No: una cosa es LO QUE ALGUNO CREE que es un argumento moral, y en realidad es sólo algo que le sale de los cojones, y otra cosa son LO QUE REALMENTE SON ARGUMENTOS MORALES, que, por su propia naturaleza, NO DEBERÍAN ser meros deseos nuestros (sino cosas que deberíamos hacer INDEPENDIENTEMENTE de si las deseamos o no). Lo que pasa es que tengo mis dudas de que haya de lo segundo (por lo del escepticismo moral: o sea, NO HAY, en realidad, argumentos morales, sino, como mucho, argumentos pseudomorales).

Camino a Gaia dijo...

Estamos asistiendo a una nueva etapa del negacionismo. Tras una primera fase de "aquí no pasa nada, todo son neurosis de ecologistas charlatanes". Llegamos a la segunda que es la negación de cualquier responsabilidad moral.
La instauración del fascismo en Europa llevó a la muerte a mas de cincuenta millones de personas. Nos acercamos a una debacle anunciada, causada por nuestro modelo económico y las víctimas se estiman por miles de millones. La ciencia no necesita de la ética para avanzar en el conocimiento, pero se declara insolvente sobre lo que hacer con él.
Preguntamos a los que ejercen de pensadores y nos responden que dentro de unos cuantos millones de años las cosas serán diferentes. Como si preguntamos a los diseñadores del barco en el que viajamos y que se encuentra al borde del naufragio, y nos responden que en los astilleros probablemente hagan más. Lo curioso es que parece que esperan que quedemos deslumbrados ante tanta sapiencia.

Hugo dijo...

Je... muy bueno :)